Tadet
TALLER
DE ECONOMIA DEL TRABAJO
FACULTAD
DE ECONOMIA UNAM
Vida Obrera
ALTAFISA
SINTESIS
DE COYUNTURA
FRANCISCO MUÑOZ A.
FERNANDO TALAVERA A.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
Director de la Facultad de Economía
Lic. Guillermo Ramírez Hernández
Coordinación del TADET
Fernando Talavera Aldana
Francisco Muñoz Apreza
Colaboradores
Fernando Serrano Ramírez
Leonardo Silva Cosca
Integrantes del TADET
Martín Rodríguez R.
Armando Gámez P
Celso Hernandez Rojas
Patricia Martínez C.
Zoila Vargas Hernández
José Luz de la Mora Zerpa
Tomás Oropeza Berumen
Edición y Diseño
Celso Hernández Rojas
Taller de Economía del Trabajo (TADET).
Facultad de Economía
Investigación y Analisís Económico (INAE)
Edificio Anexo, Planta Baja CEDEM.
Cubículo 1. Apdo. Postal 70-534
Tel. 56-22-21-02
Ciudad Universitaria, México, D.F.
Esta Reedición Virtual es para el Encuentro de trabajador a
trabajador
Junio de 1999.
ALTAFISA. UNA LUCHA EN LA
INDUSTRIA TEXTIL
LOS DUEÑOS.
Nosotros aquí en la fábrica hacemos
alfombras para casa, lisa y con dibujo; también alfombra para carro, esto es lo
que hacemos en Alfombras y Tapetes Finos Sociedad Anónima y, también hay que
recalcar una cosa, que aquí dentro de la misma planta hay dos empresas,
Industrias Mexicanas de Hilados y Altafisa, ella es supuestamente maquiladora
de Altafisa pero las dos son del mismo dueño, ¡si!, el dueño se llama Marco
Chavot Lobatón, él tiene varios socios: Moisés, José, Salomón y Alfredo, es la
pura familia.
LA HILATURA
En la fábrica el proceso empieza con la
materia prima que vienen siendo las fibras sintéticas y alguna que otra vez
lana, ¿eh?, esas son las materias primas. La materia prima viene en greña y en
pacas. Las pacas se pasan a la tintorería en donde se tiñen los colores que se
requieren para los pedidos, después se pasa a una máquina que se llama batiente
que es donde se hace la mezcla y se deshacen los bancos que son de fibra.
De ahí se pasa a otro batiente en donde
se florea toda la fibra que viene apelmazada y se empieza a abrir; de los
batientes pasa la fibra a una máquina llamada carda en donde se peina y sale
una especie de vello y después empieza a salir el hilo que es una especie de
mecha como de 310 gramos por metro.
Entonces esta mecha va a otra máquina a
la que se le meten unas ocho mechas de las que se sacó de la carda y de ahí se
va hasta los estribadores de donde pasa a la máquina continua en donde ya sale
el hilo ya delgado.
Pasa entonces a la conera en donde se
hace el cono sencillo, los que son llevados a las torcedoras para darle al hilo
el calibre que se requiere, de donde se mandan a hacer conos otra vez o a las
bobinas para los telares. El tamaño de los conos va a depender de las entradas
de los telares.
EN LOS TELARES
Ahí termina el proceso de hilatura y se
pasa entonces a los telares, sean estos “Jaquar” o “Huilton”. Bueno, Altafisa
es la única empresa en México que tiene actualmente este tipo de telares, eso
es lo que ha hecho que esta empresa siga produciendo tapetes de mucha calidad,
estos telares no los tiene ni la Mohauk, ni Luxor. El trabajo que se hace aquí
está calificado como artesanal, porque allá en el extranjero tienen máquinas
más modernas que sacan más producción, pero menos calidad; sí, aquí el trabajo
es un poco artesanal pero es mejor todavía.
Aquí se utiliza para tejer el algodón y
el yute, éstos se compran afuera. El yute se usa para la base del tapete, En
Altafisa se utilizan telares muy viejos de una lanzadera que aún llevan
bastidores atrás, dependiendo del ancho del hilo que lleva la tela. Porque hay
telares de 2.85, 3.80 metros como máximo, los hay de dibujo, de doble tela, las
que llevan tela abajo y tela arriba, la doble tela es para dibujos lisos, de
las otras telas se pueden hacer hasta con cinco colores. Bueno, con los cinco
colores se hacen los dibujos que uno quiera.
Para el dibujo se usa el “jaquar” que es
la maquinilla que pica para hacer el dibujo, el dibujo viene en cartones y éste
va dando vueltas por donde entra la varilla. El cartón va abajo marcando el
dibujo.
El proceso de los telares “Huilton” es
complicado, en él se utilizan los julios de algodón, julios de esto o de
aquello. Los julios son en donde van los hilos para hacer la base, son como
carretes grandes de 350 ó 400 yardas, dependiendo del hilo que se utilice es el
grueso, los julios son un poco grandes, para hacer el tapate de 2.75 se
necesitan dos julios de ese tamaño.
Ahí se utilizan varilla de un octavo o
del tamaño que requiera el tapete, ya sea brocado o sea bucle. Al hacer el
bucle no lleva cuchillas y no va cortado y cuando va cortado lleva una cuchilla
en la punta de la varilla que la jala, al salir el tapete del telar lo llevan a
revisado.
EL REVISADO
En el revisado se ve si la tela sale con
fallas, si las tiene hay que zurcir por atrás bien, bien con algodón o con
hilo, entonces del otro lado ya queda el zurcido. A veces vienen roturas muy
grandes, a veces chicas, y ahí se la van pasando las revisadoras con puro
trabajo manual; usan agujas de curva y tijeras, ellas les van metiendo punto
por punto en donde está la falla y después le emparejan con la tijera a que
quede al parejo del pelo que viene del telar.
A veces la tela trae unas larvas que se
le introducen ahí, pero que no son del color, o también vienen manchadas, y se
les tiene que sacar eso y meterles el hilo del mismo color, o también si tienen
puntos de más hay que quitárselos. Hay ocasiones en que traen muchas motas que
le quitan parte del dibujo y todo eso lo tienen que corregir las revisadoras.
A veces traen unos tapetes que son muy
delicados, esto va según la marca, ¿verdad?. Una vez estábamos trabajando uno
que le llamaban explosión, venía en cuatro colores, pero según el patrón a ése
no se le podía esconder ni un solo punto porque se notaba; entonces ahí se
hicieron hasta tres días en un rollo de 30 metros, entre dos mujeres una de
cada lado de la mesa.
Bueno, en otra ocasión hicimos uno para
el INFONAVIT, de color negro con beige que también en él no se podía esconder
ni un solo punto, este tapete también fue tardadito.
