Tadet
TALLER DE ECONOMIA DEL
TRABAJO
FACULTAD DE ECONOMIA UNAM
Vida Obrera
MOCTEZUMA
SINTESIS DE COYUNTURA
FRANCISCO MUÑOZ A. FERNANDO TALAVERA A.
UNIVERSIDAD
NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
Director de la
Facultad de Economía
Lic. Guillermo
Ramírez Hernández
Coordinación
del TADET
Fernando
Talavera Aldana
Francisco
Muñoz Apreza
Colaboradores
Fernando
Serrano Ramírez
Leonardo Silva
Cosca
Integrantes
del TADET
Martín
Rodríguez R.
Armando Gámez
P
Celso
Hernandez Rojas
Zoila Vargas
Hernández
José Luz de la
Mora Zerpa
Tomás Oropeza
Berumen
Edición y
Diseño
Celso
Hernández Rojas
Taller de
Economía del Trabajo (TADET).
Facultad de
Economía
Investigación
y Analisís Económico (INAE)
Edificio
Anexo, Planta Baja CEDEM.
Cubículo 1.
Apdo. Postal 70-534
Tel.
56-22-21-02
Ciudad
Universitaria, México, D.F.
Esta
Reedición Virtual es para el Encuentro
de trabajador a trabajador
Junio de 1999.
MOCTEZUMA
CAPITULO I. EL
TRABAJO
MI INGRESO A
MOCTEZUMA
Bueno, como
había quedado despedido de la fábrica PIC S.A. por haber participado en la
huelga que ahí hicimos; una vez que terminó ésta la gente de Moctezuma que
había ido a brindarnos solidaridad, ya sea en forma de dinero o de otras
formas, con el objeto que sostuviéramos nuestra lucha, me dijeron que si quería
entrar a trabajar con ellos que no había problema, que ellos me apoyaban para
que pudiera entrar a trabajar a Moctezuma.
Eso también
nos lo ofrecieron algunas gentes del STUNAM, los que me propusieron para entrar
a trabajar a la UNAM por solidaridad. Gente del SITUAM también me ofreció su
apoyo; bueno, no únicamente a mí sino también a otros compañeros que fueron
despedidos junto conmigo.
Entonces, me
decidí sobre cual me iba y como siempre me ha interesado el trabajo sindical de
la fábrica, me fui a Moctezuma.
En Moctezuma
el comité ejecutivo me dio la solicitud, la empresa me hizo algunos exámenes,
algunas pruebas para poder entrar a trabajar: exámenes psicométricos muy bien
detallados muy bien estudiados, me hicieron unas 150 preguntas, una entrevista
con una psicóloga y una examen médico, tuve que hacer todo eso para poder
ingresar a la fábrica.
En el examen
venían muchas preguntas capciosas, ¿no?, cuando las leía que si me gustaban los
sindicatos decía no y no, a mí no me gustan. Me preguntaban que si me gustaban
los mitines y las marchas y todo eso y yo pues no, lo que me gustan son las
fiestas, que, ¿por qué? pues para chupar y bailar.
La entrevista
con la psicóloga no varía
-Usted ?como
es?, ?dónde trabaja?, ?qué opina de la familia?, ?de los trabajadores?
-No, pues,
cuestiones normales le contestaba.
No sé que
pasaría, cuando terminé los exámenes me dijeron que no tenía los requisitos
para entrar a la Moctezuma. Pero resulta que el comité ejecutivo había
solicitado que toda la gente entrara porque el sindicato era el que proponía a
la gente, pero siempre y cuando cumpliera los requisitos que la empresa
pusiera. Lo bueno es que la empresa tenía necesidad de contratar a 15 gentes y
ya había aceptado que entraran 10, pero el comité dijo que si no entraban
todos, tampoco entraban los demás. Como a la empresa le urgía el personal para
sacar la producción y eso, por fin tuvo que doblar las manitas a los 8 días de
estar esperando.
ME MANDARON A
LA BODEGA
Cuando ingresé
a trabajar empecé en la bodega en donde se almacenaba toda la producción de
cerveza. Porque resulta que esta Cervecería Moctezuma no es una productora de cerveza sino que ésta viene de
Orizaba Veracruz, de allá se traen los tráilers, vienen y aquí se almacenan en
las bodegas, porque aquí sólo somos distribuidores. Entonces, toda la cerveza
viene en cartones y ya nada más se almacenan y se suben a los camiones en que
se van a repartir; la empresa se llama Distribuidora Comercial Moctezuma;
bueno, se llamaba, ¿no?. Cuando llegan los tráilers se descargan en tarimas
grandotas y hay que cambiar todos los cartones a unas tarimas más pequeñas que
son las que caben en los camiones en que se va a repartir la cerveza aquí, en
la ciudad de México y en el área metropolitana.
Me ponían a
barrer toda la bodega, a limpiar los camiones, a limpiar el patio, a limpiar
las jaulas; las jaulas son unos como cuartos grandes en donde se encierran los
camiones para que no le de el sol a la cerveza y no se eche a perder, ahí se
quedan en la noche los sábados y los domingos, entonces, hay que limpiar esas
jaulas.
Luego ya me
dejaron de planta en la bodega, ahí había que cambiar los cartones de esas
tarimas grandes a las chicas, entre varios, ¿no?. Esto se hace en parejas o en
grupos de trabajadores, nos vamos aventando los cartones y los vamos
acomodando, todo muy rápido para dejar preparado todo para surtir los
camiones. Entonces ahí hacía esa función
de acomodar cartones, subir los cartones a los camiones, acomodar la carga,
cambiar los cartones que están rotos, las que están malas.
Luego estuve
un tiempo en envases, en unas máquinas que traen los cartones; hay que separar
las botellas, las claras de las obscuras, las botellas grandes de las chicas y
armar cartones, ¿sí?, se llenan y ¡sale uno!, ¡rápido!, puro envase y después a
acomodarlos también en tarimas para que se los lleven los tráilers a Orizaba y
así le iba haciendo en mi trabajo.
LOS DEPOSITOS
DE CERVEZA
La compañía
tenía varios depósitos, uno estaba aquí en Iztapalapa, otro en la colonia
Pantitlán que estaba en la calle 4 y se conoció como el depósito de
Nezahualcóyotl. El otro, en la colonia Moctezuma que se conoció como el
depósito de Venustiano Carranza, otro en Xalostoc y unos más en Vallejo,
Naucalpan, Xochimilco y en Alvaro Obregón, eran como 8 ó 9, a todos le llegaba
la cerveza por tráilers y todos se encargaban de distribuirla.
LAS MARCAS DE
CERVEZA QUE VENDIAMOS
Había varias
marcas de cerveza, la Superior, la XX, la Lager, la Sol, la Noche Buena y la
cerveza de barril, todas en botella y en bote. Trabajábamos 888 obreros
sindicalizados, había como 500 empleados de confianza y, entre gente de
oficina, supervisores y muchísimos vendedores, casi igualaban a los
sindicalizados.
ANTES DE 1976
PANCHO LOPEZ MANEJABA AL SINDICATO.
Los sueldos
eran un poco arriba del salario mínimo gracias a que el sindicato había venido
luchando desde 1976. En ese año se hizo una lucha por democratizar al
sindicato; antes de 1976 estaba un charro en el poder: Pancho López, uno muy
conocido, la hacía de secretario general, siempre estuvo entregado de lleno a
los patrones de la empresa.
Este hombre
siempre lograba salarios menores al mínimo. Cuando estuvo él, muchos
trabajadores eran contratados por tarea, según lo que hacían se les pagaba,
después, ¡vámonos pá fuera!. No había pago de tiempo extra, no había hora de
salida, la gente salía ya muy tarde. Eso no lo viví yo, me lo contaron.
Y EMPECE A
TRABAJAR DE RELEVO EN LOS CAMIONES
Lo que si vi
es que cuando faltaba un trabajador de los camiones repartidores, me mandaban a
hablar, asegún como iba la lista de relevos, faltaba uno y sale el primero,
faltaba otro y el que sigue; nos mandaban a repartir la cerveza en diferentes
partes. Es que cada camión trae dos obreros, un chofer y un vendedor, el
vendedor era de confianza.
