Tuesday, September 11, 2012

MOCTEZUMA



Tadet
TALLER DE ECONOMIA DEL TRABAJO
FACULTAD DE ECONOMIA UNAM











Vida Obrera
MOCTEZUMA











SINTESIS DE COYUNTURA               


FRANCISCO MUÑOZ  A.  FERNANDO TALAVERA  A.

 











UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
Director de la Facultad de Economía
Lic. Guillermo Ramírez Hernández


Coordinación del TADET
Fernando Talavera Aldana
Francisco Muñoz Apreza

Colaboradores
Fernando Serrano Ramírez
Leonardo Silva Cosca


Integrantes del TADET
Martín Rodríguez R.
Armando Gámez P
Celso Hernandez Rojas
Zoila Vargas Hernández
José Luz de la Mora Zerpa
Tomás Oropeza Berumen

Edición y Diseño
Celso Hernández Rojas



Taller de Economía del Trabajo (TADET).
Facultad de Economía
Investigación y Analisís Económico (INAE)
Edificio Anexo, Planta Baja CEDEM.
Cubículo 1. Apdo. Postal 70-534
Tel. 56-22-21-02
Ciudad Universitaria, México, D.F.


Esta Reedición  Virtual es para el Encuentro de trabajador a trabajador
Junio de 1999.















MOCTEZUMA

CAPITULO I. EL TRABAJO

MI INGRESO A MOCTEZUMA

Bueno, como había quedado despedido de la fábrica PIC S.A. por haber participado en la huelga que ahí hicimos; una vez que terminó ésta la gente de Moctezuma que había ido a brindarnos solidaridad, ya sea en forma de dinero o de otras formas, con el objeto que sostuviéramos nuestra lucha, me dijeron que si quería entrar a trabajar con ellos que no había problema, que ellos me apoyaban para que pudiera entrar a trabajar a Moctezuma.
Eso también nos lo ofrecieron algunas gentes del STUNAM, los que me propusieron para entrar a trabajar a la UNAM por solidaridad. Gente del SITUAM también me ofreció su apoyo; bueno, no únicamente a mí sino también a otros compañeros que fueron despedidos junto conmigo.
Entonces, me decidí sobre cual me iba y como siempre me ha interesado el trabajo sindical de la fábrica, me fui a Moctezuma.
En Moctezuma el comité ejecutivo me dio la solicitud, la empresa me hizo algunos exámenes, algunas pruebas para poder entrar a trabajar: exámenes psicométricos muy bien detallados muy bien estudiados, me hicieron unas 150 preguntas, una entrevista con una psicóloga y una examen médico, tuve que hacer todo eso para poder ingresar a la fábrica.
En el examen venían muchas preguntas capciosas, ¿no?, cuando las leía que si me gustaban los sindicatos decía no y no, a mí no me gustan. Me preguntaban que si me gustaban los mitines y las marchas y todo eso y yo pues no, lo que me gustan son las fiestas, que, ¿por qué? pues para chupar y bailar.
La entrevista con la psicóloga no varía 
-Usted ?como es?, ?dónde trabaja?, ?qué opina de la familia?, ?de los trabajadores?
-No, pues, cuestiones normales le contestaba.
No sé que pasaría, cuando terminé los exámenes me dijeron que no tenía los requisitos para entrar a la Moctezuma. Pero resulta que el comité ejecutivo había solicitado que toda la gente entrara porque el sindicato era el que proponía a la gente, pero siempre y cuando cumpliera los requisitos que la empresa pusiera. Lo bueno es que la empresa tenía necesidad de contratar a 15 gentes y ya había aceptado que entraran 10, pero el comité dijo que si no entraban todos, tampoco entraban los demás. Como a la empresa le urgía el personal para sacar la producción y eso, por fin tuvo que doblar las manitas a los 8 días de estar esperando.

ME MANDARON A LA BODEGA

Cuando ingresé a trabajar empecé en la bodega en donde se almacenaba toda la producción de cerveza. Porque resulta que esta Cervecería Moctezuma no es una  productora de cerveza sino que ésta viene de Orizaba Veracruz, de allá se traen los tráilers, vienen y aquí se almacenan en las bodegas, porque aquí sólo somos distribuidores. Entonces, toda la cerveza viene en cartones y ya nada más se almacenan y se suben a los camiones en que se van a repartir; la empresa se llama Distribuidora Comercial Moctezuma; bueno, se llamaba, ¿no?. Cuando llegan los tráilers se descargan en tarimas grandotas y hay que cambiar todos los cartones a unas tarimas más pequeñas que son las que caben en los camiones en que se va a repartir la cerveza aquí, en la ciudad de México y en el área metropolitana.
Me ponían a barrer toda la bodega, a limpiar los camiones, a limpiar el patio, a limpiar las jaulas; las jaulas son unos como cuartos grandes en donde se encierran los camiones para que no le de el sol a la cerveza y no se eche a perder, ahí se quedan en la noche los sábados y los domingos, entonces, hay que limpiar esas jaulas.
Luego ya me dejaron de planta en la bodega, ahí había que cambiar los cartones de esas tarimas grandes a las chicas, entre varios, ¿no?. Esto se hace en parejas o en grupos de trabajadores, nos vamos aventando los cartones y los vamos acomodando, todo muy rápido para dejar preparado todo para surtir los camiones.  Entonces ahí hacía esa función de acomodar cartones, subir los cartones a los camiones, acomodar la carga, cambiar los cartones que están rotos, las que están malas.
Luego estuve un tiempo en envases, en unas máquinas que traen los cartones; hay que separar las botellas, las claras de las obscuras, las botellas grandes de las chicas y armar cartones, ¿sí?, se llenan y ¡sale uno!, ¡rápido!, puro envase y después a acomodarlos también en tarimas para que se los lleven los tráilers a Orizaba y así le iba haciendo en mi trabajo.

LOS DEPOSITOS DE CERVEZA

La compañía tenía varios depósitos, uno estaba aquí en Iztapalapa, otro en la colonia Pantitlán que estaba en la calle 4 y se conoció como el depósito de Nezahualcóyotl. El otro, en la colonia Moctezuma que se conoció como el depósito de Venustiano Carranza, otro en Xalostoc y unos más en Vallejo, Naucalpan, Xochimilco y en Alvaro Obregón, eran como 8 ó 9, a todos le llegaba la cerveza por tráilers y todos se encargaban de distribuirla.

LAS MARCAS DE CERVEZA QUE VENDIAMOS

Había varias marcas de cerveza, la Superior, la XX, la Lager, la Sol, la Noche Buena y la cerveza de barril, todas en botella y en bote. Trabajábamos 888 obreros sindicalizados, había como 500 empleados de confianza y, entre gente de oficina, supervisores y muchísimos vendedores, casi igualaban a los sindicalizados.

ANTES DE 1976 PANCHO LOPEZ MANEJABA AL SINDICATO.

Los sueldos eran un poco arriba del salario mínimo gracias a que el sindicato había venido luchando desde 1976. En ese año se hizo una lucha por democratizar al sindicato; antes de 1976 estaba un charro en el poder: Pancho López, uno muy conocido, la hacía de secretario general, siempre estuvo entregado de lleno a los patrones de la empresa.
Este hombre siempre lograba salarios menores al mínimo. Cuando estuvo él, muchos trabajadores eran contratados por tarea, según lo que hacían se les pagaba, después, ¡vámonos pá fuera!. No había pago de tiempo extra, no había hora de salida, la gente salía ya muy tarde. Eso no lo viví yo, me lo contaron.