Cuando ya se va a terminado la tela es
cuando los del telar anudan mucho y salen bastantes fallas y es ahí cuando las
reparadoras tienen que atorarle y echarle muchas ganas para sacar un rollo en
uno o en uno y medio días.
Bueno, también los hay fáciles, como el
pelo floreado que a ése nada más es de jalarlo y salía, si se quiere, en diez
minutos estaba en rollo. Entonces cuando tocan, bueno, se hacen 5 ó 10 rollos
al día, pero si les caía uno feo, ahí se atrancaban.
Cuando yo entré a trabajar la producción
era muy bajita, lo más que entregábamos era de 8 a 10 rollos a la semana, pero
a través del tiempo fueron cambiando gente y cada vez se iba acelerando el
trabajo aunque nos decían: ¡A ése se le puede tapar la falla, nomás píquenle!,
y tal como nos decían lo teníamos que hacer !ahí, como salga! y, órale pues
así. Eso porque había veces que al jefe que teníamos nada más le faltaba traer
el látigo en las manos, porque de ponerse así atrás de la gente, a cuidarles así
las manos, ¿pues que le íbamos a hacer al tapete?, porque nomás se estaba
atrancada por lo mismo de la falla. Uno de los peores supervisores fue Roberto
Magaña Reyes.
LAS MAQUINAS VIEJAS FALLAN MUCHO
Bueno, el tapete sale mal por lo viejo de
las máquinas, por viejas ellas fallan mucho. También los dibujos son muy
viejos, éstos los van usando cada año o cada medio año, después están ahí
guardados todo el demás tiempo.
Viene el tiempo de lluvias y los cartones
se mojan, porque está muy mal el techo; entonces esos cartones con la humedad
como que se encogen, ¿no?. Al volver a ponerlos a trabajar, como ya se encogió
el cartón, tienen muchas fallas. Esos son los puntos que después las
revisadoras tienen que corregir, todo eso se debe a la falta de atención a los
cartones y la falta también de arreglar las máquinas, porque como son máquinas
muy viejas todo está parchado. Se rompe un fierro y lo lleva uno a soldar, ya
no queda igual, hay muchos tapetes que salen bien pero son tapetes de un solo
color a los que no se necesita que vaya cambiando el dibujo.
Las varillas no son varillas común y
corrientes, son una especie de láminas, un poco gruesas de unos 2 centímetros
de altas y delgaditas, no es varilla, varilla, además en la punta están
acondicionadas para que se les ponga una navajita que es la que al salir el
tapete lo va a ir cortando.
HAY OTROS TELARES
Hay otros telares como el “Axmister”, hay
4 telares de éstos. Estos telares llevan casi el mismo proceso en cuanto a que
llevan julios de algodón y de yute, éstos para que salga el tapete no usan
bastidores atrás sino que vienen con unos carretes.
Hay un departamento en donde se hace el
carrete ya con los hilos, ahí se ve el dibujo y los hilos se ponen en una mesa
y adelante está el carrete, ya nada más va uno viendo el dibujo y de acuerdo al
dibujo son los hilos que les correspondan, si hay un puntito que no debe ser
negro y está ahí, se le quita y se le cambia, estos carretes ya nada más son
llevados al telar y ahí va girando y de acuerdo a como va dando vueltas va a
salir el dibujo ya en el tapete.
También hay otro tipo de telares como el
telar “Tusti”, que tiene conos por detrás, éste telar tiene agujas que van
jalando el hilo y lo van metiendo dentro de la tela del yute, Hay varios tipos
de yute, uno es de tela que es para el tejido “Huilton” y el otro es una
especie de tela común y corriente, éstos vienen en rollos de diferentes
medidas, entonces al entrar al telar las agujas empiezan a picar ahí mismo y es
como ya adelante va saliendo el dibujo.
Ya de ahí se sigue el mismo proceso para
todos los tipos de tapetes, se llevan a la rasuradora a que les emparejen el
pelo, porque hay unas cuchillas que no cortan parejo, en la rasuradora se mete
todo el rollo junto y las navajas van cortando todo el pelo parejo y ya sale el
tapete todo parejito.
De la rasuradora se pasa a una máquina
que trabaja a base de diesel y gas, aquí se le pone al tapete por abajo una
especie de látex para que se ponga duro y firme. Hay tapetes que se llaman
doble vida, porque se le pone una tela de yute y después se pasa al engomado.
HASTA PERECE QUE VOMITA LA MAQUINA
Cuando está la lana bien, hasta perece
que vomita la máquina, yo creo que le hicieron unos hoyos grandísimos para que
el producto caiga ahí enfrente, donde está el bastidor, en donde se le aprieta
y va saliendo el tapete. Como va saliendo, con una pistola de aire, se le va
resanando todas las fallas, una mujer abajo lo va cortando y al frente se va
enrollando, en un cuantito salen ahí veintitantos rollos, ésas máquinas están
acondicionadas para producir rápido.
Después de este proceso se lleva a las
bodegas en donde va el tapete terminado y, ahí, ya lo cortan a la medida que
pide el cliente, ya sean pedidos grandes o chicos.
Últimamente empezamos a sacar tapetes
chicos con dibujo, como pie de cama, tapetes de cierta medida para las salas
pero con dibujo: son medallones, flores y ese tipo de cosas, éstos los sacamos
en los telares “Axmister” porque los “Huilton” o en los “Tusti”, no se pueden
sacar esos tapetitos.
También hacemos tapetes para carro. Hay
un departamento que se llama moldeo, ahí ya traen el tapete, por decir, flojo,
sin engomar, de los telares de “Tusti”, salen tapetes de diferentes medidas y
ese tapete se engoma ahí con polietileno.
El polietileno viene en grano y ahí hay
una moldeadora en donde lo muelen finito como el azúcar, como la harina. El
polietileno se le pone al tapete abajo para que quede duro, es plástico el que
se trabaja a base de calor y ya después se manda que unos compañeros lo corten
mediante un molde de carro que es como de fibra de vidrio.
Ahí se hacen dos moldes, uno de prensa
para que cuando caiga el tapete se corte y después se lleva al horno para que
se derrita todo el plástico y pueda meterse a la prensa y ya con la fibra que
tiene arriba en forma del carro, se baja la prensa y ya queda el tapete
moldeado con la forma del carro para que ya llegue nada más y se plante al
piso.
También en ese departamento se hace el
proceso del decorado porque el tapete que llevan al horno está más grande que
el piso del carro, por eso nada más se corta al tamaño de éste y se le marcan
los hoyos en donde van los tornillos, también se le hacen las perforaciones y
ya sale el tapete terminado. Bueno, aquí les hacemos los tapetes a las
cajuelas, para las portezuelas tanto para los coches como para las lanchas.
