Thursday, September 13, 2012



Tadet
TALLER DE ECONOMIA DEL TRABAJO
FACULTAD DE ECONOMIA UNAM











Vida Obrera
PRESTOLITE

















SINTESIS DE COYUNTURA               

FRANCISCO MUÑOZ  A.  FERNANDO TALAVERA  A.












UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO
Director de la Facultad de Economía
Lic. Guillermo Ramírez Hernández
Coordinación del TADET
Fernando Talavera Aldana
Francisco Muñoz Apreza

Colaboradores
Fernando Serrano Ramírez
Leonardo Silva Cosca


Integrantes del TADET
Martín Rodríguez R.
Armando Gámez P
Celso Hernandez Rojas
Patricia Martínez C.
Zoila Vargas Hernández
José Luz de la Mora Zerpa
Tomás Oropeza Berumen

Edición y Diseño
Celso Hernández Rojas



Taller de Economía del Trabajo (TADET).
Facultad de Economía
Investigación y Analisís Económico (INAE)
Edificio Anexo, Planta Baja CEDEM.
Cubículo 1. Apdo. Postal 70-534
Tel. 56-22-21-02
Ciudad Universitaria, México, D.F.


Esta Reedición  Virtual es para el Encuentro de trabajador a trabajador
Junio de 1999.
Originalmente Impreso en los talleres de la Facultad de Economía. UNAM
Septiembre de 1993









PRESTOLITE

LA EMPRESA
LA LUCHA SINDICAL

La empresa se llama Industria Eléctrica Automotriz pero nosotros la conocemos como  Prestolait. Cuando entré a trabajar, yo ya tenia cierta visión de lo que se debería hacer, esto fué en agosto de 1979, entonces eramos entre 1050 y 1100 obreros; entré justo cuando los compas habían tirado a un charro que había durado 16 años como líder. Resulta que a éste señor lo pusieron y año con año vendía tanto la revisión salarial como la revisión del contrato, así pasaron 16 largos años.
Este líder era usado directamente por Abraham Martínez de la sección IV de la CTM y por los asesores de ahí, eh, éste charro fué metiendo en puestos estratégicos a primos, hermanos, compadres; pura familia, era pura gente que no se le ponía al brinco, pero, es tan pareja la cosa; tan pareja en el sentido de que toda la gente que metió a trabajar eran agitadores a su favor; porque cuando algún obrero exigía algo, él inmediatamente se enteraba porque para eso servían precisamente su familia, para ver en que departamento se trabajaba en contra del charro y soplarle, entonces él los corría por parte del sindicato.
Bueno, esos eran obreros que trabajaban para los del sindicato, pero también habían quienes aún siendo obreros, tenían contactos con los supervisores o directamente con el gerente. Entonces, prácticamente la fábrica estaba controlada tanto por la empresa como por los charros.

PROCESO DE TRABAJO

Recién entré a trabajar, empecé a observar cuantos departamentos habían, como estaba compuesto el departamento de intendencia o limpieza, el de embobinado, el de motores, alternadores y maquinados, en el cual hay puros tornos que hacen diferentes partes como tapas, flechas para motores y partes de prensa en donde se hacen ya los troqueles. También supe del departamento de ácidos, en donde, cuando un material tiene mucho tiempo y se oxida, se le da un tratamiento con ácidos, también pude observar que para distraer un poco a los obreros después de las 3 de la tarde, exactamente a las 4, empezaba el torneo de fútbol, diario había un partido, hasta los sábados.
En Prestolite entrábamos a las 6 de la mañana y salíamos a las 3 de la tarde, de lunes a viernes, ahí nos rolábamos por turnos, también teníamos una hora para descansar y pasar al comedor a tomar un vaso de leche para desintoxicarnos porque las condiciones de la fábrica, que es transnacional, son muy malas.