Por eso cuando
faltaba un obrero, ya fuera porque tenía vacaciones, porque estaba incapacitado
o por lo que fuera, era cuando entrábamos los de la bodega; a veces durante 8
días, o durante 15, según. Nos podía tocar la Colonia Roma, la Obrera,
Iztapalapa o cualquier lado, por eso llegué a conocer a mucha gente, porque un
día estaba en un lado y luego en otro y así, andábamos por todas partes.
De esta forma
iba viendo yo a la gente y así conocía cuales eran muy acá y cuales no. La
gente también me iba conociendo y me empezaba a decir
-Fíjese, para
el próximo comité pus a usted lo vamos a lanzar, y la verdad es que sí me
lanzaron, pero para la calle.
UN AMBIENTE DE
TRABAJO BIEN SUAVE
En Moctezuma
los chambeadores llevábamos un ambiente bien suave, sobre todo porque es una
empresa de cerveza. Entonces tomábamos mucho, nos las ingeniábamos para tomar
ahí. Porque resulta que en los depósitos siempre habíamos 40 ó 50 gentes
trabajando en las bodegas, entonces, se tenía que acomodar la cerveza en
grandes galerones y a veces nos hacíamos unas como casitas, así, con puros
cartones y ahí nos metíamos 2 ó 3 cartones, nos conseguíamos hielo para enfriar
la cerveza en unos botes y, ¡órale!, destapando, tomando y trabajando, así por
ratos.
Muchos jefes
nos dejaban tomar con tal de que trabajásemos un rato, ¡pero bien!, nos decían:
-Órale échate una si quieres.
Cuestiones de
ésas nos decían.
Y así, tomando
y platicando, ¿no?, cuestiones de la vida como obreros, sobre el alcohol, sobre
las chavas, sobre la escuela, sobre el trabajo.
Nos llevábamos
muy suave, sobre todo que la gente era joven, muchos chavos de las cuadras de
las colonias de por ahí. Nos llevábamos así, a jugar a aventones, ¡pas!, ¡pas!,
a echarnos agua, luego nos echábamos la cerveza, ¡sssh!, ¡sssh!, nos bañábamos
jugando, otros, orinándose ahí y otros obligando a uno a tomar.
-Ora tomas
cabezón.
Lo bautizaban
a uno y teníamos que tomar.
-Tómate una.
Y si no quería
el compa, le bajábamos los pantalones y le echábamos cerveza y, órale, bañadito
quedaba.
De esta forma
todos tomábamos diario, diario, diario; nos acabábamos hasta 4 ó 5 cartones
ahí, con éstos no había problema, nada más los dábamos de baja y ya.
Cuando
salíamos a almorzar, comprábamos limón, sal y chile piquín y ...
-¡Órale!,
sácate un cartón de bote.
Y así a
escondidas ¡órale!, con su sal y ¡órale!, y hacíamos bolita y ¡órale!.
Yo siempre he
sido obrero, desde que estaba chamaco, antes que ser estudiante ya era obrero.
La gente me veía y veía que yo era igual que ellos, yo platicaba con ellos de
todo, de fútbol de sus problemas, yo creo que por eso la gente me estimaba, la
mayoría veía que yo era más o menos honesto.
EN EL TRABAJO
ERA UNO DE ELLOS
En los
camiones en que salía yo a repartir, era uno de ellos, ¿no?. Porque resulta que
en los camiones los viernes o los sábados nos la pasábamos bien suave y como
los vendedores también son bien chupe. Se ponían en medio con las carnitas y si
vendían bien.
-Suave,
nos decían.
-Yo pongo el
pomo, y ¡sale!.
Como íbamos a
entregar a muchas cantinas, ahí nos regalaban la comida; nos decían
-¿Qué, no van
a echarse un taco?
A ver, pásame
unas frías o una cuba y ¡sale!.
Y así de
cantina en cantina, ya cuando terminábamos estábamos bien borrachos, porque en
todos lados que llegábamos nos daban la prueba del añejo y la botana y luego si
el vendedor vende bien, ¡Órale! ahí está el pomo.
Luego ya
habíamos unos que veníamos colgados del camión, ¿no?, bien borrachos y a seguir
tomando de los cartones que traíamos allá arriba. Llegábamos a la empresa y en
los baños, ¡una alegadera y un vaciladero! todos encuerados, bañándonos en las
regaderas.
Nos llevábamos
bien pesado, ¿no?
-Pásale que ya
se le cayó el jabón.
-¿Que
casualidad?, ¿no?.
Se llevaba uno
bien suave, muchos entraban al baño todavía con su cerveza.
Y sale uno de
trabajar y a una cantina o a las tiendas a seguirla. Había muchos señores que
ya no les hacía nada la cerveza, tomaban puro vino, puro alcohol de lo dañados
que estaban; imagínate que una persona que desde 1942 ó 1950 que esté
trabajando en Moctezuma, ¡con los años que tiene de tomar!. Muchos ya murieron,
se murieron de lo mismo, de cirrosis por el alcoholismo.
Muchos nomás
llegaban a trabajar corriendo y luego...
-¡Destápame
una!
-¡Sale!, y
¡órale!.
Y luego, nomás
te la ibas a acabar y ya te destaparon otra. Hay muchos que son bien diablos.
Cuando llegué a trabajar el primer día no quería tomar, pero me puse bien
borracho. Luego -¡Echate una con nosotros!
-Pus ¡ya vas!,
¡sale!
Y luego...
-Ya te destapé
la otra, ¡eh!
-Pus sale la
otra.
Y así, cuando
me di cuenta ya estaba bien borracho.
Pero esto es
bien suave porque luego se empieza a conocer uno, se habla uno sinceramente y
la gente sí se apoya realmente. Cuando íbamos a comer, lo hacíamos 15 ó 20
cabrones; comíamos vacilando.
-¿Ya llevan
las chelas?
-Sí, aquí las
llevamos.
Si se
acababan.
-¡Pícale!, te
toca a ti, tráete unos botes.
Así le
hacíamos.
Y ME
MANDARON AL "VENUSTIANO CARRANZA"
Estuve un año
en Ermita‑Iztapalapa y luego me cambiaron al depósito de Venustiano Carranza.
Ahí llegamos gentes de diferentes depósitos, casi no contrataron gente nueva.
Esos compas éramos gente de Neza, de Ermita, de Vallejo; jalaron gente de todos
lados para llenar ese depósito.
El Venustiano
se hizo porque hasta Ermita venían de la Colonia Moctezuma, también de
Xalostoc, por eso les hicieron su depósito, así conocí a mucha gente.
El
comportamiento de la gente era el mismo aunque un poco más brusco, porque la
gente de Neza era más agresiva; los chavos bien acá, bien gandallas, te pueden
mentar la madre o echarte silbidos bien groseros. Ellos eran los más broncos,
pero había que comprenderlos y ponerse a su modo. Yo conocía también todo eso y
no me espantaba, yo creo que por eso la gente me apoyó y me nombraron en las
comisiones como representante, desde que el depósito abrió hasta que cerró.
CAPITULO II.
LA LUCHA SINDICAL
EN 1976 DECIDIMOS CONTINUAR TACTICAMENTE EN
LA CTM
Cuando los
trabajadores lograron quitarse el poder de los charros en 1976, se nombró un
comité ejecutivo democrático y ahí empieza la lucha de Moctezuma. Llegamos a
tener algunas buenas prestaciones y aumentos salariales que nos pusieron por
arriba del salario mínimo, porque cada vez que había revisión de aumento
salarial, éste se pedía, bueno, se exigía, estábamos muy bien.
El sindicato
había pertenecido antes a la CTM, a la sección 9 y no se quería salir de ahí
porque había mucha represión a los sindicatos independientes, se veía que había
problemas nada más por llamarse independientes y porque, además, el gobierno no
estaba dando registros sindicales. Por eso los compañeros decidieron continuar
dentro de la sección de la CTM, ¡eh!, pero con una organización interna
democrática en donde no tenía nada que ver la CTM, sino en donde el Comité
ejecutivo era nombrado en forma democrática, además que sus integrantes tenían
que ser trabajadores, incluso obreros; bueno, no se quiso salir por cuestiones
tácticas.
PARA APOYAR EL
TRABAJO SINDICAL ENTRE A MOCTEZUMA
Luego de que
ya tuve la planta los del comité ejecutivo me empezaron a invitar a sus
reuniones, decían que me habían metido a trabajar para que los apoyara en la
cuestión sindical y que habría que irnos viendo para analizar algunos problemas.