EN INDUSTRIAS MEXICANAS DE HILADOS,
TAMBIÉN TENEMOS MAQUINAS ANTIGUAS.
Aquí tenemos los departamentos de
Hilatura, de Telares “Huilton”, “Axmister” y “Tusti”, el de engomado,
rasuradoras y el departamento de Industrias Mexicanas de Hilados. Este hace más
o menos el mismo procedimiento que acá en el departamento de Hilatura, este
departamento tiene máquinas muy antiguas y no son tan modernas como en
Altafisa, en este departamento se inicia el proceso para hacer los tapetes y
surgió cuando el patrón tuvo la oportunidad de comprar una maquinaria que
estaba en Naucalpan; una vez que la instaló hizo que todos los trabajadores le
firmaran un contrato, ¿si?, porque él pensó que le iba a salir más barato,
entonces éste es el único departamento que está en la planta pero que tiene
otra razón social porque se vino de Naucalpan con la razón de Industrias
Mexicanas de Hilados.
YO PIENSO QUE AQUÍ HAY BASTANTES PELIGROS
Yo pienso que en el departamento de
hilaturas hay bastantes peligros, ¿si?, aunque la maquinaria es moderna, que
traía cierto tipo de aparatos con los cuales se podían prevenir los riesgos de
trabajo, el jefe del departamento, por decir, en la máquina que tenía un botón,
que cuando entraba la fibra dura y traía una piedra o un tornillo, este botón
se botaba y paraba la máquina automáticamente.
Pero el jefe para que no se estuviera
parando a cada rato le quitó los aparatos de seguridad. Esto es lo que fue
haciendo en las otras máquinas por eso, los engranes que tienen que estar
cerrados este cuate les quitó las tapas y ahora los engranes están abiertos con
el riesgo que cualquier gente que se asome o se le trabe un trapo se desgracie.
También en las cardas que tienen rodillos
grandototes, los que giran a gran velocidad y que sirven para deshacer los
materiales con una especie de alambres delgados que llevan agujas, hay veces
que hay que limpiarlas, pero sus tapaderas que tenían éste señor se las quitó y
hoy están al descubierto, y ahí nosotros estamos trabajando libremente con ese
gran riesgo.
TODOS LOS SEGUROS DE PROTECCIÓN ESTE
SEÑOR SE LOS QUITO
Teníamos varios seguros para protección
de las máquinas y para protección de los trabajadores, pero todos los seguros
han desaparecido. A una máquina que tenía un seguro de plástico el que cuando
había un atorón se rompía y paraba la máquina, este señor en su lugar le puso
un tornillo de media, entonces para que truene el tornillo la máquina y se
pare, pues ni cuando, aunque el automático llegue a detectar algo no se para,
aunque nos lleve una mano, el tornillo no se rompe y ya se tragó todo.
Las cardas son muy peligrosas porque son
como una vestidura de acero a la que nada más se le mete un dedo y se lo razga.
Los velocímetros que todo marcaban y que
por medio de ellos nosotros nos dábamos cuenta de lo que hacíamos, si
trabajábamos a eficiencia o a destajo, se los quitó a la máquina, y no solo eso
sino que éstas tenían una cabezas a las que, si se las quitábamos, la máquina
se paraba, ahora ya ni las tiene porque éste se las quitó y aunque haya un
problema la máquina sigue trabajando.
EN LA FABRICA SIEMPRE HAY ACEITE TIRADO
En la fábrica siempre hay aceite tirado,
no hay áreas por donde caminar y en general los riesgos que hay en toda la
planta son muchos. Hay lugares en donde se trabaja con cadenas y engranes en
que hay que tener protección y no la hay. El taller de soldadura se hace ahí
afuera, ahí se solda con autógena, esto es muy peligroso para la vista, pero no
hacen caso, sólo nos dice: ¡Ahí está su seguridad!, y eso cuando llegan a
revisar al año los extinguidores para ver si no están congelados, lo malo es
que tampoco nosotros sabemos como se usan los extinguidores.
Los peligros se ven aumentados por lo que
hace el jefe de departamento. Este señor lo hace por capricho y por hacerle la
barba al patrón, por eso le quita las cosas para que haya más producción y no
se estén parando las máquinas.
En el departamento de Telares hay mucha
inseguridad porque a veces los trabajadores nos tenemos que subir arriba del
telar a ver el dibujo, a ver si se atoró algún cartón, a ver que onda, ¿no?, a
ver lo que está pasando, ¿que porqué se atoró el cilindro?, ¿que porqué no da
vueltas?, ¿porqué sale el dibujo mal?, entonces tiene uno que subir arriba por
una tarima, larga sin protección a los lados, sin un barandal.
Hay una vaporizadora que es para secar el
tapete, es así ¡grandísimo!, que trabaja a base de vapor dando vueltas.
Entonces llegó también el jefe del departamento y le quitó la madre ésa del
reloj que llevaba para marcar la temperatura, por eso un día cuando llega y la
abre, hizo una explosión tremenda dentro del mismo departamento de telares, se
empezaron a caer los vidrios y una parte de la estructura de arriba, algunos
compañeros salieron lesionados.
EN LA ENGOMADORA HAY MUCHOS RIESGOS
En la engomadora hay muchos riesgos
porque como ahí usan el látex al cual se le echa amoniaco, éste pica bastante y
los compañeros que trabajan ahí tienen que estar del diario absorbiendo todo
eso y, cuando salen de trabajar, eso sí, ya van hasta el gorro, ¿no?, de esa
madre, incluso yo creo que eso es perjudicial para los pulmones, ¿si?.
EN TELARES EL RUIDO ES BASTANTE DURO
En el departamento de Telares el ruido es
bastante duro, Hay compañeros que han salido sordos, no escuchan bien, ¡ah!, y
también la especie de pelusa que vuela de las fibras, eso que uno absorbe,
¿no?, se les han pedido mascarillas especiales pero no las dan, pues.
Eso son un poco los riesgos que uno va
corriendo aquí en Altafisa. Acá en el departamento de moldeo, los hornos deben
trabajar a una temperatura de 250 a 280 grados para fundir el plástico, hay
veces que están prendidos los 4 hornos y hace bastante calor, aquí no hay
extractores que saquen el aire caliente, se le ha pedido a la empresa que los
ponga pero nos dicen que no porque eso vendría a perjudicar el proceso, porque
se necesita el calor, pero entonces, ¿nosotros qué?, nosotros que onda, a
nosotros se nos está jodiendo.