ESTABAN PERO MAL LAS CONDICIONES
HIGIENE Y SEGURIDAD

Estaban pero mal las condiciones, teníamos que oler desde barniz que se aplicaba a los motores y a los extractores, es un barniz que se debe aplicar  en caliente, por lo que éste esta en una parte y en otra parte ahí dentro de la fábrica y como el obrero está sin ninguna protección, se amuela pero re’ feo, y luego están los soldadores, bueno, si tú estas trabajando en embobinados, estás trabajando así bien movido haciendo una bobina, de repente levantas la cara y ¡ya!, la vista es lastimada porque los soldadores están ahí dentro trabajando.
En la fábrica no había nada que sacara el humo, éste se expandía, y con el tiempo nos fué afectando a todos, yo creo que por eso a varios compañeros les fué dando el asma. En maquinados habían tantos tornos, tanto aceite quemado, o sea, se ponía uno mal, sobre todo ese dolor de cabeza, no se diga en el  departamento de ácidos, ahí lo que más se usa es el tetracloruro y el pentacloruro, en sí se usaba, porque yo lo usé, de los demás ácidos no se cuales se usaban, aunque decían los compañeros que habían otros.
Entonces como teníamos que meter demasiada cantidad de láminas para desoxidarlas, el contrato colectivo fijaba que para evitar daños por el estar uno ahí con los ácidos, deberíamos de tomar un litro de leche diario, pero la leche no nos la daban, aunque lo dijera el contrato porque cuando íbamos al comedor nos salían conque ¡¡¡NO HAY!!!. Bueno aunque la gente se aguantaba habían cuates que se desmayaban ahí, por lo mismo, que desde las 6 de la mañana no habían comido nada, luego que no nos permitían comer ahí nada y en ayunas y uno absorbiendo esos ácidos, se ponía crítica la cosa.
En el departamento de prensa por el cansancio, porque una persona debe estar ahí sentada para estar trabajando moviendo el troquel, con tanta monotonía de la máquina, hay veces que ya ¡¡pus pasó!!, y por eso había gente como el secretario general que fué el que empezó la lucha, que ya tenía dos dedos nada más en cada mano, porque la máquina le llevó los otros.

MI PRIMERA EXPERIENCIA SINDICAL. 

Bueno, entonces, me voy metiendo a los otros departamentos, me voy metiendo al fútbol, me voy relacionando con los otros obreros.
En la fábrica nos daban contratos de 20 o 30 días, y mi primera experiencia sindical sucedió a los 30 días de haber entrado a trabajar, al cumplir el mes, pasaron 14 días sin que me dieran otro contrato, yo dije, conforme a la Ley federal de Trabajo y contra todo, yo ya tengo la planta, y pus me emocioné, me emocioné de a deveras.
Entonces una mañana después de ir al departamento de ácidos a poner la lámina a limpiar me dijeron que pasara a Personal, bueno, como yo me llevaba muy bien con el supervisor que hasta me había propuesto ser ayudante de supervisor, cuando lo vi me dijo:
--"No seas cabrón, pa’ que te niegas a firmar tú contrato, ya fírmalo, con nosotros tienen trabajo seguro, ¿o qué, te vas a ir a pelear?
Yo no le dije nada pero eso si me puso al tanto de a lo que iba a Personal.
Cuando llegué a Personal tenían así un montonzote de contratos. y es que la secretaria se había dormido, se durmió y un montón de cuates no habían firmado; entonces conforme iban llegando los compas les decía:
--Firma aquí para tú contrato de 28 días.
Y como iban llegando iban formando, pero de aquel montonzote solo 12 nos negamos a firmar.
Nosotros comenzamos a comentar:
--No, ¿porqué?, si según la Ley federal del Trabajo después de un día que venza un contrato, sí seguimos trabajando, automáticamente tenemos la planta, ¿por qué vamos a firmar un contrato de 28 días?
Cuando le planteamos esto al Licenciado de Relaciones industriales nos dijo:
--Eso será en su cabezota, aquí le firman o se van a la calle, y pus’ la mayoría dijo que nos dejara pensarlo pero todavía nos gritó:
--Ya saben o firman o a la calle.
Como no podíamos hablar ahí en la oficina, nos fuimos para afuera comentando:
Pus’ ¿que les parece?, yo no voy a firmar, si ya tengo la planta, porque no vamos a ver al sindicato?, ¿que les parece? pus’ vamos.
En ese tiempo a una de las personas que quedaron cuando quitaron al charro, la que se destacó por ser muy combativa y muy decidida, lo nombraron secretario general seccional y cuando empezó a fungir como secretario fué en la semana en que yo llevé mi solicitud, inclusive recuerdo que cuando traje mi solicitud, a mí no me querían aceptar porque vivía muy lejos de la fábrica; en ese tiempo yo vivía en Tlalnepantla, y me preguntaban:
--Tú para entrar a las 6 de la mañana ¿como le vas a hacer si no hay transporte?, mejor no, no te doy el contrato. Y así en forma muy déspota el de Relaciones Industriales rompió mi solicitud y la arrojó al suelo diciéndome:
--No hay trabajo para ti. Yo me salí muy triste, muy desilusionado y como el secretario general me había recomendado me dijo:
--¿Pus’ que pasó? ya rompieron mi solicitud, entonces el compa’ me acompañó a personal y entonces si me dieron mi contrato.

