Tadet
TALLER DE ECONOMIA DEL
TRABAJO
FACULTAD DE ECONOMIA UNAM
Vida Obrera
MUJER
OBRERA
(CUATRO
CASOS)
SINTESIS
DE COYUNTURA
FRANCISCO MUÑOZ A.
FERNANDO TALAVERA A.
UNIVERSIDAD
NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
Director de la
Facultad de Economía
Lic. Guillermo
Ramírez Hernández
Coordinación
del TADET
Fernando
Talavera Aldana
Francisco
Muñoz Apreza
Colaboradores
Fernando
Serrano Ramírez
Leonardo Silva
Cosca
Integrantes
del TADET
Martín
Rodríguez R.
Armando Gámez
P
Celso
Hernandez Rojas
Zoila Vargas
Hernández
José Luz de la
Mora Zerpa
Tomás Oropeza
Berumen
Edición y
Diseño
Celso
Hernández Rojas
Taller de
Economía del Trabajo (TADET).
Facultad de
Economía
Investigación
y Analisís Económico (INAE)
Edificio
Anexo, Planta Baja CEDEM.
Cubículo 1.
Apdo. Postal 70-534
Tel.
56-22-21-02
Ciudad
Universitaria, México, D.F.
Esta
Reedición Virtual es para el Encuentro
de trabajador a trabajador
Junio de 1999.
MUJER OBRERA
INDICE
Introducción
Chabela
Teresa
Lupe
Reynosa
CHABELA
MI PUEBLO
Mi pueblo es
muy bonito, muy bonito, está lleno de manantiales de aguas claras, por él
corren muchos riachuelos que humedecen
la tierra dura, la tierra fértil, las tierras de los valles y
praderas.
Yo nunca pensé
en irme porque aquí están enterrados mis padres y mis abuelos, yo estoy muy
aferrada a mi tierra aunque ya no viva en ella.
El pueblo
tiene su iglesia que está hecha de muros gruesos y altas bóvedas, ella tiene un
aire majestuoso, yo creo que es por los años que tiene. Ahí, en el cuarto del
curato, siempre hay flores y el cura del pueblo reza un rezo muy triste y
callado.
Protejen la iglesia
árboles gigantes rebustecidos por el tiempo, yo creo que así son las iglesias
de los pueblos pequeños. Mi
pueblo lleva por nombre Santa Catarina Mina. Santa Catarina Mina,
tiene sus calles hechas de tierra y
ordenadas por muros de magueyes. Calles cercenadas por riachuelos que son los
que llevan el agua por todo el pueblo.
Santa Catarina
Mina, fue la tierra que me vió nacer.
Ahí hay dos
ríos, el río Grande con sus muchos peñascos y angostas corrientes y sus tantas
fosas, en donde de niña jugaba con los demás niños y el río Chico, el cual en
vez de agua lleva arena.
A la orilla de
los ríos hay muchos Magueyes, Guamúchiles, Zumpantles, Guayabos y Ciruelos, que
ofrecen al viajero sus frutos y su sombra.
El pueblo
tiene dos presas, la del río Grande que almacena el agua para tiempo de secas y
la presa del río Chico que tan sólo arena almacena.
El pueblo
tiene su Palacio de Gobierno donde está
el Alcalde, con su tribunal y su cárcel hecha de muros grandes y barrotes de
madera, todos alineados en un largo tejabán, junto a ellos está la escuela.
Mi casa era un
jacal muy grande hecho de cañones de maíz y de carrizos, con su suelo de tierra
firmemente pisoneada y siempre humedecido. La cocina estaba construida con
láminas de cartón y de carrizo adornada con una mesa muy pequeña, sus catres
donde dormir y eso sí, nunca faltaba el metate donde moler la masa para las
tortillas.
Casi nunca
usábamos la mesa sino que la familia se sentaba en el suelo a comer los
frijoles y el chirmol con sus chepiles, sus huejes y tortillas acompañadas con
su atole blanco y su panela.
Santa Catarina
Mina, intentó ser un día un pueblo minero, a sus vetas llegaron, al decir de
los viejos, japoneses e ingleses a rasgar sus entrañas, a llevarse sus riquezas
y cuando esto lograron se fueron, dejando en recuerdo de su paso agujeros por
doquiera entre los cerros; como la casa del diablo por lo obscuro y profundo
también dejaron una especie de tumba donde amarraban al indio para
castigarlo.
SE DERRUMBO MI
IMPERIO
A los doce
años vi obscurecer mi vida, en un
segundo vi derrumbarse mi imperio al que
tuve que dejar atrás, mi padre murió y tuvimos
que emigrar buscando nuevos horizontes porque mi madre no podía hacerse
cargo de los cuidados de la siembra.
Llegamos a la
ciudad de México y mi madre se metió a
trabajar como sirvienta en una casa, mientras yo me encargaba del
cuidado de mis cuatro hermanos y de ayudar a mi familia vendiendo un poco de
comida a unos obreros que trabajaban en una obra.
Con el tiempo
establecimos un pequeño negocio de jugos y, cuando mi madre pudo trabajar en un
comercio del centro de la ciudad, me encargué
también de la atención del puesto. Así pasó el tiempo hasta que de nueva
cuenta se volvió a casar mi madre.
¿Cuántos años
pasaron desde ese momento? no sé, pero entonces me volví muy caprichosa y
presionaba mucho a mi madre para que me
comprara vestidos y perfumes de los que la señora Petra vendía en abonos, llegó
a tal mi capricho que le decía a mi madre
-me tienes que
comprar este vestido que me gustó y ahora me lo compras, por que si no vas a
ver, te voy a correr a tu marido.
Mi madre
cansada por mi actitud un día me dijo
-mira hijita,
tu te endrogaste con 400 pesos que debes de perfumes, ahora a ver de donde los
sacas porque yo, ya no pienso darte más dinero, te estás pasando de la raya, a
ver qué haces.
Me salí a la
calle y me senté en la banqueta de mi casa. En eso pasó un vecino y me preguntó
que qué me pasaba. Le conté todo y el vecino me dijo
-mira chamaca
yo conozco un comedor y te voy a llevar a que te den trabajo.
MI PRIMER
TRABAJO
Era el comedor
de una fábrica al que pronto entré a trabajar. Pero a mí no me gustaba servirle
a nadie y mi comportamiento era muy agresivo con los clientes del comedor. Poco
a poco fuí comprendiendo mi lugar y por eso empecé a tener un trato diferenciado
para con los obreros de la fábrica. Ellos me aconsejaban
-mira, ese es
el gerente ¿por qué no le pides trabajo?
-capaz de que
me van a dar trabajo, les contestaba
-si todavía no
tengo la edad.
Pasaban los
días y empecé a darles lo mejor de la comida a los obreros, les daba en el
guisado los muslos y las piernas del pollo y a los patrones y personal de
confianza de la fábrica les daba de comer los huacales y las patas.
Un día el
dueño del comedor me regañó frente a un gerente diciéndome
-¡oye como te
atreves! qué, ¿estás loca?
Pero el
gerente se metió en el regaño y dijo
-no la regañe,
ella no tiene la culpa, es que a mi me gustan las patas de pollo.
DEL SINDICATO
A LA FABRICA
Por fin un día
me decidí a ir al local del sindicato de
la COCEM para solicitar trabajo en la fábrica. Ahí vi por primera vez a José
Luis Moreno. Esa vez había muchas mujeres esperando y empezaron a llamar a la
gente diciéndoles
-que pasen las
que sepan coser a máquina, a ver tú chamaca
-pues yo no sé
contestaba
-que pasen las
que hayan trabajado en la rama del calzado
-pues tampoco
decía
-que pasen las
que tengan hijos pero no marido
-¿son las
madres solteras?
pregunté
-sí
contestó el
del sindicato
-voy a subir.
Las demás
mujeres me empezaron a decir
-muchacha
tonta, mira tan chiquilla y ya con un hijo, ¿pues cuántos hijos tienes?
-tengo dos
contesté.
Cuando llegué
a llenar la solicitud se me dijo
-estás muy
chica ¿y tu marido?
-pues me dejó
-¿qué vas a
hacer?
-yo quiero
trabajar, pues ¿quién me va a mantener?
-tonta de
plano, me dijo el del sindicato y me dió mi solicitud.
Estaba feliz,
tenía en mi mano la solicitud, la que llené y la fuí a entregar a la fábrica.
Como era muy
delgada y chaparrita, aunque tenía 16 años aparentaba menos. Por eso, cuando
llegué a la fábrica, la doctora, que yo había conocido en el comedor, me dijo
-oye, tu no
tienes ni 14 años
-no sea mala,
si no no voy a poder trabajar
-está bien, te
voy a dar el visto bueno
-gracias
dije.
Con este
empujoncito entré a trabajar en la fábrica iniciando así un camino para mí,
desconocido.
EN LA BANDA DE
PRODUCCION
Mi primer
trabajo fue en el departamento de Productos Terminados en donde me vi sometida
a la velocidad del trabajo fijada por la banda.
Ahí recibí el
puesto de abastecedora. Mi trabajo consistía en poner el zapato en la banda
procurando que no fuera de números similares. Debía poner zapatos de números
pequeños con altos, para evitar confusiones más adelante en el proceso.
La verdad es
que siempre estaba muy atareada y apenas tenía tiempo para ver a mis compañeras
de Acabado, quienes a toda velocidad cortaban las orillitas que el tenis tenía
de sobra, o a las compañeras que controlaban el acabado, hasta este momento el producto recibía el
nombre de Primer Control de Calidad.
Siempre las
plantilladoras gritaban constantemente pidiendo más velocidad en la producción
porque temían no llegar al tope fijado, ellas metían las plantillas al tenis.
Las
presionadoras parecía que tocaban el piano, porque metían las manos en los
tenis hasta dejar las plantillas sin abultamientos.
Las
agujetadoras parecía que estaban tejiendo al poner las agujetas a los tenis.
Así llegaba el
material a manos de las etiquetadoras que ponían una o dos etiquetas y le
gritaban el número del calzado a las selladoras que sellaban las cajitas
pasándolas a los empacadores de un par, los que tienen que fijarse que las
cajitas correspondan a los números del calzado.
En la banda,
la velocidad a cada momento se siente más. Desde mi lugar de trabajo yo veía
hasta el final de la banda en donde se encontraban las empacadoras de 20 pares;
reciben este nombre porque empacan todo en cajas de 20 pares.
Una vez que se
empaca el producto este pasa al Segundo Control de Calidad, donde una empleada
de confianza toma tres pares al azar y checa que el producto salga sin
defectos.
En la
producción del tenis la velocidad del trabajo es la rutina, porque cada
trabajadora tiene que hacer su tarea con un stock de producción mínimo de 2 mil
500 productos, es decir, se cuenta con menos de minuto y medio para cada
acción. La banda no perdona y obliga al proceso a desarrollarse a la velocidad
fijada y si una trabajadora se atrasa en su alimentación, todo el proceso se
atrasa.
Por eso es que
la tensión y los gritos de las trabajadoras se hacen más incesantes porque si
no se cumple con el stock de producción, las trabajadoras somos amonestadas y mandadas como castigo a nuestra
casa por tres días de descanso forzoso.
La banda es la
que esclaviza a las trabajadoras a un ritmo de trabajo cada vez más intenso.
Así pasé
laborando dos largos años, ocupando los distintos puestos en el departamento de
Productos Terminados, sufriendo las veleidades del supervisor y sus poses de
trabajador omnipotente y el pago absurdo de incentivos por aumentar el stock de
producción. Recuerdo cuando recibí en mi sobre ¡un peso! después de haberme
matado todo un día, o cuando sufrí el castigo de los incentivos rojos cuando no
pude cumplir con el stock fijado.
SE INCENDIO LA
DURAMIL
El año de 1981
se me quedó grabado en la mente como lapa, como fuego, ya que en ese año se
quemó la fábrica. Me di cuenta durante el incendio y sus consecuencias, del
abandono del patrón, quien dejó a las trabajadoras abandonadas a su suerte.
También vi el desinterés del líder de la COCEM por los sufrimientos de las
trabajadoras.
Pocos días
antes del incendio, yo había sido electa delegada para la revisión salarial y
aún no se me borra de la mente el diálogo que en esos días tuve con mis
compañeras.
-Chabela, ¿con
quién trabajo? ¿a dónde me vas a mandar?
-yo no puedo
mandar a nadie, si estamos en las mismas, sólo José Luis puede hacerlo, él
tiene la vara alta contestaba.
La empresa
citó en Toluca al Comité Ejecutivo de la COCEM para negociar lo del aumento
salarial. Ahí les manifestó que sólo podía dar un 29 por ciento y del pago de
sueldos caídos ni un centavo. También dijo que la empresa era como una liga muy
restirada que si se le jalaba un poco más se reventaba.
Entonces quedé
muy inquieta por lo del incendio y en la primera oportunidad le pregunto al
gerente
-oiga ¿cuáles
fueron las causas del incendio?
-mire, en el
quinto piso como usted sabe, trabaja gente,
dejaron por
descuido o por lo que sea, una caldera encendida, como estaba cerca de tabiques
refractarios, se pusieron al rojo vivo y explotó todo cayendo fuego sobre el
almacén, encima de las montañas de cartones y ahí empezó el incendio
-¿está seguro?
pregunté
-sí, eso fue
lo que pasó.
Pero eso no
era verdad porque unos compañeros me
dijeron
-no
entendemos, había ahí thíner, estopa, solventes y otras cosas que no debían
estar ahí; por qué, dime Chabela ¿qué tenían que hacer en tu departamento esas
cosas, si ahí no se utilizan?
La prensa
manejó que no hubo accidentes personales; pero los compañeros del tercer turno,
aunque muy reservadamente, me dijeron que sí hubo muertos, nada más que no
convenía que se supiera.
Al otro día, a
las trabajadoras se nos citó a una Asamblea General. Ahí el patrón llorando por
su herramienta perdida, prometió hacer todo lo posible por volver a echar a
andar la fábrica.
Al verlo
llorar me quedó claro que lo que le
interesaba al patrón eran los medios de producción, de explotación de los
trabajadores, porque a él el dinero no le faltaba y en todo su dolor jamás ser
acordó de las privaciones de las trabajadoras que nos quedamos sin sustento.
Lloró sí, pero por sus máquinas verdes destruidas y no derramó una sola lágrima
por el dolor de los heridos, ni por el hambre a que serían sometidos aquellos
hombres y mujeres que con su trabajo hacían que el patrón llevara una vida de
rey.
LA COCEM SE
ROBO EL DINERO POR SOLIDARIDAD
El sindicato
de la COCEM, descontó a todos sus afiliados una cuota de entre 20 y 30 pesos
semanales para la solidaridad que sería entregada a los trabajadores de
Duramil, pero a cada trabajador sólo nos llegaron 200 pesos de ayuda.
En una ocasión
María se inconformó diciendo
-miren lo que
nos dan estos, como si fuera limosna, como si no supiéramos que todos están
poniendo para ayudarnos
-¡ay! Mari,
para que se enoja, no ve que tienen que llevar su cuerno
contestó una
compañera que estaba escuchando.
Como en ese
tiempo estabamos en revisión salarial y como la Aseguradora pronto pagó la suma
asegurada. Yo no entendía por qué el
patrón no podía dar más que el 29 por ciento de aumento ¡si no había perdido
nada porque todo se lo había pagado el seguro!
Se empezaron a
realizar los trabajos de limpieza aseándose una pequeña área en donde se
establecieron dos máquinas. Y se comenzó a producir tenis por medio de unos
cuantos trabajadores seleccionados por la empresa entre los que consideraba de
los más productivos.
Yo fuí llamada
a laborar en la banda y supuestamente comenzamos a trabajar como si no hubiera
pasado nada; pero ¡cómo se me iba a
olvidar el incendio! si por él mis compañeras, que muchas son madres solteras y los familiares de hombres y
mujeres que tenían varios hijos, se habían quedado sin salario.
Bueno, la
fuerza creadora del trabajador es muy grande por lo que fue posible el que
retoñara una fábrica arrasada por el fuego.
Se hizo la
limpieza y se empezaron a reintegrar poco a poco algunas trabajadoras, mas la
inmensa mayoría seguía desempleada.
DEMANDAMOS
PERO FALLO LA LICENCIADA AMERICA
Por eso un
grupo que creía que las iban a correr, fue a meter su demanda con una tal
licenciada América que tenía su despacho en Naucalpan.
La demanda no
prosperó y las trabajadoras tuvieron que ir a retirarla a cambio de su
reinstalación. Pero eso sí, las que demandaron recibieron un trato despótico en
el interior de la fábrica por parte del patrón y las que no, su caso se quedó
perdido por la actitud negligente de la tal licenciada América.
La producción
del tenis era requerida en el mercado y había que producir. Esa circunstancia
externa impulsó a la empresa a adaptar en un sótano varias máquinas,
incrementando la producción y aumentando sus ganancias.
El patrón
estaba feliz pero nunca pensó en las trabajadoras de Duramil, quienes no
tuvieron mas remedio que trabajar en ese sótano que continuamente se inundaba y
las obligaba a trabajar entre charcos.
Esta situación
se veía empeorada porque en el sótano se improvisó como sanitarios unos como
cajones de láminas abiertos por lo que la pestilencia de los heces fecales impregnó
todo el lugar.
Para evitar
cualquier robo de productos o la asistencia de las autoridades de Salubridad, a
las trabajadoras se les encerraba con candados y cadenas. Así fue como con base
en el esfuerzo, riesgo de la salud y seguridad de las trabajadoras el patrón
pudo ver incremantada su producción.
MIS
INQUIETUDES JUVENILES
Como siempre
he sido una persona muy inquieta, intenté formar un grupo teatral en la
fábrica. Con otros compañeros organicé un grupo musical, también realicé
estudios de fotografía y, motivada por esas inquietudes juveniles, entré al
teatro del PRI.
Ahí fue grande
mi decepción porque nunca llegué a montar ninguna obra ni siquiera a
intentarlo, tan sólo se me utilizaba para hacer la pantomima de que el pueblo
iba a escuchar a tal o cual funcionario público; se me usaba para que fuera a
echarle porras a un tal Vicente Ortiz secretario del Movimiento Nacional de la
Juventud Revolucionaria.
Me traían con
el resto del grupo teatral de un lado para otro. En una ocasión se me encargó,
por parte de mis compañeros, que planteara ante el funcionario que ellos lo que
querían era actuar, así lo hice y cuando mis compañeros me preguntaron lo que
habían contestado, les dije
-no, pues, ni
en cuenta, ni caso me hizo.
No me desanimé
y pronto organicé un grupo teatral en la fábrica y les avisé a todos los
trabajadores que quisieran hacer teatro que me vinieran a ver.
LOS
DEPARTAMENTOS DE LA FABRICA
En la fábrica
existen muchos departamentos como en los que se hacen los tendidos para hacer
el corte, donde se hace el Corte de Tela, que es el lugar donde se cortaba la
tela del tenis y los adornitos de gamusina y todo lo que lleva de refuerzos el
zapato; ahí se sacaba en cada golpe de suaje cinco o diez pares cada vez.
Está el
departamento de Corte de Piel que es un trabajo muy especializado porque cada
zapato se tenía que hacer pieza por pieza.
Está también
el departamento de Corte Gerber que maneja la máquina computadora por medio de
cintas.
Está el
departamento de Control de Calidad ahí trabajan puras gentes de confianza
quienes revisan que los rollos de tela no lleven defectos y los tonos sean los
mismos.
En el
departamento de Preparación se encargan de que el corte vaya bien, que no vaya
mocho, que sea del mismo tono.
También está
el departamento de Serigrafía, que es donde se imprimía los logotipos y adornos
del calzado; ahí están dos costureras que son las que cosen, una las lengüetas
y otra el talón; estas compañeras siempre quedaban muy cansadas por la tremenda
friega que se llevaban.
También están
los compañeros de Empacado, Corte y Cosido que es donde, además de empacar, se checa el tono,
la calidad del producto y finalmente la distribución.
Bueno, también
tenemos el departamento de Desma. Estos compañeros estaban en una máquina
redonda que tiene una como forma de pié, que es la figura que va a llevar el
tenis. Esta máquina tiene un tambor de PVC que se inyecta al tenis y después se
le pone la suela. Ahí los trabajadores se encuentran muy atareados colocando muy bien la unión del
tenis y recogiendo todo el desperdicio para mandarlo al departamento de Molido,
en donde todo el material que se desperdicia es vuelto a moler para volverlo a
usar.
Ahí el
problema son las manos les quedan todas
llenas de ampollas, cortaduras y con las cutículas con sangre coagulada y por
el constante polvo que desprende la máquina cada día se les va acabando la voz
y se la pasan tosiendo todo el día. Por eso sus manos siempre estaban llenas de
masquin teip y unas como vendas para evitar las cortaduras del hilo que se usa
para amarrar al calzado y de la cuchilla con se le da un jalón al producto para
sacarlo.
Bueno, también
existe el departamento de Banda de Retocado a quienes yo las veía como las
maquilladoras porque tapan los desperfectos del tenis con pintura.
También están
los electricistas, torneros, mecánicos, almacenistas y obreros que hacen la
limpieza de la fábrica, los del departamento de Moldes y a los matriceros que
son los que arreglan los moldes y los suajes.
LOS
VENTILADORES PARECIAN ZOPILOTES
El patrón
cuando veía que una era una trabajadora muy dinámica a quien había que explotar
mejor, nos promovía a varios departamentos; por eso conocí varios de ellos y
también conocí el despotismo de las
supervisoras quienes en represalia no me enseñaban bien lo que tenía que hacer
con la intención de que fuera bajada de departamento.
La verdad es
que sí sentía la presión. Había ocasiones en que no podía cumplir con el stock
fijado y, no obstante ser nueva en el opuesto, desde el primer día se me exigía
y si no lo lograba me hacía merecedora a un castigo.
Ahora que
recuerdo en todos los lugares en que he estado, siempre el polvito que despedía
la máquina Desma me hacía toser y que los ventiladores más parecían zopilotes
por lo lento que trabajaban, que verdaderos ventiladores.
Cuando estuve
en el departamento de plantilladora, en donde se usa constantemente el thíner y
el cemento, ni siquiera se me proporcionó una buena mascarilla con filtros; bueno, sí se nos dió
una pero tan incómoda que era imposible trabajar
con ella.
Por eso un
día, junto con las demás plantilladoras nos
fuimos al sindicato a plantear su problema; una de ellas le dijo al
líder
-mire señor,
nos dan estas mascarillas que parecemos osos hormigueros, ¿cree usted que no
nos da vergüenza?
otra manifestó
-no, pues, si
las usamos se nos va a caer el hocico.
Así era como
la vida laboral de la obrera está marcada por el trabajo, un trabajo que
demanda rapidez y exactitud, el uso de navajas, suajes, thíner, pinturas,
metil, telas, PVC, polvo, cemento, pegamentos, ruidos; un trabajo que provoca
tensión por la presión de las supervisoras, por los castigos, por la
inseguridad de salir a altas horas de la noche.
MI RELACION DE
PAREJA
Yo no pensé en
tener novio y mucho menos casarme pero, conocí a Fernando. Fernando trabajó en
la fábrica antes del incendio, después, se fue a trabajar a otra fábrica. Una
vez que lo volví a ver me dijo
-¿sabes qué?
te sigo amando.
Aunque al
principio lo tiré de a loco, poco a poco mis ilusiones por formar un hogar en
donde mi pareja tenga ganas de luchar, de hacer algo por los dos y que juntos
sigamos estudiando, se hacen presentes y con posibilidades de realizarse y poco
a poco significó para mí, el amor de mi vida.
El me acompañó
a mis presentaciones musicales, me escuchó cuando hablaba de política y de
cosas para el hogar y de cómo
ibamos hacer para formarlo y por eso,
más ilusionada que nunca, me fuí a vivir con él.