Más que nada los riesgos son un poco a la
larga, es a la larga que pueden perjudicar a uno, porque los tapetes los tiene
que agarrar calienetes con las manos, no nos dan nada, uno ahí tiene que andar
inventando alguna cosa, unos cueritos con que agarrar uno el tapete de la
orilla. De los hornos los llevamos así a las prensas, pero de aquí a que llega
uno a las prensas, uno va absorbiendo el calor que surge del tapete, pues éste
va con el plástico derretido.
LOS JEFES NO SABEN EL TRABAJO QUE SE ESTA
DESARROLLANDO
Un problema es que los jefes no saben el
trabajo que se está desarrollando y que por lo mismo provocan accidentes, como
el de la vaporizadora, que por la falta de experiencia del jefe hizo explosión
y nada más porque dios es grande no hubo muertos, pues se cayeron las placas de
la estructura de arriba, algunos compañeros se aventaron 15 días en el
hospital, porque la explosión los aventó lejos, algunos compañeros salieron
todos morados, mal, algunos quemados nada más por el simple vapor.
Aquí hay 2 calderas, una grande y una
chica, ¿si?, pero no se cuenta con mecánicos que sean especializados en
calderas y que realmente conozcan las máquinas. Las tinas que trabajan en
tintorería que es a base de agua y de vapor, son unas tinas grandes con unas
placas de un metal de acero bastante grueso, ¿si?, pero están tapadas como
ollas exprés y si no tiene uno cuidado cuando ya tienen mucha presión puede
haber un accidente.
Estas tinas tenían un timbre que avisaba
de la presión pero acá se los quitaron, por eso los trabajadores tenemos que
medir el tiempo en que echamos la prenda para teñirla y el tiempo que le va uno
a ir a apagar. Una vez explotó una y nada más aventó la tapa porque tenía mucho
calor, explotó y ¡aventó alto la tapa!,
la que pesa como media tonelada o más, son tan grandes que si le caen a
un compañero lo aplastan. Ese mismo jefe que hizo explotar la vaporizadora es
el encargado de engomado, ahí los compañeros se quejan mucho de que huele a
amoniaco, y él dice que ni madres que está bien porque es lo que necesita el
tapete.
Ese olor se impregna en todo el
departamento en donde hay que estar las nueve horas y media trabajando y
absorbiendo esa madre. Una vez nos quejamos y nos dijo que eso era vitamina que
estaba bueno y que él se lo tomaba, le dijimos que se metiera para adentro
porque con el aire pegaba más duro. Bueno, el amoniaco lo ponen para que seque
rápido el látex. Una vez que había un banco dijo que era urgente que secara
rápido y que le avienta medio tambo de amoniaco y con el aire, ¡uff!, nos
fuimos y dejamos el departamento; nos fuimos para afuera, él nos quería obligar
a que regresáramos a trabajar pero le dijimos que no, que íbamos a regresar
hasta que se acabara eso porque nosotros veníamos a trabajar no a que nos
mataran, cuando se terminó ese olor nos volvimos a meter a trabajar.
LA CARDA LE RASGÓ TODO EL BRAZO
Acá en el departamento de Industrias hubo
un compañero que se metió en la carda abajo para limpiarla, el compañero se
puso a limpiarla pero trabajando la máquina, entonces metió los dedos y se los
jaló, le rasgó todo el brazo y le quedó bien mal, le quedó todo torcido.
También a un compañero que trabajaba en engomado en donde tiene uno que caminar
arriba por un barandal para revisar el calor y las cadenas, por no estar bien
el piso que está alambrado se cayó para abajo, quedó igual, todo mal.
En los telares que trabajan a base de
julios, éstos los tenemos que subir a pulso y son julios que pesan entre 600 y
700 kilos y hay que levantarlos uno de cada lado, entonces la empresa nunca ha
tenido una especie de grúa y solo nos da unos diablos que arriman un poco los
julios, pero todavía hay que levantarlos como metro y medio a puro pulso.
Me acuerdo que al Claudio se le cayó un
julio, metió los dedos y se los quebró, ahora lo que más sucede es que la
mayoría ya está mal de la columna vertebral.
En la rasuradora un compañero se llevó
toda la mano y eso porque la máquina tenía una protección de lámina alrededor
de los rodillos que van girando pero que tienen mucho filo, son un especie de
sinfín, todo lo que es la orilla es filosísima, nomás puso la mano y se la
llevó; es que el jefe le quitó esas lámina de protección.
En las máquinas “Axmister” hay las
cuchillas que van cortando el pelo, entonces a un compañero lo mandaron a que
pusiera una cuchilla, pero este cuate no sabía como hacerlo, llegó y quiso
meter la mano por abajo de la cuchilla para ver como tenía los tornillos, pero
levantó los dedos y ¡¡sssh!!! le rebanó cuatro dedos.
LA LUCHA SINDICAL.
En Altafisa hemos trabajado no más de 220
obreros. Bueno esto entre las dos plantas, de ahí hemos bajado a 180, por lo
regular de planta hemos sido unos 80 ó 90, la mayoría han sido eventuales,
ahorita contando los eventuales como ciento setenta y tantos.
La fábrica fue registrada en 1958, sus
primeros pininos los hizo en los dos primeros años, entons’ trabajábamos de 20
a 40 gentes. La empresa contrató con un sindicato de la CTM y nuestro dirigente
fue Benito Mondragón, que era un perfecto charro, él en las asambleas nomás se
estaba durmiendo, este señor llegaba y decía: “Expongan el problema” y se
acurrucaba, parecía caballo lechero, nada más estaba de las de acá, durmiendo,
todos ahí como locos hable y hable, por lo que nos dimos cuenta que teníamos
que cambiar todo eso.
Había compañeros que ya tenían
experiencia de otros lados y que nos empezaron a organizar para tener un
sindicato independiente. Fuimos hablando poco a poco con los demás compañeros,
nos jalábamos a uno, dos, luego tres; fuimos haciendo labor de convencimiento y
cuando llegamos muy macizos nos lanzamos contra ese cuate; bueno, nos
preparamos para hacerlo renunciar.
Un licenciado nos hizo una carta en donde
Mondragón renunciaba a todos sus derechos, y lo mandamos llamar y vino, cuando
entró a la fábrica todos los compañeros lo rodeamos, él nos mandaba a trabajar,
pero vio que muchos compañeros traían varillas y pensó que le íbamos a dar
callo, lo espantamos, todos los compañeros salimos con nuestras herramientas de
trabajo y le dijimos que nos firmaba su renuncia o aquí se quedaba, firmó la
renuncia y se fue, nos la fue mentando por todo el camino, jamás volvió.
Solicitamos el registro de empresa y el
licenciado éste nos lo tramitó por ahí de 1967. Estuvimos así un tiempo y
después vino el despido de todos los compañeros que hicieron el movimiento;
como nosotros no estábamos organizados ni nada, nada más supimos que ya los
habían corrido.