DESPIDEN A NUESTRO SECRETARIO GENERAL.

El secretario duró como 2 semanas en el puesto, porque al ver la empresa que si estaba luchando porque se respetaran aunque fuera mínimamente los derechos de los trabajadores, decide despedirlo:
--Vete con tú sindicato aquí ya no te queremos. Entonces empezó a informar que lo habían despedido y quería el apoyo de la gente.
Nos citó a las 4 de la tarde en las oficinas de la IV sección, y mientras él recogía sus cosas la empresa lo llamó y le propuso que cuanto quería:
--No pus’ si ¿cuanto quieres? hablemos de una vez, ya  ni vayas a la IV sección, y éste cuates le ocurre decir:
--No, pus’ quiero el 150% de liquidación y que me perdonen la deuda que tengo con ustedes.  Y "ahí está", y él ¡¡feliz!!. Entonces la empresa aprovecha ese momento en que el líder hace ese tipo de traición para manejar la situación a su conveniencia y luego luego mandó a su gente a que corriera el rumor de que el compa ya había firmado.
" EL NO FIRMA", decíamos todos. Yo creo que él ya no nos iba a ir a ver, pero Abraham González le habló y como fué senador o algo así, pus’ ahí estuvieron platicando, mientras nosotros hacíamos una especie de mitin para que éste cuate quedara y no lo liquidaran, no pus él salió tranquilamente, creo que medio pedo y dijo:
--Fíjense, con la empresa no se puede y yo ya opté por el 150%.¡Chin! muchos entonces hasta se la mentaron. Como éste cuate se fué, hicimos otra asamblea y nombramos a Silviano Martínez como secretario y a otro charro dentro del comité, ellos se establecieron luego luego en el localito sindical que tenemos dentro en la fábrica.
Fueron a ellos a los que les planteamos que no querían respetar nuestros derechos y que nosotros considerábamos que ya teníamos la planta, pero el charro nos dijo:
--No, como vamos a poder con la empresa, ustedes lo que tienen que hacer es firmar sus contratos.
Mientras que él hablaba, Silviano hacía señas que no y nos señalaba una maceta con una planta de adorno que había ahí, el charro siguió:
--No, lo que tienen que hacer ustedes es ir a buscar trabajo a otro lado.
Propusimos ir a la IV sección y ahí vamos todos, el secretario, el charro y los 12.
Cuando llegamos a las oficinas de la IV sección no nos recibió Abraham Martínez, nos recibió su hija, ahí nos dijo esta charra que como íbamos a poder con la empresa y dirigiéndose a uno de sus paleros le dijo:
--A ver tú, búscales un trabajo a estos en una fábrica que este por el rumbo.
Intervino entonces Silviano diciendo que conforme al articulo 39 de la ley federal del trabajo automáticamente teníamos ya la planta. Este cuate se enfrentó con todos los de la CTM, mientras que el charro seguía diciendo:
--No, no se puede con la empresa, es muy poderosa.
Coincidiendo con la charra, al fin que él también era charro, entonces nos dijeron:
--Vénganse mañana, mañana les conseguiremos trabajo, es más manden a la chingada al patrón.
--¿Pero si el patrón es el que quiere mandarnos a la chingada a nosotros?, respondimos.
Cuando salimos unos decían:
--No, que vamos a hacer, yo tengo familia, yo necesito trabajar, les dije entonces que yo tenia un conocido que era licenciado que porque no lo íbamos a ver.
--¡¡Pus’ vamos!!, dijeron todos.
Al día siguiente vimos a Rogelio y le planteamos todo, él nos dijo:
--Ustedes tienen la planta, nomás es cosa que luchen, esto como es una cosa muy sencilla no necesitan de abogados, nomás vayan con el Licenciado de la Secretaria de Trabajo y seguro que los reinstala.
Así lo hicimos, levantamos una acta en donde se tomó el nombre de los 12 y nos dijeron que para que no hubiera malos entendidos uno de nosotros llevara el acta al patrón, pero les contestamos que mejor ellos la llevaran.
Citaron al patrón y no se presentó por lo que lo multaron con $1,000, la segunda  audiencia tuvimos que llevarla nosotros, ese fué un viernes que teníamos que cobrar, y ahí vamos, llegamos como a la una de la tarde, cuando llegamos le dijimos al policía que queríamos ver al Licenciado Uriarte encargado de los a asuntos industriales.
--No, no pueden pasar.
--Es que veníamos cobrar.
--Tampoco pueden pasar.
Yo les dije:
--Vamos de todos modos ellos no nos pueden detener el sueldo y si nos lo detienen nos van a tener que pagar el 25% que la Ley marca.
Y es que el policía les avisó y han de haber pensado ¡caray! una sobre otra y luego el 25%. A los 12 nos recibió rápido y eso porque a las tres salen los del primer turno y no quería que nos vieran ahí, nos invito a sentarnos y nos dijo que quería resolver rápido el problema que había 12,000 pesos de liquidación para el que los quisiera o el trabajo para el que se quedara y una semana de sueldos caídos.
--No pus’, el trabajo, dijimos todos y empezamos a trabajar ya con la planta.

ASÍ FUE NUESTRO PRIMER TRIUNFO

No, pus’ con nuestro primer triunfo la gente empezó a sospechar del charro, y la gente que estaba ya preparando otro movimiento nos empezó a ver, Silviano tenía como asesor jurídico al licenciado Manuel Fuentes y al licenciado Romero y Velázquez, y ya tenía gente  en casi todos los departamentos, Silviano fue el que me empezó a hablar:
--Fíjate que queremos ir a la huelga, tú que opinas
Le dije,:
--No pus’ luego luego yo no tengo experiencia, no se donde me puedan usar.
A los pocos días estalló la huelga por la revisión del contrato colectivo, eso fue a fines de 1979, me mandaban de guardia a una bodega que tiene la empresa allá por Ecatepec por lo que le dije a Silviano que no, que lo que yo quería era estar en la fábrica ,y me dejaron en el turno nocturno. Así empece conocer a la gente que colaboraba con ellos, había cuates de maquinados, de embobinados, de prensa, y así ya se va viendo mejor la cosa, y yo ahí me metió con fé.
Después de estar más de 21 días de huelga, nos la levantaron y es que dentro de la inexperiencia tanto de Silviano como de nosotros no procuramos que dentro de la comisión revisora hubiera gente que lo apoyara, sino que él solo contra los charros y contra la empresa y contra todos, estaba canijo y se fue desgastando el cuate éste, entonces, por más que lo apoyábamos con ir a las pláticas, no pudo, y ya lo envolvían.
--Que miren que van a dar esto.
Pero la verdad no ganábamos nada, sólo el 50% de aumento en el salario. Durante la huelga a mí me tocaba ir a botear en las mañanas, en las tardes ir a descansar a mi casa y en la noche a la guardia, por eso, cual fue mi sorpresa que cuando llegó están levantando la huelga.
--No, pero como, en eso que llegan los charros y el gerente y que quitan las banderas diciéndonos que teníamos 3 días de descanso y que nos fuéramos a descansar.