Un año tan
sólo me duró esa nueva vida, porque me di cuenta que si Fernando iba conmigo a las presentaciones
de mi grupo musical era "para darme el avión" y más cuando le hablaba
de política, empezó a rechazar mis opiniones al decirme
-ya vete al
cuerno con tu política.
Entonces ya no
hubo promesas de seguir estudiando, porque a él solo le gustaba hablar de su
familia y de sus problemas: que si su hermana Lucía se andaba divorciando, que
si sus demás hermanas tenían problemas en el trabajo y tantas cosas más,
cuestiones que a mi, poco me interesaban.
MI NOCHE EN EL
CABARET
Un día me dijo
Fernando que por qué nunca voy a saludar a sus hermanas a su trabajo, que si me
aprieto o qué. Yo poco sé de las actividades de mis cuñadas por lo que un
día acepté y una noche vamos allá por
San Cristóbal Ecatepec a un cabaret llamado Flamingos.
Entramos los
dos y me siento en una silla, el mesero me dijo
-¿qué va a
tomar?
Y Fernando me
pide que me sirvan una cuba, me sentí como un bicho raro en ese lugar, se sentí
incómoda al ver al resto de las mujeres, muy atrevidas con sus pantalonsotes de
mezclilla y sus swéteres muy ajustados hasta el cuello.
Yo nada más ví
el juego de luces, los cuerpos que se aprietan unos contra otros y el ver que
los hombres no sólo abrazan a las mujeres sino que acarician sus miembros y
cuerpos ¡lo hacen sin conocerse siquiera!
Todo esto se
lo ví como un mundo en donde mi idea de la vida nada tenía que hacer.
Por fin
terminó el martirio y cuando nos retiramos Fernando me habló de lo bonito del
ambiente, que le gusta mucho, me habla y me habla. Entonces me empiezo a dar cuenta de que me
trata de convencer para que también entre a trabajar ahí.
A mi no me
cabe la idea de que pueda hacer las cosas que mis cuñadas hacen, por lo que le
digo a Fernando
-mira mi vida,
me duele venir aquí, me duele ver que hombres que se friegan matándose toda una
semana en la fábrica para ganarse unos centavos, lleguen aquí y que estas
holgazanas, por unas caricias, les quiten sus rayas.
Fernando
guarda silencio, ya no me dice nada, cree mejor esperar otra oportunidad.
FAMILIA Y
ALCOHOL
Las relaciones
con la familia de Fernando se hacen cada vez más difíciles, cada que voy a
saludarlas me ofrecen de beber, si acepto me dicen
-tu sí, mi
Chabe, eres a toda riata
pero si no
quiero beber entonces me insultan y me dicen
-pinche ojete,
pues que te crees.
Poco voy a
saludarlas y en una ocasión, una de mis cuñadas me comenta que está harta de la
vida que lleva
-¿por qué no
te sales?
le dije
-¿tu crees que
con dos hijos voy a salir adelante?
-porque no, mi
madre de sirvienta nos sacó a cuatro adelante.
-No mi Chabe,
se gana mejor en lo que trabajo.
Mis cuñadas
continuamente se emborrachan y cuando esto sucede es cuando más me presionan
-aquí donde
nos ves, ganamos un dineral, nosotras ganamos lo que queremos, mira, yo en un
ratito me gano ocho o diez mil pesos, tu te los ganas pero en una semana
matándote como burro
-pues, yo gano
lo que quiero
-pero tu, tu
eres obrera
-si soy
obrera, pero nadie me va a jalonear
-pero no
tienes casa
-tengo casa
rentada, además estoy orgullosa de ser una pequeña brisa que mueve a México.
Cuando regreso
a mi casa, siento un coraje enorme, no comprendo por qué mis cuñadas me echan
en cara mi calidad de obrera ¿qué el trabajo es denigrante?
TE VAS A MORIR
OBRERA
Mi luna de
miel se acaba más rápido de lo que se consume un cerillo. Fernando me insulta y
me reclama que porqué no iba más seguido a ver a su familia, hasta que un día
me dice
-tu, tu nunca
vas a trabajar con mis hermanas; tu, tu no quieres convivir con mi familia; tu
nada más con tu pinche fábrica, tu eres obrera y te vas a morir obrera.
Hay cosas que
una mujer entiende y yo se lo que significan las palabras de Fernando y tan
sólo lo ví alejarse. Entonces entiendo de pronto todo, el por qué la familia no
quiso nunca que tenga un hijo de Fernando, entiendo que tienen temor de que se
sienta amarrado y pues lo ví alejarse sin coraje, sin reproches y con la
claridad de que él no me engañó, solita me engañé, solita me quise engañar.
Para mí
entonces solo queda el trabajo, el estudio y mis aspiraciones artísticas ...
con esto un capítulo muy bello y doloroso queda en mi mente, porque doloroso y bello fue dejar a mi pueblo y
también vivir con Fernando.
MIS HUELGAS EN
DURAMIL
Yo poco sé de cuestiones políticas, más no por
ello no me doy cuenta de que la fábrica
se empieza a desestabilizar por la llegada de gran cantidad de propaganda del
exterior.
Durante años
la fábrica vive el dulce sueño de los justos cuando entre la empresa y el
sindicato de la COCEM pueden controlar las inquietudes y las inconformidades de
los trabajadores.
Durante años
José Luis Moreno logra sus objetivos, logra transformar las revisiones
salariales y sus emplazamientos a huelga en discusiones de cómo mejorar la
explotación en la fábrica.
No me acuerdo
cuando fue pero hicimos una huelga. En la huelga se nos prohibió solicitar
solidaridad de otras sindicatos, botear para tener otros recursos y sostener la
huelga, se nos prohibió hacer difusión de la huelga y de sus peticiones.
La gente tiene
la obligación de cubrir su turno en las guardias, las madres trabajadoras
llevan a todos sus hijos, ¡ah! pero lo que es una gran ayuda en otras
condiciones, por la pasividad de la huelga, se convierte en su contrario y por
eso les digo
-no traigan a
los escuincles, no ven que si vienen los famosos granaderos ¡que van a hacer!
-¿tu qué haces
si vienen los granaderos y con los escuincles?
-les estoy
diciendo que no traigan a los chamacos, yo me voy y las dejo que con sus
escuincles se hagan bolas.
Las huelgas no
tienen chiste, porque la hacen de todo menos un arma de lucha. Yo veo mal que
algunos compañeros a los pocos días de estallada la huelga, quieran ir a botear
-no
compañeros, no debemos llamar mucho al hambre, yo creo que en tres días que
estemos en huelga no se nos va a acabar el dinero.
Es
incomprensible que se pida ayuda al estanquillo de pollos que da regalados
algunos pollos, o al de los refrescos. Hoy veo las cosas un poco diferentes
porque comprendo que todo eso del jugar cartas y no organizar la huelga, la
COCEM la hace para tenernos controlados. Con mis limitaciones, protesto cuando
intuyo que hay algo que afecta a los trabajadores.
LAS TRAMPAS DE
LA COCEM
Como en aquel
emplazamiento en que la patronal ofrece un 25 por ciento que los líderes no
aceptan y estalla la huelga que dura tres días.
Cuando la empresa ofrece el 27 por ciento, la huelga se levanta. Ese día
si me disgusté y les digo
-oigan, esto
es un juego o qué, ustedes conocen lo que es una huelga, entonces por qué se
ponen a jugar.
Hay otra
ocasión en que la huelga está estallada por revisión salarial con su Comisión
Negociadora, las banderas de huelga, las guardias, etc.
Los delegados
están esperando junto a los representantes de la COCEM las pláticas con la
empresa, son como las once de la noche, cuando el líder les dice a los
delegados
-compañeros
hace hambre, váyanse a comer unas tortas o haber que comen, ándeles.
Estos así lo
hacen, después de doce días de huelga ven como algo normal que se de un respiro
y cuando regresan, como a las doce de la noche, se les informa por medio de un
representante de la empresa
-se pueden ir
porque ya se resolvió
desconcertados,
a esas horas de la noche emprenden el regreso a la fábrica ¡ya no están las
banderas de huelga ni las guardias! al día siguiente les preguntan
-¿como quedó
la negociación?
y responden
-no, pues no
sabemos, nos mandaron a comer unas tortas, no sabemos nada.
NECESITAMOS DE
MAS CONCIENCIA
En las
huelgas, impulso como puedo que mis compañeros se integren a las guardias, me
opongo a que si a una de la guardias de una puerta se le da algún alimento en
solidaridad, éste no se reparta entre todos, porque a quien se lo entregan cree
que es sólo para él.
Me opongo a
que en las guardias las mujeres se pasen las horas tejiendo y leyendo alguna
novela, que lean a todas horas, inclusive en las Asambleas en donde por estar
leyendo no entienden lo que se está tratando concretándose a aprobar o
desaprobar una propuesta con un grito de
-sííí
sin siquiera
levantar la vista, solamente la mano, o un
-nooo.
En una ocasión
le pregunto al representante del
sindicato
-oye ¿por qué
es malo que vengan otros trabajadores a apoyar nuestra huelga o nuestras
asambleas?
-mira es que
vienen a ver qué se llevan y no le conviene ni al sindicato ni a la empresa,
¿tu crees que lo va a permitir la empresa?
En una de las
asambleas se elige a los delegados, en su elección pesa mucho que los
postulados tengan simpatía con la gente, ya sea porque se llevan bien con todos
o porque hayan tenido alguna discusión con algún supervisor.
La gente dice
-si se pone así
con el supervisor, debe ser un león con la empresa, ya ven que la empresa se
cree la muy salchicha.
SE ESCAMOTEA
EL REPARTO DE UTILIDADES
En las
discusiones con la empresa, poco se tocan los problemas de la base y más que
nada se utilizan para discutir el por qué al desperdicio, el por qué a la
desorganización, el por qué no funcionan los sistemas y muy poco el por qué el
enojo de los trabajadores.
Yo quiero
tratar con el sindicato los problemas más agudos de la base, pero no se como
hacerlo, quiero decir que por qué si en la fábrica se hace el trabajo de zzetia
y se maquilan grandes cantidades de pants El Mister, Torino, Super Torino, se
hace corte de piel de Trainer, producto que se manda al centro industrial del
calzado, ¿por qué no se tiene reparto de utilidades como lo tiene Izzetia?
empresa que se cambia de razón social y que además es del mismo dueño. Cómo,
además, se escamotea el reparto de utilidades para los trabajadores.
También quiero
plantear que es necesario que la organización evite que los incentivos sean
utilizados por el patrón como un arma para aumentar la carga de trabajo.
Es común que
si el trabajador tiene la obligación de sacar en su turno 20 cajas como stock y
si saca 25 se le da un incentivo, por decir algo de 100 pesos, pero luego el
patrón argumenta que está mal tomado el tiempo y les hace obligatorio el stock
de 25 cajas pero ya sin incentivo.
Yo si quiero
plantear el problema de los compañeros de Desma en donde el supervisor les da
continuamente un trato con gritos y amenazas
-óyeme cabrón,
fíjate lo que haces
-pendejo,
nunca haces bien las cosas.
LOS
SUPERVISORES SE APROVECHAN
Sí, estos
problemas los quiero tratar pero no me atrevo y si esto no lo hago menos me
atrevo a plantear lo que más me molesta: que es el ver que el patrón aprovecha
la división de los trabajadores para aumentar la producción en el departamento
de Corte en donde por ser mujeres el patrón promueve un clima de pique entre
ellas.
Recuerdo que
una vez escuché una discusión
-no, pues yo
como soy más chingona que tu, verás como saco más
producción
-a poco tan
fiera, si soy yo la preferida del supervisor, yo saco más.
Es que los
supervisores saben aprovechar el clima de mentiras que hace que ahí nadie se
pueda ver, todas se pelean y por eso las explotan mejor; ha llegado a tal grado
el cinismo del patrón que se atreve a decir abiertamente
-a nosotros
nos interesa tenerlas como perros y gatos porque así trabajan más y sacan más.
Y es que la
gente joven en su afán por quedar bien con el supervisor, desean trabajar más que sus compañeras, aunque se
medio maten: si en un turno normal pueden sacar 48 cajas, se esfuerzan y las
terminan una o dos horas antes.
Por eso les
digo a mis compañeras
-no está bien,
las que están trabajando de más, nos están jalando del pescuezo a todas.
Lo anterior es
porque cuando el patrón sabe que la producción de una trabajadora es superior a
la de las demás, la llama y nos dice
-miren, si su
compañera puede sacar una producción mayor, ¿por qué ustedes no lo pueden
hacer?
y así aprovecha
el intenso trabajo de estas compañeras para aumentar los ritmos de trabajo a
todo el taller.
Y LLEGA
GOLPEANDO LA CTC
Los bajos
salarios y las altas cargas de trabajo, generan descontento en todos y cada uno
de los departamentos. Eso no solamente yo sino que todos lo sabíamos, pero lo
malo es que no encuentro la forma de
expresarlo.
La empresa
implanta el orden por medio de la COCEM y cuando el sindicato falla entonces
establece los castigos y llegado el caso el despido selectivo o masivo.
Este método es
el que usa para acallar los brotes de descontento en el departamento de
Costura. Ahí acusa de falta de probidad y honradez a varias costureras y dice
que se roban los tenis.
Ante el
abandono que son víctimas por parte de la COCEM, este grupo se contacta con los
líderes del sindicato de la CTC que ven un campo fértil para introducirse en un
sindicato hasta esos momentos intocable.
Con
trabajadores desde dentro, la CTC empieza a lanzar una amplia campaña de
penetración y muy pronto enfrenta a la COCEM a quien ataca con volantes que dicen
"Compañeros,
la victoria es nuestra, no hagas caso del
sindicato, el
sindicato es charro, es ratero."
Yo se que la
COCEM es una organización charra, pero se también que la CTC no es diferente.
La campaña
continúa, hasta llegar a ponerse apodos, los de la CTC dicen
-compañeros,
el líder de la COCEM, el pirrurris, no te defiende porque no es obrero, todo se
lo compra su papá
y contestan
los de la COCEM
-no les hagan
caso a los hermanos lelos.
Sigue la lucha
de volantes hasta que un día como 200 golpeadores de la CTC, algunos se ven
borrachos o mariguanos, rompen las puertas, cadenas y candados de las puertas
de la fábrica, que cierran los patrones al ser avisados de que viene la CTC.
Ese día, los
patrones compran algunos alimentos a la hora de comer, lo malo es que solamente
dan arroz y frijoles porque las tortillas no alcanzan.
Los
golpeadores entran a la fábrica, gritándoles a los trabajadores
-la victoria
es nuestra
-voten, hijos
de su pinche madre por la CTC, no tengan miedo, bola de culeros, barberos,
arrastrados, lambiscones, ¡voten por la CTC!
Yo tengo mucho
miedo por la forma como llegan hasta donde estoy, llegan rompiendo las cadenas
y la alambrada que rodea mi departamento.
Recuerdo
aún como me grita uno de ellos
-ahora tú,
hija de tu pinche madre, vas a votar por la CTC,
porque si no,
vas a seguir de arrastrada como siempre.
Como puedo le
contesto
-hable bien y
luego nos entendemos
-ándale no
seas ojete, mira hija de tu pinche madre, vas a votar por la CTC.
Me acerco a
mis compañeros porque temo ser golpeada por ese tipo que nunca he visto, cuando
se me acerca otro diciéndome
-mira
compañera, vamos a apoyarte
-¿ustedes de
donde son?
pregunto
-eso no
importa, venimos de otras fábricas, venimos a apoyarte
-estos no son
métodos, ni modos de tratar a la gente, no somos burros
-no, es que
estamos hartos.
Así es en
todos lados, por todos lados hay agresividad y por eso las obreras se fingen
desmayar cuando sienten la presencia cercana de los de la CTC.
Estos individuos
andan por toda la fábrica, insultando a los trabajadores, presionándolos, hasta
que por fin se reunen afuera de la fábrica, gritando consignas y mentadas de
madre en contra de José Luis, líder de la COCEM.
Para ese
entonces, el líder ya se encuentra bien lejos: se escapa por un tragaluz.
Por fin se
retiran los de la CTC y se llevan cuanto pueden: se llevan tenis, pintura y
rompen cuanto es posible.
De ahí se
incrementa la campaña de volantes.
Mientras
tanto, la empresa sigue despidiendo gente y despide a otro grupo de costureras
sin liquidación alguna.
LA CTC PIDE UN
RECUENTO
La CTC pide
inmediatamente un recuento ya que dice que la CTC es el sindicato mayoritario.
Se fija fecha
y la gente de la COCEM se reúne en el sindicato. Se supo que contrata camiones
pero que los camiones son secuestrados por la CTC. Después hay un segundo
intento de recuento que tampoco se realiza no recuerdo porqué y el tercer
intento es el efectivo.
Por un lado,
está José Luis y los trabajadores que llevan una "O" que los
identifica que votan por la COCEM y del otro lado están los hermanos Domínguez
con trabajadores todos llenos de listones amarillos con las siglas de la CTC.
Los de la CTC
gritan y gritan
-la victoria
es nuestra, muera José Luis, muera la COCEM
pero a pesar
de todo, antes de terminar el recuento José Luis tiene un semblante de
victoria.
Al día
siguiente se informa:
"Ganó la
COCEM por 359 votos contra 309 de la CTC"
pero mucha
gente no está conforme y se quedó afuera de la fábrica rumorando que nadie va a
aceptar nada hasta que la CTC entre a la fábrica y que quieren otro recuento
porque dicen que gente de confianza votó por la COCEM.
Desde
entonces, todos los días existe una guardia afuera de la fábrica, integrada
principalmente por mujeres de la CTC.
En la última
Asamblea mucha gente que votó por la CTC fue a pedirle disculpas a José Luis,
quien les dijo
-váyanse a la
chingada, ya no los necesito, yo ya gané, yo tengo la mayoría de la gente,
ustedes vayan a chingar a su madre.
A José Luis le
digo que ojalá pueda olvidar sus
diferencias, y que si no piensa que también las que votaron por la CTC tienen
familia y que tienen que llevar un taco a sus casas.
Esto mismo se
los digo en una asamblea, pero José Luis se siente fuerte y les dice a los
asambleístas
-los que
vengan a pedir perdón que se vayan a la chingada y ustedes pórtensen bien y
trabajen duro.
La
polarización se agudiza entre más pasa el tiempo y los líderes de la CTC le
dicen a sus seguidores
-miren,
busquen pleito, rómpanle la madre a ver a quien, no sean pendejos, nosotros los
apoyamos.
ESOS LIDERES
SON FALSOS
Para ese
entonces yo ya comprendo que es un pleito por el control de los trabajadores y
que ninguna de las dos organizaciones defiende a los obreros porque sus líderes
son falsos.
Con esta
convicción empiezo a hablar con mis compañeras
-mientras
ellos se pelean, nosotras ¡qué esperamos!
pero unas
dicen
-pues que gane
CTC porque vamos a tener despensa y hasta un salario de ensueño, además ya nos
engañaron mucho, yo ya estoy harta de José Luis
otras dicen
-no, pues que
gane la COCEM, estoy muy agradecida con José Luis, acuérdate que me consiguió
aquel permiso que yo
necesitaba
tanto
-yo pienso,
que gane José Luis porque es a toda madre
-yo estoy con
José Luis, pues él me prestó para el enganche de mi casita, ni que fuera una
desagradecida para darle la espalda ahora.
La desunión y
desconfianza reinaban entre las trabajadoras de la fábrica.
Una vez una
obrera de Corte me dice
-tu tienes
Asamblea a las 11, ¿que haces aquí?
Esta persona
escuchó que mi nombre estaba en las listas de la CTC. Por eso voy muy enojada
y le pregunto a José Luis
-oye, ¿que yo
aparezco en las listas de la CTC?
- no, mira, tu
nos haz apoyado siempre, haz estado con nosotros, además te vemos tranquila
me dijo José
Luis.
Yo si siento
en lo más profundo la desunión de mis compañeras, porque sin la unión de todas
no se puede presionar al sindicato para luchar por mejores prestaciones aunque
sólo se mitigue un poco la situación.
Ya para
entonces me queda bien claro que los obreros siempre vamos a estar jodidos.
LA VIDA DE LAS
OBRERAS MEXICANAS
Hay un tiempo
en que llego muy nerviosa a la fábrica, ya no asisto al grupo musical. Cira,
una compañera que labora en el departamento de Costura, me pregunta
-¿que le pasa
Chabe? pues, ¿que le trae tan apurada?
-nada, es que
los problemas de una no se pueden dejar afuera del trabajo, no se puede, porque
se llevan dentro
-pues ¿está
grave?
-es que mi
hermano, pues le hace a la droga, siempre anda como ido y eso me duele
-no se
preocupe, hable con él y ya verá que pronto se arregla todo, no ve, así ni me
dan ganas de contarle lo que le pasa a la pobre de Inés
-pues ¿qué le
pasa?
-¿pero ..?
-¡olvídese! a
ver como resuelvo lo de mi hermano, dígame ¿qué le pasa a Inés?
-ayer llegó
otra vez con los ojos morados, el borracho de su esposo la volvió a golpear y
ya ve usted que tiene cuatro hijos, es que los tuvo que dejar solos pues le
tocó trabajar en el turno tercero nomás que el desgraciado por celoso se
imagina cosas, dicen que es muy buen mecánico pero por el trago siempre lo
corren
-¿ya fue al
doctor?
-sí, ya fue al
Seguro, ahí dijo que fue accidente de trabajo, dijo que se cayó del camión,
¿cómo iba a decir la pobre que le pega su marido?
-pobre, ¿y
aquél no la defiende?
-ni dios la
oiga, capaz que la mata, si él no sabe que el niño que perdió no era de él, él
no sabe que le pone los cuernos con el Jacobo, ya ve usted Chabe que abortó
cuando cargó aquellas cajas pesadas en el trabajo
-voy a hablar
con ella a ver en que le puedo ayudar.
El caso de
Inés es lo que le acontece a casi todas las mujeres obreras de la fábrica.
Yo las conozco
bien porque soy obrera: nada más Petra con tres niñas tiene que llegar al
trabajo dejándolas solas y expuestas a todo tipo de peligros, o Xóchitl la
cascarrabias, que es la mayor del grupo y que tiene que hacer milagros para
sostener a sus hijos en la escuela por lo que siempre anda nerviosa y enojada y
la Virginia que es madre soltera y ha tenido que sufrir ya varios abortos, yo
le digo que no sea tonta que los hombres
se aprovechan de su soledad para que se meta con ellos, sin que siquiera ellos
sepan si la dejan o no embarazada, por eso siempre anda provocándose abortos
como el último que se provocó inyectándose hasta lo que no y esa vez si estuvo
grave que hasta se puso al borde de la muerte y tuvo que estar hospitalizada un
mes y otros dos meses con licencia.
¿ESTO ES VIDA?
Es vida dura
la del obrero y más aún la de la obrera. Por eso cuando me preguntan
-¿cómo es la
vida de la obrera?
digo
-¿vida?, no
creo que se pueda llamar vida el tener por casa dos cuartos hechos de cartones
con piedras arriba para que no se vuelen, no es vida el tener por vivienda un
cuarto y una cocina para vivir con la madre y las dos hermanas, acompañadas una
de sus dos hijos y la otra, la que trabaja, con sus cuatro hijos, en total 10
seres amontonados en un solo cuarto y tener que hacer uso de un baño colectivo
y acarrear el agua desde donde se encuentre porque en la casa no hay tubería y
¡todavía tener que pagar los 8, 9, 10, ó 12 mil pesos cada mes!
¿No es vida el
vivir, el estar siempre asediada por los
hombres? hombres que a las obreras no nos bajan de pirujas, que nos insultan
con palabras obscenas, nos hostigan, nos presionan y cuando por soledad
aceptamos salir con alguien y después obtiene lo que busca, no tarda en
jactarse y decir
-saben qué,
ayer me llevé a la Elisa, está rebuena, tiene uno así de grande.