De ahí
es cuando se viene la otra era del sindicato, nombramos al secretario general para el
periodo siguiente, pero ya dentro de la empresa. Estuvimos trabajando sin hacer
ninguna labor por fuera, solamente el comité se concretó a resolver los
problemas obrero-patronal y punto, por eso el sindicato desde el principio no
nos había defendido bien, andábamos todos dispersos y así no sabíamos ni que
onda.
CREÍAMOS QUE EN LAS CENTRALES OBRERAS
ESTABA LA PAPA
Todos los compañeros teníamos la idea que
en las centrales obreras era donde estaba la papa, en donde nos iban a defender
y todo, y que por eso no podíamos estar aislados de esas centrales porque ellos
eran lo máximo, entonces teníamos que depender de una forma o de otra de ellos,
porque ellos sabían.
Así nos metimos a la CGT, nos metimos con
los charrotes grandotes, con Isidro Salas, Antonio Palomo, Antonio Valdivia con
toda la planilla de la CGT. Realmente ahí nos pasó cuando estábamos en la CGT,
aunque no estábamos metidos directamente con ellos, nada más estábamos ahí para
que nos asesoraran, para que nos dieran sus lineamientos, pero cuando veíamos
que no nos convenía, no los admitíamos, ellos nada más nos daban su opinión
pero no tomaban ninguna decisión dentro de nuestro sindicato.
No nos convino estar en la CGT porque
Isidro Salas, cuando venía a la empresa, jamás se metió a los departamentos a
que le expusiéramos los problemas, en sí sólo nos hacía unas pachangas con
botella, baile y toda la cosa para que estuviéramos contentos.
Algunos compañeros vieron que esto ya no
nos convenía y empezaron a hacer labor para salirnos de la CGT.
Llegó el periodo de cambio de comité y el
nuevo tenía contactos con otra central y ya no le gustó que estuviéramos en la
CGT, nos dijo: “Compañeros no nos gusta la forma como están trabajando nuestros
asesores y vamos a cambiar de central” y como a estos señores no les
interesaban nuestros problemas sino solo arreglase con la empresa, como lo fue
en una ocasión en que habían muchos trabajadores eventuales, vino Salas y le
aconsejó a la empresa como podía tener más trabajadores eventuales y evitar
darles la planta, les dijo como evitar lo que dice el contrato colectivo de
trabajo, que cuando un trabajador este trabajando 2 años sin que descanse ni un
día como eventual pasa a tener la planta, le aconsejó que tuviera a los
trabajadores trabajando pero sin que checaran tarjeta, que no aparecieran en
nóminas, que los tuviera trabajando 15 días o un mes pero sin entrar en nómina,
que los tuviera trabajando, pero por su cuenta y riesgo, ¿no?. Esto en lugar de
ayudarnos, hizo que la empresa abusara de nosotros. Duramos en la CGT como 5 años.
NOS FUIMOS CON EL LICENCIADO ANTONIO
FABRE
Decidimos salirnos de ahí porque no
arreglaban nada, no informaban nada, nada más veníamos por las cuotas
sindicales, Nos salimos de la CGT y nos fuimos con un abogado que se llamaba
Antonio Fabre, parece que ya murió, él aparecía ahí con un membrete grandotote dentro
de la Ley Fedral del Trabajo y en algunos lugares aparecía como asesor legal de
obreros, campesinos y colonos, tenía una pantalla grande.
En ese tiempo fue cuando tuvimos el
problema con Industria Mexicana de Hilados, porque el patrón la quería establecer
aquí dentro de Altafisa, tratamos por todos los medios de evitar que entrara.
Nosotros decíamos que entraran los trabajadores pero afiliados a nuestro
sindicato.
Fuimos a ver a Fabre y le informamos que
estaban metiendo gente y que nosotros éramos los titulares y que se tenían que
afiliar con nosotros. “No”, dice, “así no se puede ¡dénme armas, dénme armas,
para pelear” y nos hacía la señal de dinero.
Total en ese tiempo en lugar de ayudarnos
nos perjudicó. A Industrias les hicieron firmar una carta en donde se les
pasaba aquí y como habían compañeros nuestros trabajando en el lugar donde los
pusieron trataron de afiliarlos a la CROC y, pues comenzó el cotorreo.
En ese tiempo nuestros compañeros
estuvieron trabajando pero sin afiliarse a la CROC y todo quedó en que cada
quien tenía a sus trabajadores. Nosotros veíamos sus problemas y ellos los
nuestros pero, ¿qué fue lo que pasó?, que al rato nosotros teníamos 25 ó 30
trabajadores y ellos 40 y empezaron a alegar que eran mayoría, entonces ahí fue
donde vimos que habría que buscarle la forma para sacar a esos cuates.
El abogado Fabre nos dijo que como
sindicato de empresa no lo íbamos a poder lograr, que teníamos que buscar el
sindicato de industria y ver lo de la titularidad. Hicimos el trámite del
sindicato de industria y en ese entonces no recuerdo si nos cobraron 6 mil 500
pesos por trabajador para sacar el registro, Fabre nos dijo que era carísimo,
que no nos lo iban a dar porque ya estaban congelados, eso fue allá por 1976.
Ahí empezamos a ver que este cuate siempre nos decía que le diéramos ¡armas,
armas, armas! fue por lo que los compañeros que estaban en el comité
contrataron la asesoría del compañero Arturo Alcalde y sacaron a Fabre.
NO ESTABAMOS ASESORADOS POR EL FAT
A nosotros no nos asesoraba el FAT sino
nada más Arturo Alcalde, éste nos consiguió el registro de sindicato de
industria, terminó así una etapa más de nuestro sindicato y comenzó otra.
De ahí se empieza a trabajar un poquito
más en serio, se formaron equipos y se empieza a tener un poco más de idea de
como luchar, se acordaron unos Estatutos y así es como comienza un poco más la
independencia del sindicato.
Los compañeros empiezan a resolver los
problemas directamente entre el comité ejecutivo y la empresa y en 1980 se da
la lucha porque los compañeros de Industrias se cambien de la CROC con
nosotros, ¿si?.
PELEAMOS LA TITULARIDAD
Los compañeros de Industrias se empiezan
a organizar entre ellos y nosotros los reforzamos con nuestros contactos y
llega el momento en que se pide la titularidad por parte del Belisario, el
recuento se da y todos los compañeros de Industrias firman con el Belisario
Domínguez, éste trabajó duro como 6 ó 7 meses haciendo labor de convencimiento
hasta el recuento.