Empezamos a tener reuniones, pero el problema fue que el comité estaba a punto
de salir y teníamos que preparar la nueva elección, porque no se permitía la
reelección. Entonces había que impulsar una planilla que siguiera los mismos
lineamentos que ellos tenían. Había una planilla que se estaba impulsando en el
depósito de Vallejo y otra en el de Nezahualcóyotl.
Nosotros
hicimos nuestra planilla que se llamaba roja, de fuerzas democráticas y los de
Vallejo dijeron que también eran fuerzas democráticas, se pensó entonces en
unificar a las dos por lo que hicimos una junta, pero como los de Vallejo
traían más gente que nosotros, por tener mayoría se quedaron con la Secretaría
General, la del Trabajo y la del Interior, únicamente dejaron para acá la de Actas
y Acuerdos. Había otra planilla que era la azul, esa era de los charros, fue
esa la causa por la que nos unimos, porque el salir divididos nos restaba
fuerza y más que todo porque nuestro candidato a secretario general estaba un
poco quemado porque resulta que él era militante del Partido Obrero Socialista
y la gente ya lo tenía ubicado por ahí, incluso los de la planilla azul le
anduvieron pegando propaganda afuera del depósito Ermita diciendo que nuestra
planilla era de ese partido, entonces como que no había mucha simpatía.
ASI EMPECE A
PARTICIPAR EN EL SINDICATO
Bueno, eso fue
por el mes de junio. Para julio serían las elecciones, así fue como empecé a
participar. Realmente ya llevaba yo 4 meses de haber entrado a trabajar y más o
menos conocía algunas cuestiones, empecé participar principalmente en las
asambleas, ahí opinaba, después, empecé a redactar algunos volantes. Llegaron las elecciones en donde
participaban las planillas: Roja Unificada, la Azul y la Verde, estas últimas
dos eran charras.
Ya casi el día
de las elecciones se unifican y forman una sola, la Azul‑Verde, entonces
solamente hay dos. La asamblea para elegir al nuevo comité se llevó a cabo en
el auditorio principal del Congreso del Trabajo. Ahí estaba la gente de la CTM,
estaba José Herrera Arango, que es el dirigente de la Federación de
Trabajadores del Transporte del D. F. y de la sección 9 de la CTM.
En la asamblea
se pudo llegar a golpes porque la cosa estaba muy dividida, los democráticos
estábamos con la Roja y aquéllos con pancartas verdes. Ellos nos gritaban:
-¡¡Fuera
comunistas¡¡, ¡¡fuera comunistas!!
Así, y
nosotros
-¡¡¡Fuera
pinches charros!!!, ¡¡¡fuera pinches charros!!!
Así nos
echábamos en la asamblea.
Y se empezó a
votar, cada uno subía y votaba por quien quería, cada vez que pasaba uno de
ellos decían:
-Ahí va un
verde.
Y cuando era
nuestro
-Ahí va un
rojo.
Estaba muy
dividida la cuestión, al final se contaron los votos y por muy poquita mayoría
ganó la Roja, creo fue una diferencia de 17 votos.
Como había
participado en las asambleas y en la preparación de la gente, me empezaron a
tomar en cuenta. Me eligieron ahí para una cartera en Hacienda. Yo tenía que
estar junto con el tesorero para ver los gastos que se hacían, sus ingresos y
sus egresos, pero aparte tenía que hablar con los compas para ganármelos para
la Roja.
A LOS 4 MESES
YA ESTABA EN UNA CARTERA SINDICAL
Después vino
la revisión salarial, ésta fue en julio de 1984. Yo entré en marzo de ese año.
Y como ya para julio estaba en una cartera que si bien no tenía licencia
sindical, pero eso sí, cuando había que hacer trabajo de comisión me pagaban mi
salario, tenía media licencia.
Después se
nombró una comisión para la revisión salarial, fui electo en ella y ahí fue
cuando empecé a conocer como se daban las revisiones. Le empezamos a arrancar a
la empresa buenas prestaciones, no sólo de aumento salarial, sino unidades para
el sindicato y una despensa.
MI PRIMERA
HUELGA EN MOCTEZUMA
Luego en
diciembre de 1985, hicimos una huelga por aumento salarial y revisión
contractual, duró 4 días. Logramos un buen aumento, un aumento a la despensa,
un cartón de cerveza al mes por trabajador y 2 cartones en el mes de diciembre
para festejar. Como sabíamos que eso de la tomadera se debía más que nada a las
condiciones del mismo trabajo, el comité no permitía que despidieran a los
compañeros, aunque fuera gente que se emborrachara; nos sentábamos y decíamos
que al compañero lo había inducido el vendedor, le echábamos la culpa al
vendedor, bueno, en parte era cierto, pero la verdad es que no lograron
despedir a nadie.
EMPEZO A
ENTRAR MUCHA GENTE DEL PSUM
Yo me alié con
el nuevo comité, pero el sindicato en su conjunto iba un poco desorientándose,
¿no?, porque empezó a entrar gente del PSUM, mucha gente del PSUM empezó a
penetrar ahí, a la dirección sobre todo.
Como el comité
ejecutivo que había quedado no tenía ningún partido, ninguna afiliación,
entonces los del PSUM se le empezaron a acercar y a darles sus lineamentos: que
para acá, que para allá, incluso los invitaban a hacer sus reuniones allá en la
calle de Monterrey en donde está el local del PSUM. Hubo varias entrevistas con
Valentín Campa, algunas con Pablo Gómez y entonces empezaron a meter gente del
PSUM, sobre todo gente que había sido despedida del SUTIN.
Los chavos
empezaron a hacer trabajo sindical, entonces, se veía claro que el PSUM ya
había entrado ahí y mucha gente ya no estaba de acuerdo, se quiso dar una
discusión, pero la empresa planteó un reajuste de personal. El sindicato le
dijo a la gente que dijera si eso era conveniente o no, la gente lo rechazó,
pero algunos dijeron que sí querían irse.
Entonces se
buscó que les dieran una buena liquidación; se fueron 92 gentes; eso fue casi a
fines de 1985. Se logró que se les diera arriba de lo que marca la ley: 3 meses
más 20 días por año de labor y 12 días por año de antigüedad, salarios
devengados, vacaciones ... todo.
Y
DESMANTELAMOS A LOS CHARROS VIA EL RECORTE
Bueno, entre
esos 92, el comité ejecutivo astutamente invitó a los charros a que se fueran y
como muchos eran ya viejos, sí aceptaron porque les convenía y, ¡órale!, se
fueron 40 ó 50 charrotes de los más fuertes, entonces los desmantelamos y ahí
acabó el movimiento que se venía generando por lo del partido.
BALEARON A
NUESTRO SECRETARIO GENERAL
Ya quedamos
más fortalecidos los de la Roja, se terminó la revisión del contrato 85‑86. Fue
cuando balacearon al secretario general Guillermo Fernández Pineda; él es de
Apan Hidalgo, no se supo nunca, ni se aclaró bien si había sido con relación a
la huelga o si él tenía un pleito por allá, esto porque después se supo que
tenía unas tierras que se las habían invadido unas gentes, para sacarlas las
denunció y las metieron al bote.
Cuando
salieron se vengaron en una fiesta a la que había ido, estuvo a punto de morir,
estuvo 15 días inconsciente con dos balazos en la cabeza. En este problema
intervino Fidel Velázquez y el resto del comité ejecutivo, se empezó a buscar
apoyo y a denunciar que se trataba de una agresión de la empresa, pero la
verdad es que no se supo por qué fue.
En el tiempo
que estuvo inconsciente, de enero a junio de 1986, tomó las riendas del
sindicato el secretario del Interior porque era el que tenía más conocimientos
políticos. Pero resulta que este hombre era de la Corriente Socialista y empezó
a hacer campaña para su organización, metió mucha gente de él a las plazas que
había, ya no daba chance de que entraran familiares, ¿no?; tampoco avisaba a
todo el personal cuando salía una.
El se fue para
arriba y el resto del comité ejecutivo se hacía pato, se los envolvió y las
plazas se las repartían entre ellos, eso motivó mucha desconfianza; en las
asambleas se trataba el problema y no decía nada en claro.
MI SEGUNDA
HUELGA
Hicimos una
huelga por aumento salarial en 1986, logramos un aumento del 18 por ciento.