Para nosotras
las obreras no existe vida privada, ni relación de respeto, cuando solicitamos
un favor
-qué onda
hijo, prestas una lana ¿no?
-las nalgas y
hay lana, si no, no
es la
contestación más común.
Por todo eso
las relaciones de la pareja están deformadas y, cuando una recibe una propuesta
de salir con un compañero, una dice
-una lana y
falto a trabajar y si quieres puedes estar conmigo, pero te va a costar.
Porque la
verdad no es vida el pararse a las cinco de la mañana y correr al lavadero a
lavarse la cara, a despejarse el sueño, a desenmarañarse el pelo, a medio
pintarse para disfrazar un poco el cansancio provocado por el trajín del día
anterior, a preparar el desayuno del esposo, su jugo, a fumarse un cigarrillo
mientras el café hierve, salir a un pasillo obscuro del brazo del compañero, si
es que lo tiene, o sola y su alma, rumbo al trabajo.
Este es el
permanente trajín diario cuando trabaja uno en el turno matutino.
Ahora que si
se tiene el turno de las 2 de la tarde a las 9 y media de la noche, entonces
una se para muy de mañana para mandar al esposo al trabajo muy bien desayunado,
después se planchan los uniformes de los niños, se les da de desayunar, se
lavan los platos, se asea la casa, se va al mercado a comprar la comida, se
cocinan los alimentos, se les da de comer a los niños cuando regresan de la
escuela, se deja preparada la comida del esposo y se arregla para irse a
trabajar. Y en el trabajo enfrentarse con los compañeros, con el jefe, con
diversos problemas materiales, en fin lidiar con todos y sacar su stock de
producción.
Así ¡cuando se
puede uno superar! si, la verdad, la carga del trabajo no lo permite, porque si
una se inscribe en la escuela el cansancio la vence y no puede aprender, no se
puede preparar, no se puede hacer la tarea.
¿Vida?, yo
creo para el obrero sólo son unos cuantos momentos, aquellos que han hecho de
los san sábados, de los san miércoles, cuando obreros y obreras se divierten
bailando y bebiendo o yéndose al cine, que es una de las pocas diversiones que
aún tenemos.
MI MENSAJE
Yo no se mucho
de la vida, solo la que he vivido, poco se escribir y eso con mucha dificultad,
pero quiero mandar un mensaje a todos aquellos que viven y sufren como yo, a
todas las Chabelas y a todos los obreros, ojalá que mi mensaje les llegue:
"Me
dirijo a ti, querido amigo obrero, con un saludo caluroso, que antes que nadie
mereces. La fuerza y la lucha que hemos llevado nosotros los obreros, tanto
para no permitir que se nos humille y pisen nuestros derechos y, los milagros
que tenemos que hacer para salir adelante con nuestro sueldo de hambre que se
nos paga para que no nos muramos de hambre y seguir trabajando como burros.
Con lo de la
famosa crisis, los que salimos perdiendo somos la clase obrera, los
trabajadores. A los ricos industriales ¡que le importa como vivimos los
obreros! ellos son como los vampiros que chupan nuestra fuerza, nuestra energía
y aprovechan nuestras necesidades y nuestra ignorancia, para hacerse más ricos
y poderosos, lo mismo que los sindicatos que se dicen protectores de nosotros
los obreros.
Te he contado
como llegué y donde estoy porque a donde quiera que vayas me reconocerás,
porque yo soy la mujer obrera y pienso que la solución es la unión de nosotros
los trabajadores, solo así y con paciencia y consistencia podremos ayudarnos a
solucionar el gran problema de la explotación que cada día es mayor, que no
sólo está acabando con nuestra dignidad de humanos, sino con nuestras propias
vidas y la paciencia de nuestras familias.
Llenamos una
alcancía que nunca será nuestra y por eso nos privamos de nuestras cosas y de
un poco de convivencia con nuestras familias y no podemos superarnos con el
estudio para salir adelante.
Es triste pero
tenemos que luchar, no debemos caer, no queda otro camino."
TERESA
NO RECUERDO
HABER VIVIDO CON MI PADRE
Mi vida es una
vida quizás como la de muchas obreras.
Comienza en mi
niñez ... de lo que recuerdo. No recuerdo haber vivido con mi padre que nos
abandonó cuando yo tenía dos años. Mi madre se iba a las casas a coser ajeno y
yo me quedaba con mi hermano mayor que yo, bueno, pero mi vida es ésta.
Fui creciendo
y a los nueve años hice mi primera comunión; los Reyes nos llegaban muy pobres
porque a mi madre no le alcanzaba lo que ganaba y sólo nos llevaba a veces unos
zapatos de medio uso, nos llevaba, a veces, 5 pesos, yo de niña no comprendía
el porqué a otros les llevaban más y a mi no.
Entonces
vivíamos arrimadas, a veces nos corrían de un lado a otro y nos íbamos a
arrimar con otra señora. No éramos libres de estar en una casa y decir -ahorita
llego y me acuesto no, sino que, como mi mamá se iba a trabajar y yo a la escuela
en la mañana y mi hermano en la tarde, teníamos que llegar a las dos de la
tarde a comer; pero si llegábamos un poco tarde, no nos daban de comer ya.
Y luego que
los hijos de las señoras nos golpeaban y nos acusaban y cambiaban las cosas y
decían que nosotros les pegábamos a ellos.
Mi hermano era
más dejado que yo, porque yo cuando veía que lo golpeaban salía yo en su
defensa. No sé si decir que era él más noble que yo y yo más ¿como podría
decir? más violenta y él no, él era más pacífico.
A MI HERMANO
EL GRANDE SI LO QUIERO
Cuando termino
el quinto año de primaria y mi hermano el sexto en la escuela Padre Mier que
está en la colonia San Rafael, mi mamá conoce a otro señor, con quien tiene a
otro niño que se llama Alex. El niño nos lo deja a nosotros a que lo
cuidáramos, yo lo cuidaba en la tarde y mi hermano en la mañana, nosotros lo
criamos.
A mi hermano
el grande sí lo quiero, pero estamos muy distanciados, no sé porque sería si de
chicos estábamos muy unidos y él veía por nosotros.
Antes de irse a
la escuela él trataba de dejarnos que fruta, o cualquier cosa, para que
comiéramos. El cargaba las canastas en el mercado de Santa Julia, por ahí fue
más o menos nuestra en niñez, y como según los grandes, están afiliados a un
sindicato, no nos dejaron cargar canastas y entonces le pegan a mi hermano y
como es muy tímido y yo no, yo me quité el zapato y ¡a repartir zapatazos!
CUALQUIER
COSITA ES UN JUGUETE PARA NOSOTROS
Nunca me
gustaron las muñecas, las muñecas, no, me gustaba jugar con mis hermanos a las
guerritas. Nos vamos allá, por Melchor Ocampo, ahí hacemos bolitas de tierra y
nos las aventamos, son nuestros juegos, porque no tenemos juguetes. Como niños
de esa pobreza, cualquier cosita es un juguete para nosotros.
Como mi mamá
conoce a otro señor y éste se casa con ella y la quita de trabajar, nosotros
vamos creciendo al lado de él. Termino mi primeria en la colonia Juventino
Rosas, en la escuela Isidro G. Torres, hasta ahí estudio.
Mi hermano
termina la secundaria, mi padrastro, no le puedo decir mi padrastro porque
nunca le digo así, le digo Juan Grande, eso porque mi hermano se llama Juan; él
metió a mi hermano a trabajar en la General Motors en donde sigue trabajando.
Comienza de
obrero y a base de trabajo, de cumplimiento y de todo, es ya empleado de
confianza, ya está en las oficinas, seguido le hacen comidas y todo pues él,
mal que bien ya hizo su vida.
AL TERMINAR LA
PRIMARIA YA SOY UNA SEÑORITA
A los 14 años
terminé mi primaria y ya soy una señorita. No me dejaban salir, tengo que
apurarme a hacer mi quehacer y como mi mamá tiene cuatro niños más. El
grandecito me sigue mucho, ése lo cuidé yo, lo veo como si fuera mi hijo, mi
mamá no se encarga más que de lavar, de coser y de irse al centro, son sus
cosas que hace mi mamá.
Cuando estoy
estudiando yo llego de la escuela y ¡córrele!, dejo mis útiles y agarro el
gasto que deja mi mamá en la mesa y ¡pícale al mercado! y ¡ay, Dios mío, que
hago de comer!, pero en el mercado ya me dicen
-pues haz
nopalitos picados
y, córrele a
la casa a ponerlos.
No me dejan
salir mucho, es que a Juan Grande no le gusta que ande uno en la puerta. A una
sola excursión fuí, ahí conozco a un muchacho que se llama Carlos y me hice su
novia, eso es a la edad de 13 años, es mucho mayor que yo, él tiene unos 18 ó
20 años.
Tenemos un
equipo de volibol, se hizo en la cuadra, para ir a jugar tengo que hacer
tempranito mi quehacer, aunque hay veces en que se van mis compañeras y aún no
termino, por eso allá voy yo, corre y corre hasta la Deportiva en donde
jugamos, nos llamamos las Anclitas de Marina, nos sacan hasta en el periódico.
Cuando me
hablan los muchachos que si quiero ser su novia, mi mamá me dice que no les
haga caso porque si no se va a dar cuenta mi hermano.
A mi hermano,
no sé en que consiste, no le gustó salir conmigo y se enoja cuando alguien se
me queda viendo, todo le parece mal: si me pinto los ojos, malo, hasta me los
sume para adentro para despintármelos y era natural eso, soy la única mujer.
Y hasta me
visten a la antigüita y es cuando se anda usando la minifalda y yo salgo y
¡súbete la falda! y ya cuando llego a mi casa y ¡bájate la falda!, son cositas
pequeñas que yo anhelé tener y no las tuve.
POR ANDAR DE
CARITATIVA
Yo por andar
de caritativa y sacar a una alma en pena, vi yo al que ahora es mi marido, lo
vi que tomaba y me decía yo misma
-¿por qué
tomará tanto?
y me cayó muy
mal y no le hacía caso.
Pero una vez
que andamos jugando en la calle me ponen un castigo y le tengo que hablar; pero
¿que le voy a decir?
pues ahí tu
sabes
me dicen.
Salió de traje
y que le digo
-oye, ¿qué
porque andas de traje, no nos vas a hablar?
se voltea y se
me queda mirando y me dice
-si quieres te
invito, voy a ir a unos 15 años
todavía de
mensa le digo
-no, pus sí,
vienes por mi a las 8 a pedir permiso a mi mamá. Me quedo jugando y él se va,
después me meto a la casa y me baño, me hago mis tubos, pero no por ir a la
fiesta porque yo sé que no me dejan ir. Bueno, en fin, me gusta mucho el baile
y me sigue gustando.
Cuando llega
mi mamá y Juan Grande, abro la puerta para que metan el coche y en eso se para
él en la puerta y yo me quedo de a seis porque no pensé que fuera a venir por
mi. Entonces Juan Grande me dice
-¿qué pasa?
¿con quién estás hablando?
-es un
muchacho de aquí al lado que quiere hablar con usted
-¿qué quieres?
pregunta mi
padrastro
-vengo a ver
si le da permiso a Teresa para ir a unos quince años
le dice así
muy formal
-¿qué es esto?
me dice
-no, nada más
vengo a ver si me dejas ir, pero si no, pus no
-está bien,
puedes ir.
¡Uh¡ no me lo
hubiera dicho dos veces, ¿no? ¡pum! fuera tubos y ahí me voy.
Eran las ocho
de la noche y me dicen
-a las nueve y
media te quiero aquí
¡hora y media!
ni dónde, ya nos vamos.
Como saben mis
amigos que me gusta bailar, llegando y
llegando que
me invitan a bailar, pero él dijo
-no porque
viene conmigo
y no me deja
bailar. Bailo una pieza con él y me dice
-ven, quiero
hablar contigo
y a duras
penas le sale que si quiero ser su novia. Una de las muchachas me dice
-díle que sí
para que no tome, díle que sí
por eso, por
alma caritativa ahi le estoy diciendo que sí, teniendo yo mi novio. Dejo a mi
novio y regreso con uno, dejo al otro y regreso con el otro, no sé qué me
pasaba.
POR TU CULPA
LE CERRARON LA PUERTA
Mi mamá no lo
quiere porque toma mucho y pus está en realidad muy chico para llevar ese tren
de vida. A mi mamá no faltó quien le dijera que me habían visto con él, pero yo
lo tengo de cotorreo, no por otra cosa, yo al que quiero es a Carlos.
En una
ocasión, son como las nueve de la noche, cuando salgo a comprar un sobre de
café y lo veo que ahí va con sus ¡caguamotas!, se me hizo fácil agarrar y
decirle que a dónde va con eso, me dijo que no eran para él que se las va a
dejar a unos amigos, que él no va a tomar.
Estamos
hablando de eso cuando sale mi mamá, es su coraje de ella y el mío igual que me
cerró la puerta. Que me enojo y como mi hermano está afuera le digo
-si no me
abres vas a ver.
Me cegué, no
sé si es de coraje o es tanto mi sentimiento que es como si me borraran todas
las casas y me pusieran una nube de no pensar. Me digo
-qué hago
y me siento en
una piedra. Pasa la cuñada de Roberto y le dice
-¿ya ves? por
tu culpa le cerraron la puerta
él le pide
dinero y yo de lo demás ya no me acuerdo.
Cuando
reacciono, ya estoy hasta la colonia Metropolitana, por allá por la Neza, estoy
en casa de su tía, veo el reloj y digo
-¡en la torre!
son las 11 de
la noche, a esta hora ya llegó Juan Grande, ya ni regresar y es que cuando se
enoja conmigo, me dice que yo soy una puta y no sé que tantas cosas y hasta me
corre, llorando me voy a donde vive una compañera y de ahí no me sacan, hasta
que llega mi hermano y va por mí. Me digo
-si estando en
casa me dicen lo que dicen, ya haber faltado dos o tres horas ¡qué van a decir!
¿YA LO
PENSARON? YA NI REMEDIO
Su tía nos
dice
-miren pues,
ora ya ni remedio, si te llevo a dormir conmigo ya no se remedia nada, así hice
con mi otro sobrino y cuando salieron de aquí se fueron a dormir juntos, ¿ya lo
pensaron?, ya ni remedio.
No pasa nada
esa noche, ni la otra. Pasa una semana y yo sigo siendo yo. Después, va mi mamá
por mí, pero ya había pasado lo que tenía que pasar, las patas ya las había
metido. Mi mamá me dice que regrese a la casa y quien sabe qué, que nadie me
vaa a decir nada.
Yo me digo
-si estando
soltera, si estando bien, dicen que quien sabe que soy, ahorita ya yendo así
¡como me van a tratar!
entonces, al
miedo de eso pues me duele mucho que me digan eso
-pues no, les
digo.
Roberto
prometió que se iba a componer, que va a cambiar, yo tengo esperanzas de que se
componga, pero para mí es un choque que llevé ahí, mis ilusiones rotas y mis
esperanzas en que él cambiara.
ME QUEDO CON
EL CUATRO AÑOS SIN ESTAR CASADA
Yo me quedo
con él durante cuatro años sin estar casada. No
encarguo
rápido, su tía nos busca un cuarto y él busca trabajo, está trabajando, pero no
me deja estar sola en la casa, él se va a trabajar y me jala, él cose y al lado
estoy yo, no me deja.
Yo me hago de
comer, yo sí lavo, lavo en la noche. Con el tiempo nos regresamos a la
Juventino y se mete de cobrador ... pues en la bicicleta ando yo con él todo el
día, no me deja sola.
Un día nos
metimos al comercio, metimos un dinero y empezamos a vender medias, no nos da
resultado, porque no sabemos. Y es que de lo que va saliendo en lugar de sacar
poco para comer y eso; no, lo que se saca, ¡pum!, nos lo gastamos y el capital
se va para abajo.
Entonces un
señor le dice a mi marido que le ayudemos a vender, nos paramos a las cinco de
la mañana y nos vamos allá por la Merced, el señor nos da la mercancía y
nosotros la vendemos, nos paga 25 pesos y las comidas para los dos, porque yo
también meto las manos. Ya después comienzo a estar mala y encarguo ... y no,
pus tampoco me deja, junta dinero y todo eso.
VUELVE A
TOMAR, ME GOLPEA Y SE ACABA EL DINERO
En la
Juventino, comienza a dejarse otra vez, se va a las pulquerías y anda para
arriba y para abajo con los amigos, se acaba el dinero que había juntado,
volvió a tomar.
Entonces,
cuando yo necesito atención médica, pus no hay, yo necesito lo que necesita una
persona que está embarazada: atención médica, vitaminas, todo eso no lo tengo;
eso sí, llega tomado y me golpea por cualquier cosa.
En una ocasión
le presta su bicicleta su hermano, dizque para ir a un mandado. Como no
regresa, se me hizo fácil irlo a buscar, voy y le pregunto a un señor que está
en la pulquería -¿no se encuentra Roberto?
me dijo que sí
y le pido de favor que le hable, yo ya tenía unos siete meses embarazada, le
digo
-oye Roberto,
tu hermano está muy enojado llévale por favor su bicicleta
-sí, sí,
ahorita se la llevo
me dice y se
vuelve a ir.
Pasan como
tres horas y no llega. Vuelvo a ir, ya cuando lo veo, está bien tomado, le digo
que me de la bicicleta, que yo se la voy a llevar a su hermano
-está bien,
llévasela
me dice.
Me voy a
entregarla y después a mi casa. Cuando llego a mi casa ya está él y entrando, y
entrando, que me recibe a puñetazo cerrado, como si le estuviera pegando a un
hombre; su hermano como ve que me está pegando, se mete a defenderme y que se
agarran los dos.
Tantos fueron
mis nervios de verl como se están pegando, que pues, me da un shock nervioso y
así de vil como estoy, voy a parar al Hospital General.
Para esto me
da esa la noche, no luego luego, me empieza una temblorina en todo el cuerpo,
siento que yo no me puedo controlar ni para vestirme ni para nada, con un dolor
de estómago muy grande. Roberto me dice
-qué tienes
-nada, nada,
le contesto
-no me puedo
controlar.
Ya al verme
así me dice
-vamos al
doctor
y ya me llevó.
Vamos al hospital Juárez y no me quieren recibir, nada más me ponen una
inyección, son como las 4 ó 5 de la mañana.
ME TIENEN QUE
OPERAR Y, PUES NO, NO HAY DINERO
Cuando nos
regresamos por Fray Servando Teresa de Mier para la casa, vamos llegando por el
cine Sonora, cuando me tropiezo con una banqueta y me agarro muy fuerte de él
-qué ¿no ves?
me dice.
Yo pensé que
es porque estaba muy obscura la calle, que es por eso. Entonces camino más y
vuelvo a chocar, entonces él me suelta y me dice
-a ver camina,
¿ya viste esa luz?
-no
le digo; y ahí
me di cuenta que no veía. Me da otra vez el
nerviosismo y
es tal mi neurastenia que grito
-no veo, no
veo.
Nos vamos al
Hospital General y a media cuadra yo ya no sé de mí y me desvanezco. Ya me
tiene que cargar él hasta el hospital, ahí me inyectan y le dicen que no me
pueden tener ahí, que a ver a donde me llevan; entonces ya me llevan a mi casa.
No sé cómo me
llevan, si en coche o no sé cómo, pero el chiste es que estoy ya en la casa.
Sigo mal y él
le habla a una de sus cuñadas y le dice como estoy yo. Esta señora le habla a
su cuñado y cuando éste llega me cargan y me llevan a un sanatorio que se llama
María Isabel, allá por la Tlacotal.
El doctor
cobra bastante y dice que me tienen que operar, y pus no, no hay dinero.
¡Si no hay
dinero ni para una inyección que me ponen ahí! hasta tuvieron que hablar a mi
mamá para que la vaya a pagar, mucho menos hay para la operación.
El doctor hizo
un pase y me manda al Hospital General para que me traten ahí. Tantos son los
nervios de todos que ya van por el Viaducto cuando se acuerdan que yo no voy en
el carro; se regresan por mí y ya me dejan en el Hospital General.
Dicen que me
hinché toda, toda, toda; estaba yo una sola pieza: narices, los ojos no los
podía abrir, las piernas ... no se que
me dió, dicen que fue preclamcia o algo así,
ESTOY CINCO
DIAS SIN CONOCIMIENTO
Pierdo la
memoria de muchas cosas, yo no me acuerdo, yo veo a la gente y no la reconozco,
no la recuerdo. Estoy cinco días sin conocimiento y sólo a base de que ven la
bolsa que se infla ven que estoy yo viva.
Cuando abro
los ojos, veo que todo se me hace pá'rriba y pá'bajo, chiquito y grandote. El
doctor me dice
-mira, esta es
tu mamá, se llama así, trata de recordarla
me habla mi
mamá, pero si ahí me ponen a otra señora como mi mamá, pus también la acepto.
No, ya después
llegó él y me dicen que era mi esposo, pero si me dicen en ese momento que no
tengo esposo, también lo acepto.
No sé, en ese
aspecto pienso que es un golpe muy grande. Salgo de ahí llevando todavía a mi
bebé, me salvaron mi bebé, porque dicen que tuvieron que sacármelo porque me
estaba perjudicando. Era una niña, yo salgo el 31 de diciembre y me internan el
15. Qué fechas más bonitas, ¿no?. Hay una enfermera ya grande de edad que se
encariña mucho conmigo, no sé por qué.
UN GUSANO EN
EL PLATO
En el
sanatorio yo no tengo permitido un grano de sal, me dan un trozo de carne que
me da asco de verla seca y la verdura así namás, sin sal ni nada, pero, ¿a que
sabe?, pus a nada, entonces no, no me la como.
Y un día que
me sirven un plato de arroz con caldo y un pedazo de pollo, pero de repente pus
que en el plato, psss, psss, como que se culebrea ahí en el plato y me voy
dando cuenta que es un gusano.
Por eso es que
no comía ahí y las veces que va mi mamá a verme le pido algo de comer y le
explico porqué. Ya me mete que una torta de jamón, que una pechuga en un pedazo
de papel; ya ven que no se tiene permitido meter comida, pus hasta la enfermera
el 24 de Diciembre me lleva bacalao y es con sal, me dice
-ay, no te me
vayas a poner mal, nomás come tantito
también el 31
me lleva romeritos, fue muy buena conmigo.
YO NO SE QUE
COSAS SON LOS DOLORES DEL PARTO
Cuando salgo,
que chillo, me digo
-nomás salgo
yo a sufrir.
A los 14 días,
que me pongo mal de nuevo y ahí voy otra vez al hospital, a Ginecología.
Yo no sé que
cosas son los dolores de parto, yo no sé nada, nomás siento un dolor en el
estómago
-a lo mejor es
por lo que te comiste, me dice mi mamá. Roberto me da un alkazéltzer para que
se me quite el dolor, el dolor en el estómago lo tengo y de ahí no me sacan.
Voy yo al baño
y quiero hacer del baño y no hago nada pus es el dolor del parto.
A las dos de
la mañana me llevan al Hospital General, para esto están dos muchachos yo creo
que eran practicantes; dicen
-la atiendes
tú o yo, y ni uno de los dos.
Se deciden al
fin y me hacen el tacto, nada más al fregadazo
-a usted
todavía le falta mucho
y yo sin saber
nada, en ese momento estoy hasta sangrando.
SE AHORCO CON
EL CORDON UMBILICAL
Así, me
regreso a mi casa y llegando, yo sentí muchas ganas de ir al baño; como el baño
está fuera me salgo y me agarro de un árbol que hay en el patio, me agarro y,
échale ganas a grito pelón, ahí parada y es que yo no se nada; es más, estaba
ya embarazada y yo no sabía por donde iba a tener a mi hija.
Me agarré del
árbol y me dió un dolor muy fuerte y sentí una cosa grande ahí, era la cabecita
de m'hija, pero como no sabía, me espanté y grité.
Salió Roberto,
me cargó y voy para adentro
-hay que
hablarle a una partera
dijo y todos
se fueron y me dejaron sola y se dilataron bastante.