En 1982 peleamos la titularidad del
sindicato de Lanitex, fue un trabajo de casi un año, eran como 150
trabajadores, después de hacer la labor de convencimiento de que las ideas eran
engrandecer el sindicato se acordó buscar la titularidad, esto porque compañeros
nuestros de aquí tenían familia allá en Lanitex y como los trataban mal, veían
en nosotros una alternativa.
Todo lo teníamos ganado, los compañeros
estaban con el Belisario Domínguez, nos dieron fecha de recuento y todo, pero
en este periodo el patrón se empieza a dar cuenta que un sindicato democrático
es peligros para sus intereses y empieza a difamar a nuestro sindicato diciendo
que somos terroristas y comunistas.
Los patrones de Lanitex son gente muy
rica, tienen muchas empresas, son socios de la planta de Kinamex. Nosotros les
decíamos a los compañeros que eso no era cierto, que es más, no conocíamos que
era eso de comunistas y terroristas.
EL PATRÓN CONTRATÓ GOLPEADORES.
Faltaban 15 días para el recuento y el
patrón contrató gente para que siguiera a los trabajadores en los camiones y en sus casas, a las esposas
de los compañeros les dijeron que si sus esposos seguían en eso los iban a
correr, los iban a golpear, a la vez que les empezaron a ofrecer liquidaciones
que estaban muy por arriba de las contractuales.
Llevaban a los compañeros a la gerencia y
les mostraban cajas llenas de dinero y les preguntaban que cuanto querían por
su liquidación, les decían que cuál era su precio. Y es que por un lado la
presión psicológica de las amenazas y por el otro el ofrecimiento de dinero,
además que ya habían despedido a los delegados que habían iniciado la lucha
sentimos que había que hablar con ellos
y por eso platicamos para que no se echaran para atrás.
El día del recuento apareció la Judicial
del estado, entonces ya se utilizó la fuerza pública de Tlalnepantla y de
Cuautitlán. Había como unos 300 judiciales, además la empresa trajo drogadictos
que estaban afuera y adentro, metieron bebida y gente, por lo que nosotros
tratamos de evitar esto, pero no nos dejó la fuerza pública.
Estábamos nosotros y otros compañeros de
otros sindicatos que nos brindaron apoyo, pero ya estaba lleno de esquiroles y
al final perdimos el recuento. El ambiente era tenso, todo lleno de judiciales
retándonos, cortando cartucho ¡claro! ellos eran muchos más que nosotros, pero
muchos más. Después del recuento los corrieron a todos, a los que votaron
contra y a los que votaron a favor, les dieron dinero y metieron pura gente
nueva. Me he encontrado a varios compañeros de Lanimex que aún no tienen
trabajo, pero ellos tuvieron la culpa por haberse creído del patrón.
SOLO UN COMITÉ EJECUTIVO HA DURADO SEIS
AÑOS
Los comités ejecutivos en Altafisa duran
2 años y sólo uno ha durado 6 años. Unos han trabajado bien y otros no lo han
hecho como debe de ser, pero va en conciencia de clase; pero eso sí, de Alcalde
para acá se ha trabajado un poco más en serio, ahora hay más organización,
hemos tenido relación con otros sindicatos que nos han pasado sus experiencias
como el de Kindy, el de Tepepan y los compañeros del FAT.
Y APOYAMOS A LOS COMPAÑEROS DE CENTRO
TEXTIL.
Después de perder Lanimex, apoyamos a los
compañeros de Centro Textil, ellos ya estaban más avanzados y creo que les
despidieron 15 compañeros, y ahí fue cuando conocimos a Alcalde. Este les
llevaba el caso, tuvieron una huelga y el laudo lo dieron a favor de los
trabajadores, les tenían que pagar el 100 por ciento de los sueldos caídos,
pero los líderes de su sindicato le perdonaron el 50 por ciento al patrón, y de
ahí fue la inconformidad de los trabajadores.
Tuvimos la idea de tener un sindicato
independiente y nos dijimos: ¿Por qué no le entramos al quite?, entonces nos
vinieron a ver para que les prestáramos el registro y fue una lucha de casi 2
años, diario teníamos reuniones con los de Centro textil. Ahí participó mucho
Kindy pues nos prestaba su local los lunes, los jueves íbamos al FAT para
reunirnos con los despedidos y los domingos hacíamos ahí las asambleas de los
de Centro textil. Bueno, yo no los conocía y vi que la mayoría de los señores
ya estaba de edad avanzada, casi la mayoría ya tiene mucho tiempo ahí, ellos no
creían que nosotros tuviéramos un sindicato independiente y una vez cuando nos
los presentaron dijeron que estábamos muy chavos para andar en el rollo.
Y es que ellos estaban acostumbrados a
tratar con Waida que era el líder de ellos. Waida siempre llegaba trajeado a
verlos y entonces nosotros llegamos como secretarios generales y demás, así,
como estábamos vestidos, nosotros les dijimos que no, que nosotros nomás
durábamos un periodo de un año y luego poníamos a otros, que nosotros no éramos
líderes. La lucha se perdió por fallas, porque cuando hacíamos las juntas ya
llevaban 160 firmas y son 300 trabajadores. Yo durante esos dos años a la gente
ya la conocía. Cuando se hizo el recuento el 20 de marzo de 1986, no sé que
pasó, íbamos tan confiados, incluso los compañeros iban tan confiados de que
íbamos a ganar, porque ya teníamos todo. Estos 2 años vuelta y vuelta para que
nos dieran fecha de recuento, la que por fin nos dieron, se hizo el recuento y
al principio iban ganado los de la CROC, llevaban como 80 votos, y se voltió y
ya íbamos ganando nosotros, según dicen que un día antes les hicieron una
fiesta y les dieron regalos y botellas y que no dejaron votar a unos 20 compañeros
nuestros. Pero, bueno, no nos ganaron por mucho, fue una diferencia de 10
votos, pero con eso fue suficiente. Eso porque varios nos voltearon bandera,
cuando votaban les daba vergüenza, y como estaban comprometidos con nosotros,
cuando les preguntaban: ¿Usted por quien vota?, nomás ponían la mano y no
decían nada, nada más señalaban la CROC, ésa era su respuesta.
Nosotros creímos que estaban con
nosotros, pero nos voltearon bandera como unos 50 sin mentirles y mucha gente
que no había firmado sí votó por nosotros. En fin, que lo que pasó en Centro
Textil es que han seguido despidiendo gente. A veces la Junta de Conciliación
reinstala a los compañeros pero la empresa los vuelve a despedir.
Yo pienso que no ganamos porque hubo mala
organización y hasta cierta división entre los propios compañeros despedidos.