Y EMPECE A TRABAJAR DE RELEVO EN LOS CAMIONES

Lo que si vi es que cuando faltaba un trabajador de los camiones repartidores, me mandaban a hablar, asegún como iba la lista de relevos, faltaba uno y sale el primero, faltaba otro y el que sigue; nos mandaban a repartir la cerveza en diferentes partes. Es que cada camión trae dos obreros, un chofer y un vendedor, el vendedor era de confianza.
Por eso cuando faltaba un obrero, ya fuera porque tenía vacaciones, porque estaba incapacitado o por lo que fuera, era cuando entrábamos los de la bodega; a veces durante 8 días, o durante 15, según. Nos podía tocar la Colonia Roma, la Obrera, Iztapalapa o cualquier lado, por eso llegué a conocer a mucha gente, porque un día estaba en un lado y luego en otro y así, andábamos por todas partes.
De esta forma iba viendo yo a la gente y así conocía cuales eran muy acá y cuales no. La gente también me iba conociendo y me empezaba a decir
-Fíjese, para el próximo comité pus a usted lo vamos a lanzar, y la verdad es que sí me lanzaron, pero para la calle.

UN AMBIENTE DE TRABAJO BIEN SUAVE

En Moctezuma los chambeadores llevábamos un ambiente bien suave, sobre todo porque es una empresa de cerveza. Entonces tomábamos mucho, nos las ingeniábamos para tomar ahí. Porque resulta que en los depósitos siempre habíamos 40 ó 50 gentes trabajando en las bodegas, entonces, se tenía que acomodar la cerveza en grandes galerones y a veces nos hacíamos unas como casitas, así, con puros cartones y ahí nos metíamos 2 ó 3 cartones, nos conseguíamos hielo para enfriar la cerveza en unos botes y, ¡órale!, destapando, tomando y trabajando, así por ratos.
Muchos jefes nos dejaban tomar con tal de que trabajásemos un rato, ¡pero bien!, nos decían:
-Órale   échate una si quieres.
Cuestiones de ésas nos decían.
Y así, tomando y platicando, ¿no?, cuestiones de la vida como obreros, sobre el alcohol, sobre las chavas, sobre la escuela, sobre el trabajo.
Nos llevábamos muy suave, sobre todo que la gente era joven, muchos chavos de las cuadras de las colonias de por ahí. Nos llevábamos así, a jugar a aventones, ¡pas!, ¡pas!, a echarnos agua, luego nos echábamos la cerveza, ¡sssh!, ¡sssh!, nos bañábamos jugando, otros, orinándose ahí y otros obligando a uno a tomar.
-Ora tomas cabezón.
Lo bautizaban a uno y teníamos que tomar.
-Tómate una.
Y si no quería el compa, le bajábamos los pantalones y le echábamos cerveza y, órale, bañadito quedaba.
De esta forma todos tomábamos diario, diario, diario; nos acabábamos hasta 4 ó 5 cartones ahí, con éstos no había problema, nada más los dábamos de baja y ya.
Cuando salíamos a almorzar, comprábamos limón, sal y chile piquín y ...
-¡Órale!, sácate un cartón de bote.
Y así a escondidas ¡órale!, con su sal y ¡órale!, y hacíamos bolita y ¡órale!.
Yo siempre he sido obrero, desde que estaba chamaco, antes que ser estudiante ya era obrero. La gente me veía y veía que yo era igual que ellos, yo platicaba con ellos de todo, de fútbol de sus problemas, yo creo que por eso la gente me estimaba, la mayoría veía que yo era más o menos honesto.

EN EL TRABAJO ERA UNO DE ELLOS

En los camiones en que salía yo a repartir, era uno de ellos, ¿no?. Porque resulta que en los camiones los viernes o los sábados nos la pasábamos bien suave y como los vendedores también son bien chupe. Se ponían en medio con las carnitas y si vendían bien.
-Suave, nos   decían.
-Yo pongo el pomo, y ¡sale!.
Como íbamos a entregar a muchas cantinas, ahí nos regalaban la comida; nos decían
-¿Qué, no van a echarse un taco?
A ver, pásame unas frías o una cuba y ¡sale!.
Y así de cantina en cantina, ya cuando terminábamos estábamos bien borrachos, porque en todos lados que llegábamos nos daban la prueba del añejo y la botana y luego si el vendedor vende bien, ¡Órale! ahí está el pomo.
Luego ya habíamos unos que veníamos colgados del camión, ¿no?, bien borrachos y a seguir tomando de los cartones que traíamos allá arriba. Llegábamos a la empresa y en los baños, ¡una alegadera y un vaciladero! todos encuerados, bañándonos en las regaderas.
Nos llevábamos bien pesado, ¿no?
-Pásale que ya se le cayó el jabón.
-¿Que casualidad?, ¿no?.
Se llevaba uno bien suave, muchos entraban al baño todavía con su cerveza.
Y sale uno de trabajar y a una cantina o a las tiendas a seguirla. Había muchos señores que ya no les hacía nada la cerveza, tomaban puro vino, puro alcohol de lo dañados que estaban; imagínate que una persona que desde 1942 ó 1950 que esté trabajando en Moctezuma, ¡con los años que tiene de tomar!. Muchos ya murieron, se murieron de lo mismo, de cirrosis por el alcoholismo.
Muchos nomás llegaban a trabajar corriendo y luego...
-¡Destápame una!
-¡Sale!, y ¡órale!.
Y luego, nomás te la ibas a acabar y ya te destaparon otra. Hay muchos que son bien diablos. Cuando llegué a trabajar el primer día no quería tomar, pero me puse bien borracho. Luego -¡Echate una con nosotros!
-Pus ¡ya vas!, ¡sale!
Y luego...
-Ya te destapé la otra, ¡eh!
-Pus sale la otra.
Y así, cuando me di cuenta ya estaba bien borracho.
Pero esto es bien suave porque luego se empieza a conocer uno, se habla uno sinceramente y la gente sí se apoya realmente. Cuando íbamos a comer, lo hacíamos 15 ó 20 cabrones; comíamos vacilando.
-¿Ya llevan las chelas?
-Sí, aquí las llevamos.
Si se acababan.
-¡Pícale!, te toca a ti, tráete unos botes.
Así le hacíamos.

Y  ME  MANDARON  AL  "VENUSTIANO   CARRANZA"

Estuve un año en Ermita‑Iztapalapa y luego me cambiaron al depósito de Venustiano Carranza. Ahí llegamos gentes de diferentes depósitos, casi no contrataron gente nueva. Esos compas éramos gente de Neza, de Ermita, de Vallejo; jalaron gente de todos lados para llenar ese depósito.
El Venustiano se hizo porque hasta Ermita venían de la Colonia Moctezuma, también de Xalostoc, por eso les hicieron su depósito, así conocí a mucha gente.
El comportamiento de la gente era el mismo aunque un poco más brusco, porque la gente de Neza era más agresiva; los chavos bien acá, bien gandallas, te pueden mentar la madre o echarte silbidos bien groseros. Ellos eran los más broncos, pero había que comprenderlos y ponerse a su modo. Yo conocía también todo eso y no me espantaba, yo creo que por eso la gente me apoyó y me nombraron en las comisiones como representante, desde que el depósito abrió hasta que cerró.

CAPITULO II. LA LUCHA SINDICAL

EN   1976 DECIDIMOS   CONTINUAR TACTICAMENTE   EN   LA   CTM

Cuando los trabajadores lograron quitarse el poder de los charros en 1976, se nombró un comité ejecutivo democrático y ahí empieza la lucha de Moctezuma. Llegamos a tener algunas buenas prestaciones y aumentos salariales que nos pusieron por arriba del salario mínimo, porque cada vez que había revisión de aumento salarial, éste se pedía, bueno, se exigía, estábamos muy bien.
El sindicato había pertenecido antes a la CTM, a la sección 9 y no se quería salir de ahí porque había mucha represión a los sindicatos independientes, se veía que había problemas nada más por llamarse independientes y porque, además, el gobierno no estaba dando registros sindicales. Por eso los compañeros decidieron continuar dentro de la sección de la CTM, ¡eh!, pero con una organización interna democrática en donde no tenía nada que ver la CTM, sino en donde el Comité ejecutivo era nombrado en forma democrática, además que sus integrantes tenían que ser trabajadores, incluso obreros; bueno, no se quiso salir por cuestiones tácticas.