En el momento
en que se van yo siento que nace mi niña, nadie se da cuenta porque, hasta eso,
yo grité nomás en el árbol pero ya en la cama todo fue en silencio, para todos
los demás dolores nomás apretaba los dientes.
Y es que me
acostaron con las hermanas de Roberto, ahí en la misma cama y en la otra cama
estaban sus hermanos chicos. Yo sentía que mi hija se me movía, cuando llegó la
partera, la agarró en un trapo y dijo que ya estaba muerta, que se había
ahorcado con el cordón umbilical.
Entonces es un
golpe bastante fuerte para mí, porque yo de mi hija solo recuerdo su cabecita
que tenía mucho pelo, es todo lo que recuerdo de ella.
ESTABA CON EL
POR MIEDO
Comienza otra
vez él a tomar, vuelvo a encargar luego luego otra vez, me sigue tratando a
golpes y le comienzo a tener miedo, para todo, miedo.
Entonces, ya
no es una cuestión de decir estoy con él para otra cosa, sino por miedo, yo no
soy libre de decir, si llevo esto, si me salgo, porque luego viene y me pega;
me quedo así.
Mi primera
hija nace en enero y el niño lo tuve en diciembre del mismo año, fue un niño,
fue un aliento para mí y aunque me las vi duras era un compañerito.
Hay
presentimientos que una tiene y yo tenía mucho pánico a esa enfermedad del
sarampión, yo no quería que le diera a mi hijo y con eso se murió. Y es que le
da con convulsiones, con temperatura bastante elevada.
Hay una Cruz
Blanca que está por la Merced y ahí lo llevo. El doctor me dice que tiene
sarampión y me d medicina y todo, pero me dice que no lo tape y así lo hice,
pero dicen que se le metió el sarampión para adentro. Yo no sé, yo no sé nada
de eso. Lo veía yo mal, mal, mal. Lo vuelvo a llevar con un doctor, pero no
tengo dinero ni nada, ando consiguiendo y nadie me presta.
Lo llevo a un
dispensario de la iglesia y el doctor me dice que está bastante mal mi niño,
que tiene bronquitis con sarampión. Y es que mi cuarto, bueno, según mi cuarto
que me hizo Roberto, que nomás puso ahí un montón de pedazos de madera, está
muy frío y más porque del otro lado de la casa el vecino tiene puercos, y como
no tiene contrabarda se transmina el agua. Toda esa humedad le hizo daño al
niño.
QUISE LLORAR
PERO EL DOCTOR NO ME DEJO
Le doy la
medicina y ese día me come tantita gelatina, un platanito rallado. Yo me sentí
tranquila pues dije, ya comió. Para esto a Roberto lo iban a llevar a un
trabajo, era su primer día, entonces vi que mi hijo se puso como tieso
¿qué pasa?
pienso, una siente esa zozobra y me digo
-mi hijo tiene
algo
y que me lo
llevo al Infantil.
Roberto va
conmigo y cuando llegamos me dice
-sabes qué,
mientras te ven al niño yo me voy a avisar al trabajo
-está bien
le digo.
Me quedo con
el niño sola, entro y estaban muchos practicantes, muchos, el doctor me dice
que desvista a mi hijo, yo le digo que está muy mal que cómo lo voy a
desvestir, pero, pues yo lo desvisto.
Entonces
empiezan a pasar formados en cola, uno tras otro viendo a mi niño, que si lo
atienden inmediatamente se me salva.
Ya después de
un rato lo pasa con otra doctora, yo veo
cuando la
doctora empieza a correr y las enfermeras igual, yo me meto, me desespero y veo
que la doctora está con mi hijo dándole respiración de boca a boca, ya no me lo
pudo salvar. Es otro golpe muy fuerte porque me quedo sola ahí, sin nadie,
quiero llorar pero el doctor no me deja.
TODOS DE
FIESTA Y YO VELANDO A MI HIJO
Lo peor es que
mi hijo se enterró a base de estar pidiendo dinero entre las casas, el dinero
se lo dan a mi esposo, él lo tiene. Ya para entonces tengo 19 años, no sé que
hacer, el va a arreglar lo de la caja y nadamás me deja la mitad de dinero.
Recuerdo que era un 15 de septiembre, día de fiesta y yo en la noche con m'hijo
velándolo, y como donde vivo era la misma casa de mis cuñados, ellos tienen su
fiesta, bailan y toman y yo con mi hijo tendido. Mi esposo se sale a cada rato
y se va a echar sus copas con sus amigos.
Para el otro
día me dice
-está bien
después llega
la señorita a cobrar el resto de la caja, le digo
-no está mi
marido, ya no tarda
con ese
pendiente estoy sale y sale, cuando pasa un muchacho que va a jugar, porque
hacen un torneo el 16 de septiembre con trofeo y todo; me saluda
-¿qué tal
Teresa, como estás?
-aquí,
esperando a Roberto y no viene
¿Roberto?
me dice
-Roberto está
allá en el campo
-¿cómo que en
el campo?
-sí, no ve que
hoy es el juego, está jugando porque sino perdemos.
No supe ni
como me voy, atravieso todas las chinampas, porque ahí en la INFONAVIT
Iztacalco son puras chinampas, ahí hacen los torneos. Y me meto ahí, en medio
del partido, me gritan que me salga, yo no sé, pero le digo a Roberto
-está tu hijo
tendido y tu aquí jugando.
OTRA
DESILUSION PARA MI
Es otra
desilusión para mí, todos esos puntitos que me van pasando, primero que m'hija
se me va por aquella tranquiza, después no tengo dinero para enterrar a m'hijo
y el hecho de estar mi hijo tendido y él jugando, creo que hasta al hombre más
hombre se le caen los pantalones.
Ya después
viene m'hijo Jorge, Chela, Roberto y dejo a los niños, eso porque yo me
controlaba sin que él supiera. Yo le digo que me había caído, que quién sabe
qué, que a lo mejor me había lastimado, así lo agarré y estuve bien.
Pero en una
ocasión si me caí de a deveras y estuve muy mal, me dijo la doctora que estaba
muy inflada de adentro y el dispositivo que uso me está afectando y me lo
quito, pero que no me preocupe que me va a poner otro.
Pero ya no
vale de nada porque ¡chin, ya que encargo a mi otro hijo!
Este niño
viene con las repercusiones de mis pasados embarazos, y es que ya me dijeron
que no debo tener más bebés porque mi organismo los rechaza.
Comienzo a
estar otra vez mal, desde el principio me dice el doctor que debo estar en
reposo, pero pus yo no hago caso porque en ese tiempo yo no soy libre ni de
enfermarme, porque luego luego me dice que estoy yo de huevona, que estoy yo
que quién sabe qué. A base de tranquizas, a base de todo la voy pasando, no
puedo decir que no, tenemos nuestros ratos de alegría también, porque luego se
porta muy bueno, nos saca a pasear y cuando recién me fuí con él, me llevaba al
cine y me compra dulces y hasta algún juguete, esas cosas que yo añoré cuando
era niña.
COMIENZA A
ESTAR CON OTRAS MUJERES Y TODO SE VIENE ABAJO
Pero comienza
a estar con otras mujeres y todo se viene abajo. Tengo mi casa muy arreglada,
pero comienza a andar con esa señora y comienza a vender las cosas para tener
dinero. Entonces, tengo a m'hijo a los 6 meses de embarazo, vino bastante mal,
hasta ahorita no está bien, lo ha perjudicado tanta droga y es que estoy
internada casi un mes y me dan droga para estar dormida, para no estar
alterada. Y es que me dan pastillas y no me hacen nada y me inyectan y tampoco,
todo se lo está tragando el niño.
Todo eso le
hace mal al niño, nace y sus dientes que le salen le salen todos picados no
está bien de la vista, ya me lo operaron de un ojito y tengo que ir para que me
lo operen del otro.
Cuando nace me
dice el doctor que tiene insuficiencia respiratoria, que sus pulmones no le
funcionan bien pero que eso se corrige con el tiempo, que sus pulmones tienen
que crecer y es que nace con los pulmones más pequeños que su cuerpo. Fue bastante duro para mí lo de m'hijo.
Ya tiene
m'hijo como dos años cuando Roberto me dice que va a tener otro hijo con una
señora. Yo ya no siento nada por él, yo lo veo como a cualquiera, como si un
amigo me estuviera contando, así lo veo yo.
Pero en sí, el
hecho de que se me acerque me da asco, me da repugnancia que me toque.
Tiene la
señora su bebé pero se le muere. Ese día llega muy tomado a la casa y
zangolotea a mi niño, le grita que cómo es posible que tanto cuidado, tanto
esmero y quién sabe qué, y doctor cada 15 días y que vitaminas, que cómo es
posible que se le haya logrado en lugar de su hija que tanto anhelaba.
Lo está
zangoloteando cuando m'hijo, el mayor, le quita al niño y le dice
-no sé papá,
el niño no le está haciendo nada, al niño qué le tiene que decir
pero mi marido
le grita bien feo, le grita
-ciego
desgraciado, ciego hijo de la chingada, por qué no te moriste tú en lugar de mi
hija le dijo muchas cosas. Entonces le pega a m'hijo el grande, le pega por
defender a su hermano, y luego la agarra contra mí, me grita que no es su hijo,
que yo con quién sabe quién ando, que ando con su hermano, que ando con Juan de
las pitas, que ando con todo el mundo.
ES YA UNA VIDA
INSOPORTABLE
A partir de
ese momento es ya una vida insoportable, por eso cuando se va, cuando sale los
viernes y me pide su ropa yo ya se la tengo; porque ees de los que se quitan la
camisa y al ratito ya la quiere bien lavada, bien planchada, así es él. Trato
yo de no darle el mínimo motivo para que cuando pida algo se lo de para que se
largue, no lo quiero tener en la casa.
Así, cuando
sale lo vamos a espiar, si toma pesero es que se va con la vieja y no regresa
hasta el lunes, pero si se va con los amigos era una cosa de martirio porque a
cada ratito va a la casa o llega con sus amigos y hace desfiguro y medio y una
ahí presente. Y ahí se desvisten y ¡hacen cada cosa! esto es una cosa bastante
molesta para mí y para mis hijos, por eso cuando se va por unos días, ¡híjole!,
es un descanso.
TENGO QUE
LAVAR Y PLANCHAR PARA MANTENER A MIS HIJOS
Yo no sé, pero
por miedo le aguanto que me trate mal. Si no me da gasto me aguanto, por que yo
no soy de las que
-necesito para
esto, necesito para lo otro.
Si no tengo
dinero, yo lavo trastos, lavo ropa allá o hago cualquier cosa para ganarme
algún dinero y no tenerle que pedir. Ya últimamente no me da nada de gasto y
tengo que planchar y lavar y con eso mantengo a mis hijos, yo creo que por eso
él me dice
-bueno, yo veo
que otras mujeres pelean a sus maridos, yo veo que otras mujeres hacen lo
imposible por que su marido regrese si anda con otra, pero tú no
yo sí le dije
-bueno, eso
siempre y cuando el marido valga la pena, yo no me voy a ensuciar las manos por
andar peleando por una mierda
así le dije
yo.
Pero, oye, por
decir esas cosas me pone como camote, pero nada le hace, ya lo dije y qué.
Pasa el tiempo
y fallece mi mamá, que es la que me ayuda. Si no tengo dinero, corro con ella y
le manda a mis hijos. Yo sé que si mis hijos están con ella no les faltan
aunque fueran frijoles que les de, ella los compra.
Nos compra
zapatos y ropa a mis hijos y a mí y como quien dice, lo de mi madre es otro
golpe más duro porque entonces sí me quedo totalmente sola.
QUE LO
DESAMARRO Y QUE ME GOLPEA
Una vez
Roberto se sube al techo de la casa y grita que se va a aventar, entonces, su
hermano y su primo se suben para poderlo bajar, pero ya que ve que están
subiendo, comienza a gritar que lo quieren aventar. Forcejean y luego lo
amarran, me piden un vaso con agua y bastante sal, para que vuelva el estómago
y se tranquilice un poco. Sí, se lo hacen tomar y así amarrado lo mojan. Como a
los dos metros se suelta y, ¡rájale!, lo meten en mi cuarto y lo dejan
amarrado, él me pide que lo suelte que ya está bien, yo no quiero porque tengo
miedo, pero mi hija viendo como está, me comienza a decir que lo suelte que
para qué lo tengo amarrado, o sea que me estaba echando la culpa de que lo
amarraron por mí.
En cierto modo
yo siento bastante feo que me diga así y él chillando, nos dice que ya está
bien, que no nos vaa a hacer nada, y que lo suelto.
Comienza a
platicar, agarra a los niños y los abraza y quién sabe que tanto hace. De repente agarra a mi niño chiquito, que
tiene como 8 meses y me dice
-¿ves esto? tu
que crees que puedo hacer con esto
así,
levantándolo hasta arriba y pues, sí me dió miedo, en ese momento me lo
avienta, lo alcancé a agarrar, con eso me descuido toda, no puedo abrazar al
niño y cubrirme también, ahí es donde comienza a golpearme, me grita que se va
a morir él pero que antes me va a llevar por delante.
Así
continuamente son los pleitos: de agarrar cuchillo él y amenazarme, yo tengo
unos 26 años ya.
Un día le pido
para la operación de los ojitos de mi niño, pero él dice que no, que para eso
no va a dar. Asisto al DIF y sí, me lo atienden, me lo preparan y me lo operan.
Me cobran
poco, son 375 pesos, pero aparte tenemos que dar la sangre, pero
-¿de dónde me
van a sacar sangre a mí? si estoy re-flaca
le digo a él
pero dice que no porque está tomando.
Sí, van
conmigo, él y mi hermano, a él se la sacan porque tiene buena sangre, para que
voy a decir que no, con eso ya me acaba, le grita al niño que maldice la hora
en que dió la sangre.
PORQUE LA
AGARRA CONTRA MIS HIJOS, DECIDI IRME
Desde ahí la
agarra contra el niño y comienzo a ver que el hecho de que lo que me hace no me
duele y me aguanto, hacen que él la agarre contra mis hijos, pues ve que eso si
me duele bastante, yo creo que por ello los comienza martirizar.
Viendo eso, no
hay otro escape para mí que salirme. El me da la oportunidad porque un día nos
saca de la casa, es un viernes y me quedo con mis hijos en la calle en un coche
de mi hermano. El sábado igual, todo el santo día así, porque hicimos el
intento de entrar a mi casa y nos aventó lo que tuvo cerca.
Una señora
pasa y me dice que me vaya con ella, que ella me ayuda, me lleva allá por el
ejido del Pedregal, allá por el Ajusco, está lejísimos. Ella también es sola
con tres hijos. Me dice
-mira, no seas
tonta, te pones a trabajar y las dos nos ayudamos
yo ya con una
cosa así siento que tengo una mano amiga, es como si alguien nos tiende la mano
para sacarnos de un hoyo. Al otro día me digo
-cómo nos
vamos a quedar así nomás con la ropa que traemos
y le hablo a
mi hermano y le informo que dejé a Roberto, me pregunta que si estoy segura y
que en donde estoy, le digo donde y me voy a hablar con mi padrastro, él me
dice que si estoy segura, él tiene a donde llevarme y me lleva allá a
Iztapalapa, cerca de Ermita.
Todo lo que
tengo, en mi casa se quedó y, en una de sus salidas Roberto tiene al mentado
"toro", que es una pulquería clandestina que está por ahí en la
colonia. Traje una mudanza y saco mis cosas: una cama, mi alacena que acababa
de comprar, mi estufa, unos pocos trastes y nuestra ropa, lo demás se quedó: mi
consola, mi refrigerador y otras cosas más, un chamaco me hizo el favor de
asomarse a la esquina para echarme aguas.
ME LA PASO CON
MIS HIJOS ARREGLANDO EL CUARTO
Yo creo que
por todo eso que tengo en los nervios, yo no podía subir de peso, pues tengo
los nervios bastantes gruesos, eso fue hace cuatro años, en todo ese tiempo él
no me busca. Me lo encuentro en una ocasión que vine a ver a mis hermanos, se
pone bastante nervioso y yo también, para que voy a decir que no, y como voy
con mis hijos me da miedo de que les vaya a hacer algo, pienso que si él ve que
yo tengo miedo, pues va a hacer de las suyas y trato de que no se me note, saco
fuerzas de no sé dónde y le hablo bruscamente, es que yo nunca le he dicho una majadería,
nunca. Me pregunta
-como están
sólo le
contesto
-no ves que no
nos hemos muerto de hambre
por fortuna yo
ya tengo seis meses de estar trabajando y eso me ayuda.
Bueno, cuando
lleguo a Iztapalapa, no hago yo nada, me la paso con mis hijos arreglando el
cuarto para que esté bien y se me va el tiempo rápido. En realidad yo nunca he
trabajado, yo nunca he salido para nada y ante todo sé que tengo que echarle
ganas para que mis hijos no vean que tengo yo miedo de enfrentarme a la
realidad. Yo andaba bastante desarreglada, desaliñada, mis hijos por lo igual,
porque en cierto modo fue un cambio bastante brusco, en los que tuve que
dejarlos solos y ellos no están acostumbrados a estarlo. Estamos mal.
UNA TIENE QUE
HACERLA DE MAMA Y PAPA
Al principio
mis hijos se desorganizan bastante y yo también, para que voy a decir que no,
los tres se van al cerro en lugar de ir a la escuela, comienzan a sentir una
libertad bastante floja, en donde nadie les dice
-no hagas
esto, ponte a hacer lo otro
al principio
les pego yo mucho, mucho y muy feo, es cuando comienza una a sentir la
situación muy dura, porque una tiene que hacerla de mamá y papá, tiene una que
trabajar, tiene una que llevar el mando de la familia y tiene una ante todo que
ver que los hijos nos entiendan.
Ellos al
momento me dicen que sí, pero luego les dejo el dinero del gasto y se lo gastan
en cualquier golosina en lugar de comida.
LOS PROBLEMAS
DE MIS HIJOS
En cierto modo
tengo problemas con todos mis hijos. El grande, tengo la idea de que no se ha sabido
abrir por sí solo camino, él está en edad escolar, tiene 15 años, pienso que se
debe abrir, que debe relacionarse ciertamente con sus amigos y no retirarse,
porque él lo que hace es aislarse, se cohibe y se hace a un lado de la gente y
eso no debe ser, se siente menos que los demás, entonces esto lo ha perjudicado
mucho en la secundaria porque no participa en clases.
Aunque él me
dice que sí sabe, pero no es lo mismo que participe, a que nada más diga que
sabe y es que él no practica, lo sabe al momento pero al no estar con sus
amigos y decir
-tengo este
problema y así y asado
porque yo creo
que en una agrupación de compañeros se resuelven mejor los problemas que uno
solo.
Mi niña tiene
problemas en el habla y muchas veces se traba un poco, como que se come las
palabras, ella es de muy lento aprendizaje y mucho muy nerviosa, porque quedó
bastante nerviosa, quedó bastante dañada en ese sentido y lo que vivimos la ha
perjudicado en el estudio. Ella va en quinto año y ya tiene 14 años.
A mi otro hijo
no le entran las tablas ni con chochitos, él también va en quinto año, no le
entran las tablas ni todo lo demás.
Los cuatro
están en el coro y es lo que luego yo no entiendo, se aprenden las canciones:
hasta el chiquito que tiene 7 años ya se las sabe. Ellos se van en las
mañanitas, se van a convivios, eso me cuesta a mi bastante, bastante en el
sentido en que necesitan llevar esto, que necesitan llevar lo otro y son extras
para mí, pero lo acepto por el hecho de que ya no me siento tan agobiada al
decir que no los puedo sacar yo, ellos tienen su momento de distracción y yo no
me siento tan agobiada.
Bueno, m'hijo
el chiquito ya se operó de un ojo, me falta el otro; que ya se operó de los
dientes y lo que me preocupa es que cuando duerme de repente está muy sofocado
y esto es porque cuando nace, nace con insuficiencia respiratoria, aunque la
doctora me dice que a medida que vaya creciendo le irán creciendo sus pulmones
y su organismo, pero pienso que tal vez la doctora pensó que iba a crecer poco
mi hijo, y no, él tiene la estatura de un niño normal, pero pienso yo que sus
pulmones no le están creciendo a su tamaño.
COMIENZO A
TRABAJAR DE COSTURERA
Comienzo a
buscar trabajo y al poco tiempo lo encuentro y eso porque como mi hermano vive
en Cafetales, cuando paso por ahí, vi un letrero que solicitaba costureras. Yo
he manejado la máquina de mi mamá, la sencilla, pero poco, y cuando me hacen la
prueba y me siento en la máquina de motor, le aprieto el pie y, ¡pum! que se me
va, luego me ponen a hacer la manga, la higo un poco rápido pero el chiste es
la descosida, porque es una máquina de dos agujas en donde una ve la costura
por adelante pero ya por detrás no, la descosida es la dura, seguido me
equivocaba porque arriba eran dos costuras rectas pero por detrás eran dos
costuras tipo zig-zag.
Me aceptan y
entro a trabajar. Me contratan, un ingeniero chaparrito él, que me gustaban
mucho sus ojos y una muchacha tipo norteña que es ingeniera y que se encargan
de sacar más producción.
El primer día
de trabajo sentí muy feo, me sentí como si fuera un animal raro, sentí yo que
todo el mundo se me quedaba mirando. Al principio yo a nadie le hablaba, es una
cosa muy cohibida para mí, es como un mundo nuevo en donde una va a tomar algo
que nunca ha vivido. Esto es, un mundo nuevo para una mujer que se encierrra en
su casa en cuatro paredes y que nada más conoce alrededor de ellas y que, al
salir a buscar trabajo, se enfrenta a un círculo en el que no está acostumbrada
a vivir.
MI PRIMERA
RAYA Y LUEGO LUEGO VELADORA PARA MI VIRGEN
Cuando recibo
mi primera raya, ¡uff!, sentí mucha alegría. Nada más imagínense, decir
-este dinero
lo gané con el sudor de mi frente y lo voy a distribuir así y asado siente una
que con esa cantidad va a hacer mucho y que con eso se van a cubrir muchas
cosas, pero no va uno a cubrir ni lo necesario, mis hijos están muy contentos,
luego luego mando a traer una veladora para mi virgen.
Con el tiempo
en la fábrica me hago de amigas. Isabel, muy buena amiga, en todo me tiende la
mano y pues muchas de ellas se van acercando poco a poco a mí, unas me dan la
mano de buena fé y otras nada más a ver que me sacan, a ver que cuento, a ver
que chismorreo, así conocí como se inicia la vida de una obrera.
Isabel me dice
-no seas
pendeja, si vuelves con tu marido eres una pendeja, mira como te tiene y
todavía estás ahí chillando
me regaña, en
cierto modo yo sentía un regaño, pero ya después vi las cosas y digo
-esto es una
amistad bastante buena, es una cosa que me está sacando del hoyo, que me está
ayudando a que abra los ojos a la vida, tal cual es la vida, en la que tiene
una que estar con las uñas preparadas para ver quién le va a dar el zarpazo
para uno dárselo primero.
Porque esa es
la vida de una obrera: estar esperanzada a que antes de que nos dé el patrón el
zarpazo dárselo primero una, desgraciadamente siempre nos lo da antes él.
OCHO MESES ME
CUESTA SALIR DEL HOYO
Me comienzo a
transformar, ocho meses me cuesta salir del hoyo en que estoy. Me corto el
pelo, comienzo a pintarme, comienzo a usar zapatillas, trato de que mis hijos
su mejor ropa la tengan lista y, aunque no compro ropa, la que me dan la trato
de arreglar para que se vea mejor y así darme yo ánimos de que estamos saliendo
adelante.
En todo el
tiempo he estado sola. Bueno, en cierta forma, he conocido a varias personas,
sí he tenido un desahogo, por qué no voy a decir que he estado sola, sola.