El Manrique, que antes fue líder y que tenía su grupito de unos 6, éstos los
viernes cuando iban al boteo se llevaban su botellita y enfrente de la fábrica
se ponían a tomar, esto daba mala imagen porque los compañeros decían: “Estos
compañeros están despedidos y hasta para tomar, pues ya no les vamos a dar
nada”; después en una asamblea se les llamó la atención a los tales Manriques,
ellos decían que tomaban pero con su dinero, ellos no participaban en nada, no
boteaban y no volanteaban, ni siquiera iban en comisión, pero en sí, cuando se
contaba el dinero del boteo, iban por su parte, se les tuvo que controlar a
esos señores, ellos con muina y coraje pero los hicimos entrar al aro.
Ellos se enojaron hasta con nosotros,
pero nosotros qué, nosotros les aguantamos todo con tal de que no hubiera más
división. Eso fue lo que pasó más o menos en Centro Textil en donde se perdió
pero por muy poco.
NOSOTROS NO SABÍAMOS QUE COSA ERA UNA
HUELGA.
Nosotros no sabíamos que era una huelga,
sólo hubo una pero fue de Industria, duró un día, fue una huelga así sin
trascendencia ni nada, fue allá por 1981. Es que los patrones no se pusieron de
acuerdo con los dirigentes nacionales en lo del Contrato Ley que maneja el
gobierno, el sector empresarial y el sector obrero.
Nosotros estamos sujetos a ese Contrato
Ley, pero ellos lo manejan y hacen y deshacen y nosotros nos atenemos a lo que
ellos digan, nosotros no intervenimos más que en el interior de la fábrica, en
lo otro ya sabes como se las gastan esas gentes, que todo lo hacen a puertas
cerradas, ya nomás salen y dicen: “Se arregló esto y, ¡papas!”.
Pasó el tiempo y vino el cambio de comité
ejecutivo, se hizo en junio de 1986, todo normal, se estaba trabajando normalmente
dentro de la empresa, pero ésta empieza a decir que está mal económicamente.
Nosotros tratamos por todos los medios de llegar a un acuerdo con ella, pero la
empresa dijo que ya había tronado todo, que ya no había forma de seguir.
EMPIEZA LA EMPRESA A DESPEDIR GENTE
Nos despiden entons’ a cincuenta y tantos
eventuales el 24 de octubre, nosotros vimos entons’ que se veían mal las cosas
y seguimos aguantando. El patrón en un principio nos ofreció un cierre patronal
de 3 meses lo cual nosotros no estuvimos de acuerdo porque eran tres meses
cerrado y tres meses sin sueldo. El quería sacar ventaja, por lo que nosotros
propusimos la reducción de la jornada, él dijo que sí pero trabajando tres días
y descansando dos, pero pagando solo los días trabajados, le propusimos que
mitad y mitad, tampoco aceptó, no quería, así se vinieron dando las cosas, ya
los despedidos estaban afuera, las pláticas seguían pero no quería aceptar
nada.
LA EMPRESA HACE UN CIERRE PATRONAL
De repente, ¡¡papas!! cerró, exactamente
al mes que había corrido a los eventuales, luego luego fue a hacer contrato con
el Ayuntamiento de Tlalnepantla para utilizar la fuerza pública. Cuando
llegamos nosotros puntualmente a trabajar a las 7 de la mañana nos encontramos
con que ya había policías con metralletas en las manos, como si fuéramos
delincuentes. Adentro la policía cerró la puerta, tenían policías adentro
preguntado los nombres de cada uno de nosotros, yo pensé que era para
fusilarnos, los policías, había uno aquí y otros allá, también estaban las
patrullas , unas aquí y otras en la esquina.
Todos estábamos así, de repente nos
llamaron los policías para darnos una dirección, para que fuéramos a saber cual
era el motivo por el cual estaba cerrada la fábrica y resultó que era el
despacho del asesor legal de la empresa, el despacho está en Reforma 54 tercer
piso, era el despacho de Sánchez Gutiérrez.
NOS OFRECEN COMO LIQUIDACIÓN 12 DÍAS POR
AÑO Y UN MES DE SALARIO.
A algunos compañeros que lo fueron a ver
les ofreció 12 días por año y un mes de salario. Nosotros nos organizamos para
poder aguantar la lucha, desgraciadamente 16 compañeros aceptaron la
liquidación, eran compañeros con mucha antigüedad casi 28 años, fueron a
recibir su dinero y les dieron un millón 800 mil pesos; ahí iba el pago del
aguinaldo, vacaciones, caja de ahorro, de todo lo que les correspondía,
hablamos con los compañeros pero no quisieron aguantar, la empresa los había
espantado.
Bueno, ese lunes cuando llegaron los
compañeros de la asesoría los que habían recibido un papel de la empresa en
donde les informaba del cierre. Nos pusimos de acuerdo en una asamblea en donde
analizamos que todo el problema era por lo del sindicato, porque la empresa
siempre ha manifestado que ya no quiere seguir trabajando con nosotros, porque
dice que somos gente con quien no se pude dialogar, porque no entendemos su
idioma para negociar y trabajar la empresa, ya abiertamente nos ha dicho que el
problema es el sindicato.
YA LLEVAMOS DOS MESES DE HUELGA
Metimos el emplazamiento a huelga para
asegurar los bienes de nosotros, la huelga estalló el 19 de diciembre de 1986 a
las 4:20 de la tarde. Como se le da a la empresa un plazo para presentar la
petición de inexistencia, nosotros pensamos que no la iba a presentar porque
realmente ella había cerrado la fábrica y nos había dicho que ella asumía toda
la responsabilidad que nosotros le quisiéramos achacar, sin embargo en el
último minuto solicitó la inexistencia de la huelga.
Hasta la fecha no sabemos si nos la
declararon legal o ilegal y ya llevamos más de dos meses. Metimos también el
emplazamiento de los compañeros de Industria Mexicana de Hilados, la que
estalla el 27 de diciembre a las 12 del día, la empresa también metió la
petición de inexistencia y tampoco no sabemos como viene el fallo.
Siguieron las pláticas en la Secretaria
del Trabajo cada 8 días, el patrón siempre nos ha planteado algo distinto,
nunca se presenta en serio a dialogar, siempre han sido vaciladas, primero nos
decía que no tenía dinero, que él había cerrado por incosteabilidad, que si
queríamos ahí estaban las máquinas, nos las daba a cambio de nuestra
liquidación; después nos dijo que corría a 26 gentes y abría la fuente de
trabajo, en seguida nos pidió que le presentáramos algún planteamiento a ver si
él lo podía estudiar con sus socios.