PARA APOYAR EL TRABAJO SINDICAL ENTRE A MOCTEZUMA

Luego de que ya tuve la planta los del comité ejecutivo me empezaron a invitar a sus reuniones, decían que me habían metido a trabajar para que los apoyara en la cuestión sindical y que habría que irnos viendo para analizar algunos problemas. Empezamos a tener reuniones, pero el problema fue que el comité estaba a punto de salir y teníamos que preparar la nueva elección, porque no se permitía la reelección. Entonces había que impulsar una planilla que siguiera los mismos lineamentos que ellos tenían. Había una planilla que se estaba impulsando en el depósito de Vallejo y otra en el de Nezahualcóyotl.
Nosotros hicimos nuestra planilla que se llamaba roja, de fuerzas democráticas y los de Vallejo dijeron que también eran fuerzas democráticas, se pensó entonces en unificar a las dos por lo que hicimos una junta, pero como los de Vallejo traían más gente que nosotros, por tener mayoría se quedaron con la Secretaría General, la del Trabajo y la del Interior, únicamente dejaron para acá la de Actas y Acuerdos. Había otra planilla que era la azul, esa era de los charros, fue esa la causa por la que nos unimos, porque el salir divididos nos restaba fuerza y más que todo porque nuestro candidato a secretario general estaba un poco quemado porque resulta que él era militante del Partido Obrero Socialista y la gente ya lo tenía ubicado por ahí, incluso los de la planilla azul le anduvieron pegando propaganda afuera del depósito Ermita diciendo que nuestra planilla era de ese partido, entonces como que no había mucha simpatía.

ASI EMPECE A PARTICIPAR EN EL SINDICATO

Bueno, eso fue por el mes de junio. Para julio serían las elecciones, así fue como empecé a participar. Realmente ya llevaba yo 4 meses de haber entrado a trabajar y más o menos conocía algunas cuestiones, empecé participar principalmente en las asambleas, ahí opinaba, después, empecé a redactar algunos volantes.   Llegaron las elecciones en donde participaban las planillas: Roja Unificada, la Azul y la Verde, estas últimas dos eran charras.
Ya casi el día de las elecciones se unifican y forman una sola, la Azul‑Verde, entonces solamente hay dos. La asamblea para elegir al nuevo comité se llevó a cabo en el auditorio principal del Congreso del Trabajo. Ahí estaba la gente de la CTM, estaba José Herrera Arango, que es el dirigente de la Federación de Trabajadores del Transporte del D. F. y de la sección 9 de la CTM.
En la asamblea se pudo llegar a golpes porque la cosa estaba muy dividida, los democráticos estábamos con la Roja y aquéllos con pancartas verdes. Ellos nos gritaban:
-¡¡Fuera comunistas¡¡, ¡¡fuera comunistas!!
Así, y nosotros
-¡¡¡Fuera pinches charros!!!, ¡¡¡fuera pinches charros!!!
Así nos echábamos en la asamblea.
Y se empezó a votar, cada uno subía y votaba por quien quería, cada vez que pasaba uno de ellos decían:
-Ahí va un verde.
Y cuando era nuestro
-Ahí va un rojo.
Estaba muy dividida la cuestión, al final se contaron los votos y por muy poquita mayoría ganó la Roja, creo fue una diferencia de 17 votos.
Como había participado en las asambleas y en la preparación de la gente, me empezaron a tomar en cuenta. Me eligieron ahí para una cartera en Hacienda. Yo tenía que estar junto con el tesorero para ver los gastos que se hacían, sus ingresos y sus egresos, pero aparte tenía que hablar con los compas para ganármelos para la Roja.

A LOS 4 MESES YA ESTABA EN UNA CARTERA SINDICAL

Después vino la revisión salarial, ésta fue en julio de 1984. Yo entré en marzo de ese año. Y como ya para julio estaba en una cartera que si bien no tenía licencia sindical, pero eso sí, cuando había que hacer trabajo de comisión me pagaban mi salario, tenía media licencia.
Después se nombró una comisión para la revisión salarial, fui electo en ella y ahí fue cuando empecé a conocer como se daban las revisiones. Le empezamos a arrancar a la empresa buenas prestaciones, no sólo de aumento salarial, sino unidades para el sindicato y una despensa.

MI    PRIMERA    HUELGA   EN MOCTEZUMA

Luego en diciembre de 1985, hicimos una huelga por aumento salarial y revisión contractual, duró 4 días. Logramos un buen aumento, un aumento a la despensa, un cartón de cerveza al mes por trabajador y 2 cartones en el mes de diciembre para festejar. Como sabíamos que eso de la tomadera se debía más que nada a las condiciones del mismo trabajo, el comité no permitía que despidieran a los compañeros, aunque fuera gente que se emborrachara; nos sentábamos y decíamos que al compañero lo había inducido el vendedor, le echábamos la culpa al vendedor, bueno, en parte era cierto, pero la verdad es que no lograron despedir a nadie.

EMPEZO A ENTRAR MUCHA GENTE DEL PSUM

Yo me alié con el nuevo comité, pero el sindicato en su conjunto iba un poco desorientándose, ¿no?, porque empezó a entrar gente del PSUM, mucha gente del PSUM empezó a penetrar ahí, a la dirección sobre todo.
Como el comité ejecutivo que había quedado no tenía ningún partido, ninguna afiliación, entonces los del PSUM se le empezaron a acercar y a darles sus lineamentos: que para acá, que para allá, incluso los invitaban a hacer sus reuniones allá en la calle de Monterrey en donde está el local del PSUM. Hubo varias entrevistas con Valentín Campa, algunas con Pablo Gómez y entonces empezaron a meter gente del PSUM, sobre todo gente que había sido despedida del SUTIN.
Los chavos empezaron a hacer trabajo sindical, entonces, se veía claro que el PSUM ya había entrado ahí y mucha gente ya no estaba de acuerdo, se quiso dar una discusión, pero la empresa planteó un reajuste de personal. El sindicato le dijo a la gente que dijera si eso era conveniente o no, la gente lo rechazó, pero algunos dijeron que sí querían irse.
Entonces se buscó que les dieran una buena liquidación; se fueron 92 gentes; eso fue casi a fines de 1985. Se logró que se les diera arriba de lo que marca la ley: 3 meses más 20 días por año de labor y 12 días por año de antigüedad, salarios devengados, vacaciones ...  todo.

Y DESMANTELAMOS A LOS CHARROS VIA EL RECORTE

Bueno, entre esos 92, el comité ejecutivo astutamente invitó a los charros a que se fueran y como muchos eran ya viejos, sí aceptaron porque les convenía y, ¡órale!, se fueron 40 ó 50 charrotes de los más fuertes, entonces los desmantelamos y ahí acabó el movimiento que se venía generando por lo del partido.

BALEARON A NUESTRO SECRETARIO GENERAL

Ya quedamos más fortalecidos los de la Roja, se terminó la revisión del contrato 85‑86. Fue cuando balacearon al secretario general Guillermo Fernández Pineda; él es de Apan Hidalgo, no se supo nunca, ni se aclaró bien si había sido con relación a la huelga o si él tenía un pleito por allá, esto porque después se supo que tenía unas tierras que se las habían invadido unas gentes, para sacarlas las denunció y las metieron al bote.
Cuando salieron se vengaron en una fiesta a la que había ido, estuvo a punto de morir, estuvo 15 días inconsciente con dos balazos en la cabeza. En este problema intervino Fidel Velázquez y el resto del comité ejecutivo, se empezó a buscar apoyo y a denunciar que se trataba de una agresión de la empresa, pero la verdad es que no se supo por qué fue.
En el tiempo que estuvo inconsciente, de enero a junio de 1986, tomó las riendas del sindicato el secretario del Interior porque era el que tenía más conocimientos políticos. Pero resulta que este hombre era de la Corriente Socialista y empezó a hacer campaña para su organización, metió mucha gente de él a las plazas que había, ya no daba chance de que entraran familiares, ¿no?; tampoco avisaba a todo el personal cuando salía una.
El se fue para arriba y el resto del comité ejecutivo se hacía pato, se los envolvió y las plazas se las repartían entre ellos, eso motivó mucha desconfianza; en las asambleas se trataba el problema y no decía nada en claro.