He conocido a
varios señores y han sido para mí, en cierto modo, buenos amigos. Uno al que no
puedo olvidar es Roberto, es que he tenido suerte para los Robertos.
ME SALVO DE UN
JALON A UN TERRENO BALDIO
Una noche
estoy esperando el camión y unos individuos están atrás de mí, esperando
también el camión o no sé qué están esperando ahí en Ermita. De esas cosas que,
un carro se para, después un Volkswagen y una camioneta: se paran tres. Me
dicen que si iba yo derecho, yo no les hago caso, pero me da mucho miedo que
los fulanos dicen que porqué no me dan un jalón a un terreno baldío que hay
enfrente, que basta un jaloncito para gozarla.
Me alejo de
ahí y el coche se va conforme voy yo caminando; el de la camioneta como ve que
no le hago caso se va, pero los fulanos vienen atrás de mí; cuando voy a llegar
a la esquina el del Volkswagen me dice
-¿para donde
va? yo la llevo
los fulanos ya
están cerca de mí, me espanto y pues ¡pá' donde me hago! ya nada más corro para
donde está el carro.
El señor se da
cuenta de que yo voy bastante nerviosa, es un Le Barón y de esas cosas de que
como son automáticos que sube el vidrio con el botón del lado de donde él va, y
que volteo y que le digo
-ay, oiga para
que sube el vidrio
ya muy
excitada
-no, no, sino
le voy a hacer nada si quiere la bajo, me dice. Yo quiero disculparme y me
quiero bajar, pero no me deja y me lleva a mi casa.
SE ME PIERDE
MI HIJA
Y es que estoy
yo con los nervios muy tensos, porque me han pasado cosas muy fuertes días
antes. Resulta que yo tengo un dinero guardado porque mi hijo va a entrar a la
secundaria, tengo cuatro mil pesos. Cuatro mil pesos guardados con bastantes
sacrificios; los junté y mi hija los agarró y se los gastó. Entonces, yo los
busco y no los encuentro y cuando me dicen que ella fue, me alteré bastante.
Le iba yo a
pegar y se me sale de la casa, tanto era mi enojo que la sigo dos cuadras y que
se me pierde. De esas cosas que me regreso y me digo
-ahorita se va
a regresar detrás de mí y al llegar a la casa le digo a los muchachos, díganle
a su compañera que se meta,
ya un poquito
se me había bajado el coraje.
Se salen a
llamarla y como a la media hora que me dicen que no había nadie
¿no? ¿cómo que
no hay nadie?
y desde esa
hora fue buscar y buscar; son como las ocho y media del sábado y no encuentro a
mi hija. Me voy a la Juventino previendo que ella está con sus tíos, pues nadie
sabe de ella, mis hermanos tampoco, me dicen me vaya para mi casa porque ya
está oscureciendo y que al entrarle miedo ella va a regresar, que debe de andar
escondida por ahí.
Oscurece y
dieron las 8, las 9, las 10 y mi hija no llega, fue una agonía que tuve en esos
días en que m'hija por mi culpa se salió.
Por eso pienso
que son altas y bajas, porque una cree que a golpes entienden los hijos, pero
desgraciadamente no. Se fue el sábado y todo el domingo, mis hermanos me ayudan
a buscarla, levantamos un acta en la Delegación, hablamos a Locatel, nos dicen
que hay una muchacha más ó menos de las características de mi hija allá en la
Cruz de Polanco, que vayamos para identificarla porque fue atropellada allá por
Chalco, y es que en Chalco tengo una tía y mi hija sabe donde vive.
El que entra
fue mi hermano, sale impresionado: está irreconocible la chavita, pero que no
es mi hija aunque trae la misma ropa, no se imaginan lo que también sentí ahí.
Cuando nos
retiramos, mi hermano trae una cara bastante grande, de por sí que no me habla
bastante bien, me reclama en que situación lo ando metiendo, que él era
personal de confianza en la General Motors y que van los agentes por él, ¡como
va a quedar en su trabajo!
Me dice quién
sabe cuantas cosas como él dió los datos de su trabajo, quiero yo en ese
momento echarme del carro, mi cuñada yo creo comprende la situación y le dice
que me deje y trata de suavizarla, yo le digo que me deje, que yo me iba
caminando a mi casa. ¡No se lo hubiera dicho!, porque
-súbete,
todavía que haces lo que haces, todavía te pones tus moños
se deshacía,
ya fue y me dejó en mi casa y se fue a la suya, yo me quedo sin que supiera de
m'hija otra noche más.
SE LA HABIA
LLEVADO UNA SEÑORA, LE DIJO QUE NO TENIA MAMA
El lunes me
arreglo y voy a la fábrica a avisar que no voy a trabajar hasta que no encuentre
a mi hija, porque ni modo de estar trabajando sin saber de ella. En ese
trayecto, ella va a la casa. La llevó una señora a la que le dijo que no tenía
mamá y se va a una fiesta a San Lorenzo y que regresó el domingo en la tarde,
cuando ella le dijo que se tenía que ir a su casa porque yo me iba a ir a
trabajar y su hermanito se iba a quedar sola, o sea, ella regresó no por mí,
sino por su hermano.
Ella estaba
muy chica, todavía tenía 10 años le di las gracias a la señora, ella me dice
que con toda confianza le pueden hacer un análisis médico a la niña, que no le
había pasado nada, yo le agradecí que me la hubiera cuidado por lo menos esos
días.
NO SE SI
SENTIA EL CARIÑO DE UN PADRE O DE UN HOMBRE
Y al poco
tiempo de eso, fue lo de los fulanos del coche, por eso iba con todos los
nervios encima y estuve tan alterada. En el camino a mi casa le conté a Roberto
todo, me desahogué con él como si lo hubiera conocido de muchos años.
El muy
comprensivo me dió consejos y me dijo que quería volver a verme, que no le
gustaba la forma en que me dejaba y que si en algo me podía servir que se ponía
a mis órdenes.
Salí con él
como unas tres veces. Así nomás, platicábamos, tomábamos café, y así. Ya
después comenzó a decirme que yo le gustaba y que quién sabe qué y lo de
siempre.
Fue muy bueno,
porque cuando entra m'hijo a la secundaria, me ayuda a comprale sus útiles.
En sí salgo
del trabajo y me reporto con él, nos quedamos de ver y eso sí, era puntualito
como reloj, al puro centavo estaba.
Sentí
verdaderamente que ese señor me trató como lo que era yo, una gente, una mujer,
sí, porque nunca lo había sentido, no sé si sentía el cariño de un padre o el
cariño de un hombre, no puedo decir que capto todavía esa idea porque me sentí
yo bastante protegida entonces, como no tuve la protección de mi padre ni de mi
marido, ahí las llevo yo en que no sé ni que es lo que sentí verdaderamente.
Un día me dice
que le ofrecen un buen puesto en Monterrey y que por qué no me voy con él, pero
viendo la situación me vuelve a entrar el miedo, ya no era la confianza,
siempre me quedó ese miedo, por mucho que sintiera yo algo por este señor era
antes que nada el miedo, y antes que el miedo, mis hijos. Yo digo
-¿cómo los voy
a exponer a algo que yo misma no sé qué es?
le dije que
no.
LO QUE USTEDES
HAGAN ES LO QUE YO ME LLEVO DE CALIFICACION
De ahí conocí
a otros muchachos, pero tampoco me gustó su modito de ser. A todos los que he
conozco siempre les digo que soy casada pero que dejé a mi marido y que tengo
cuatro hijos, es como mi tarjeta de presentación. Sí, porque yo pienso que el
ocultar a mis hijos es como avergonzarme de ellos y en realidad ellos son quizá
mi orgullo, porque los hice más o menos a mi modo.
Yo se los he
dicho a mis hijos
-lo que
ustedes hacen es lo que yo me llevo de calificación, porque la vida es como una
clase, y nos van calificando, ustedes son mi tarea y si hacen algo malo es que
yo no supe hacerla y como madre no cumplí.
Esto se los
digo porque entiendo que como mujer valí sombrilla por el hecho de que no la
pude hacer con mi esposo, ahora como mujer es la única cartilla que me queda.
Y la verdad es
que mi marido me decía que yo como mujer valía sorbete y eso se quedó tan
metido que todavía me pesa, aunque lo he venido superando porque ahora el que
me la hace me la paga.
Como si fuera
cosa del destino, el mes de mayo para mí es muy fuerte. En el mes de mayo es el
día de las madres, y yo ya la perdí; en el mes de mayo es cuando dejo a mi
esposo, y en el mes de mayo es cuando comienza la movilización en la fábrica
donde trabajo.
ME INCORPORO
AL MOVIMIENTO PORQUE EL PATRON NOS METIO
Yo me
incorporo al movimiento no porque lo quise o no lo quise, sino porque fue el
patrón quien nos metió. Es que nos hizo una especie de cateo en la fábrica que
porque se están perdiendo muchas prendas y quieren saber quien se las estaba
llevando. Este cateo lo hacen a la hora de la comida. Llegan, según los
patrones, agentes federales, pero son policías bancarios vestidos de civil y
una sin saber, decimos
-sí son,
porque no les vamos a estar preguntando ni pidiéndoles identificación.
Al bajar a
comer tienen cerradas las puertas y nos dicen que tenemos que pasar a las
casetas a que nos esculcaran. Yo me meto a la caseta de las mujeres, ahí están
unas compañeras, las veoque las estaba trasculcando la secretaria de Cohen, una
tal Irma; y en otra caseta están trasculcando a los hombres; mientras los
señores agentes están trasculcando nuestros lugares para ver que prendas
tenemos ahí; sí tenemos, pero son las que nos dan para componer y que no
alcanzamos a terminar.
A las
compañeras que llevan falda, pues, va para arriba la falda, les buscan por las
pantaletas, la blusa se la desabrochan y les buscan abajo del brassiere. Yo
llevo un pantalón super pegado, porque me queda bastante pegado, ya no me lo
pongo porque ya no me queda, me lo bajan hasta la rodilla. Yo les digo que a
poco en un pantalón pegado me voy a llevar algo, me buscan en todos lados, ven
que no tengo nada y me dejan salir.
Nos salimos a
comer. Muy mal, nos sentimos muy mal, tanto fue mi coraje que ese día yo no
comí. Durante la comida estamos calladas todas, solamente de vez en cuando
alguien dice que esto es un desmadre.
Cuando
volvimos, nos dicen que a cuatro compañeras las cacharon con prendas siendo que
no es cierto, son de las mismas prendas que componemos.
Un compañero
que se da cuenta de esto y protesta los agentes lo golpean, por eso cuando
llegamos de comer todo fue una explosión bastante fuerte.
Todas estamos
inconformes, entonces de ahí comienza la movilización. Vemos que tenemos que
ver quién nos asesora y nos decidimos ir al Sindicato de Costureras 19 de
Septiembre.
TENGO QUE
LUCHAR POR EL TRABAJO EN QUE ESTABA
En ese momento
yo no pensé en mis hijos, pensé
-tengo que
luchar por el trabajo en que estoy, porque se supone que al estar luchando, en
esa lucha se está luchando por el pan para los hijos.
Entonces yo no
pensé que a mis hijos les iba hacer falta esto o lo otro, sino que me uní a mis
compañeras, como todas, no hubo de que
-yo no me uno
porque tengo que llevar esto a mi casa todas nos unimos.
En el 19 de
Septiembre nos explican sobre las altas y bajas, dicen que va a haber
despedidas, que va a haber esto y que va a haber lo otro y nadie dice no y
nadie se echa para atrás.
MEJOR QUE ME
CORRAN POR LUCHONA A QUE ME CORRAN POR PENDEJA
Cuando lleguo
a mi casa no reflexiono y es que ¡el coraje siempre por delante! Al otro día
muchas llevamos espejitos, yo lo puse en el carrete del hilo porque nos
voltearon las máquinas que teníamos frente a la oficina para que así no podamos
ver quién sale y quién entra y para que de esta forma el patrón nos pueda ver,
pero por los espejitos vemos todo.
Esto es para
mi otro mundo, comienzo a sentir otra presión, comienzo a cambiar todo y me
digo
-mejor que me
corran por luchona a que me corran por pendeja.
Se comienzan a
planear las cosas, a apuntar los números de las máquinas, las secretarias bien
que se dan cuenta quien más o menos se moviliza. Y como a mí me traen de un
lado a otro, máquina en que me aplasto yo, máquina que apunto su número, si no
apuntan mis compañeras estoy yo viendo a las de adelante, las de a lado y las
de atrás y pues me ven que andaba yo muy movilizada.
Cuando sacan a
las primeras cuatro, si sentí muy feo. Se hizo un paro y le echamos ganas, un
coraje muy grande. No trabajamos ese día, nos vamos a Conciliación toda la
fábrica. Al otro día nos habla el patrón y nos dice que no volvamos a hacer eso
porque nos va a despedir, trata de asustarnos y nos pide que volvamos al
camino.
COMIENZO A
HACER CONCHA Y TORTUGUISMO
Yo saco
apurándome como 750 prendas del bikini, pero entrego sólo 350 ó 400. Sí paso
los bultos pero lo que no entrego yo eran los tiquets, si los entrego, a mis
compañeras que no alcanzan a entregar esa cantidad se les exige lo mismo que yo
hago, por eso comienzo a hacer concha y tortuguismo, comienzo a bajar la
producción, me ven que tiro y tiro pero no les entrego yo los tiquets, yo me
quedo con más de 200 tiquets de 200 prendas cada uno.
Hablamos con
las compañeras que las vemos indecisas, yo les digo que si corren a otras yo
voy a ser de las siguientes que el patrón va a echar pá fuera, pero que hay que
seguirle.
EL PATRON ME
SUSPENDE
Un día estoy
ya por irme y voy al baño, cuando salgo me
dicen que ya
corrieron a Malena y a Isabel. Digo
-¡chin!
me salgo a la
calle y no sé que se me olvida, y en las escaleras que me dice la secretaria
-te hablan
yo digo
-ya qué, ya me
van a echar para afuera
y subo.
Me dice el
patrón que él me dió el trabajo porque vió que yo lo necesitaba, que vió que me
superé bastante, que viera yo eso, que él sabe que estoy sola, que viera yo por
mis hijos. Me recuerda que es época de inscripciones, que viera yo que iba a
necesitar dinero para los útiles, que viera esto, que viera aquéllo, que
necesito yo el trabajo pero que le estamos dando mucha guerra y que yo no he
sabido apreciar lo que me está dando, que por lo menos estoy suspendida
-está bien
señor, le digo
-si usted cree
que le estamos dando guerra, guerra va a tener, con permiso
porque ni las
gracias le dí.
EN LA REBELDIA
COMIENZA LA LUCHA SINDICALISTA
Bajo a mi
lugar, saco mis chivas y ¡vámonos!, porque ni le arreglé la máquina, así se la
dejé, le dejé puros zapatos viejos. Siento algo porque me digo
-bueno, y
ahora ¿qué voy a hacer?
de momento
siento todo el peso, siento yo nada más un nudo en la garganta.
Pero siento
que una lleva adentro la rebeldía del que no tiene contra el que todo lo tiene.
Y es que uno se dice
-si ellos son
poderosos, por qué le quitan al que no tiene siente uno una rebeldía por dentro
que quizá todos llevamos y que quizá no hayamos sabido apreciar y ahí comienza
la lucha sindicalista.
Esa es la
lucha sindicalista, el hecho que se sienta rebeldía contra el poderoso, ante el
que todo lo tiene, para el que las armas son hechas especialmente, porque uno
no tiene más que sus manos, su trabajo y la decisión de luchar.
Porque el
gobierno, el estado, a los charros, el dinero, todo lo tienen los poderosos,
todo, y uno sólo tiene la lucha del trabajo y así lo he sentido en este trayecto
de lucha viendo a mis compañeras con sus subidas y bajadas, haciendo esto y
haciendo lo otro.
Luego, sí me
rebelo, digo
-¡chihuahua!
estamos aquí luchando y no vemos todas la misma capacitación y es ahí donde
surgen las broncas que hay.
Y luego una ve
el recuento, ve como los charros van cambiando los papeles, ve una que no
avanzan los procesos, ve como los patrones pueden hacer daño con unas firmas
que luego pienso que esas firmas no son mías.
Entonces, todo
eso me da coraje, veo como está una luchando y como las maniobras de ellos son
las que salen adelante. También damos trancazos, es lógico, pero no tanto como
el patrón nos ha dado a nosotros. Le hemos pegado, él ha sentido el rigor de
nosotros porque estamos unidos.
Aunque nos han
hecho lo que nos han hecho, no nos hemos desunido, eso es donde ve él que
estamos fuertes, yo pienso que él pensaba que en diciembre nosotros nos íbamos
a deshacer, a desintegrar porque en diciembre las luchas sindicales se las ven
duras, es cuando viene un desgaste, por la Navidad, por todo.
Entonces sí
tiene una sus dolores porque en esos días no tiene una para darles a sus hijos,
no tiene una para los Reyes, para una cena, para todo, esas cosas las siente
una y así las carga.
Todo eso me
fue haciendo un rencor muy grande, porque no voy a hacer lo que el patrón
quiere, porque voy a estar con mis compañeras oyéndolas, apoyándolas, estando
en sus audiencias. Porque cuando llego me ve de un modo mi patrón, como diré,
como con odio, como ¡quién sabe que me quiere decir con la mirada!
Pero yo
tampoco me dejo y menos ahora que he conocido a mucha gente, quizá me he
desenvuelto más de lo que era, ya no soy nada de lo que era, porque hoy tengo
por qué luchar y no me importan los trancazos que nos den, como el laudo.
UN OBRERO BIEN
COMIDO PRODUCE MAS
Con todo y eso
aquí estoy y estamos presentes todavía, en solidaridad con las compañeras que
siguen despidiendo. Como a las últimas cuatro en donde volví a sentir ese
rencor, tan grande que si estuviera enfrente del patrón no tendría palabras con
que escupirle a la cara, porque si él no es de México, si él es extranjero y
todavía que viene a explotar al pueblo mexicano, todavía tiene la mentalidad o
el sadismo, porque es un sádico al estar esclavizando a la gente y pagarle
menos de lo que produce.
Yo pienso que
un obrero bien comido, cubierto de todas sus necesidades y bien pagado, produce
más que un obrero que se le da menos en todos los sentidos. Porque siempre nos
dan más trabajo y menos dinero, yo creo que no se produce más porque no se
tiene la fuerza física para sacar la producción y se tiene la mente ocupada con
problemas de la casa.
El futuro yo
lo siento muy fuerte, pero, ora sí con la ayuda de Dios, que siempre he tenido
y con coraje, voy a salir adelante.
Porque en
cierto modo mi hijo ya sale de la secundaria y ya se va viendo adelante. Mis
hijos, gracias a Dios, son un orgullo para mí, porque es una lucha ganada por
mí, porque cumplí con algo más, porque para mí, salir adelante es ver a mi hija
convertirse en una señorita, ya que en enero cumple 15 años.
Mis hijos, en
cierto modo, me han dado muchas satisfacciones, ya que el hecho de que yo vea
que son algo de provecho, ¿ya que más puedo esperar de la vida?; porque es la
recompensa más formidable, porque es que me realicé como madre, porque quizás
como mujer no la hice y valí sorbete.
LUPE
Nadie
mas que una,
como obrera
puede hablar
de lo cotidiano
de nuestra
vida
porque es
nuestra
porque una
vive desde niña
luego se hace
adolescente
mujer, madre y
abuela
todo dentro de
una fábrica
y detrás de
una máquina.
Para la mujer
obrera desde temprana edad, los sueños y aspiraciones se frustran por la
terrible necesidad de nuestros padres. Desde el haber deseado un juguete, que
tal vez nuestros propios padres fabriquen, o el querer comprar un vestido el
que se nos niega por el enorme sacrificio de obtener dinero que hacen nuestros
padres y que sólo alcanza para lo más elemental.
De esta manera
la mayoría de las mujeres abandona a temprana edad el hogar para irse a
trabajar, a veces para luchar por la sobrevivencia y para ayudar a resolver la
crisis en que se vive y para combatir esa idea de que las mujers sólo somos
útiles para producir hijos o para cuidar el hogar como si fuéramos objetos que
en cualquier momento se desechan.
Además de la
pobreza del hogar y de las necesidades, viene la pérdida de alguno de nuestros
padres y con ello no solamente la salida de un ingreso, sino que también la
llegada de un vacío que difícilmente alguien va a poder llenar porque era un
ser que nos apoyaba en todo.
Ya en el
trabajo, tiene una, todavía adolescente, que enfrentarse a la vida de los
adultos, despertándose entonces una serie de sentimientos que a veces es
difícil superar; como el creer que nuestros propios compañeros nos quieren
utilizar ... y con ello se van acumulando odios y rencores con los que vamos
creciendo.
Así, con el
cansancio a cuestas del pesado trabajo, regresa una a su casa sin ver algún
avance, pero aún con la idea de que se mejorará algún día.
Una vez que va
una dominando el trabajo, va teniendo la idea de como hacer mejor las cosas y
entonces tiene una que caminar, caminar, caminar entre talleres y talleres
siempre en busca de mejorar.
No pasa mucho
tiempo en que ya cansadas y con el estómago vacío regresa una al hogar con la
enorme frustración de que no se corrige nada, hasta que por fin a fuerza de
resistir, obligada por la necesidad, un día te acompaña la suerte y compruebas
que todavía hay seres que quieren compartir tu experiencia y piensas que es
posible ayudarlos y llegar a ser un ser útil a tu clase social.
Y en ese
momento aprendes a manejar lo que por años y años haz aprendido, ya que de ello
depende el sustento de tu hogar.
El tiempo
transcurre y de pronto observas que te haz convertido en una mujer, que a
fuerza de esfuerzo y de trabajo te enfrentas a la llegada, ahora de
sentimientos que le dan un toque diferente a esa adolescencia. Encuentras a un
compañero con quien compartir todo lo que haz aprendido antes, y que ahora lo
ves como si fuera una recompensa.
¿Pero qué
pasa? cuando toda esa ilusión y esperanza de que con el esfuerzo de ambos se
pensaba salir adelante, llega lo que después es la separación.
Entonces todo
se derrumba a la vez y te encuentras de nuevo sola y para colmo, con grandes
responsabilidades del hogar y de los hijos. Y debes aceptar así la vida, cada
vez más cruel, porque ya no es sólo el ir a trabajar, sino de encontrar a un
compañero que no sólo no quiera jugar contigo sino que quiera amarte a ti y a
tus hijos para los que tienes que ir a buscar su alimento, vestido y
habitación.
Después, viene
la lucha porque los hijos sean mejores cada día y que no lleguen a ser esclavos
de una fábrica. Nuestra lucha entonces es para que ellos tengan otro medio de
vida. Pero al verla infelicidad del mísero salario que una gana como obrera y
que no le alcanza, que no le alcanza y la angustia es muy grande porque no
tiene una lo suficiente para vivir y es más, siente una que se muere cuando el
hijo empieza a tener que trabajar de obrero y que una piensa que va a llevar
nuestra propia vida y sufre una más cuando por más que nos esforzamos por sacar
a nuestros hijos adelante, vemos que no se puede, que no se puede.
Y entonces es
cuando una comprende del porqué mi mamá nos estaba siempre carrereando, mi mamá
hasta un ladrillo le ponía a la máquina de coser para que yo alcanzara y sentía
que me utilizaba, que hasta se lo llegué a decir varias veces
-usted nos
utiliza antes de darnos más.
Pero ahora que
estoy viviendo la misma situación que vivió mi madre, la comprendo, aunque no
es ésta la vida que yo hubiera querido tener.
Ahora
comprendo cuando mi mamá nos decía
-hijos
sírvanme la comida, ¡se me esta haciendo tarde!.
Lo comprendo
porque ahora mi hija me dice
-el silbato de
la 6 de la mañana y el silbato de la 11 de la noche me tienen harta, harta,
estoy harta de ese silbato,
¿porqué razón
madre?