Entonces, se empezó a recuperar el secretario general y un poco inválido
regresó a la dirección. Cuando volvió se dio cuenta de que estaba perdiendo el
poder y en una asamblea dijo que regresaba porque había muchos problemas en el
sindicato y que él no estaba de acuerdo; tomó las riendas de nuevo.
NOS CALENTAMOS
Y NOS FUIMOS A LA HUELGA POR AUMENTO DE
EMERGENCIA
Se vino lo del
aumento de emergencia que estaba demandando el Congreso del Trabajo, muchas
organizaciones se fueron a la huelga y nos calentamos también. Para ese tiempo
la empresa ya había sido adquirida por Valores Industriales S.A., que es filial
del grupo Monterrey, entonces ellos eran ya los dueños de la Cervecería
Moctezuma y empezaron a despedir a la gente del trabajo arbitrariamente, sin
causa justificada y cada vez más arreciaban la represión.
Nos fuimos a
la huelga el 20 de octubre del 86 por aumento salarial de emergencia. No nos
ofrecieron nada durante las pláticas y después tampoco. Como a los 8 días citaron
al comité ejecutivo y con ellos fuimos mucha gente de base. Ahí nos entregaron
un documento oficial en donde decían que la compañía cerraba por problemas
financieros y económicos, que la Cervecería Moctezuma les había retirado la
concesión pero que no querían dejar a los trabajadores sin nada y que por ello
nos ofrecían la liquidación conforme a la ley.
Eso fue el 4
de noviembre de l986. Hicimos una asamblea para informar a la gente, la gente
dice:
-No, no
aceptamos la liquidación y continuamos la huelga por aumento salarial de
emergencia.
Empezamos más
fuerte el movimiento, hicimos mitines en la secretaría del Trabajo, en la
Cámara de Diputados, en el Zócalo, ahí inclusive hicimos una huelga de hambre,
pero nada se resuelve, la empresa sigue aferrada en que cierra.
SIGUE LA
EMPRESA AFERRADA EN CERRAR
LLega
diciembre y se informa que la empresa no abre y sigue aferrada en cerrar. La
gente empieza a decir
-¿Qué onda?,
¿qué pasa?
En ese tiempo
habíamos sobrevivido con los pocos fondos que teníamos y con la solidaridad que
nos hacían organizaciones como el STUNAM, SITUAM, CONAMUP y organizaciones
pequeñas.
Yo incluso
había conseguido apoyo de los curas, eran padres de las iglesias; nos dieron
dinero los padres de la iglesia de San Pedro Toltepec y en la Iglesia de la
Magdalena Mixhuca nos dieron leche y ropa. En otros lados conseguí despensas y
en las fábricas íbamos a botear. SITUAM nos dió 8 millones de pesos. Con todo
eso iba sobreviviendo el movimiento.
Para ese
tiempo la empresa mete gente y volantes en donde dice que el comité ejecutivo
está amolado, que son puros comunistas, que están ahí y que lo que quieren es
acabar con la fuente de trabajo, que más bien ya acabaron con ella, que ahorita
había dinero para la liquidación pero que si no íbamos por ella, después quien
sabe si la habría.
También
metieron esquiroles los que le decían a la gente que la empresa estaba
liquidando en una oficina que quedaba en la calle de Varsovia; y empezaron a
acarrear a la gente para allá y se empiezan a llevar a muchos compañeros, sobre
todo porque es diciembre y los gastos son muy grandes, con eso de los regalos,
la cena de Navidad y todo eso; yo creo que la gente al encontrarse apretada
empieza a ir por su liquidación. Cuando la gente llega con el patrón, la empresa
le hacía un finiquito, creo que sólo daban los 3 meses y los salarios caídos;
entonces los compas que van allá se llevan muy poco de liquidación. Para
finales de enero ya empiezan a dar los 3 meses y los 20 días por año y se va
otro bonche, se empiezan a ir 50, 100, 150, 200, se van fuerte.
HICIMOS UNA
HUELGA DE HAMBRE
Fue por eso
que nosotros hicimos la huelga de hambre para ver si de esa manera se
solucionaba el conflicto; y 50 compañeros la hacen fuera de la Catedral de
México. La hicimos el 17 de enero de 1987, duró una semana, yo no la hice
porque andaba consiguiendo solidaridad y sobre todo propaganda.
Estuve
difundiendo la huelga de hambre, fuimos a Radio Educación, ahí dimos una
entrevista, también al canal 7 de televisión en donde se hizo un reportaje de
nosotros, en ese reportaje salió el secretario general otro compañero y yo. Sí,
ahí salió lo de la huelga de hambre y un mitin que teníamos en Conciliación en
ese momento. Fui también a Tuxtepec
Oaxaca, a un congreso de la CNTE y a ciudad Sahagún a la DINA, fui a Cuernavaca
con los del SUTLAC que también tenían broncas.
En enero, la
empresa empieza a ofrecer un poco más de dinero y también empieza a mandar
telegramas a las casas de los trabajadores, en ellos decían que estaban a punto
de cerrar la liquidación y que todo iba a pasar a manos de un síndico, que
después ellos ya no se hacían responsables de nada, y se fue otra desbandada,
ya quedábamos nada más 300 compañeros que aún seguimos batallando.
EMPIEZA A
FLAQUEAR NUESTRO ABOGADO
Pero empezó a
flaquear el comité ejecutivo y el asesor jurídico, Carlos Fernández del Real.
Como se estaba yendo la gente en desbandada, entonces Carlos Fernández del Real
en una asamblea planteó que como la
empresa se estaba llevando a la gente entre las patas y que como
planteaba que nosotros nos estábamos oponiendo a la liquidación, se la teníamos
que revertir, que por ello les dijéramos a los compañeros que él también podía
arreglar lo de su liquidación, que sólo bastaba que pasaran con él porque él
podía lograr un poquito más de la empresa.
Eso dijo en la
asamblea y luego luego se comentó que Fernández del Real estaba arreglando la
liquidación. La gente empezó a decir:
-Qué onda, ¿no
que estábamos luchando por la fuente de trabajo? ¿porqué el abogado dice que va
a arreglar la liquidación?
Pues si ya se
dobló la cabeza ahora sí ya se llevó la jodida a esto. Mucha gente se va a ver
a Del Real, éste les dice:
-Yo nomás de
todo lo que se consiga les voy a cobrar el 3 por ciento.
Luego luego la
empresa saca un volante en donde dice que si Fernández Del Real nos cobra el 3
por ciento, ella no nos cobra nada. Entonces la gente ya no va a ver al abogado
y se va directamente con la empresa y así más compañeros se van.
YA QUEDAMOS
SOLO 250
Quedamos ya
250, Del Real con esto se había desacreditado con toda la gente. Entonces
empieza a decir el comité ejecutivo que la empresa ya no va a abrir, que ya
quedamos muy pocos y que lo que procede es empezar a negociar la liquidación
para ver si la podemos sacar lo mejor posible, que mientras teníamos la huelga
y que ... no había problema.
DEJAMOS
PINTADA LA BANDERA ROJINEGRA
Para esto,
nosotros aparte de los depósitos grandes, teníamos varias bodegas pequeñas en
el centro de la ciudad, eran como 20. Las teníamos ahí porque la cerveza la
teníamos que repartir en diablitos, porque en esos lugares no podían entrar los
camiones de carga, se repartían en las calles de Mesones, Bolívar, Isabel la
Católica, en la Zona Rosa.
También
teníamos tomadas esas bodegas con sus banderas de huelga y sus casetas de
guardia y todo, pero al momento en que se va mucha gente, tuvimos que dejar
únicamente las banderas rojinegras pintadas y retiramos las guardias y las
casas de campaña.
Después
también hay problemas porque ya no se alcanza a cubrir varios depósitos
grandes, eso porque mucha gente ya no
va a las guardias, aunque no se han liquidado ya no asisten. Depósitos grandes
como el de Nezahualcóyotl dura varios días abandonado sin que nadie llegue a
hacer guardia, la gente de Ermita tuvo que ir para allá, así le hacíamos, pero
cada vez nos costaba más trabajo hacer las guardias y la empresa no cedía.