MI SEGUNDA HUELGA

Hicimos una huelga por aumento salarial en 1986, logramos un aumento del 18 por ciento. Entonces, se empezó a recuperar el secretario general y un poco inválido regresó a la dirección. Cuando volvió se dio cuenta de que estaba perdiendo el poder y en una asamblea dijo que regresaba porque había muchos problemas en el sindicato y que él no estaba de acuerdo; tomó las riendas de nuevo.

NOS CALENTAMOS Y NOS FUIMOS A LA  HUELGA POR AUMENTO DE EMERGENCIA

Se vino lo del aumento de emergencia que estaba demandando el Congreso del Trabajo, muchas organizaciones se fueron a la huelga y nos calentamos también. Para ese tiempo la empresa ya había sido adquirida por Valores Industriales S.A., que es filial del grupo Monterrey, entonces ellos eran ya los dueños de la Cervecería Moctezuma y empezaron a despedir a la gente del trabajo arbitrariamente, sin causa justificada y cada vez más arreciaban la represión.
Nos fuimos a la huelga el 20 de octubre del 86 por aumento salarial de emergencia. No nos ofrecieron nada durante las pláticas y después tampoco. Como a los 8 días citaron al comité ejecutivo y con ellos fuimos mucha gente de base. Ahí nos entregaron un documento oficial en donde decían que la compañía cerraba por problemas financieros y económicos, que la Cervecería Moctezuma les había retirado la concesión pero que no querían dejar a los trabajadores sin nada y que por ello nos ofrecían la liquidación conforme a la ley.
Eso fue el 4 de noviembre de l986. Hicimos una asamblea para informar a la gente, la gente dice:
-No, no aceptamos la liquidación y continuamos la huelga por aumento salarial de emergencia.
Empezamos más fuerte el movimiento, hicimos mitines en la secretaría del Trabajo, en la Cámara de Diputados, en el Zócalo, ahí inclusive hicimos una huelga de hambre, pero nada se resuelve, la empresa sigue aferrada en que cierra.

SIGUE LA EMPRESA AFERRADA EN CERRAR

LLega diciembre y se informa que la empresa no abre y sigue aferrada en cerrar. La gente empieza a decir
-¿Qué onda?, ¿qué pasa?
En ese tiempo habíamos sobrevivido con los pocos fondos que teníamos y con la solidaridad que nos hacían organizaciones como el STUNAM, SITUAM, CONAMUP y organizaciones pequeñas.
Yo incluso había conseguido apoyo de los curas, eran padres de las iglesias; nos dieron dinero los padres de la iglesia de San Pedro Toltepec y en la Iglesia de la Magdalena Mixhuca nos dieron leche y ropa. En otros lados conseguí despensas y en las fábricas íbamos a botear. SITUAM nos dió 8 millones de pesos. Con todo eso iba sobreviviendo el movimiento.
Para ese tiempo la empresa mete gente y volantes en donde dice que el comité ejecutivo está amolado, que son puros comunistas, que están ahí y que lo que quieren es acabar con la fuente de trabajo, que más bien ya acabaron con ella, que ahorita había dinero para la liquidación pero que si no íbamos por ella, después quien sabe si la habría.
También metieron esquiroles los que le decían a la gente que la empresa estaba liquidando en una oficina que quedaba en la calle de Varsovia; y empezaron a acarrear a la gente para allá y se empiezan a llevar a muchos compañeros, sobre todo porque es diciembre y los gastos son muy grandes, con eso de los regalos, la cena de Navidad y todo eso; yo creo que la gente al encontrarse apretada empieza a ir por su liquidación. Cuando la gente llega con el patrón, la empresa le hacía un finiquito, creo que sólo daban los 3 meses y los salarios caídos; entonces los compas que van allá se llevan muy poco de liquidación. Para finales de enero ya empiezan a dar los 3 meses y los 20 días por año y se va otro bonche, se empiezan a ir 50, 100, 150, 200, se van fuerte.

HICIMOS UNA HUELGA DE HAMBRE

Fue por eso que nosotros hicimos la huelga de hambre para ver si de esa manera se solucionaba el conflicto; y 50 compañeros la hacen fuera de la Catedral de México. La hicimos el 17 de enero de 1987, duró una semana, yo no la hice porque andaba consiguiendo solidaridad y sobre todo propaganda.
Estuve difundiendo la huelga de hambre, fuimos a Radio Educación, ahí dimos una entrevista, también al canal 7 de televisión en donde se hizo un reportaje de nosotros, en ese reportaje salió el secretario general otro compañero y yo. Sí, ahí salió lo de la huelga de hambre y un mitin que teníamos en Conciliación en ese momento.  Fui también a Tuxtepec Oaxaca, a un congreso de la CNTE y a ciudad Sahagún a la DINA, fui a Cuernavaca con los del SUTLAC que también tenían broncas.
En enero, la empresa empieza a ofrecer un poco más de dinero y también empieza a mandar telegramas a las casas de los trabajadores, en ellos decían que estaban a punto de cerrar la liquidación y que todo iba a pasar a manos de un síndico, que después ellos ya no se hacían responsables de nada, y se fue otra desbandada, ya quedábamos nada más 300 compañeros que aún seguimos batallando.

EMPIEZA A FLAQUEAR NUESTRO ABOGADO

Pero empezó a flaquear el comité ejecutivo y el asesor jurídico, Carlos Fernández del Real. Como se estaba yendo la gente en desbandada, entonces Carlos Fernández del Real en una asamblea planteó que como la  empresa se estaba llevando a la gente entre las patas y que como planteaba que nosotros nos estábamos oponiendo a la liquidación, se la teníamos que revertir, que por ello les dijéramos a los compañeros que él también podía arreglar lo de su liquidación, que sólo bastaba que pasaran con él porque él podía lograr un poquito más de la empresa.
Eso dijo en la asamblea y luego luego se comentó que Fernández del Real estaba arreglando la liquidación. La gente empezó a decir:
-Qué onda, ¿no que estábamos luchando por la fuente de trabajo? ¿porqué el abogado dice que va a arreglar la liquidación?
Pues si ya se dobló la cabeza ahora sí ya se llevó la jodida a esto. Mucha gente se va a ver a Del Real, éste les dice:
-Yo nomás de todo lo que se consiga les voy a cobrar el 3 por ciento.
Luego luego la empresa saca un volante en donde dice que si Fernández Del Real nos cobra el 3 por ciento, ella no nos cobra nada. Entonces la gente ya no va a ver al abogado y se va directamente con la empresa y así más compañeros se van.

YA QUEDAMOS SOLO 250

Quedamos ya 250, Del Real con esto se había desacreditado con toda la gente. Entonces empieza a decir el comité ejecutivo que la empresa ya no va a abrir, que ya quedamos muy pocos y que lo que procede es empezar a negociar la liquidación para ver si la podemos sacar lo mejor posible, que mientras teníamos la huelga y que ... no había problema.

DEJAMOS PINTADA LA BANDERA ROJINEGRA

Para esto, nosotros aparte de los depósitos grandes, teníamos varias bodegas pequeñas en el centro de la ciudad, eran como 20. Las teníamos ahí porque la cerveza la teníamos que repartir en diablitos, porque en esos lugares no podían entrar los camiones de carga, se repartían en las calles de Mesones, Bolívar, Isabel la Católica, en la Zona Rosa.
También teníamos tomadas esas bodegas con sus banderas de huelga y sus casetas de guardia y todo, pero al momento en que se va mucha gente, tuvimos que dejar únicamente las banderas rojinegras pintadas y retiramos las guardias y las casas de campaña. 
Después también hay problemas porque ya no se alcanza a cubrir varios depósitos grandes, eso porque   mucha gente ya no va a las guardias, aunque no se han liquidado ya no asisten. Depósitos grandes como el de Nezahualcóyotl dura varios días abandonado sin que nadie llegue a hacer guardia, la gente de Ermita tuvo que ir para allá, así le hacíamos, pero cada vez nos costaba más trabajo hacer las guardias y la empresa no cedía.