A mí no me lo
explicaron, pero yo sí se los explico a mis hijos y les digo que el sistema
capitalista que nos tienen en el país no nos da para más y, mientras sigamos
así, no vamos a poder salir adelante, no vamos a poder salir.
Así pasan año,
tras año y vamos viendo con desesperación que por más que una trabaje, no llega
el cambio y piensa una que tal vez nunca llegue a ocurrir.
Y luego el
trabajar diariamente, todos los días a las 5 de la mañana o antes levantarnos,
bañarse una aunque el agua no esté caliente porque hay que economizar el gasto
y así, a las carreras, poner un poco de comida en un recipiente porque una
obrera mexicana no puede gastar, ni puede darse el lujo de ir a un restaurante.
Esa es parte
de la vida cotidiana de una obrera, en la que una no tiene un poco de tiempo
para sí, porque no puede una decir
-tengo una sirvienta, o tengo a mi madre cerca y me va a poder ayudar
porque una como mujer se viene sola a vivir a la ciudad y solita se va a tener
que abrir paso en la vida.
Y por eso es
tan difícil seguir adelante y el tratar de seguir una línea de conducta, porque
la angustia nos llena el alma y aún así salimos de la casa para irnos a tomar
el camión.
Ya en el
camión, aunque estemos todos apretados y sin poder movernos, continuamos sin
poder decir nada, sin poder protestar.
Ya en la
terminal del siguiente camión, nos colocamos en la cola y entonces no nos
importa quien llegó antes o quien después, lo que nos urge es subir aunque no
nos toque necesariamente estar sentadas porque, además, el trabajo es el estar
sentada todo el día.
Entonces en el
camión no falta un hombre que se te arrime y que te venga molestando o que, de
plano te agarre las asentaderas y que al cambiar la mano te roce el busto.
Llega entonces
una al trabajo, a la fábrica y ya para entonces pasaron lo 10 minutos de
tolerancia, te dice el ingeniero que te va a descontar por llegar retardada y
pues ¡ya ni modo! se queda una a trabajar los cientos y cientos de paquetes y
no tiene una derecho a protestar porque se encuentra una presionada por la
supervisora, porque se encuentra una presionada con los bihorarios, porque no
ajusta una sus bihorarios, porque llega la supervisora y te dice que ya tienes
tantas piezas de atraso, porque a ella no le importa lo que pase en tu hogar o
lo que les pase a tus hijos.
Tu sigues
trabajando porque al fin y al cabo te van a tratar como a una mujer-máquina más
que como a un ser humano que tiene sentimientos e ilusiones.
A la una y
media de la tarde, llega la hora de la comida; sacas entonces tu comida que
trajiste de tu casa y tus compañeras también sacan la suya y juntas nos vamos a
comer. Es que los obreros nos juntamos para ir a comer ya sea en los comedores,
en los pasillos, en las escaleras, en los estacionamientos o inclusive en las
banquetas de las calles.
Y luego ¡a
correr! porque ya son 10 minutos para las dos de la tarde, entonces con las
aglomeraciones te formas para entrar otra vez a tu lugar de trabajo y ni
siquiera se ha enfriado el taco cuando lo vuelves a guardar, porque no puedes
comer cuando trabajas, porque te regañan o te castigan. A veces cuando traes un chile o un dulce te
descansan sin trabajar tres días lo que ¡claro! te van a descontar de tu
salario.
Y empiezas a
trabajar y a veces te tardas en el proceso porque unas prendas son más
difíciles y otras más fáciles, pero la cuestión es que tienes que trabajar aún
con el agotamiento que para ese momento ya tienes.
Llega la hora
de la salida, de nuevo las aglomeraciones, porque todas queremos salir al mismo
tiempo, porque todas queremos huír de la fábrica, porque es deprimente que casi
nunca vemos al sol, porque vamos entrando muy temprano y ya salimos cuando es
tarde.
Entonces viene
lo peor, otra vez a correr a tomar el camión, correr a la tienda o al super
para ver si encuentra una algo para hacer la comida.
Ya en la casa,
mientras comemos algo, hay que estar guisando la sopa del siguiente día,
levantar los trastes mientras se coce lo que una esté guisando, barrer,
trapear, enjuagar la ropa, bañar a los hijos, revisar sus tareas, bolearles sus
zapatos, porque el trabajo de una obrera nunca termina, nunca se acaba.
Por fin la 11
de la noche ya se acuesta una agotada a dormir.
A veces no lo
haces nomás de pensar
-¿qué voy a
hacer?
y no nada más
tu sino ¿qué van a hacer tus hijos?
Así pasan los
días, las semanas, los meses y los años y sin que te des cuenta ya llegas a
vieja y de pronto el patrón que no tiene conciencia de que ahí dejaste parte de
tu vida, te corre del trabajo.
Quedas
entonces en la vejez, en el abandono y es cuando la mayoría de las obreras nos
encontramos entonces en una situación bastante difícil, porque los patrones no
toman en cuenta la vida que le has dejado durante años y años de estar
trabajando y te despide cuando mucho con una mísera liquidación.
Una vez así,
te miras en el abandono y se te hiela el alma, porque piensas que naciste para
ser usada y entonces ves a tus hijos y piensas que esa situación es la que les
espera, que lo que les espera es estar detrás de una máquina.
Entonces como
obrera vieja te encuentras vendiendo flores o, llevándoles a tus antiguas
compañeras, zapatos, sweters o cualquier cosa a vender para poder subsistir,
porque no te queda más que seguirle buscando en donde puedas trabajar.
Porque aunque
tengo 23 años de trabajo, estoy consciente que no he perdido mis habilidades,
que, la verdad, es que sí he buscado donde trabajar y aún tengo muchos deseos
de integrarme a una fábrica, porque me he visto con la máquina y tengo las
mismas habilidades de una mujer joven, aunque tenga ya 40 años de edad.
Sufres en ese
momento el sarcasmo de que no puedes trabajar por vieja y entonces se da una
cuenta de que esa vida la tenemos que cambiar, que tenemos que luchar por una
vida diferente, para que las obreras jóvenes alcancen mejores condiciones de
vida, porque mejores niveles de vida es lo que necesita la obrera mexicana.
LAS OBRERAS DE
LA MAQUILA
CAPITULO
I.
"La
industria maquiladora de exportación es un mal necesario en economías que, como
la mexicana, están tan ávidas de inversiones productivas que no les importan
las onerosas condiciones de explotación impuestas a su fuerza de trabajo
orillada a ser: abundante, primeriza en el trabajo industrial y barata.
Para los
capitalistas norteamericanos, ha representado una salida competitiva al reto
productivo lanzado por Japón y el Mercado Común Europeo. Para ellos, hasta
ahora ha sido una inversión no-riesgosa, ya que controlan verticalmente el
proceso productivo y en los raros casos en que han tenido que enfrentar
demandas laborales, simplemente se han llevado sus bienes y han cerrado el
negocio.
Para el
empresario mexicano la industria maquiladora puede considerarse como un
fracaso. En efecto, los inversionistas internacionales están valorizando su
capital en donde este empresariado novato y timorato prácticamente no se ha
atrevido a hacerlo. Por ello, la industria maquiladora significa una vuelta
atrás en el desarrollo capitalista de un territorio que llegó a creer de su
exclusividad.
También
significa una pérdida de autonomía frente al capital internacional del que solo
están obteniendo migajas como son los ingresos por la renta de terrenos y
bodegas y la venta de empaques.
Se trata de un
fracaso que están aceptando por la necesidad de captar divisas para pagar una
deuda externa que endilgó al Estado mexicano, a quien también le cedió el
problema de generar empleos que aliviaran un poco la asfixiante situación de
los trabajadores mexicanos, para quienes, la industria maquiladora constituye
una posibilidad de un conseguir empleo con cargas intensivas de trabajo y bajos
salarios en el mercado de trabajo en México que no ha crecido desde 1982."
EN REYNOSA LA
GENTE ES HOSPITALARIA
Reynosa es una
ciudad tranquila, la gente es hospitalaria, es un pueblo pintoresco, la mayoría
de las calles son feas llenas de baches, lo único que está arreglado es el
centro y las colonias aledañas; pero las colonias que están a la orilla de la
ciudad, como las colonias Hidalgo, el Olmo, la Juárez, Cumbres, el Maestro,
esta última está horrible, son colonias olvidadas por las autoridades
municipales.
Bonita la
colonia Del Prado que es donde viven los que tienen billetes y la Rivereña
también. A pesar de que Reynosa cuenta con mucha industria y que tiene una
refinería de PEMEX, la ciudad está olvidada, no obstante que tiene mucho
turismo de Estados Unidos, gente que viene de compras por el tipo de cambio, o
a las Disco.
El que manda
aquí es Reynaldo Garza Cantú, él es el cacique de Reynosa, él dice que es lo
que se hace y que no, el presidente municipal lo obedece en todo, éste estuvo
internado en un manicomio, bueno, era un sanatorio de rehabilitación mental.
Reynosa tiene sus cines, el Rex está bonito, y su plaza, en ella casi no hay
parejitas caminando y es que no hay donde tomar la sombra ¡ni árboles tenemos!,
y si se para uno un ratito, así mirando hacia la presidencia, luego luego la
policía nos dice
-¡qué tanto
miras, vete para allá!
pero aún así
la plaza es muy bonita, bueno, yo así la veo.
"La
frontera norte se ha convertido en el área favorita para el establecimiento de
las maquiladoras. Según los datos del Banco de México, en julio de 1988, el
personal ocupado en la frontera representó el 94.6 por ciento de los 377 mil
511 trabajadores de la maquila en el país.
La ciudad
fronteriza de Reynosa Tamaulipas, que incluye el municipio de Río Bravo,
colinda con McAllen Texas y ha tenido una tardía incorporación al proceso
maquilizador de la frontera norte. En sus inicios Reynosa era una zona con un
intenso desarrollo agrícola al que posteriormente se agregó la importante
presencia de la Refinería de PEMEX.
Para 1975, la
maquila en Reynosa ocupaba a mil 255
trabajadoras que representaban el 1.9 por ciento del total en México, y en
julio de 1988 ya eran 19 mil 133 trabajadoras, o sea el 5.1 por ciento del
total, con el séptimo lugar nacional después de Cd.Juárez, Tijuana, Matamoros,
Chihuahua, Nogales y Mexicali."
LA
TRASNACIONAL ZENITH
Las plantas de
Zenith son cuatro, Zenith tiene muchas pero en otras ciudades de México y en
Chicago. La planta 12, la 13, el anexo 13 y la 26, están aquí en Reynosa; la 12
está a la orilla de la carretera, frente a ella está la planta 13. Las plantas
son unos jacalones grandotes, no es una fábrica bonita, es mas bien fea.
Los compañeros
en la fábrica nos llevamos bien, muy bien, tenemos muchos amigos. Es raro que
un compañero tenga problemas con otro, hay mucha solidaridad. Nuestras
diversiones son el cine, ir caminando por las colonias, o a la Disco. La Disco
abre de las tres de la tarde en adelante, los viernes sábados y domingos sólo
hasta las 12 de la noche porque el presidente no quiere que lo despierten. Como
la zona rosa está cerca de la colonia Del Prado, cuando pasan los júniors se
alocan y lo despiertan.
Es aquí en
Reynosa donde yo vivo y trabajo, yo trabajo en la empresa Televisión de
Reynosa.
La empresa
comenzó a trabajar el 23 de noviembre de 1977, haciendo partes de televisión;
eso era al principio, hoy se hace el televisor completo.
Las partes
vienen de los Estados Unidos, aquí nada más las ensamblamos. Esto lo hacemos en
varios departamentos, como el VCD en donde se elaboran las tablillas, las que
una vez ensambladas van a dar al departamento de Hiratas en donde se les van a
insertar otros materiales, aquí una de sus líneas tiene 100 ó 150 elementos,
son grandísimos. Cuando ya se termina esa función, se supone que el módulo ya
está terminado y es llevado donde el televisor es ensamblado.
En el
departamento de precorte, que es donde le dan forma a los capacitores y
resistencias, el trabajo se dificulta mucho porque hay que estar insertando una
por una las piezas, éstas son muy chiquititas.
En VCD se
inicia el proceso y de ahí se va a diferentes departamentos, eso porque se
ensamblan diferentes tablillas. Hay varios modelos para diferentes líneas, por
eso de VCD se puede mandar a Hiratas o a fuentes de poder y es que los modelos
se especifican por medio de números y uno tiene que identificarlos ¿si? si es
de 19 pulgadas es un material y si no, es de otro material.
Aquí se
trabajan las marcas de televisión Zenith, la empresa consta de cuatro plantas y
trabajan aproximadamente 20 mil trabajadores de los cuales unas 18 mil son
mujeres.
Una de las
plantas es la 26 de microcircuitos, ahí se trabaja puras piezas pequeñitas con
microscopio, son como pequeños ovulillos chiquillos, a los que se les ponen
pequeños diodos, resistencias y circuitos integrados muy pequeños, todo a mano.
En la planta 13, se trabajan transformadores con
material
magnético y de ahí se mandan a la planta 12 y a otras plantas.
Luego sigue la
planta anexo 13 que trabaja antenas y cables. En él se tiene un departamento de
servicio, ahí mandan las cosas que ya no sirven, pero hay veces que necesitan
algún elemento que ahí botaron y nos ponen a sacar todo eso para buscar las
piezas y ¡para volverlos a meter! eso es lo bueno; en todas las plantas existe
un departamento de servicio, pero el General está aquí.
También existe
el anexo 12, es una bodega y funciona casi nada más como Control de Calidad.
"La
empresa PARTES DE TELEVISION DE REYNOSA, S.A. de C.V. Es 100 por ciento
propiedad de
la Zenith,
corporación internacional con sede en Chicago.
Esta unidad
productiva comenzó a trabajar el 23 de noviembre de 1977, convirtiéndose en pocos
años en la fábrica maquiladora más grande del país. Por eso se puede afirmar
que lo que sucede ahí impone su influencia en la situación del resto de la
industria maquiladora en Reynosa.
Zenith
Reynosa, es una fábrica que exporta toda su producción. El bajísimo nivel
salarial de la fuerza de trabajo mexicana ha permitido a Zenith ser una empresa
competitiva en el mercado internacional. El éxito ha sido tal que, a partir de
1982, le ha convenido maquinizar sus instalaciones.
En ese
entonces, aparecieron las máquinas soldadoras que eliminaron gran parte de la
soldadura manual. A éstas le acompañaron las máquinas insertadoras de
componentes que antes se insertaban a mano en un orden fijo: primero los
capacitores, después los transistores y las resistencias. También llegaron las
líneas Hirata, de tecnología electrónica japonesa que han venido desplazando a
las M‑10 de banda de transportación continua y, finalmente, aparecieron unos
cuantos robots en la línea de producción; los cuales, según los trabajadores,
no han dado el ancho ante la competencia de una fuerza de trabajo eficiente y
baratísima.
No es
inconcebible que la permanencia de los robots sea debida a que son usados como
una forma de presión psicológica al operador para así aumentar la intensidad
del trabajo.
La pérdida del
poder adquisitivo de los salarios mínimos y en general de todos los salarios en
México, ha sido un proceso continuo que arranca desde 1977, que se agudizó a
partir de 1982 y que no se ha detenido hasta la fecha.
En efecto, el
costo por hora en la industria electrónica y del vestido era en 1969 de 53
centavos de dólar en México, 27 centavos en Hong Kong y 2 dólares y 31 centavos
en los Estados Unidos. Para 1984 este mismo costo por hora era de 1 dólar en
México, 1.50 en Hong Kong y de 8 a 13 dólares en los Estados Unidos. (1)
Pero aún hay
más: para 1988 el salario en Zurich era 22 veces superior al que se pagaba en
la ciudad de México, el de Ginebra 20 veces, el de Los Angeles 16, el de Madrid
6, el de Río de Janeiro 58 por ciento superior, Buenos Aires y Bogotá 116 por
ciento y Panamá (antes de la invasión de
E. U.) 291 por ciento.
Más todavía:
en 1988, mientras que en la ciudad de México un mecánico ganaba mil 700 dólares al año, en Los Angeles ganaba
24 mil 500, en Chicago 23 mil 500, en Francfurt 14 mil, en Sao Paulo 2 mil 400,
en Buenos Aires 2 mil 600 y en Bogotá 3 mil 600 dólares anuales. (2)
Es necesario
recordar que ya en 1988 regía en México un salario mínimo que solo podía
comprar un poco más de la tercera parte de lo que podía comprar el salario
mínimo vigente en 1976. (3)
La situación
de las trabajadoras de la maquila en Reynosa, a pesar de estar laborando en una
de las empresas más productivas a nivel mundial, es aún más desesperante que en
muchas otras regiones de una economía que, como la mexicana, se caracteriza por
sus bajos salarios.
Si comparamos
los salarios devengados por el personal ocupado, en la Gráfica 1 podemos
observar que en Reynosa en 1975 eran 4 por ciento más bajos que en Matamoros,
recordemos que Matamoros está situada a sólo 100 kilómetros de Reynosa, y 14
por ciento más bajos que el promedio salarial de la maquila en México.
En 1980 la
situación regional de los salarios en Reynosa empeoró, ahora eran 18.6 por
ciento menores que en Matamoros y 8.3 por ciento por debajo que el promedio
nacional.
En 1986 los
salarios de Reynosa mejoraron un poco puesto que estaban un 10.2 por ciento
abajo de los de Matamoros y ya eran superiores en un 4.1 por ciento al promedio
nacional. Esta última cifra tiene su explicación en la subvaluación del peso
mexicano frente al dólar que, si bien hizo más competitivos los productos de
exportación elaborados en México, desde otro punto de vista, castigó a la
población fronteriza al impedirle comprar, como en el pasado con un peso
sobrevaluado, sus productos de primera necesidad en el otro lado de la
frontera.
Es probable
que la política de bajos salarios en Reynosa, que implica la contratación de
personal menos calificado, además del descontento de los que ya se encuentran trabajando
a los altos niveles de eficiencia que imponen las fábricas de la maquila, sea
la que esté provocando problemas de productividad tales como el que muestra la
Gráfica 2.
En esta
Gráfica podemos apreciar que, en 1975, la relación porcentual del VALOR
AGREGADO/PERSONAL OCUPADO, era en Reynosa un 3.7 por ciento superior al de
Matamoros, aunque se encontraba por debajo de la cifra nacional en un 20.3 por
ciento.
En 1980 ya
Matamoros muestra un valor mayor que el de Reynosa en un 1.7 por ciento al mismo
tiempo que la diferencia con la relación a nivel nacional se logra reducir a la
mitad, es decir a un 10.4 por ciento.
Pero en 1986
la Gráfica muestra unas cifras impresionantemente bajas para Reynosa: ¡36.9 por
ciento por debajo de Matamoros y 21 por ciento abajo del nivel nacional!,
verdaderamente
son estadísticas que ameritan el despido sin miramientos a los responsables de
esta estrategia empresarial de mantener bajos salarios.
Queremos
llamar la atención sobre un fenómeno en Reynosa cuya explicación más que
económica es política y que describe el tipo de control laboral imperante
localmente. Se trata del porcentaje de obreros dentro del personal ocupado, en
donde Reynosa se encuentra por debajo de los porcentajes de Matamoros y del
total nacional. Al analizar la Gráfica 3 percibimos que aunque en 1975 las
cifras eran más o menos similares, en 1980 se empezaron a separar y ya para
1986 el porcentaje de Reynosa siguió su caída hasta llegar al 80 por ciento de
obreros, contra un 85 por ciento en Matamoros y un 81.6 por ciento del promedio
nacional. Por los altos sueldos cobrados por el personal de confianza compuesto
por técnicos de producción y empleados administrativos que Reynosa mantiene en
una proporción inusitadamente alta, el 20%, se puede deducir que los salarios
de los obreros están todavía por debajo de los mostrados en la Gráfica
1." (5)
CAPITULO II.
NOS COMENZAMOS
A ORGANIZAR POR EL SALARIO
En 1983, nos
comenzamos a organizar haciendo reuniones y citandonos en las colonias, el objeto era buscar un mejor salario para nosotras y los
demás compañeros.
Pero el líder
que teníamos en el sindicato siempre nos acusaba, nos amenazaba y hasta nos
perseguía. En estas circunstancias lograron encerrar a un compañero en la
cárcel; entonces los trabajadores decidimos hacer un paro, no era legal pero
como el líder no nos apoyaba, decidimos hacerlo aunque fuera ilegal.
Una semana
después llegó Fidel Velázquez que iba rumbo a Matamoros y Laredo. Una comisión
nuestra fue a visitarlo y se llegó a un acuerdo firmado por ambas partes en
donde se convocaba a elecciones universales el 20 de noviembre de 1983.
GANAMOS PERO
EL LICENCIADO VENDIO EL MOVIMIENTO
Las elecciones
se llevaron a cabo y ganamos claramente.
Entonces nos
juntamos en un despacho tres de nosotros: los que venían de la CTM de México,
el líder depuesto Ernesto Jáuregui y un tal licenciado Zepeda del PSUM que
durante un tiempo nos anduvo asesorando y este licenciado aprovechando que los
compañeros nuestros no tenían experiencia en estos asuntos, vendió el
movimiento.
Cuando los
trabajadores le preguntaron que si todo estaba bien y ellos debían firmar el
documento, él les dijo que sí, que lo firmaran porque todo estaba en orden.
Pero en realidad el nuevo documento revocaba al anterior en donde se convocaba
a elecciones, señalando que ganara el mejor. Ahora, después de que la CTM
perdió las elecciones el nuevo documento le daba autoridad a Fidel Velázquez
para sancionar las elecciones.
Por eso
Jáuregui señaló mañosamente que las elecciones no eran válidas, porque no había
votado la mayoría, el 50 por ciento más uno, de los trabajadores y que a su
gente no la habían dejado votar.
Esto fué
suficiente para que el más mañoso de los líderes, Fidel Velázquez, anulara las
elecciones aunque era evidente que el repudio a Jáuregui, crecía día con día.
EL MOVIMIENTO
SE FORTALECIO
Ante este
desconocimiento de las decisiones mayoritarias el movimiento se fortaleció. Se
realizaron varias marchas de protesta y algunos mitines en donde por medio de
volantes se explicaba la arbitrariedad de Fidel y el volteón del licenciado
Zepeda.
Este último,
formó una planilla que era la del PSUM y se dedicó por mucho tiempo a
desprestigiar a los compañeros que firmaron el acuerdo y que seguían al frente
del movimiento y al mismo tiempo también atacaba a Jáuregui, pero la gente ya
sabía que eran lo mismo, porque traían la misma gente y ya los habían visto
juntos y, además, la misma CTM lo estaba apoyando.
En esos
tiempos estaba permanentemente en Reynosa un representante de Fidel Velázquez:
Ernesto Cerda, secretario general del STPRM sección 36 de Tamaulipas, al que se
le estuvo presionando para tener otra entrevista con Fidel, hasta que
finalmente se llegó a otro acuerdo de realizar elecciones en febrero de 1984,
pero solamente a nivel seccional, ya que sabían que podrían perder el comité
ejecutivo y la CTM no quería soltar el sindicato.
VOLVIMOS A
GANAR
Y se
realizaron las elecciones y nosotros con la planilla Verde logramos ganar en la
mayoría de las plantas. Ganamos Zenith que con sus 9 mil trabajadores en las
plantas 12 y 13 conforman a la mayoría en Reynosa. Jáuregui y la CTM ganaron
siete plantas, pero pequeñas, ya que entre todas apenas llegaban a mil 500
trabajadoras.
Entonces
siguió otra etapa en donde Jáuregui no dejaba actuar a los seccionales y
continuaba con su política de colaboración con la empresa sin ayudar a los
trabajadores. Así fué como logró despedir al secretario del seccional de
Zenith, uno de los más combativos y no lo reinstalaron aunque hubo muchas
protestas como el no entrar a trabajar y parar líneas; el día en que lo
corrieron y al día siguiente también una mayoría de compañeras se negaron a
trabajar.