LA EMPRESA
METE CERVEZA CLANDESTINAMENTE
Otro problema
que nos afectó mucho es que la empresa estaba introduciendo cerveza en forma
clandestina al DF, es decir que nosotros teníamos la concesión única y
exclusiva de repartir ese producto de Moctezuma en el DF y se estaba
introduciendo por medio de terceros. LLegamos a decomisar varios tráilers y
camiones que se presentaban con la cerveza, ¡órale!, los llevábamos a las
guardias de Ermita, en Vallejo, en Neza; los dejábamos afuera y ahí teníamos
miles de cartones, pero aún así no nos dábamos abasto.
Muchos nos
fuimos a las carreteras para desde ahí detectarlos, porque los teníamos que
agarrar cuando los fueran a descargar, entonces en varios coches de los
compañeros estábamos en la entradas de las carreteras de Puebla y Toluca, pero
se nos metían luego por otros lados, por Chalco, por Xalostoc entraban tráilers
y camiones.
Empezamos
entonces a recorrer los centros comerciales como Aurrerá, Comercial Mexicana,
Gigante, todos estaban llenos de cerveza que había llegado durante la huelga.
Nos empezamos a quejar ante la Junta de Conciliación, pero la Junta nos dijo
que eso era cosa del Departamento del Distrito Federal, hicimos un mitin ahí y
tuvimos una audiencia con Aguirre Velázquez y una entrevista con Cosío
Vidaurri; les dijimos como estaban las cosas, lo que estaba sucediendo, que
introducir así cerveza era violar nuestro derecho de huelga. Ellos sacaron un
desplegado en los periódicos en donde advertían a los comerciantes que se
abstuvieran de comprar a Moctezuma porque había una huelga y que los
establecimientos que lo hicieran serían sancionados. Nada más que quedó en eso,
en palabras, porque nunca se sancionó a nadie y siguió entrando cerveza
clandestina.
Sí agarrábamos
a unos, pero otros se nos iban, eso perjudicó mucho a la huelga, porque la
empresa seguía vendiendo su producto aquí en la ciudad.
MUCHAS TIENDAS
PEQUEÑAS NOS APOYARON
Hicimos unos
volantes para pedirles a las tiendas pequeñas que se solidarizaran con nosotros
y que no compraran cerveza a Moctezuma, muchos sí aceptaron, incluso cooperaban
en el bote. Otra cosa que sí nos funcionó es que hicimos llamados al pueblo
para que no consumiera cerveza Moctezuma, bueno, era una campaña en contra del
grupo VISA. Pero aún así se seguía yendo gente y nos seguíamos debilitando y
más aún cuando el comité y el abogado plantearon que había que negociar la
liquidación.
Y PLANTEARON
LA FORMA DE LA
LIQUIDACION
Ellos se
presentaron con la empresa planteándole, bueno, vamos primero a resolver sobre
el aumento de salario de octubre que fue por lo que estallamos la huelga,
después vemos lo del aumento de enero y al final nos plantean de qué manera nos
van a liquidar, si nos conviene bien, sino seguimos.
La empresa le
entró, dijo:
-Por lo de
octubre doy el 20 por ciento, por lo de enero de 1987 el 26 por ciento, que sea
el 50 por ciento de los sueldos caídos.
Con esto los
que queríamos seguir el movimiento dijimos:
-Ya podemos
entrar a trabajar ya no hay problema.
-Eso nunca,
eso no se puede hacer.
Dijeron los de
la empresa.
EN ABOGADOS LA
EMPRESA ESTABA FUERTE
La empresa
estaba asesorada por bufetes jurídicos poderosos, trajeron gente de Monterrey y
de Orizaba, del grupo VISA; y de aquí agarraron a dos abogados fuertes Como
Rafael Lebrija que es subdirector del Seguro Social, presidente del Club
Atlante y tiene un puesto en la Federación Mexicana de Fútbol Asociación y el
otro era Carlos Buchanan; entonces estaban fuertes los abogados, ¿no?, y
estaban aferrados a no querer abrir.
LA JUNTA DE
CONCILIACION Y ARBITRAJE TAMBIEN APOYA AL PATRON
Lo que también
vi es que la Junta de Conciliación y Arbitraje estaba en colusión con la
empresa. Y es que nosotros teníamos desde octubre la huelga y hasta fines de
noviembre nos dan la calificación, que logramos por la presión que se estaba
haciendo en la Cámara de Diputados y en el Zócalo.
Otra cosa
importante que no sé si nos benefició o nos perjudicó es que las autoridades
insistían mucho en que pidiéramos la imputabilidad de la huelga, nos
presionaban mucho para que lo hiciéramos, incluso el presidente de la Junta
Antonio Villarta nos lo decía.
Nuestro
abogado nos planteó que no era conveniente y nos fuimos así. La empresa
amenazaba que una vez que estuviera arreglada la huelga, ella iba a meter un
documento de quiebra, que tenía documentación para justificar eso y que todo el
problema entonces pasaría a manos de un síndico y que entonces a ver de a como
nos tocaba.
Y SE NEGOCIA
LA LIQUIDACION
Estuvimos
negociando hasta que la empresa dijo:
-La
liquidación consiste en los 3 meses, los 20 días por liquidación, los 12 por
antigüedad con salarios tabulados.
Le dijimos que
era muy poco, que a lo mejor los trabajadores no aceptaban. Ya los trabajadores
sabíamos que se estaba negociando la liquidación, pero ante ellos demostrábamos
que no, porque el comité ejecutivo quería sacar un poco más.
Fue una cosa
muy astuta del comité ejecutivo y del abogado que nos metieran a jugarle a la
liquidación, entonces la empresa dijo que nosotros qué pedíamos, se le dijo que
una cantidad fija por el Contrato Colectivo y que la liquidación no fuera con
salario tabular sino integrado.
Nos
preguntaron que cuanto pedíamos por el Contrato, le contestamos que 3 meses por
cada trabajador, la empresa dijo, no, es muchísimo, nos ofrecieron 10 días y
estuvimos negociando hasta llegar a que fueran por el contrato 30 días. Pero
les dijimos que se firmaría hasta que la asamblea lo aceptara.
Todavía se
negoció con lo del sueldo integrado, la empresa nos preguntó que cuanto sería
por lo de las prestaciones, por lo de la despensa, lo de las becas, la ayuda de
juguetes, lo de la cuota del Seguro Social. El salario tabular nosotros lo
teníamos en 3 mil 100 pesos diarios y una vez que hicimos las cuentas del
salario integral éste subió a 6 mil 200. Entonces en base a eso se iba a hacer
la liquidación de los 3 meses, de los 20 días por año, de los 12 días por
antigüedad y del 50% de los sueldos caídos, más un mes por lo del Contrato
Colectivo, la parte proporcional de vacaciones, de aguinaldo. Ese fue el
paquete que se llevó a los compañeros para que tomaran una decisión de si
continuábamos el movimiento con 235 compañeros o aceptábamos.
LA RAZA ACEPTO
LA LIQUIDACION PORQUE YA ESTABA TRABAJADA
Ya para eso la
gente quería la liquidación, ¿no?, y sobre todo porque ya estaba trabajada por
el comité ejecutivo y por el abogado. Este decía que ya no había salida más que
la liquidación y que con trabajos se había logrado sacar eso. Los compas
entonces empiezan a echar lápiz y ven que alcanzan los 8, 9, 10 millones de
pesos y la gente dice:
-Nos vamos, no
hay bronca.
NUESTRO
ABOGADO LE COBRA A LA EMPRESA SUS HONORARIOS
A mí me tocó
entrar a la negociación y lo que sí pasó es que hubo una transa gruesa en la
que no estuvimos de acuerdo los comisionados. Resulta que el abogado le planteó
a la empresa, ya después de que hubimos negociado todo, que nosotros ya
estábamos de acuerdo en aceptar la liquidación, pero que él siempre había
cobrado algunos honorarios y que se los estaba planteando, la empresa le dijo:
-¿Usted cuanto
pediría?
Fernández del
Real planteó entonces que había otro pequeño problema de que el secretario
general sufrió un accidente, que no sabíamos si por culpa de la empresa o por
alguna otra causa, pero que había quedado inválido, que tenía la cabeza de lado
y de una pierna rengueaba, que entonces no iba a poder trabajar por toda su
vida y que necesitábamos asegurarle su futuro, que por eso estaba pidiendo un
porcentaje de la liquidación para ellos.