Nosotros vimos que esto era pura
vacilada, porque este cuate es el todo en Altafisa, es gerente de ventas,
gerente barrendero, gerente de compras, gerente de ir a mover una paca, de
todo, él es el que hace y deshace aquí, no hay gerente de calidad, ni nada de
eso, él hace todo, todo lo hace, entons’ él decía que cuando le presentáramos
los planteamientos que iba a ir a consultarlo, por eso vimos que estábamos
cayendo en su juego que él quería, porque sabemos que él es todo y que nada le
iba a consultar a sus socios.
Ya después nos dijo que no quería
despedir a 29, pero sí a todo el comité, que si nosotros aceptábamos que
corriera a toda esa gente entonces abría la fábrica. Nosotros sabíamos de
antemano que lo que quería era acabar con el sindicato, por lo que le hicimos
ver que definitivamente a nosotros no nos interesaba la liquidación, no nada de
eso, que nosotros queríamos la reapertura de nuestra fuente de trabajo, pero
que también no íbamos a aceptar que corrieran a nadie, porque lo que nosotros
queríamos era que entráramos todos.
Así se va bajando hasta llegar a cinco,
pero sigue insistiendo en que sean del comité, pero definitivamente nosotros no
vamos a aceptar que corran al comité porque sabemos el riesgo que esto significa.
MESES PLATICANDO Y NO SE AVANZA NADA
Meses hemos estado platicando y durante
ese tiempo no se ha avanzado nada. En la última plática le hicimos saber al
patrón que no tenía caso seguir platicando porque él no mostraba ningún interés
en llegar a un acuerdo y que cuando tuviera un planteamiento serio para
discutir nos lo hiciera saber por medio de nuestro asesor. Le propusimos una
cita para dentro de dos meses para que lo pensara bien; ahí como que se sacó de
onda y dijo que no podía ser, que estábamos platicando, tratando de que fuera
menos, entons’ realmente no sabemos si le interesa o nada más nos quiere tener
ahí.
La última vez nos ofreció a todos una
liquidación al 100 por ciento, pero con los salarios que teníamos el 24 de
noviembre, sin aumento de emergencia del 20.1 por ciento ni el 30 por ciento
logrado en la revisión del Contrato Ley.
EL HIJO DEL PATRÓN VIENE A PROVOCARNOS
El hijo del patrón últimamente se ha
presentado a provocarnos, esto ya lo habíamos platicado con la gente para que
estuviera consciente y no cayera en la provocación. Este señor les ha estado
diciendo a los compañeros que ¿qué pasó?, que ya vayan por su dinero, que ¿qué
están haciendo aquí en la huelga?, que nada más se están resfriando.
SABEMOS LO QUE HEMOS LOGRADO CON EL
SINDICATO
Quizás no entendamos bien todo, pero
sabemos lo que hemos logrado con el sindicato, aunque unas veces ande bien y
otras no tanto. Por medio del sindicato hemos logrado que nuestros salarios en
algunos departamentos sean arriba del mínimo general.
En el departamento de telares que es
donde se trabaja a destajo, más o menos un trabajador de ahí viene sacando
alrededor de 18 mil pesos más que el salario mínimo, eso era lo que decía la
empresa, que eso era muy caro y que la producción era mínima. Eso sí la
producción es poca porque los telares son muy viejos, pero la calidad es la que
vale.
En otros departamentos por lo mismo los
salarios están un poco más bajos; y casi a nivel del contrato están los de
moldeo y los ayudantes.
NOSOTROS PLANTEAMOS LA MODERNIZACIÓN DE
LA PLANTA
Nosotros le hemos planteado a la empresa
la modernización de la planta para elevar la producción, esto lo hemos hecho
como lo fija el Contrato Ley, el que establece las reglas de modernización en
donde se aplican tiempos y movimientos a los trabajadores.
En sí son pocas las diferencias que
tenemos con el Contrato Ley, lo único que anda por arriba en cuanto a
prestaciones es el premio por puntualidad, en donde se nos da un día de salario
mensual, además que contamos con el comedor para que calentemos la comida, pero
lo demás está en el Contrato, ahí está todo lo demás.
YO HE VISTO AL ESTADO TAL COMO ES.
Sabemos que el Contrato Ley lo hace el
Estado junto a los patrones y los charros, yo he visto al Estado como realmente
es, no tengo mucho conocimiento de la cuestión política pero, este, realmente
no es para nosotros, no nos ha brindado garantías ni nada, pero en sí, me he
dado cuenta de como nos utiliza a nosotros los trabajadores, sin darnos ningún
apoyo cuando lo necesitamos, al contrario, todo lo contrario, busca aplastarnos
por donde sea, entonces los obreros tenemos cuidado en ese sentido, de fijarnos
los lineamientos para actuar, realmente no estoy de acuerdo con lo que hace el
Estado.
De igual forma los partidos políticos
actúan, les aceptamos en que nos brinden la solidaridad económica y moral, pero
lo que no estamos de acuerdo es que intervengan en la vida de nuestro
sindicato, eso sí, todos pueden venir, pero no a intervenir dentro del
sindicato y menos que quieran imponernos decisiones de ellos, ahí no estamos de
acuerdo.
Ha venido el PRT y el PAN. El PAN nos
trajo pan, vinieron a ofrecernos su ayuda moral y económica y cuando nosotros
les planteamos realmente las ideas de nosotros, ya no volvieron, aunque
prometieron apoyar y difundir nuestro problema en sus espacios de la
televisión, de la radio y en la Cámara de Diputados, pero no lo hicieron, nos
ofrecieron asesoría jurídica también, pero lo que es la asesoría legal se la
rechazamos porque estamos a gusto con la que actualmente tenemos.
ESTAMOS AGARRANDO EXPERIENCIA CON LA QUE
EL FUTURO SE VA A ACLARAR.
Con la experiencia que estamos agarrando
con la huelga, pienso que el futuro se va a aclarar y es que con todo esto que
hemos pasado nos hemos dado cuenta que hay mucha gente del pueblo que viene y
nos trae la solidaridad y nosotros vemos que con esta ayuda nosotros vamos a
conservar nuestro sindicato, porque sentimos que tenemos una responsabilidad
con el pueblo, y no lo vamos a defraudar. Esa experiencia que hemos adquirido
aquí, la vamos a trasmitir a otros compas, vamos a trasmitir la solidaridad con
las luchas que haya, y así trataremos de salir adelante.
QUEREMOS EL SINDICATO PERO NO PARA LUCRAR
Nosotros queremos el sindicato pero no
para lucrar, sino para que si algún compañero quiere que le prestemos nuestro
registro para liberarse del charrismo, se lo prestamos. Lo necesitamos para
relacionarnos con otros obreros, porque nos hemos dado cuenta de que estando
aquí metidos, no vamos a hacer nada, entonces es necesario aplicarse y tener
relaciones con todo el mundo.
Así vamos a enfrentar el futuro ... digo.


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