LA EMPRESA METE CERVEZA CLANDESTINAMENTE

Otro problema que nos afectó mucho es que la empresa estaba introduciendo cerveza en forma clandestina al DF, es decir que nosotros teníamos la concesión única y exclusiva de repartir ese producto de Moctezuma en el DF y se estaba introduciendo por medio de terceros. LLegamos a decomisar varios tráilers y camiones que se presentaban con la cerveza, ¡órale!, los llevábamos a las guardias de Ermita, en Vallejo, en Neza; los dejábamos afuera y ahí teníamos miles de cartones, pero aún así no nos dábamos abasto.
Muchos nos fuimos a las carreteras para desde ahí detectarlos, porque los teníamos que agarrar cuando los fueran a descargar, entonces en varios coches de los compañeros estábamos en la entradas de las carreteras de Puebla y Toluca, pero se nos metían luego por otros lados, por Chalco, por Xalostoc entraban tráilers y camiones.
Empezamos entonces a recorrer los centros comerciales como Aurrerá, Comercial Mexicana, Gigante, todos estaban llenos de cerveza que había llegado durante la huelga. Nos empezamos a quejar ante la Junta de Conciliación, pero la Junta nos dijo que eso era cosa del Departamento del Distrito Federal, hicimos un mitin ahí y tuvimos una audiencia con Aguirre Velázquez y una entrevista con Cosío Vidaurri; les dijimos como estaban las cosas, lo que estaba sucediendo, que introducir así cerveza era violar nuestro derecho de huelga. Ellos sacaron un desplegado en los periódicos en donde advertían a los comerciantes que se abstuvieran de comprar a Moctezuma porque había una huelga y que los establecimientos que lo hicieran serían sancionados. Nada más que quedó en eso, en palabras, porque nunca se sancionó a nadie y siguió entrando cerveza clandestina.
Sí agarrábamos a unos, pero otros se nos iban, eso perjudicó mucho a la huelga, porque la empresa seguía vendiendo su producto aquí en la ciudad.

MUCHAS TIENDAS PEQUEÑAS NOS APOYARON

Hicimos unos volantes para pedirles a las tiendas pequeñas que se solidarizaran con nosotros y que no compraran cerveza a Moctezuma, muchos sí aceptaron, incluso cooperaban en el bote. Otra cosa que sí nos funcionó es que hicimos llamados al pueblo para que no consumiera cerveza Moctezuma, bueno, era una campaña en contra del grupo VISA. Pero aún así se seguía yendo gente y nos seguíamos debilitando y más aún cuando el comité y el abogado plantearon que había que negociar la liquidación.

Y  PLANTEARON  LA FORMA  DE  LA     LIQUIDACION

Ellos se presentaron con la empresa planteándole, bueno, vamos primero a resolver sobre el aumento de salario de octubre que fue por lo que estallamos la huelga, después vemos lo del aumento de enero y al final nos plantean de qué manera nos van a liquidar, si nos conviene bien, sino seguimos.
La empresa le entró, dijo:
-Por lo de octubre doy el 20 por ciento, por lo de enero de 1987 el 26 por ciento, que sea el 50 por ciento de los sueldos caídos.
Con esto los que queríamos seguir el movimiento dijimos:
-Ya podemos entrar a trabajar ya no hay problema.
-Eso nunca, eso no se puede hacer.
Dijeron los de la empresa.

EN ABOGADOS LA EMPRESA ESTABA FUERTE

La empresa estaba asesorada por bufetes jurídicos poderosos, trajeron gente de Monterrey y de Orizaba, del grupo VISA; y de aquí agarraron a dos abogados fuertes Como Rafael Lebrija que es subdirector del Seguro Social, presidente del Club Atlante y tiene un puesto en la Federación Mexicana de Fútbol Asociación y el otro era Carlos Buchanan; entonces estaban fuertes los abogados, ¿no?, y estaban aferrados a no querer abrir.

LA JUNTA DE CONCILIACION Y ARBITRAJE TAMBIEN APOYA AL PATRON

Lo que también vi es que la Junta de Conciliación y Arbitraje estaba en colusión con la empresa. Y es que nosotros teníamos desde octubre la huelga y hasta fines de noviembre nos dan la calificación, que logramos por la presión que se estaba haciendo en la Cámara de Diputados y en el Zócalo.
Otra cosa importante que no sé si nos benefició o nos perjudicó es que las autoridades insistían mucho en que pidiéramos la imputabilidad de la huelga, nos presionaban mucho para que lo hiciéramos, incluso el presidente de la Junta Antonio Villarta nos lo decía.
Nuestro abogado nos planteó que no era conveniente y nos fuimos así. La empresa amenazaba que una vez que estuviera arreglada la huelga, ella iba a meter un documento de quiebra, que tenía documentación para justificar eso y que todo el problema entonces pasaría a manos de un síndico y que entonces a ver de a como nos tocaba.

Y SE NEGOCIA LA LIQUIDACION

Estuvimos negociando hasta que la empresa dijo:
-La liquidación consiste en los 3 meses, los 20 días por liquidación, los 12 por antigüedad con salarios tabulados.
Le dijimos que era muy poco, que a lo mejor los trabajadores no aceptaban. Ya los trabajadores sabíamos que se estaba negociando la liquidación, pero ante ellos demostrábamos que no, porque el comité ejecutivo quería sacar un poco más.
Fue una cosa muy astuta del comité ejecutivo y del abogado que nos metieran a jugarle a la liquidación, entonces la empresa dijo que nosotros qué pedíamos, se le dijo que una cantidad fija por el Contrato Colectivo y que la liquidación no fuera con salario tabular sino integrado.
Nos preguntaron que cuanto pedíamos por el Contrato, le contestamos que 3 meses por cada trabajador, la empresa dijo, no, es muchísimo, nos ofrecieron 10 días y estuvimos negociando hasta llegar a que fueran por el contrato 30 días. Pero les dijimos que se firmaría hasta que la asamblea lo aceptara.
Todavía se negoció con lo del sueldo integrado, la empresa nos preguntó que cuanto sería por lo de las prestaciones, por lo de la despensa, lo de las becas, la ayuda de juguetes, lo de la cuota del Seguro Social. El salario tabular nosotros lo teníamos en 3 mil 100 pesos diarios y una vez que hicimos las cuentas del salario integral éste subió a 6 mil 200. Entonces en base a eso se iba a hacer la liquidación de los 3 meses, de los 20 días por año, de los 12 días por antigüedad y del 50% de los sueldos caídos, más un mes por lo del Contrato Colectivo, la parte proporcional de vacaciones, de aguinaldo. Ese fue el paquete que se llevó a los compañeros para que tomaran una decisión de si continuábamos el movimiento con 235 compañeros o aceptábamos.

LA RAZA ACEPTO LA LIQUIDACION PORQUE YA ESTABA TRABAJADA

Ya para eso la gente quería la liquidación, ¿no?, y sobre todo porque ya estaba trabajada por el comité ejecutivo y por el abogado. Este decía que ya no había salida más que la liquidación y que con trabajos se había logrado sacar eso. Los compas entonces empiezan a echar lápiz y ven que alcanzan los 8, 9, 10 millones de pesos y la gente dice:
-Nos vamos, no hay bronca.

NUESTRO ABOGADO LE COBRA A LA EMPRESA SUS HONORARIOS

A mí me tocó entrar a la negociación y lo que sí pasó es que hubo una transa gruesa en la que no estuvimos de acuerdo los comisionados. Resulta que el abogado le planteó a la empresa, ya después de que hubimos negociado todo, que nosotros ya estábamos de acuerdo en aceptar la liquidación, pero que él siempre había cobrado algunos honorarios y que se los estaba planteando, la empresa le dijo:
-¿Usted cuanto pediría?
Fernández del Real planteó entonces que había otro pequeño problema de que el secretario general sufrió un accidente, que no sabíamos si por culpa de la empresa o por alguna otra causa, pero que había quedado inválido, que tenía la cabeza de lado y de una pierna rengueaba, que entonces no iba a poder trabajar por toda su vida y que necesitábamos asegurarle su futuro, que por eso estaba pidiendo un porcentaje de la liquidación para ellos.