EN LA
VOTACION SIEMPRE NOS CHINGABAN
Poco antes de
hablar con la empresa, se había comentado entre nosotros y el comité ejecutivo
que nadie comentara esto de pedir honorarios por el abogado, que nosotros le
íbamos a pagar; y aún más, el abogado general dijo que eso era deshonesto, pero
que si nosotros lo queríamos para él, él lo aceptaba, ¿no?.
Pero como esa
comisión estaba integrada por 8 compañeros de los que solamente 3 éramos de
oposición a las posiciones que el comité y abogado tenían, a veces entreguistas
y que buscábamos que el movimiento no se entregara tan fácil, mucho menos
solapar eso de pedir para el abogado y el secretario general.
Pero resulta
que la democracia es por mayoría de votos y por ahí nos chingaban siempre
porque en las votaciones siempre ganaban las posiciones de ellos. Y es que
estaba en la comisión un hermano del secretario general, un sobrino del
secretario del exterior y así, amigos de ellos. Ellos decían -vamos a votar si
guardamos este secreto.
-Pus, chin, se
guardaba ... y que la jodida y por votación.
Así nos
chingaban siempre, nos amarraban en la mesa de negociaciones, nos ataban las
manos los compañeros del comité ejecutivo. Decían cuando hablábamos que no entendíamos
que si la mayoría decía una cosa, ni modo, nos teníamos que disciplinar. Así
ellos lograron que les diera el patrón ese dinero para el abogado y secretario
general, les dieron bastante dinero, les dieron el 3.5 porciento de toda la
liquidación, ¡imagínate! se la repartieron entre los dos. Aparte el secretario
general se llevó sus 9 millones de pesos por su liquidación y el abogado le
dimos poco antes de la negociación, 10 millones de pesos porque decía el
secretario general que ya no tenía para seguir atendiendo nuestro pleito, eso
fue solamente un mes antes de que todo terminara.
CAPITULO III.
LOS PARTIDOS POLITICOS
EN LA
MOCTEZUMA NOS CUESTIONABAN GACHO
Yo vi como los
partidos políticos que actuaban en la Moctezuma representaron un problema
grave, porque ellos se dan a conocer abiertamente, incluso, muchos se
vanagloriaban de ser del partido creyendo que con eso la gente los iba a
seguir. Sobre todo lo que veía era que la gente del PSUM eran puros chavos
intelectuales, ¿no?, ellos conocen muchas cosas en teoría, porque son chavos
estudiantes que están en la universidad. Entonces ellos tienen en la mente pura
teoría y cuando tratan de explicar algo a un trabajador lo hacen en esos
términos de lo que han estudiado en las aulas.
Cuando los oía
yo sentía que jamás los habían vivido en la práctica, porque jamás habían sido
obreros. Ellos llegan a una fábrica como intelectuales para desarrollar un
trabajo político, que es muy distinto a uno que es obrero y que después empieza
a hacer un trabajo sindical.
Ellos llegan
al comité ejecutivo metidos a fuerzas, entonces no se pueden adaptar, incluso,
había muchos que ¡¡no tomaban!! y que veían a un compañero que se estaba
orinando y lo cuestionaban gacho, le decían que eso no estaba bien.
-No sea usted
cochino.
Y cuando un
trabajador estaba comiendo y se le escurría un poco de comida de la boca, lo
cuestionaban feo y así, cuando decíamos:
-¡Oye, hijo de
tu puta madre, sabes qué.
También lo
criticaban, nos criticaban nuestra forma de hablar. Era como queriendo decir,
como queriendo hacer ver que el trabajador era muy vulgar, que el trabajador
era muy cochino. Eso a los compas les molestaba, porque hay que corregir esas
cosas pero no así. Entonces se convertían en sus enemigos y no confiaban en
ellos, así tengan buenos rollos.
NO SE DAN A
ENTENDER
Luego tampoco
se dan a entender; porque en las asambleas la gente del PSUM se paraba a hablar
y soltaba un rollo que en verdad la gente no entendía, usaban términos ya muy
avanzados. Comenzaban a decir:
-No compañeros,
la lucha de clases en la que estamos inmersos nos obliga a definir la
caracterización coyuntural del momento en que estamos viviendo por ello...
o hablaban de
la carestía o de la austeridad, que de la línea política, que de la política de
alianzas y uno decía:
-Miren, eso no
conviene, pá que chingaos sirve.
Cuando un
obrero tomaba la palabra decía:
-Miren, la
neta, aquí nos están chingando la madre, estos cabrones dicen que la empresa
está en quiebra, vamos a sacar el buey de la barranca.
Y así más o menos
nos entendíamos, pero si se les decía a la gente que no que la austeridad, que
la crisis; no, pura madre, no entendíamos. Por ahí se veía que estaba la
diferencia; ellos me decían:
-Bueno, porqué
a ti si te hacen caso.
-Es que yo soy
obrero desde antes.
LUEGO USAN
ROPITA MUY ACA
Luego, van
llegando en sus coches, ¡tienen coche! y la gente dice:
-Y ¿este
güey?, obrero y con coche, bien fino, zapatos bien buenos y ropita muy acá,
bien vestiditos.
Por ahí
también hay algo de distanciamiento ... y luego sus rollos y luego que
comienzan a querer hacer proselitismo: que quieren afiliar a la gente, que
quieren reunirla a fuerzas cada 8 días, en reuniones maratónicas.
Los empiezan a
invitar para hacer un círculo de estudios, entonces, los citan en un lado a las
8 de la mañana en un lugar que estaba allá, por el centro de la ciudad, por las
calles de Tacuba.
Yo asistí a
una de ellas, fuimos como unos 20 compas, a la segunda reunión ya fueron 15,
luego 10, se quedaron solamente los 5 que ya tenía desde antes en el PSUM.
LLegábamos a
las 8, pero ellos una o dos horas después, empezábamos con la orden del día:
que la jodida, que esto así y esto así, que solidaridad y que, qué ... y ya dieron las 2 ó 3 de la tarde y el
trabajador pues se aburre, esos son sus días de descanso, los sábados y
domingos y luego que los ocupe en rollos; van una vez, pero después ya no les
interesa.
La gente por
eso los cortaba un poco. Y la verdad es que estaban los del PSUM, los de la
Corriente Socialista, los del POS y algunas otras gentes de izquierda, pero los
que más destacaron fueron esos.
Bueno, cuando
tiramos a los charros se encontró mucha propaganda del PRI, en los camiones
aparecía propaganda del PRI en donde decían por quien deberíamos de votar, creo
que se lograron ubicar como a 5 ó 6 compas que militaban en ese partido, porque
les dieron casa en INFONAVIT a los cabrones, era gente de Herrera Arango que es
diputado y que seguía impulsando por medio de ellos su planilla verde.
NOS
ENTREVISTAMOS CON HERRERA ARANGO
Durante la
última huelga, nosotros fuimos a ver a Herrera Arango y le dijimos que nos
apoyara porque nosotros también éramos de la CTM, pero a mí personalmente me lo
dijo
-no compañero,
no me venga con cuentos, cuando yo le he oído a usted decir que chinguen a su
madre los de la CTM, que chingue a su madre Fidel Velázquez, siempre lo ha
dicho y ahora me viene a decir que también es de la CTM
le respondí
que la decisión era cuestión de la mayoría, pero me interrumpía y no me dejaba
terminar diciendo que no, que no teníamos la mayoría, que nosotros nos
imponíamos, que éramos gente de izquierda, que no le fuéramos a decir que la
mayoría. Así nos contestaba Herrera Arango, nos rechazó completamente el viejo;
discutíamos así las cosas y no nos apoyaban, nos echaban fuerte.
Una vez nos
dijo:
-¿Saben qué
muchachos? la empresa tiene un plan y se los van a joder y conmigo no cuenten
le dijimos:
-No hay
problema.
Y TAMBIEN
FUIMOS A VER A
FIDEL VELAZQUEZ
Una vez fuimos
a ver a Fidel Velázquez. Bueno, fuimos varias veces, en la primera entrevista
fuimos 3 compas a verlo, le dijimos:
-Compañero
Fidel, el sindicato de Moctezuma hizo una huelga por aumento de emergencia, en
la que también usted estuvo de acuerdo .
-Sí, dijo, ¿qué ustedes están dentro de la CTM?