Un día la
gente del PSUM andaba rayando las peseras con consignas contra Jáuregui, como
la de ¡muera la rata!
cuando llegó
la Judicial, la Seguridad, la Policía y se querían llevar a los que estaban
pintando, pero la gente los rodeó y ya no se los pudieron llevar.
Luego se
nombró a una Comisión para que fuera a hablar con la Judicial y convencerlos de
que no habían sido gente de la Verde. Sin embargo, quince días después
encerraron en la fábrica a dos compañeros y quieren hacerlos firmar su renuncia
al trabajo, pero ellos se negaron pues ya estaban prevenidos de que no debían
firmar nada, de todas maneras los corrieron del trabajo.
LLEGAMOS HASTA
LA HUELGA DE HAMBRE
Se siguió con
la agitación y con el volanteo y la CTM no hace caso de las inconformidades de
la gente que quiere echar a andar las seccionales y reinstalar a sus líderes
que acababan de elegir. Por eso en abril
de 1984 se decide ir a una huelga de hambre.
Primero la
gente no asistía al compamento del ayuno, pero poco a poco se fueron
incorporando gente de las colonias, también estudiantes y se empezaron a juntar
buenos contingentes.
Por eso, a los
quince días de huelga, el Presidente Municipal, Miguel Valdez Revilla, llamó a
los colonos a reunirse porque, según dijo, se iban a entregar papeles de los
terrenos ocupados.
Una vez
reunidos, esperó a que no hubiera gente en donde estaba la huelga de hambre,
que fué como a las dos de la tarde, porque el primer turno sale a las 3:15 y a
esa misma hora entra el segundo turno. Y a esa hora, junto con ambulancias y
patrullas, levantaron a los compañeros en huelga de hambre y se los llevaron al
hospital, siendo varios compañeros encarcelados.
Esta operación
se efectuó con lujo de violencia, a un reportero norteamericano que estaba
tomando fotos le arrancaron la cámara de las manos, se la quebraron y lo
amenazaron de muerte, diciéndole que si no se marchaba iba a amanecer en el
río, el fotógrafo no se fue y lo apresaron acusándolo de agitador, todo porque
no es de la CTM.
Al día
siguiente por la mañana, se realizó una marcha hasta la cárcel para sacar a los
compañeros y por la tarde los trabajadores de la mañana, hicieron una marcha al
hospital y con esas presiones todos quedaron libres después de cinco días.
LA COMBATIVA
MARCHA DEL 1o. DE MAYO
Después,
comenzamos a organizarnos para el 1o. de mayo de 1983, volanteamos, hicimos
llamados y visitamos a la empresa; así la marcha del día del trabajo fué todo
un éxito.
La mayoría de
los trabajadores iban con pancartas y gritones repudiando a Jáuregui que no
quería dejar el puesto. La marcha fue muy combativa a pesar de la campaña de
Jáuregui y de la empresa en donde decían, hasta en desplegados en los
periódicos, que no se asistiera a la marcha porque iba a haber soldados y
policías y podían ser golpeados.
Al calor de la
movilización se decidió tomar el local sindical que Jáuregui lo tenía cerrado.
La primera vez
no lo hicimos porque no había un notario público que diera fé de los bienes
sindicales presentes en ese momento. Tres días después, 19 compañeros decidimos
abrir el local y como a Jáuregui lo protegía la policía a todos nos llevaron a
la cárcel, dejándonos salir ya en la noche, dejando presos a dos compañeros a
los que se les acusaba de daños en propiedad ajena y otros cargos. Después de
presionar, a los tres días salieron libres bajo fianza, por lo que todavía
tienen un proceso pendiente.
FIDEL NOS
IMPONE OTRO LIDER
En ese timpo
fuimos varias veces a ver a Diego Navarro que es de la Federación de
Trabajadores de Tamaulipas perteneciente a la CTM y citamos a Fidel Velázquez,
pero ellos deciden en el mes de octubre cambiar a Jáuregui e imponer por seis
meses a un secretario general de su propia gente llamado Rafael Morales de la
Cruz, además se llamó a gente que antes era de la planilla Verde.
Así lo
hicieron y lo que ahora está sucediendo es que este nuevo líder no deja hacer
nada al resto del Comité Ejecutivo y el solo es el que negocia con las
empresas. Por eso decimos que aunque se cambió a Jáuregui la situación sigue
siendo la misma: no se toma en cuenta para nada las opiniones de los
trabajadores y no se defienden sus intereses.
Por ejemplo, a
fines de 1984, despidieron a cerca de 3 mil trabajadores y Morales no hizo nada
porque dice que en el Contrato Colectivo de Trabajo hay una cláusula que le
permite a la empresa a desocupar a cualquier trabajador sin pagarle nada y
nosotros sabemos que esto no puede hacerse porque está por debajo de los
derechos marcados por la Ley Federal del Trabajo.
Pero la gente
ya no está muy contenta con él, dicen que ahora ya saben lo que es luchar, lo
que es una marcha, lo que es protestar y más adelante van a seguir luchando
porque no se van a conformar con este individuo, porque ya están conociendo lo
que es verdaderamente la CTM.
CAPITULO III.
LOS PROCESOS
DE ENSAMBLE en 1989
En la fábrica
existen unos robots, éstos tienen una especie de brazos y con ellos van tomando
los transistores y las componentes y los van insertando en las tablillas.
Algunos de ellos han dejado de funcionar porque están acarreando muchos
problemas, salen con muchas fallas y defectos y los patrones prefieren poner a
operadoras para sustiruir las operaciones que está haciendo el robot. En
Hiratas se elaboran los módulos chasisetas, son módulos largos, es el módulo
principal del televisor.
Existen varios
procesos de ensamble: El departamento de Inserción que es donde están las
operadoras, después se sigue a otro departamento que es el de Inspección, en
donde se ve que no lleven defectos de soldadura y puntas largas. Existe otro
departamento en donde están las reparadoras de módulos, ésta se encarga de
cortar las puntas y de reparar lo que la inspectora está señalando, todo
defecto que detecta la computadora. Pasa entonces a otro proceso, en donde está
otra inspectora QC, que así se les llama a las de control de calidad, de ahí
pasa al departamento de Prueba Eléctrica en donde se somete el módulo a varias
pruebas hasta que llega a la inspectora QC final y de ahí a la empacadora.
De 1982 a la
fecha, han venido cambiando el proceso de trabajo, nada más en la cuestión que
han aumentado más máquinas y más trabajo al obrero, en vez de que las máquinas
ayuden, nos están dando más trabajo.
Han metido
máquinas más rápidas y es que antes no había máquinas y ahora que las hay, hay
que estar más aprisa, las soldadoras, las insertadoras; los robots y las líneas
giratorias así nos han afectado.
En 1983
existía una línea que se llamaba M‑10, que no era como la Hirata, esa daba
vuelta por medio de una banda mecánica, las Hiratas son totalmente
electrónicas. Alrededor de esa banda estaban colocadas todas las operadoras y
eran ¡muchísimas!, inclusive ahí había más trabajadoras paradas que sentadas
durante las 8 horas.
En las
Hiratas, la mayoría están sentadas casi las 8 horas, y sólo colocan la tablilla
y prenden la máquina y ésta va insertando las resistencias y todo y ya nomás lo
único que tienen que hacer es estar vigilando el proceso.
Anteriormente
se tomaba la tablilla y se tenían que insertar todos los materiales uno por
uno, primero los capacitores, después transistores y las resistencias.
En una línea
había operadoras por los dos lados, en ellas se hacían los chasis, las había
desde la uno hasta más de la 100, incluyendo inspectores, controladores de
calidad y reparadores ... y eran líneas chicas comparadas con algunas de M‑10
en donde estaban más de 200 operadoras en cada línea.
Las máquinas
Hirata vienen a suplir como a 8 trabajadores cada una, con su llegada el número
de trabajadores disminuye porque algunas operaciones son hechas por ésta
automáticamente.
Al trabajar
anteriormente el modelo en donde tienen que ir colocadas todas las tablillas
para que no se vaya a llenar de soldadura, ahí tenían que estar 4 personas: el
que estaba tomando la tablilla y la metía en el cloroetano para que se
limpiara, otro la colocaba en el rodillo que daba vueltas llamado pales, se
colocaba arriba para que se secara y fuera tomado por las operadoras y de ahí
volverlas a poner en la máquina o el trabajo que seguía.
Hoy no, en las
Hiratas sólo hay una oiperadora que va a encargarse de ponerles unos
protectores para que no se vayan a llenar de soldadura, en las máquinas de
soldar les quitan los fichturs y pasa a lo que es la siguiente operación de
inspección, reparación y prueba eléctrica.
No en todos
los departamentos metieron máquinas nuevas, eso porque sería demasiada
tecnología meter máquinas que hagan las diferentes operaciones que requieren de
la actividad manual, sólo metieron las insertadoras y las soldadoras y uno que
otro robot.
En el
depatamento de Recorte, cuando un capacitor no da al ser insertado en la
tablilla, se preforma de modo que quede exacto; aunque hay máquinas pequeñas
encargadas de realizar el preforme, hay muchas piezas que hay que hacerlas a
mano.
En la planta
13 hubo cambios de producción, los transformadores, es que antes había unas
máquinas embobinadoras que eran tipo manual y ahora son puras máquinas
electrónicas de nomás pisarle un pedal y que la operadora sostenga el alambre y
se va embobinando solo; eso ocasiona que salga más trabajo aunque al trabajador
se le desgasten los dedos o se le deformaen por la presión.
NO HAY
ESTABILIDAD EN LA PRODUCCION
El trabajo en
Zenith es muy rápido, el ritmo lo fija la banda, ésta tiene su control de
tiempo, pero el supervisor le sube para que salga más producción y así quedar
bien con los jefes y el fregado es el operador porque, cuando más, nos dan 30
segundos para colocar cada componenete y nos dan 15 ó 16 componentes que hay
que meter en la tablilla y si una operadora es rápida entonces el supervisor le
dice que se nos den dos componentes más; sí, si nos sobra un poquito de tipo
entonces nos dan más material.
Se nos pide
producción según el material. En cromáticos nos pedían 40 mil al día y, en
otros materiales, cajas de 20 piezas; esto es en todas las líneas, siempre
varía la producción, o sea, no hay estabilidad en el proceso de producción,
cambia constantemente.
Y es que dicen
-ésta es la
producción que tienen que sacar este día y mañana es otra. Es más, a veces el
mismo día nos dan un proceso de ingeniería
-¡ésto es para
8 horas!
pero si ven
que lo estamos sacando bien, pues ahí nos aumentan. Es tal la intensidad que,
aunque existe un pedal que cuando se aplasta pasa el módulo, ¡la operadora para
que no se atrase con la producción de los módulos los tiene que estar empujando
con la mano! porque tiene que estar ¡así!, ¡así!, ¡rápido!
NOS
ENVENENAMOS CON LOS SOLVENTES
Aquí tenemos
muchos problemas, nada más en el área en donde yo estaba había muchos
solventes, son unos líquidos que se llaman: cloroetano, metil, mei, epoxi y
alcohol industrial; con todo eso se trabaja, pero sin ningún tipo de protección
y, el estar oliendo, nos causa daños irreversibles en el cerebro.
Nomás en la
planta 12, en la línea 1, que se encarga de hacer las fuentes de poder, cuando
tenía el sistema, de que el módulo entraba a la máquina de soldar, tomaba los
fichturs y los metían en un depósito de cloroetano; entonces el trabajador, sin
mascarilla, tenía que estar oliendo eso y se ponía al término del turno
"bien elevado".
El efecto
luego luego se sentía: fuertes hemorragias nasales, pero ¡tremendas!, de tal
forma que teníamos que llevar al compañero al Seguro Social de urgencias, eso
si daban permiso, porque primero nos llevaban a la enfermería y nos ponían un
algodón con agua en la frente y el cuello y casi nos paraban de cabeza, si ya
no salía la sangre, otra vez a trabajar.
La presión
psicológica sobre las operadoras es muy fuerte, ahí hay que trabajar a rapidez
y por lo mismo, los peligros de los materiales dañan los dedos, les forman
callos, los deforman, los dejan torcidos, les salen así como mezquinos aunque
se use cinta.
Hay muchos
componentes que como son muy pequeñitos no se pueden agarrar si uno se pone
cinta y entonces se atoran y ahí están los reportes que se nos levantan cuando
se detecta un error. Los errores siempre se cargan al operador, aunque sea
error de Ingeniería ellos como quiera los hacen aparecer como un error del
operador y es ahí en donde la represión psicológica comienza, porque la
supervisora QC no es para decirnos cómo corregir el error más adelante, con
profesionalismo, pero la verdad es que aquí el profesionalismo no se utiliza:
si la operadora tiene la culpa, ahí mismo le levanta el reporte, la compañera
entonces se siente bastante cohibida, bastante molesta ¿verdad?
En la planta
13, un día hubo una intoxicación colectiva. Los depósitos de cloroetano hay que
cambiarlos cada 8 horas, después de cada turno. Pero ese día no se hizo no sé
porqué, dicen que fue una orden; entonces se siguió trabajando con él. El calor
de las máquinas de soldar aumentado con el calor de la plantilla caliente,
hicieron que todo se fuera llenando de gas. Al principio no se sintió, pero
como a las 10 de la noche, ¡zaz, era un corredero! los muchachos transportando
a las mujeres que se desmayaban.
Sí, hubo
muchas mujeres desmayadas y también hombres ... y eso no ha cambiado porque
sigue el mismo tanque, ya pusieron una campana extractora, pero como quiera no
es suficiente.
En la planta
Dixon, usan en uno de sus anexos, una especie de resina y un pol para soldar;
al estar metiendo la resina al pol, hace una especie de humo y no se tiene nada
de protección y a veces se prende y se quema uno la mano.
La soldadura
lleva resina porque si no, no solda bien el módulo y también tenemos que esar
oliendo ese humo que combinado con el metano y el acohol que ahí se usa, no
sabemos que daños nos cause.
Cuando estuve
en antenas, éramos nada más siete trabajadores, repartíamos troquel para cuatro
líneas. Había ahí una señora que estaba encargada de soldar, no sé pero ya
tenía la cara llena de manchas, de paño por la soldadura, pedía que la
cambiaran y como no lo hicieron, tuvo que renunciar. A otra muchacha se le
infectaron los ojos, era una infección grave, en el Seguro le detectaron que
era grave, no la cambiaron y mejor la corrieron.
EL EPOXI ME
PONIA MAL
Bueno, los
pisos siempre están limpios, a las máquinas se les da mantenimiento, todo eso
es sólo la pantalla, pero los ingredientes que usamos como el epoxi y el
cloroetano me hacían sentir los cambios en mi persona. En la mañana llegaba a
trabajar bien bañadito y a todo dar y a la hora de llegar a hacer el epoxi, que
es una mezcla que endurece para asegurar las ferritas en los bois, al oler el
humo que despide al lavarlo en el cloroetano, me ponían mal, me ponían de mal
humor; yo tenía que surtir los materiales, me pedían algo y les contestaba mal,
los mandaba bien lejos. Yo me daba cuenta que eso me sucedía al estar inhalando
ese humo, por eso siempre pedía el equipo protector, batallé mucho, como medio
año para que me dieran una mascarilla y unos guantes. El epoxi es muy peligroso
en donde quiera que endurece, se quita pero se lleva el pedazo, sea de tela o
de piel, a mí me cayó en una uña y se la llevó toda.
También usamos
el pergamón, es una sustancia como la colaloca; ése al caer en la ropa, la
quema junto con la piel, el olor que expide es tremendo y más cuando se
calienta. Un reparador al usar un cautín para pegar un componente, le cayó un
poco de resina y pegamento ... le salieron ronchas en los ojos, no se le
pusieron colorados sino que le salieron manchas, a él lo corrieron, dicen que
renunció, pero lo corrieron y es que cuando ven que a un trabajador ya se le
mermaron sus facultades en el trabajo, lo que hace la empresa es presionarlo
para que renuncie y no tener que darle ninguna indemnización.
CONTRATABAN A
DROGADICTOS
Los que usan
el microscopio, están quedando mal. A Aída, que es una compañera que ahí
trabaja desde hace muchos años, le empezó a salir carnosidad en los ojos, al
principio era poca, le hicieron una operación, pidió su cambio y no se lo
dieron ... lleva ya ocho operaciones en el Seguro Social, ella sigue pidiendo
su cambio porque la luz sorda le hace daño, es luz mercurial, ahorita los ojos
los tiene llenos de carnosidad, ya nomás lo que se le ve es la retina, es lo
único que en los ojos se le ve.
A los
muchachos que tienen antecedentes de drogadicción, los llevan al departamento
donde se usan muchos solventes, les dicen
-vénganse para
acá, aquí se van a poner bien grifos y no les va a costar nada.
El gerente les
decía lo mismo, ¡al cabo que eres así!. Es que los patrones son bien cínicos, a
muchachos que sabían que eran adictos, les dicen
-¡órale yo te
aliviano! vete para el cloroetano.
También usaban
ese departamento como castigo, cuando algún supervisor le traía ganas a alguien
para amolarlo lo ponía en el cloroetano, pasaban 2 ó 3 días y esta persona
mejor optaba por renunciar porque es un ambiente muy peligroso.
Hubo un caso
en la planta 13, en donde se guardan todos los líquidos, que por no tener
ventilación las temperaturas son muy calurosas.
SI HABIA UNA
ACCIDENTE NOS MANDABAN A LA CAFETERIA
A un muchacho
lo mandaron a traer un tanque de ácido, el tanque ya estaba inflado por lo
mismo, al meter el diablito e inclinar el tanque, éste botó el tapón y lo bañó,
el muchacho nomás se revolvía entre el ácido gritando, hasta que uno de
mantenimiento le quitó toda la ropa y lo bañó con agua destilada que había en
unos garrafones.
Luego, luego,
sacaron a toda la gente de la línea y los mandaron a la cafetería ... del
muchacho no se volvió a saber nada.
En planta 12,
de tan vieja que estaba la línea, explotó pero feo, se hizo la llamarada, la
soldadura se regó toda; hicieron lo mismo: desalojaron a toda la gente y la
mandaron a la cafetería, pero ya se habían salido también de ahí porque había
mucho humo, nos mandaron a un lado pero no nos dejaron salir a la calle, todo
adentro, nada de que se sepa algo afuera.
Tenemos un
comedor, pero la comida es malísima, malísima, a veces es comida que ni los
perros quisieran comérsela. Hay día en que el pollo, porque casi siempre dan
pollo, está descompuesto, agusanado, aunque lo guisan y le echan quien sabe que
tantas cosas, no se le quita lo pestilente a podrido y de lo demás mejor ni
para que hablar.
Ha habido
muertos dentro de la fábrica, para ocultarlos desalojan a la gente y sacan el
cadáver como si la persona estuviera enferma. Una vez un trabajador mató a una
operadora y así le hicieron, o cuando una operadora murió de un paro en uno de
los baños, también la sacaron en camilla como si fuera enferma. Todos saben lo
que pasa dentro de la fábrica y saben lo que significa que desalojen la línea
de trabajo y que nos manden a la cafetería, es solo un rato, nomás mientras
ocultan lo que pasó ... todos saben que fué algo grave.
EL SEGURO
SOCIAL YA NO ES SEGURO
Sí, todo lo
que se habla de bonito de la maquila en la frontera es así. Ya el Seguro no es
seguro. Cuando el trabajador va a que le hagan un chequeo, el pretexto que
sacan es que uno ya estaba malo antes de entrar a trabajar y eso porque existe
complicidad entre el Seguro y la empresa.
Hasta ahora a
nadie se le ha reconocido alguna enfermedad profesional. Aída anda peleando que
así se tipifique su enfermedad, pero si lo logra será la primera enfermedad que
se reconozca y que por ello se le jubile como riesgo profesional. Cuando vamos
al Seguro no se nos hace caso porque no tenemos delegados sindicales ante el
Seguro Social que se preocupen de ello y, es que el mandamás del Seguro Social
es un tal De la Rosa, pero está éste bajo las órdenes de Reynaldo.
Háganse de
cuenta que esta es la ciudad y aquí Reynaldo es el rey y todas las dependencias
le rinden a él, de ahí que algunos compañeros nos dicen que nos estamos
poniendo a las patadas con Sansón.
Cuando uno
entra a trabajar, entra uno sano, pero cuando va al Seguro Social a consulta
nos dicen que nuestra enfermedad es hereditaria, entonces la empresa comienza
la presión contra el trabajador para que renuncie y no pida indemnización a la
empresa o pensión al Seguro.
El Seguro sólo
da unas cuantas citas, empiezan a las 7 de la mañana y aunque llegue una
temprano si no alcanza una, ni modo y para acabarla, la empresa no da permiso
para asistir aunque lleve uno el justificante y no se nos paga el día, no nos
quieren justificar la falta.
En las
empresas maquiladoras nunca se pagan los primeros tres días de incapacidad,
sino a partir del cuarto, si es enfermedad profesional el 100 por ciento y el
60 por ciento si es no-profesional, pero la verdad es que nunca dictaminan
enfermedad profesional.
Cuando hay un
accidente de trabajo dentro de la fábrica, hay que cubrir muchos requisitos
para ir al Seguro, se tiene que llenar 6 machotes: la hoja de accidentes, la de
datos generales, la de tres testigos, la del supervisor del área, la del
supervisor del jefe de área y finalmente la del gerente general y aunque se
llene toda la papelería, si uno no fue primero a la enfermería a recibir los
primeros auxilios, el patrón no firma nada.
Cuando por
causa de la herramienta que se utiliza, se accidenta uno, el Seguro Social lo
dictamina como enfermedad general.
Un día una
compañera que se llamaba Virginia Bárcenas, se cayó y se pegó en la cabeza ...
la tuvieron que operar en el Seguro Social, al poco tiempo la dieron de alta,
ella decía que se sentía todavía mal, pero aún así la mandaron a trabajar toda
rapa. Ella fué a ver a los del sindicato y ellos dijeron que si el Seguro decía
que podía trabajar es que podía; habló entonces con el director del Seguro y él
le dijo que estaba bien ... a los tres días que la dieron de alta, la compañera
murió.
Cristina que
trabajaba en cromáticos, se empezó a sentir mal y mal, antes no había tenido
problemas de salud. Pidió su cambio pero no se lo dieron, se puso muy grave,
fué al Seguro Social y fue atendida por un doctor que había llegado de la
ciudad de México y éste dictaminó: leucemia; no sabemos si fue por causa de lo
que olía o ya tenía esa enfermedad, pero a los pocos días murió.
Por la
posición del trabajo, la mayoría de las mujeres tienen la columna vertebral
desviada, porque seguido tienen que cargar cosas pesadas, el Seguro dice que no
es por el trabajo sino que ya son así.
LOS SALARIOS
EN 1989
Bueno, en
Zenith hay tres turnos de trabajo, de 6:15 a 15:15, de ahí a las 23:25 y el
tercero de las 23:15 a las 6:15 de la mañana del otro día. Nos dan dos
descansos de 10 minutos y media hora para comer.
Existen cuatro
grados en el salario, el primero que es para las operadoras de 9 mil 800 pesos
diarios; el tercero en que están los inspectores y materialistas con un sueldo
de 10 mil 600 pesos, el cuarto grado están los reparadores y probadores, ellos
cobran 11 mil pesos diarios, en el quinto grado los montacarguistas con 11 mil
600 y el sexto grado los choferes que cobran unos 15 mil pesos.
Aquí en
Reynosa el sueldo mínimo es de 9 mil 800 pesos y con supuestas prestaciones
llegamos a 58 mil semanales, pero en Matamoros por el mismo trabajo pagan 82
mil semanales con jornada de lunes a viernes, en Reynosa es de lunes a sábado.