EN  LA  VOTACION SIEMPRE NOS CHINGABAN

Poco antes de hablar con la empresa, se había comentado entre nosotros y el comité ejecutivo que nadie comentara esto de pedir honorarios por el abogado, que nosotros le íbamos a pagar; y aún más, el abogado general dijo que eso era deshonesto, pero que si nosotros lo queríamos para él, él lo aceptaba, ¿no?.
Pero como esa comisión estaba integrada por 8 compañeros de los que solamente 3 éramos de oposición a las posiciones que el comité y abogado tenían, a veces entreguistas y que buscábamos que el movimiento no se entregara tan fácil, mucho menos solapar eso de pedir para el abogado y el secretario general.
Pero resulta que la democracia es por mayoría de votos y por ahí nos chingaban siempre porque en las votaciones siempre ganaban las posiciones de ellos. Y es que estaba en la comisión un hermano del secretario general, un sobrino del secretario del exterior y así, amigos de ellos. Ellos decían -vamos a votar si guardamos este secreto.
-Pus, chin, se guardaba ... y que la jodida y por votación.
Así nos chingaban siempre, nos amarraban en la mesa de negociaciones, nos ataban las manos los compañeros del comité ejecutivo. Decían cuando hablábamos que no entendíamos que si la mayoría decía una cosa, ni modo, nos teníamos que disciplinar. Así ellos lograron que les diera el patrón ese dinero para el abogado y secretario general, les dieron bastante dinero, les dieron el 3.5 porciento de toda la liquidación, ¡imagínate! se la repartieron entre los dos. Aparte el secretario general se llevó sus 9 millones de pesos por su liquidación y el abogado le dimos poco antes de la negociación, 10 millones de pesos porque decía el secretario general que ya no tenía para seguir atendiendo nuestro pleito, eso fue solamente un mes antes de que todo terminara.

CAPITULO III. LOS PARTIDOS POLITICOS

EN LA MOCTEZUMA NOS CUESTIONABAN GACHO

Yo vi como los partidos políticos que actuaban en la Moctezuma representaron un problema grave, porque ellos se dan a conocer abiertamente, incluso, muchos se vanagloriaban de ser del partido creyendo que con eso la gente los iba a seguir. Sobre todo lo que veía era que la gente del PSUM eran puros chavos intelectuales, ¿no?, ellos conocen muchas cosas en teoría, porque son chavos estudiantes que están en la universidad. Entonces ellos tienen en la mente pura teoría y cuando tratan de explicar algo a un trabajador lo hacen en esos términos de lo que han estudiado en las aulas.
Cuando los oía yo sentía que jamás los habían vivido en la práctica, porque jamás habían sido obreros. Ellos llegan a una fábrica como intelectuales para desarrollar un trabajo político, que es muy distinto a uno que es obrero y que después empieza a hacer un trabajo sindical.
Ellos llegan al comité ejecutivo metidos a fuerzas, entonces no se pueden adaptar, incluso, había muchos que ¡¡no tomaban!! y que veían a un compañero que se estaba orinando y lo cuestionaban gacho, le decían que eso no estaba bien.
-No sea usted cochino.
Y cuando un trabajador estaba comiendo y se le escurría un poco de comida de la boca, lo cuestionaban feo y así, cuando decíamos:
-¡Oye, hijo de tu puta madre, sabes qué.
También lo criticaban, nos criticaban nuestra forma de hablar. Era como queriendo decir, como queriendo hacer ver que el trabajador era muy vulgar, que el trabajador era muy cochino. Eso a los compas les molestaba, porque hay que corregir esas cosas pero no así. Entonces se convertían en sus enemigos y no confiaban en ellos, así tengan buenos rollos.

NO SE DAN A ENTENDER

Luego tampoco se dan a entender; porque en las asambleas la gente del PSUM se paraba a hablar y soltaba un rollo que en verdad la gente no entendía, usaban términos ya muy avanzados. Comenzaban a decir:
-No compañeros, la lucha de clases en la que estamos inmersos nos obliga a definir la caracterización coyuntural del momento en que estamos viviendo por ello...
o hablaban de la carestía o de la austeridad, que de la línea política, que de la política de alianzas y uno decía:
-Miren, eso no conviene, pá que chingaos sirve.
Cuando un obrero tomaba la palabra decía:
-Miren, la neta, aquí nos están chingando la madre, estos cabrones dicen que la empresa está en quiebra, vamos a sacar el buey de la barranca.
Y así más o menos nos entendíamos, pero si se les decía a la gente que no que la austeridad, que la crisis; no, pura madre, no entendíamos. Por ahí se veía que estaba la diferencia; ellos me decían:
-Bueno, porqué a ti si te hacen caso.
-Es que yo soy obrero desde antes.

LUEGO USAN ROPITA MUY ACA

Luego, van llegando en sus coches, ¡tienen coche! y la gente dice:
-Y ¿este güey?, obrero y con coche, bien fino, zapatos bien buenos y ropita muy acá, bien vestiditos.
Por ahí también hay algo de distanciamiento ... y luego sus rollos y luego que comienzan a querer hacer proselitismo: que quieren afiliar a la gente, que quieren reunirla a fuerzas cada 8 días, en reuniones maratónicas.
Los empiezan a invitar para hacer un círculo de estudios, entonces, los citan en un lado a las 8 de la mañana en un lugar que estaba allá, por el centro de la ciudad, por las calles de Tacuba.
Yo asistí a una de ellas, fuimos como unos 20 compas, a la segunda reunión ya fueron 15, luego 10, se quedaron solamente los 5 que ya tenía desde antes en el PSUM.
LLegábamos a las 8, pero ellos una o dos horas después, empezábamos con la orden del día: que la jodida, que esto así y esto así, que solidaridad y que, qué ...  y ya dieron las 2 ó 3 de la tarde y el trabajador pues se aburre, esos son sus días de descanso, los sábados y domingos y luego que los ocupe en rollos; van una vez, pero después ya no les interesa.
La gente por eso los cortaba un poco. Y la verdad es que estaban los del PSUM, los de la Corriente Socialista, los del POS y algunas otras gentes de izquierda, pero los que más destacaron fueron esos.
Bueno, cuando tiramos a los charros se encontró mucha propaganda del PRI, en los camiones aparecía propaganda del PRI en donde decían por quien deberíamos de votar, creo que se lograron ubicar como a 5 ó 6 compas que militaban en ese partido, porque les dieron casa en INFONAVIT a los cabrones, era gente de Herrera Arango que es diputado y que seguía impulsando por medio de ellos su planilla verde.

NOS ENTREVISTAMOS CON HERRERA ARANGO

Durante la última huelga, nosotros fuimos a ver a Herrera Arango y le dijimos que nos apoyara porque nosotros también éramos de la CTM, pero a mí personalmente me lo dijo
-no compañero, no me venga con cuentos, cuando yo le he oído a usted decir que chinguen a su madre los de la CTM, que chingue a su madre Fidel Velázquez, siempre lo ha dicho y ahora me viene a decir que también es de la CTM
le respondí que la decisión era cuestión de la mayoría, pero me interrumpía y no me dejaba terminar diciendo que no, que no teníamos la mayoría, que nosotros nos imponíamos, que éramos gente de izquierda, que no le fuéramos a decir que la mayoría. Así nos contestaba Herrera Arango, nos rechazó completamente el viejo; discutíamos así las cosas y no nos apoyaban, nos echaban fuerte.
Una vez nos dijo:
-¿Saben qué muchachos? la empresa tiene un plan y se los van a joder y conmigo no cuenten
le dijimos:
-No hay problema.