Señor Fidel,
¿qué pasó?, desde 1942.
Que porque él
tenía unos informes por ahí y que le dejáramos checar bien, que regresáramos al
otro día para ver que podríamos arreglar. Al otro día dijo:
-Sí, ya vi
como está la bronca.
-Fíjese don
Fidel que la empresa no quiere dar aumento de emergencia y ofrece la
liquidación, quiere cerrar definitivamente.
-No, no, no,
¿como que cierra?, eso no lo vamos a permitir nunca, nunca lo vamos a permitir,
estos empresarios ?que nunca van a entender lo que es un aumento de
emergencia?, dénme los teléfonos de la empresa, aquí los voy a citar, aquí voy
a platicar con ellos como está la cosa y les voy a decir que tienen que dar ese
aumento, aquí nada de que cierran, ellos abren porque abren, vénganse mañana.
Y sí, cuando
íbamos llegando nosotros, los de la empresa iban saliendo y ya Fidel Velázquez
nos dijo:
-Fíjense
muchachos que la empresa no quiere abrir, oigan y ¿no les conviene aceptar la
liquidación?, porque ahorita la meten a un banco y ganan más de lo que les
pagan de salario
-¿Que pasó Don
Fidel, no nos diga eso, ve que estamos luchando por la fuente de trabajo.
-Bueno, nos
dijo, vamos a ver como abre la empresa, tiene que abrir, nada de que cierra, a
ver, llamen a Pineda Serino, a ver Pineda, asesora a estos muchachos porque van
a meter una demanda, empieza por la reinstalación de todos y a la empresa la
vuelves a citar para mañana, vamos a presionarla para que abra, cómo que no,
pus que cabrones.
-Don Fidel,
nos está acusando por ahí Herrera Arango de que nosotros somos comunistas, de
que somos del PSUM, cuando no es cierto Don Fidel.
-No hay
problema, nos dijo, ustedes pueden ser de donde sea, me preocuparía que fueran
del PAN.
Ahí vimos que
Fidel Velázquez no nos iba a apoyar, que él ya se había comunicado con Herrera
Arango, que incluso es su yerno y que ellos se pusieron de acuerdo de que el
sindicato de Moctezuma se había desligado de la CTM y por lo tanto no había que
apoyarlo.
Por eso nos
fuimos a hacer lo nuestro, a continuar haciendo lo que pudiéramos, aunque
veíamos que ya no se iba a lograr nada.
CAPITULO IV.
LA PROPAGANDA
HICIMOS MUCHOS
VOLANTES, MUCHOS BOLETINES DE PRENSA
Durante la
huelga hicimos muchos volantes, muchos boletines de prensa, varias conferencias
de prensa. En ellas los periodistas preguntaban mucho sobre la CTM, de como nos
estaban apoyando. El secretario general siempre nos decía que dijéramos que don
Fidel nos había recibido, que sí nos estaba apoyando, porque si no nos lo
íbamos a echar de enemigo, cuando yo veía que el decirlo era
falso.
YO SI QUIERO
SER HONESTO
En una
asamblea yo sí me destapé, me dió coraje estar encubriendo eso. En esa ocasión
llegaron muchos periodistas y algunos corresponsales extranjeros y muchos
nacionales, había cámaras de televisión, además había una alemana y otra de Holanda;
estaba Televisa y periodistas de Excélsior, de Unomásuno, de La Jornada, de El
Día, de The News.
Entonces
comenzó la conferencia, se comenzó a hablar ahí y como los periodistas
preguntaron sobre el apoyo de la CTM, del apoyo de Fidel Velázquez a nuestro
sindicato, nuestro secretario general dijo que sí lo estábamos recibiendo,
entonces, yo dije.
-Si me
permiten hablar, ¿saben?, compañeros periodistas, la verdad es que yo sí quiero
ser honesto y que me disculpen mis compañeros, pero la verdad es que don Fidel
nos dijo que nos convenía aceptar nuestro dinerito, que lo podíamos meter al
banco y que con eso podíamos vivir y ganar más y como después vió que nos
molestábamos, como que quiso corregir y dijo que nos iba a apoyar, pero se puso
de acuerdo con Herrera Arango para que no nos ayudaran, dizque porque nos
habíamos salido del huacal y que ahí nos las arregláramos como pudiéramos, eso;
compañeros, hay que decir que nosotros estamos dentro de la CTM y que nos
relegan hoy porque tenemos un comité democrático, que nuestros representantes
son trabajadores, que el secretario general es obrero, otros son tractoristas o
choferes y así todos son trabajadores y que tenemos un sindicato fuerte, que
por eso habíamos logrado algunos aumentos y que por eso la empresa nos está
reprimiendo, que le pedimos el apoyo a Fidel Velázquez pero, ?qué es lo que
pasa?, que nos invita a aceptar el dinero de la liquidación cuando nosotros lo
que queremos es nuestra fuente de trabajo.
Bueno, en
algunos periódicos salió y en otros no.
CAPITULO V. LA
LIQUIDACION DEL SINDICATO DE MOCTEZUMA
¡¡NI MODO
COMPAS NOS GANARON EL MOVIMIENTO !!
Cuando se
terminó el conflicto, teníamos 2 camionetas Combi y un Volskswagen, muchos
aparatos electrónicos: como fotocopiadoras, quemadoras de esténciles
electrónicos, máquinas de escribir, estantería y un terreno grandísimo que
todavía tenemos en Buena Vista por donde están los trenes. Hicimos una asamblea
general para ver qué hacíamos con los bienes y se decidió por mayoría que se
regalaran algunas cosas a organizaciones solidarias, a algunas, no a todas.
Se regaló el
mobiliario, las máquinas de escribir, los estantes, los lockers y la papelería;
las Combis y los aparatos electrónicos se vendieron y ese dinero se repartió
equitativamente entre toda la gente.
Empezamos a
buscar a quien vender las cosas, fuimos a ver al SITUAM porque nos había dado
mucha solidaridad y le dimos preferencia, vinieron a ver las unidades y se
interesaron por las unidades, eran modelos 85, 84 y 79 les dijimos tanto y nos
lo pagaron.
Empezamos las
pláticas sobre el terreno, les pedimos 25 millones, ellos dijeron que no tenían
dinero por el momento y se les dio un plazo. Después se les vino su huelga y ya
no se supo más. Se nombró entonces al secretario general como depositario y que
cuando vendieran el terreno llamara después a la gente.
Los quema
esténciles y el mimeógrafo se le vendió en 7 millones al sindicato de Square D,
algunos muebles se les dió al Pato Pascual, los trastes a la CONAMUP; al 19 de
septiembre se le dio un escritorio y una caja fuerte, a los curas de por ahí
les dimos una máquina de escribir un escritorio y una caja fuerte.
Así se iban
repartiendo todas las cosas, a los compañeros de la zona norte se les dieron
otras cosas, a Zapata Hermanos y también a los de Mabe se les dieron algunas
más. Cuando entregábamos las cosas yo decía:
-Ni modo
compas, nos ganaron el movimiento, aquí está este aparato, nomás firmen el
recibo y digan qué es lo que necesitan.
-No, pus dame
esto y dame esto.
-Pus, ¡sale!
Se lo llevaban
y adelante, ni modo.
Sí se siente
feo, un poco de tristeza por la derrota del sindicato, porque se acabó el
sindicato de Moctezuma que tenía una antigüedad desde 1942, era ¡viejísimo!.
Por la derrota nos sentíamos muy tristes, pero al dar la solidaridad como que
uno correspondía un poco a la que habíamos recibido durante el movimiento.
Y QUEDAMOS
DESEMPLEADOS
Y pus le
seguimos una vez que todo terminó porque había que dar la lucha por conseguir
fuente de trabajo para todos; es que todos habíamos quedado desempleados,
¡gacho!, ¿no? Entonces andábamos pidiendo a organizaciones solidarias para que
nos dieran empleo, formamos acá en el sur un comité de desempleados de
Moctezuma, nos reunimos unos 22 compañeros junto al secretario del Exterior, porque
a él lo conocen en muchas partes, a mí también me conocen, ¿no?; pero para dar
una plaza por solidaridad debe uno de llevar una carta firmada por alguien del
comité ejecutivo.