LA
ADMINISTRACION Y LA TRANSA DE LOS BONOS
Los dueños son
norteamericanos, su centro de operación está en Chicago, solo conocemos a uno
de los accionistas un tal Enrique Perlamen. En Zenith no existen inversionistas
mexicanos y los gringos mandan aquí por medio del Ing. Herber Ramírez,quien es
gerente de Relaciones Industriales. El es el más pesado, él comenzó desde
supervisor, después como intendente y de ahí al cielo. Este señor es muy
déspota, se ha de hacer lo que él diga tenga razón o no, él reprime a la gente
por medio de sus achichincles.
Por eso el
trabajador se las tiene que ver primero con el jefe de grupo, después viene el
supervisor, de ahí para arriba con el jefe de área, después con el
superintendente, después con el gerente y al final con el gerente general;
todos mexicanos, son pero de verdad malditos, sólo se portan digamos bien, para
que quede claro, los gringos, neta ... pero ellos vienen nada más para hacer
pruebas.
El director de
Operaciones es el que está arriba de todos, éste es un tal Gary Solner, después
de él, como quien dice el que mueve el pandero, está Herber. Herber es de
Camargo Tamaulipas, pero se ha ido apoderando de ella a tal grado que ahora se
le llama por aquí, ciudad Herber Ramírez en lugar de ciudad Camargo, tiene pero
¡humm!.
De nuestro
salario Herber y el del sindicato han hecho su riqueza, es que parte de nuestros
salarios nos lo pagan en bonos.
Una vez,
Herber nos dijo que nosotros ganábamos igual que en Matamoros, que de qué nos
quejábamos, que de Chicago mandaban la nómina con esos sueldos. Los americanos
creen que nosotros ganamos igual que en Matamoros.
Estos señores
son muy hábiles, porque en las revisiones de contrato es donde han sabido
resquebrajar el salario del trabajador; ahí acuerdan descontarnos el 3 por
ciento de nuestro salario como cuota sindical, otra parte nos la quitan en
bonos Conasupo, bonos de transporte, bonos de comida.
La transa es
la siguiente: en Conasupo existe un gerente que es Enrique Elizondo Elizondo,
que es familia de Reynaldo Garza Cantú el cacique más fuerte de Reynosa. Por
medio de los bonos manejan unos 800 millones de pesos al mes.
El bono de
alimentos el año pasado era de 2 mil 300 pesos diarios, sólo en el caso de
Zenith se los pasaban a la dueña de la cafetería, ella se tenía que mochar con
Herber y con Morales. En Zenith, somos unos 18 mil 000 trabajadores, por ello esa
señora recibía no menos de mil millones al mes y, como ya dije, la comida era
como para perros.
El bono de
transporte, en donde nos descuentan 5 mil pesos semanales, van a parar a la
Federación de Trabajadores de Reynosa que dirige Reynaldo Garza Cantú, él es
dueño de las peseras Franja amarilla; todos esos 360 millones de pesos
mensuales a él le tocan porque en sus peseras no nos aceptan los bonos y
tenemos que pagar en efectivo.
Y luego el 3
por ciento de descuento, eso es para Morales, son como 200 millones de pesos
mensuales que les descuentan a los 28 mil trabajadores de la maquila en
Reynosa.
En esta forma
el trabajador pierde casi el 30 por ciento
de su salario, mientras que en Matamoros todo les llega íntegro, aquí
nos las dan por medio de prestaciones fantasmas: comida de pésima calidad, casi
diario nos dan pollo ... nos hemos encontrado piezas agusanadas, otras y
descompuestas, aunque quieran disfrazar lo pestilente con especies, cuando
partes las piezas le sale lo pestilente, nos dan puras porquerías; bonos de
transporte que no podemos utilizar; en Conasupo tenemos que comprar sus
productos a los precios que nos digan.
UNA
SUPERVISORA DESPOTA FUE LA MECHA
Todo lo
anterior, nos tenía muy disgustados, los descuentos y a luego el mal trato de
las supervisoras, nos tenía muy sensibles a lo que pasaba. Un día una compañera
de la línea 1 de la planta 12, pidió permiso a la jefa de área, Alma Adame,
para ir al baño, ésta se lo negó en varias ocasiones, hasta que la compañera no
aguantó y tuvo que hacer sus necesidades ahí en el lugar de su trabajo; eso fué
la mecha, Alma trataba pero muy mal a las operadoras.
Fuimos a ver a
Morales para pedirle que nos apoyara porque pensábamos hacer un paro para sacar
a Alma. El nos dijo que estaba bien, pero que sólo la línea 1.
Hicimos una
junta y Morales prometió estar pero no asistió; tampoco asistió a la segunda ni
a la tercera junta. Cuando hicimos la cuarta, se le fueron las cabras y llegó;
la gente lo hostigó de tal manera que le gritó hasta lo que no, cuando terminó
la junta, nos llamó a los delegados y nos dijo que sólo la línea 1 parara.
El día 7 de
octubre de 1987, 15 minutos antes de entrar, le hablamos a la gente y la gente
no quería entrar a trabajar: no entró nadie del primer turno, pararon 4 mil
trabajadores.
A las tres de
la tarde llegó el segundo turno y se solidarizaron con los de la mañana y
también pararon y, así sucedió en la noche: paró toda la planta 12 con unos 10
mil trabajadores.
Morales llegó
hasta el segundo día de paro, nos dijo que nos pusiéramos a trabajar y que él
solucionaría el problema, que estuviéramos dentro de la fábrica, que no
saliéramos fuera de ella.
Pero sucedía
una cosa bien rara: el gerente nos decía que saliéramos para que diéramos
publicidad a nuestro problema y la gente se diera cuenta de qué tipo de gente
era nuestro dirigente sindical.
Bueno, en una
ocasión unos muchachos salieron, ahí los entrevistaron los periodistas, estos
preguntaban y ellos contestaban; la gente de Morales andaba muy enojada
diciendo que cuando salieran los periódicos iban a saber quien había salido y
lo iban a sacar del trabajo por parte del sindicato.
En este
movimiento un supervisor que trabajaba en las tardes como periodista en el
VALLE DEL NORTE, sacó una nota en la que atacaba a Morales, la nota era
chiquita pero muy bonita, por ello Morales negoció con la empresa la salida de
David Chávez Reynoso, que así se llama y se quedó Alma Adame.
COMIENZAN LOS
DESPIDOS
Además Morales
aceptó que corrieran a todo el Comité de la planta 12 y a los 70 trabajadores
de la línea 1. Bueno, a todos nosotros nos aplicó la cláusula de exclusión.
Fuimos a ver a
Diego Navarro a Tampico, supimos que andaba con la Quina, ahí nos dió una
tarjetita para Morales y se despidió diciéndole a la Quina
-¡vámonos
compadre!
Morales nunca
nos recibió y tuvimos que ir al Astromundo en donde Diego había asistido a un
Congreso, para poder hablarle y nos dijo que Morales ya tenía instrucciones de
que si claudicábamos y recibíamos nuestra liquidación, nos metía a trabajar a
cualquier empresa. La verdad es que algunos aceptaron lo que les ofreció, pero
hasta la fecha no les dan trabajo, están en la lista negra que en Reynosa
existe.
Preparamos el
movimiento para destituir a Rafael Morales de la Cruz, para ello convocamos a
una Asamblea extraordinaria para el día 7 de julio de 1988. En la convocatoria
se expusieron los motivos, en ello se decía que el Comité Ejecutivo General no
había convocado a elecciones desde que Rafael Morales de la Cruz se había
apoderado del sindicato no obstante no ser miembro de él, que se había
mantenido ahí a base de despidos y presiones y que se había enriquecido a base
de las cuotas que se nos hacían, de los bonos por pasaje que se nos imponía
comprar.
Que el
mencionado jamás se había preocupado por gestionar la ayuda económica para
sufragar los gastos de defunción, que Morales había permitido el
establecimiento de otros sindicatos en la misma rama que el nuestro en las
industrias NIMCO, DELNOSA y otras, que los camiones de pasajes propiedad del
sindicato Morales los había registrado a su nombre, así como la constructora
obrera a nombre de su esposa.
ELEGIMOS A
NUESTRO COMITE EJECUTIVO
El día 7 de
noviembre se llevó a cabo la Asamblea extraordinaria, se nombró a una
presidenta de debates,se pasó lista de asistencia estando más del 66 por ciento
de los 28 mil trabajadores socios del sindicato.
Se estableció
que todo lo que impidiera la soberanía de la voluntad democrática de los socios
que estuviera en los estatutos quedara nulificado, que el Comité Ejecutivo de
Morales cesaba en sus funciones y por unanimidad se eligió al Comité Ejecutivo
encabezado por David Chávez Reynoso, a quienes se les comisionó para que se
encargaran a todo lo concerniente a los bienes de la organización.
Ese mismo día
solicitamos al Ing. Américo Villareal Guerra, gobernador de Tamaulipas, su
intervención para que la H. Junta de Conciliación y Arbitraje reconociera a
David como secretario general y para que Morales hiciera entrega de los bienes
del sindicato que estaban en su poder y, sobre todo, que la policía municipal y
demás cuerpos policíacos, no actuaran en contra de los compañeros que estaban
participando. David junto con otros 8 compañeros, solicitó el amparo
correspondiente, el cual fue concedido por el Poder Judicial de la Federación.
Para esto el 6
de junio empezó el paro de las maquiladoras, fue general. No cerramos las
puertas de las fábricas, paró nada más la gente que lo hizo por voluntad, paró
la inmensa mayoría, había días que suspendían labores más de 16 mil trabajadores
y, en promedio había unos 10 mil diariamente, la gente trabajaba unos días y
paraba otros para evitar la rescisión de trabajo.
Ya con las
actas firmadas, el día 8 nos fuimos a Cd. Victoria a meter la papelería a la
Junta, pero no nos la querían recibir; por fin el presidente de la Junta, Ramón
Dosal, nos dijo que fuéramos al otro día por la respuesta, pero no fue así: el
día 9 salió un desplegado en los periódicos de Reynosa en el que no se
reconocía el Comité de David y se avalaba el de Morales. Nada más nos dijeron
-esto no
sirve, esto no vale
y lo hicieron
a un lado.
APRESAN A
NUESTRO SECRETARIO GENERAL
Estuvimos así
en paro, la gente no entraba a trabajar hasta que llegó el 17 de junio. Ese día
toda la gente estaba en la puerta de la fábrica, había policías preventivos,
rurales, de tránsito, matones a sueldo, pandilleros ... y empezaron a agredir a
la gente y a tratar de meternos a la fuerza a trabajar, la gente no quería, a
David lo agarraron y se lo llevaron.
Desde días
antes, el presidente municipal Ernesto Gómez Lira, por órdenes de Reynaldo
Garza Cantú, había ordenado bastante represión contra nosotros: usaba
pandilleros, les pagaba a muchachos de la Judicial, de la Rural, de Tránsito
... mientras nosotros seguíamos con nuestro movimiento pacífico. Nosotros
tuvimos la oportunidad de haber hecho un escándalo y utilizar la fuerza de toda
la gente para haberles quitado a David de las manos, pero no lo hicimos.
El día que
agarraron a David,se le ordenó al jefe de la Judicial que lo apresara, pero no
quiso, él dijo que no porque tenía un amparo, que él no quería broncas;
entonces se le ordenó a los preventivos que son más ¡pácuaros!, o sea que no
saben nada de leyes y ¡vámonos!.
La detención
tuvo que haberse hecho primero en la cárcel preventiva y de ahí turnarlo al
agente del Ministerio Público, pero no, David fue a dar directamente al penal.
Como tres días
estuvimos sin saber de él, los mismos judiciales nos decían que lo buscáramos
porque si no lo iban a desaparecer; hicimos mitines de protesta frente a la
Comandancia y hasta en el Palacio Municipal. Tomaron presos a otros compañeros,
pero nomás los trajeron por las orillas de la ciudad, por las colonias más
apartadas y obscuras, los soltaron como a las tres de la mañana.
Tuvimos una
entrevista con el Secretario General de Gobierno, Heriberto Batres, pero bien
descarado nos dijo que no le dijéramos nada porque ya sabía todo, le dijimos
que entonces por qué no le ponía solución, solo nos dijo
-ya no vengan
a hablar nada conmigo.
A David
primero le pusieron acusaciones del fuero común:
daños en
propiedad ajena y vandalismo, el fiscal del fuero común lo exoneró porque no
había nada de eso y lo mandó al Juzgado Federal, ahí lo procesaron por robo en
el extranjero y portación de armas de fuego.
Esos delitos
no existían, él sí tenía un arma pero la tenía registrada a su nombre y el día
que lo agarraron no la traía consigo, no obstante le dictaron auto de formal
prisión.
Ahí sigue
todavía preso, no lo hemos podido sacar y es que en Reynosa no hay nadie que se
preste a ayudarnos por la fuerza que tiene Reynaldo aquí.
Hubo un
magistrado, que fue Procurador, al que le platicamos, él dijo que lo sacaba;
pero quién sabe como se dieron cuenta de que él iba a meter las manos y el
Presidente Municipal le habló diciéndole que desistiera de defender a David;
después nos dijo que por qué no le habíamos dicho que en el caso de David había
algo más que lo del carro.
Hablamos en
Cd. Victoria con Aníbal Vargas, que es el Procurador del estado, para que
dijera cuáles eran las pruebas que tenían en contra de David y, es que al
momento de apresar a David, él no estaba en su carro, lo habían traído otros
dos compañeros y cuando les quitaron el carro a éstos y lo llevaron al
corralón, luego luego lo desmantelaron, lo dejaron inservible: le bajaron las
llantas, los vidrios, los asientos, todo.
No sueltan a
David porque lo consideran un peligro en la política, fuera del penal él tiene
mucho arraigo con la gente y saliendo saben que va a impulsar el movimiento,
porque así lo ha manifestado no obstante que le quisieron dar billetazo para
que se rajara: le llevaron 60 mil dólares y el dijo que no se vendía, que él
había iniciado el movimiento por la liberación de todos los trabajadores y que
iba a seguir hasta lograrlo.
Nosotros
seguimos en la lucha por la liberación de David y por la reinstalación de 160
trabajadores. Aunque a los despedidos lo que les importa es que salga David,
que salga David y hacemos otro movimiento y nos vale lo que nos hagan, así
dicen.
LA LISTA NEGRA
Durante el
plantón, hubieron muchas agresiones, seguido llegaban los pandilleros a
golpearnos, llegaban en sus carros y se bajaban con crucetas, fierros, armas de
fuego. Nos destrozaban las tiendas y si nos oponíamos nos golpeaban, como se
sentían apoyados, actuaban impunemente; en una ocasión agarramos a un grupo de
ellos, no los golpeamos sino que los llevamos con la policía ... llegó Reynaldo
y luego los soltaron.
Ahí en
Reynosa, autoridades no hay, Reynaldo con Morales y el presidente municipal, se
han adueñado de todo, los despedidos podemos entrar a trabajar, pero a los 2 ó
3 días nos dicen que ya no hay trabajo, porque tenemos problemas al estar en la
lista negra, solo nos queda para poder trabajar, emigrar a otra ciudad.
A los
compañeros que participaron en el paro, Morales los sigue hostigando y cuando
quiere, les aplica la cláusula de exclusión; a la fecha ya van más de mil
trabajadores corridos por el sindicato; la empresa sólo nos entrega un oficio
como el que le entregó la compañía Hamill de México SA de CV a la compañera
Digna Chávez Reynoso, que dice:
"Por
medio del presente escrito hacemos de su conocimiento que el día de hoy estamos
rescindiendo la relación de trabajo que nos une con usted, debido a que hoy se
recibió notificación del Sindicato Industrial de Trabajadores en Plantas
Maquiladoras de Ciudad Reynosa Tamaulipas fechada el 3 del presente mes, en
donde señalan que están procediendo a aplicarle la cláusula de exclusión sin
dar las razones que motivaron dicha medida."
"Debido a
que tenemos pactado con el mencionado sindicato en la cláusula novena del
Contrato Colectivo de Trabajo que todo miembro del sindicato que sea dado de
baja del mismo por aplicación de la cláusula de exclusión, nosotros nos
obligamos a darle de baja de la empresa, sin ninguna responsabilidad para la
misma, ya que la mediada es obligación contractual.
La presente se
la otorgamos en cumplimiento del art. 47 de la Ley Federal del Trabajo."
NOS HACE FALTA
MUCHA ESCUELA SINDICAL
El plantón
tuvo que levantarse porque se presentaron gentes de Morales con armas de fuego
de alto poder, cubiertos con pasamontañas; eran las 12:15 de la noche, nos
pegaron con las carabinas, nos tiraron al suelo apuntándonos con ellas, la lona
que teníamos fue destruida, después dijeron que si nos veían por ahí al otro
día, nos iban a matar.
La gente sigue
firme esperando que salga David, pero ya nos estamos preparando para actuar
aunque no lo suelten, ¡claro! recibiendo siempre su opinión de las cosas,
porque la verdad es que a todos nos ha servido mucho este movimiento, ahora
hemos comprendido que nos hace falta mucha información, porque el sindicato
nunca nos dice todo lo que tenemos de saber, nos hace falta mucha escuela
sindical porque no conocemos ni siquiera los Estatutos y mucho menos el
Contrato Colectivo de Trabajo.
Yo pienso que
todo lo que está pasando es una experiencia muy amarga, pero a la vez muy
fructífera porque nos aportó muchos conocimientos de lo que es la Ley Laboral y
el Derecho y aunque probablemente tengamos que emigrar a otras ciudades, si es
que esto no se resuelve favorablemente para nosotros, en cualquier parte en
donde yo esté y en donde yo entre a trabajar, ya no voy a entrar con los ojos
cerrados, ya voy a saber defenderme, ya voy a manifestar mi inconformidad, ésa
es la experiencia que me ha dejado este movimiento.
Porque lo que
nosotros hemos buscado, no es realmente la mejoría para nosotros sino para
todos los compañeros de la planta maquiladora, para que si nosotros caemos, si
nos cortan las alas, queremos que el día de mañana valga algo nuestro esfuerzo
que hemos hecho para ellos; sería una gran recompensa para nosotros, sería
mucha recompensa que ellos se pusieran a pensar que tienen que defenderse, que
no tengan miedo, sobre todo eso: que no tengan miedo y a ver si de pasadita
alguna ley se respeta allá en Reynosa.
LOS BUITRES DE
LOS TRABAJADORES
Veamos como
funciona el mecanismo con el que se enriquecen, a costa de casi una tercera
parte del magro salario de las trabajadoras de la maquila Reynaldo Garza Cantú
y sus cómplices, entre quienes se encuentra Rafael Morales de la Cruz,
secretario general del sindicato local de la industria maquiladora.
Según dicen
las trabajadoras, en Zenith de Reynosa el salario mínimo de las operadoras es
de 9 MIL 800 pesos diarios con jornada de lunes a sábado y sólo cobran 58 mil
pesos por semana porque les hacen tres descuentos de supuestas prestaciones,
mientras que en Matamoros las operadoras cobran íntegros 82 mil pesos por una
semana de lunes a viernes.
Los descuentos
mencionados por las trabajadoras, son:
1) El BONO DE
TRANSPORTE en donde se descuentan 5 mil pesos semanales por trabajadora y que
reúnen 360 millones de pesos mensuales que van a parar a las manos de la
Federación de Trabajadores de Reynosa dirigida por Reynaldo Garza Cantú. Vale
la pena aclarar que las peseras franja amarilla, propiedad del cacique, no
aceptan esos bonos, por lo que se tiene que pagar en efectivo.
2) El BONO DE
ALIMENTOS de 2 mil 300 pesos diarios (dato del año de 1988) que se los pasaban
a la concesionaria de la cafetería en Zenith, pero ella tenía que
"mocharse" con Morales de la Cruz y con Herber Ramírez, odiado
personaje que por su furia represiva ha llegado a la gerencia de Relaciones
Industriales de Zenith, por lo que la comida se ha convertido en una verdadera
porquería "que ni los perros quieren"
3) El BONO
CONASUPO que tiene que cambiarse en esas desabastecidas tiendas
gubernamentales.
Y para
rematar, el 3 por ciento de cuotas sindicales que representan unos 180 millones
de pesos mensuales para Morales de la Cruz.
Esta
insoportable situación, ha generado enorme descontento entre las trabajadoras
de la maquila en Reynosa provocando dos grandes movimientos originados en la
Zenith: el movimiento de 1983 y el de 1988.
En 1983 se dió
una movilización general que logró tumbar al líder de la maquila en Reynosa,
Ernesto Jáuregui. Las movilizaciones incluyeron un paro en la Zenith, unas
elecciones en donde la planilla Verde arrasó con los delegados departamentales,
pero el gusto duró poco porque Fidel Velázquez impuso al nuevo secretario
general: Rafael Morales de la Cruz traído de Tampico en donde mantiene
residiendo a su familia, lo que provocó más movilizaciones de las trabajadoras:
una huelga de hambre y un intento de toma del local sindical que no tuvo éxito
por la represión policíaca. (5)
El movimiento
DE 1983 aunque no logró el triunfo, si influyó para que se lograran aumentos
salariales y algunas mejoras en las prestaciones, pero sobre todo mejoró la
experiencia organizativa de las trabajadoras de la maquila quienes al ver que
su situación no mejoraba y que crecía el aparato de control manejado por Garza
Cantú, decidieron lanzarse, a mediados de 1988, a una segunda movilización que
aprovechó la experiencia representada por el movimiento de cinco años antes.
El movimiento
DE 1989 ha logrado mayores avances que el anterior a pesar de la feroz
embestida de las fuerzas represivas locales encabezadas personalmente por el
presidente municipal, que apenas si lograron romper el paro pacífico iniciado
el 6 de junio de 1988.
Así fue como
por medio de la fuerza han logrado imponer los intereses del cacicazgo. Además
a través de una burda maniobra legal, han mantenido injustamente en prisión a
David Chávez Reynoso secretario general electo por la Asamblea Extraordinaria
del 7 de julio que logró juntar al 66 por ciento de las trabajadoras de la
maquila en Reynosa.
Otra de las
consecuencias de esta segunda movilización es el despido de 160 trabajadoras
descobijadas en los hechos por una Ley Federal del Trabajo ineficaz en la
frontera norte, como si se tratara de un territorio fuera de México ¡y eso que
todavía no impera el Tratado de Libre Comercio!
Hoy este
doloroso contraste de un control laboral tan atrasado, que no va de acuerdo a
la moderna industria exportadora en Reynosa, ha sido informado en detalle al
gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, al secretario de Gobernación,
Fernando Gutiérrez Barrios y al propio presidente de la república Carlos
Salinas de Gortari, pero todo ha sido en vano, parece ser que el gobierno
mexicano acepta esta situación sin importarle mayormente el destino de las
trabajadoras de la frontera norte.
EL FUTURO
PROXIMO
"La gente
sigue firme esperando que salga David, pero ya nos estamos preparando para
actuar aunque no lo suelten. Pienso que lo que está pasando es una experiencia
muy amarga pero a la vez muy fructífera porque nos aportó muchos conocimientos
de lo que es la ley laboral y el derecho ... y aunque tengamos que emigrar a
otras ciudades ... en cualquier parte en donde entre a trabajar ya no voy a
entrar con los ojos cerrados, ya voy a saber defenderme, ya voy a manifestar mi
inconformidad." Esta firme decisión expresada en las palabras de un
trabajador despedido de Zenith, hace pensar que no todo está terminado en
Reynosa y que el MORO (Movimiento Organizado de Reconstrucción Obrera) todavía
tiene mucho que dar para comenzar a poner las cosas en su lugar.
NOTAS:
(1) Datos
tomados de LA JORNADA del 9 de octubre de 1984, p15.
(2) Datos
tomados del Reporte de Investigación No.9 del Taller de Indicadores Económicos
de la Fac. de Economía, UNAM, dic/1988.
(3) Datos
tomados del Reporte de Investigación No.10 del Taller de Indicadores Económicos
de la Fac. de Economía, UNAM, feb/1989.


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