Y   TAMBIEN   FUIMOS  A  VER  A FIDEL VELAZQUEZ

Una vez fuimos a ver a Fidel Velázquez. Bueno, fuimos varias veces, en la primera entrevista fuimos 3 compas a verlo, le dijimos:
-Compañero Fidel, el sindicato de Moctezuma hizo una huelga por aumento de emergencia, en la que también usted estuvo de acuerdo .
-Sí,  dijo, ¿qué ustedes están dentro de la CTM?
Señor Fidel, ¿qué pasó?, desde 1942.
Que porque él tenía unos informes por ahí y que le dejáramos checar bien, que regresáramos al otro día para ver que podríamos arreglar. Al otro día dijo:
-Sí, ya vi como está la bronca.
-Fíjese don Fidel que la empresa no quiere dar aumento de emergencia y ofrece la liquidación, quiere cerrar definitivamente.
-No, no, no, ¿como que cierra?, eso no lo vamos a permitir nunca, nunca lo vamos a permitir, estos empresarios ?que nunca van a entender lo que es un aumento de emergencia?, dénme los teléfonos de la empresa, aquí los voy a citar, aquí voy a platicar con ellos como está la cosa y les voy a decir que tienen que dar ese aumento, aquí nada de que cierran, ellos abren porque abren, vénganse mañana.
Y sí, cuando íbamos llegando nosotros, los de la empresa iban saliendo y ya Fidel Velázquez nos dijo:
-Fíjense muchachos que la empresa no quiere abrir, oigan y ¿no les conviene aceptar la liquidación?, porque ahorita la meten a un banco y ganan más de lo que les pagan de salario
-¿Que pasó Don Fidel, no nos diga eso, ve que estamos luchando por la fuente de trabajo.
-Bueno, nos dijo, vamos a ver como abre la empresa, tiene que abrir, nada de que cierra, a ver, llamen a Pineda Serino, a ver Pineda, asesora a estos muchachos porque van a meter una demanda, empieza por la reinstalación de todos y a la empresa la vuelves a citar para mañana, vamos a presionarla para que abra, cómo que no, pus que cabrones.
-Don Fidel, nos está acusando por ahí Herrera Arango de que nosotros somos comunistas, de que somos del PSUM, cuando no es cierto Don Fidel.
-No hay problema, nos dijo, ustedes pueden ser de donde sea, me preocuparía que fueran del PAN.
Ahí vimos que Fidel Velázquez no nos iba a apoyar, que él ya se había comunicado con Herrera Arango, que incluso es su yerno y que ellos se pusieron de acuerdo de que el sindicato de Moctezuma se había desligado de la CTM y por lo tanto no había que apoyarlo.
Por eso nos fuimos a hacer lo nuestro, a continuar haciendo lo que pudiéramos, aunque veíamos que ya no se iba a lograr nada.

CAPITULO IV. LA PROPAGANDA

HICIMOS MUCHOS VOLANTES, MUCHOS BOLETINES DE PRENSA

Durante la huelga hicimos muchos volantes, muchos boletines de prensa, varias conferencias de prensa. En ellas los periodistas preguntaban mucho sobre la CTM, de como nos estaban apoyando. El secretario general siempre nos decía que dijéramos que don Fidel nos había recibido, que sí nos estaba apoyando, porque si no nos lo íbamos a echar de enemigo, cuando yo veía que el decirlo era
falso.

YO SI QUIERO SER HONESTO

En una asamblea yo sí me destapé, me dió coraje estar encubriendo eso. En esa ocasión llegaron muchos periodistas y algunos corresponsales extranjeros y muchos nacionales, había cámaras de televisión, además había una alemana y otra de Holanda; estaba Televisa y periodistas de Excélsior, de Unomásuno, de La Jornada, de El Día, de The News.
Entonces comenzó la conferencia, se comenzó a hablar ahí y como los periodistas preguntaron sobre el apoyo de la CTM, del apoyo de Fidel Velázquez a nuestro sindicato, nuestro secretario general dijo que sí lo estábamos recibiendo, entonces, yo dije.
-Si me permiten hablar, ¿saben?, compañeros periodistas, la verdad es que yo sí quiero ser honesto y que me disculpen mis compañeros, pero la verdad es que don Fidel nos dijo que nos convenía aceptar nuestro dinerito, que lo podíamos meter al banco y que con eso podíamos vivir y ganar más y como después vió que nos molestábamos, como que quiso corregir y dijo que nos iba a apoyar, pero se puso de acuerdo con Herrera Arango para que no nos ayudaran, dizque porque nos habíamos salido del huacal y que ahí nos las arregláramos como pudiéramos, eso; compañeros, hay que decir que nosotros estamos dentro de la CTM y que nos relegan hoy porque tenemos un comité democrático, que nuestros representantes son trabajadores, que el secretario general es obrero, otros son tractoristas o choferes y así todos son trabajadores y que tenemos un sindicato fuerte, que por eso habíamos logrado algunos aumentos y que por eso la empresa nos está reprimiendo, que le pedimos el apoyo a Fidel Velázquez pero, ?qué es lo que pasa?, que nos invita a aceptar el dinero de la liquidación cuando nosotros lo que queremos es nuestra fuente de trabajo.
Bueno, en algunos periódicos salió y en otros no.

CAPITULO V. LA LIQUIDACION DEL SINDICATO DE MOCTEZUMA

¡¡NI MODO COMPAS NOS GANARON EL MOVIMIENTO !!

Cuando se terminó el conflicto, teníamos 2 camionetas Combi y un Volskswagen, muchos aparatos electrónicos: como fotocopiadoras, quemadoras de esténciles electrónicos, máquinas de escribir, estantería y un terreno grandísimo que todavía tenemos en Buena Vista por donde están los trenes. Hicimos una asamblea general para ver qué hacíamos con los bienes y se decidió por mayoría que se regalaran algunas cosas a organizaciones solidarias, a algunas, no a todas.
Se regaló el mobiliario, las máquinas de escribir, los estantes, los lockers y la papelería; las Combis y los aparatos electrónicos se vendieron y ese dinero se repartió equitativamente entre toda la gente.
Empezamos a buscar a quien vender las cosas, fuimos a ver al SITUAM porque nos había dado mucha solidaridad y le dimos preferencia, vinieron a ver las unidades y se interesaron por las unidades, eran modelos 85, 84 y 79 les dijimos tanto y nos lo pagaron.
Empezamos las pláticas sobre el terreno, les pedimos 25 millones, ellos dijeron que no tenían dinero por el momento y se les dio un plazo. Después se les vino su huelga y ya no se supo más. Se nombró entonces al secretario general como depositario y que cuando vendieran el terreno llamara después a la gente.
Los quema esténciles y el mimeógrafo se le vendió en 7 millones al sindicato de Square D, algunos muebles se les dió al Pato Pascual, los trastes a la CONAMUP; al 19 de septiembre se le dio un escritorio y una caja fuerte, a los curas de por ahí les dimos una máquina de escribir un escritorio y una caja fuerte.
Así se iban repartiendo todas las cosas, a los compañeros de la zona norte se les dieron otras cosas, a Zapata Hermanos y también a los de Mabe se les dieron algunas más. Cuando entregábamos las cosas yo decía:
-Ni modo compas, nos ganaron el movimiento, aquí está este aparato, nomás firmen el recibo y digan qué es lo que necesitan.
-No, pus dame esto y dame esto.
-Pus,  ¡sale!
Se lo llevaban y adelante, ni modo.
Sí se siente feo, un poco de tristeza por la derrota del sindicato, porque se acabó el sindicato de Moctezuma que tenía una antigüedad desde 1942, era ¡viejísimo!. Por la derrota nos sentíamos muy tristes, pero al dar la solidaridad como que uno correspondía un poco a la que habíamos recibido durante el movimiento.

Y QUEDAMOS DESEMPLEADOS

Y pus le seguimos una vez que todo terminó porque había que dar la lucha por conseguir fuente de trabajo para todos; es que todos habíamos quedado desempleados, ¡gacho!, ¿no? Entonces andábamos pidiendo a organizaciones solidarias para que nos dieran empleo, formamos acá en el sur un comité de desempleados de Moctezuma, nos reunimos unos 22 compañeros junto al secretario del Exterior, porque a él lo conocen en muchas partes, a mí también me conocen, ¿no?; pero para dar una plaza por solidaridad debe uno de llevar una carta firmada por alguien del comité ejecutivo.
Con el secretario general se habían ido algunos compañeros y formaron su comité de la zona norte; ha habido enfrentamientos con ellos, nosotros los estamos quemando por lo de la liquidación, pero más que eso estamos luchando por entrar al STUNAM, a Square D, a UPANASA, al SITUAM; eso porque son los únicos sindicatos que pueden darnos empleo, porque en otros lados no nos lo van a dar por lo quemado que estamos.