Con el
secretario general se habían ido algunos compañeros y formaron su comité de la
zona norte; ha habido enfrentamientos con ellos, nosotros los estamos quemando
por lo de la liquidación, pero más que eso estamos luchando por entrar al
STUNAM, a Square D, a UPANASA, al SITUAM; eso porque son los únicos sindicatos
que pueden darnos empleo, porque en otros lados no nos lo van a dar por lo
quemado que estamos.
LA ENSEÑANZA
Ya después de
todo esto, empezamos a hacer un análisis de qué fue lo que en realidad pasó,
que fue lo que motivó que se destruyera el sindicato de Moctezuma y por qué han
destruido a otros sindicatos como el SUTIAC de Cuernavaca, el de Kelvinator, el
de Across.
Bueno, lo que
nos afectó mucho es que se nos fue yendo la gente, vimos que la gente no
participaba, así, de lleno, en el sindicato y en la huelga, porque la cuestión
para ellos era nada más lo económico, porque el trabajador sabe que solamente
con una huelga va a lograr un aumento y como representa económicamente más
dinero, me aviento, pero el trabajador que piensa así te aguanta 8 días, 15
días, a veces hasta un mes, con trabajos ¡hasta un mes!.
Entonces
empieza a ver que se ahoga por la cuestión económica y porque no le interesa
hacer una guardia; los trabajadores no queremos ir a botear, tuvimos ese
problema que de 20 iba a botear uno; ¡no salen a volantear! y eso lo va
ahogando, si no salen a volantear no tienen recursos económicos y si no tienen
recursos económicos no tienen ánimos para continuar el movimiento. Entonces eso
los derrota moral y físicamente.
Y es que lo
que motiva que así actuemos es que los trabajadores no estamos preparados desde
un punto de vista clasista, que no tenemos conciencia de clase y ¿eso por qué?
porque el sindicato no se ha preocupado por educar a la base, el sindicato
entendido como la dirección, que se preocupa más por administrar al sindicato,
cuando lo que se necesita es educar a la gente, es decir, transformar el ser un
sindicato administrador, en un sindicato educador, que tenga una escuela.
Sabemos que no
vamos a preparar a toda la gente, pero sí podemos tener a una mayoría educada,
para tenerla firme en los tiempos de paz y lista para los tiempos de conflicto.
Desde que
salimos de un conflicto se tienen 3 ó 4 meses para dar un curso, pero para dar
ese curso necesitamos tener una escuela, los sindicatos deben preocuparse por
tener una escuela sindical y a la vez cultural, en donde se den cursos de
primaria, porque hay muchos obreros que ni eso tienen, luego de secundaria y si
se puede preparatoria, pus también. Nosotros teníamos los fondos sindicales,
había bastantes millones; se llegaron a juntar 100 millones de pesos en el
banco, teníamos el terreno, yo les decía en las asambleas.
-Compañeros,
aquí está este dinero, ¿porqué no lo sacamos y construimos unos salones, un
auditorio y hacemos una escuela sindical en el terreno que tenemos?. Podemos
contar con la solidaridad de nuestros compañeros maestros de primaria,
secundaria, de la Universidad, del Politécnico, de la Metropolitana, ellos van
a venir a darnos las clases y con eso vamos a crear las condiciones para aguantar
una huelga larga, los comités ejecutivos deberían de preocuparse por tener
firme a su base, sino ¿quien los sostiene a ellos?, porque, ¿saben por qué se
sostienen?, por los reglamentos legales, porque tienen el poder legal, pero el
poder real no lo tienen, ellos están ahí por ese poder formal o real y se
tienen que sujetar a lo que está establecido en las relaciones de trabajo.
Incluso cuando un compañero no está de acuerdo con ellos, pueden despedirlo del
trabajo. En Moctezuma despidieron a algunos que se opusieron así, fuerte, al
comité ejecutivo. Por eso cuando los trabajadores no están firmes en una huelga
medianamente larga, se van, se van, esa cuestión yo sí te la quisiera hacer
ver, para que ojalá la puedan retomar otros sindicatos.
Lo principal
es la educación de los trabajadores, yo pienso que ésa es la tarea, nosotros no
podemos seguir cometiendo errores, no podemos seguir el aventurerismo de las
direcciones caudillistas, de unos líderes así, que nos avienten a la huelga,
porque ellos lo tienen claro, o sea que hay un grupo que tiene clara la lucha
sindical y ahí van ... y se llevan a la
base a las asambleas.
La base
siempre es muy paternalista con el comité ejecutivo y si el comité ejecutivo
dice:
-¡Huelga sí!
-Pus vámonos a
la huelga.
Y el que no
dice huelga, le dicen charro.
Porque
quisiera que lo que pasó en Moctezuma no se vuelva a repetir, porque los que
estábamos al frente de la huelga éramos un grupo de 40 ó 50 gentes cuando
mucho, para dirigir a 888 trabajadores, entonces esto motivó que la gente se
empezara a ir porque no sabía para qué continuar la huelga y cómo sostenerla.
MOCTEZUMA HOY
Finalmente
Cervecería Moctezuma después de que destruyó a nuestro sindicato, cambió de
nombre y de razón social, le pusieron Distribuidora de Colima S.A.; pero los
dueños son los mismos: el grupo VISA.
Están
trabajando normalmente, lo que hicieron fue pintar los camiones; contrataron
nuevo personal a contratos de 28 días y salario mínimo y algunas cositas leves
que les dan.
Sí les está
funcionando su política, por eso hoy no podemos lanzar a la gente a la
aventura, porque en este período de crisis, el gobierno lo que quiere es
destruir a las organizaciones, destruir los sindicatos, sobre todo con eso de
la reconversión industrial, del saneamiento de la economía, ellos vienen duros
sobre la destrucción de los sindicatos y no nos queda otro camino más que ir
negociando algunas cuestiones económicas.
Pero por otro
lado tenemos que dedicarnos a preparar a la gente, a la gente en general, no
nada más a unos cuantos, porque entonces en eso se convierte el sindicato, en
el sindicato de unos pocos.
Yo creo que la
gente que trabaja en lo que fue Moctezuma, se va a volver a organizar, por
algún tiempo va a estar muy controlada, porque inclusive ya me contaron cuando
platiqué con algunos trabajadores nuevos que vienen a repartir por mi colonia,
a los que les conté nuestra lucha.
Que de repente
llegaron unos señores ahí y les dijeron que ellos eran los de su sindicato,
llegaron con sus trajes, así, así, creo que son de la CROC, que es la que tiene
el Contrato Colectivo de Orizaba, esta gente es un poco como accionistas de la
fábrica, nunca ha hecho una huelga y tiene una existencia, el sindicato, desde
1932. Están muy aliados con el patrón, son terratenientes, tienen por la región
muchas tierras, cines, unidades habitacionales y hasta un teatro en Orizaba.
En esta lucha
del sindicato de Moctezuma no sólo yo sino creo que todos, aprendimos mucho,
fue una experiencia muy grande, recurrimos a todos los foros, recibimos poco
apoyo de los sindicatos independientes y nada de otros. Yo creo que porque no
se ha desarrollado eso de la solidaridad, en donde quede claro que se tiene que
brindar apoyo a organizaciones hermanas en lucha.
También quedó
claro que las autoridades del Trabajo están bien coludidas con la empresa. Pero
sobre todo la experiencia sirve hoy más que nunca, ya que la crisis viene
golpeando a las organizaciones y que ésta orilla a los trabajadores a la
miseria. Hoy existe un golpeteo a las organizaciones sindicales y las
organizaciones no responden porque la gente no está educada políticamente,
porque hoy nos enfrentamos a una burguesía y a un Estado que conoce ¡todo! lo
del sindicalismo, las cuestiones de la izquierda y, sobre todo con eso de la reconversión,
también va a meter cuestiones de automatización.
Y el
movimiento obrero debe plantearse el ponerse al día con las tesis modernas del
sindicalismo que correspondan al momento científico y avanzado de la
producción. Y si los patrones tienen una producción científica, tecnológica y
automatizada, el sindicato debe también plantearse una educación sindical
científica, tecnológica y avanzada. Bueno, no quiero caer en rollos que no
entiendo y así menos me entiendas, pero ...
-¡O nos
educamos o nos van a chingar los patrones!
Y, en fin, eso
fue lo que pasó en Moctezuma, creo que puede servirte a ti y no sé si para las
futuras luchas, no sé.


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