LA ENSEÑANZA

Ya después de todo esto, empezamos a hacer un análisis de qué fue lo que en realidad pasó, que fue lo que motivó que se destruyera el sindicato de Moctezuma y por qué han destruido a otros sindicatos como el SUTIAC de Cuernavaca, el de Kelvinator, el de Across.
Bueno, lo que nos afectó mucho es que se nos fue yendo la gente, vimos que la gente no participaba, así, de lleno, en el sindicato y en la huelga, porque la cuestión para ellos era nada más lo económico, porque el trabajador sabe que solamente con una huelga va a lograr un aumento y como representa económicamente más dinero, me aviento, pero el trabajador que piensa así te aguanta 8 días, 15 días, a veces hasta un mes, con trabajos ¡hasta un mes!.
Entonces empieza a ver que se ahoga por la cuestión económica y porque no le interesa hacer una guardia; los trabajadores no queremos ir a botear, tuvimos ese problema que de 20 iba a botear uno; ¡no salen a volantear! y eso lo va ahogando, si no salen a volantear no tienen recursos económicos y si no tienen recursos económicos no tienen ánimos para continuar el movimiento. Entonces eso los derrota moral y físicamente.
Y es que lo que motiva que así actuemos es que los trabajadores no estamos preparados desde un punto de vista clasista, que no tenemos conciencia de clase y ¿eso por qué? porque el sindicato no se ha preocupado por educar a la base, el sindicato entendido como la dirección, que se preocupa más por administrar al sindicato, cuando lo que se necesita es educar a la gente, es decir, transformar el ser un sindicato administrador, en un sindicato educador, que tenga una escuela.
Sabemos que no vamos a preparar a toda la gente, pero sí podemos tener a una mayoría educada, para tenerla firme en los tiempos de paz y lista para los tiempos de conflicto.
Desde que salimos de un conflicto se tienen 3 ó 4 meses para dar un curso, pero para dar ese curso necesitamos tener una escuela, los sindicatos deben preocuparse por tener una escuela sindical y a la vez cultural, en donde se den cursos de primaria, porque hay muchos obreros que ni eso tienen, luego de secundaria y si se puede preparatoria, pus también. Nosotros teníamos los fondos sindicales, había bastantes millones; se llegaron a juntar 100 millones de pesos en el banco, teníamos el terreno, yo les decía en las asambleas.
-Compañeros, aquí está este dinero, ¿porqué no lo sacamos y construimos unos salones, un auditorio y hacemos una escuela sindical en el terreno que tenemos?. Podemos contar con la solidaridad de nuestros compañeros maestros de primaria, secundaria, de la Universidad, del Politécnico, de la Metropolitana, ellos van a venir a darnos las clases y con eso vamos a crear las condiciones para aguantar una huelga larga, los comités ejecutivos deberían de preocuparse por tener firme a su base, sino ¿quien los sostiene a ellos?, porque, ¿saben por qué se sostienen?, por los reglamentos legales, porque tienen el poder legal, pero el poder real no lo tienen, ellos están ahí por ese poder formal o real y se tienen que sujetar a lo que está establecido en las relaciones de trabajo. Incluso cuando un compañero no está de acuerdo con ellos, pueden despedirlo del trabajo. En Moctezuma despidieron a algunos que se opusieron así, fuerte, al comité ejecutivo. Por eso cuando los trabajadores no están firmes en una huelga medianamente larga, se van, se van, esa cuestión yo sí te la quisiera hacer ver, para que ojalá la puedan retomar otros sindicatos.
Lo principal es la educación de los trabajadores, yo pienso que ésa es la tarea, nosotros no podemos seguir cometiendo errores, no podemos seguir el aventurerismo de las direcciones caudillistas, de unos líderes así, que nos avienten a la huelga, porque ellos lo tienen claro, o sea que hay un grupo que tiene clara la lucha sindical y ahí van ...  y se llevan a la base a las asambleas.
La base siempre es muy paternalista con el comité ejecutivo y si el comité ejecutivo dice:
-¡Huelga sí!
-Pus vámonos a la huelga.
Y el que no dice huelga, le dicen charro.
Porque quisiera que lo que pasó en Moctezuma no se vuelva a repetir, porque los que estábamos al frente de la huelga éramos un grupo de 40 ó 50 gentes cuando mucho, para dirigir a 888 trabajadores, entonces esto motivó que la gente se empezara a ir porque no sabía para qué continuar la huelga y cómo sostenerla.

MOCTEZUMA HOY

Finalmente Cervecería Moctezuma después de que destruyó a nuestro sindicato, cambió de nombre y de razón social, le pusieron Distribuidora de Colima S.A.; pero los dueños son los mismos: el grupo VISA.
Están trabajando normalmente, lo que hicieron fue pintar los camiones; contrataron nuevo personal a contratos de 28 días y salario mínimo y algunas cositas leves que les dan.
Sí les está funcionando su política, por eso hoy no podemos lanzar a la gente a la aventura, porque en este período de crisis, el gobierno lo que quiere es destruir a las organizaciones, destruir los sindicatos, sobre todo con eso de la reconversión industrial, del saneamiento de la economía, ellos vienen duros sobre la destrucción de los sindicatos y no nos queda otro camino más que ir negociando algunas cuestiones económicas.
Pero por otro lado tenemos que dedicarnos a preparar a la gente, a la gente en general, no nada más a unos cuantos, porque entonces en eso se convierte el sindicato, en el sindicato de unos pocos.
Yo creo que la gente que trabaja en lo que fue Moctezuma, se va a volver a organizar, por algún tiempo va a estar muy controlada, porque inclusive ya me contaron cuando platiqué con algunos trabajadores nuevos que vienen a repartir por mi colonia, a los que les conté nuestra lucha.
Que de repente llegaron unos señores ahí y les dijeron que ellos eran los de su sindicato, llegaron con sus trajes, así, así, creo que son de la CROC, que es la que tiene el Contrato Colectivo de Orizaba, esta gente es un poco como accionistas de la fábrica, nunca ha hecho una huelga y tiene una existencia, el sindicato, desde 1932. Están muy aliados con el patrón, son terratenientes, tienen por la región muchas tierras, cines, unidades habitacionales y hasta un teatro en Orizaba.
En esta lucha del sindicato de Moctezuma no sólo yo sino creo que todos, aprendimos mucho, fue una experiencia muy grande, recurrimos a todos los foros, recibimos poco apoyo de los sindicatos independientes y nada de otros. Yo creo que porque no se ha desarrollado eso de la solidaridad, en donde quede claro que se tiene que brindar apoyo a organizaciones hermanas en lucha.
También quedó claro que las autoridades del Trabajo están bien coludidas con la empresa. Pero sobre todo la experiencia sirve hoy más que nunca, ya que la crisis viene golpeando a las organizaciones y que ésta orilla a los trabajadores a la miseria. Hoy existe un golpeteo a las organizaciones sindicales y las organizaciones no responden porque la gente no está educada políticamente, porque hoy nos enfrentamos a una burguesía y a un Estado que conoce ¡todo! lo del sindicalismo, las cuestiones de la izquierda y, sobre todo con eso de la reconversión, también va a meter cuestiones de automatización.
Y el movimiento obrero debe plantearse el ponerse al día con las tesis modernas del sindicalismo que correspondan al momento científico y avanzado de la producción. Y si los patrones tienen una producción científica, tecnológica y automatizada, el sindicato debe también plantearse una educación sindical científica, tecnológica y avanzada. Bueno, no quiero caer en rollos que no entiendo y así menos me entiendas, pero ...
-¡O nos educamos o nos van a chingar los patrones!
Y, en fin, eso fue lo que pasó en Moctezuma, creo que puede servirte a ti y no sé si para las futuras luchas, no sé.

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