NO ENTENDÍ PORQUE PERDIMOS

Yo si me puse a ver un poco más detenidamente la cosa, porque no entendía, que había pasado si nosotros íbamos ganando la lucha, en eso Silviano me dijo:
--No, es que no pude, me hicieron falta más argumentos, cuanto produce la fábrica para poder determinar cuanto debe ganar un trabajador.
Así fue pasando el tiempo y en la primera asamblea planteábamos la salidas del charro, nosotros planteamos que no lo queríamos, en esa ocasión Abraham Martínez llegó a nuestra asamblea, él que nunca se paraba a ver como estabamos, en esa ocasión si lo hizo.
Cuando tomo la  palabra dijo:
--¿Porque quieren quitar al compañero, si sí trabaja?
El pensaba que con su sola presencia y con  que él hablara íbamos a decir sí, si que se quede, pero le dijimos que no, que no queríamos a ese cuate, que no,0 pus’ para fuera, y ¡chín!, que sale y Abraham Martínez:
--Miren que yo respondo.
Y nosotros no, no lo queremos, ¡votación! y para fuera.
El charro salió y la cosa como que se compuso, ya no íbamos a la IV sección porque ya aquí hacíamos nuestras reuniones, a ellas iban de embobinados, de maquinado, de prensa, el secretario general y yo, ya empezamos a hacer  un plan de acción en donde planteábamos el conocer a todos los departamentos.

AL POCO TIEMPO A TODO EL COMITÉ LO CORRIERON

Silviano no nos duró como secretario, porque al poco tiempo a todo el comité lo corrieron. Todos quedamos descontrolados.
--¿Qué vamos a hacer?, así estábamos nosotros mientras que los despedidos, asesorados  por el licenciado Fuentes, empezaron a sacar un folletito en el que narraban su lucha, en el decían que no querían indemnización que querían reinstalación, narraban las platicas que tenían con la empresa y como los charros no los aceptaban, ellos iban a botear y así estaban constantemente con nosotros.

NO TUVIMOS LA CAPACIDAD PARA REMPLAZARLOS

Ninguno de los que estábamos adentro tuvimos la capacidad para remplazarlos, así pasó un tiempo en que no había asambleas, entre nosotros decíamos que que pasaba con nuestro secretario, y ¡chin¡ que nos aventamos a tratar de luchar de nuevo, todo era dirigido por fuera, afuera nos reuníamos con los compás despedidos, llegamos a reunir más de 25 gentes, ahí empezamos a discutir a quién deberíamos nombrar como secretario general, así quedó otro cuate que se llama Laureano, se nombró además a una señora poco combativa y luchadora, estos fueron nombrados en la asamblea como parte del comité, también quedó un señor muy tibio al que después descubrimos que estaba de parte de la empresa porque todo lo que se platicaba lo llevaba al gerente, el patrón para beneficiarlo lo promovió en el escalafón porque no le podía dar dinero directamente, este cuate era afilador y le dieron un puesto de ajustador, el no sabía de ajustar nada y aunque no desempeñaba ese puesto le pagaban bien. El estaba feliz pero un día lo vieron que estaba platicando con el gerente, por lo que lo empezamos a presionar para que renunciara, hasta que le dijimos que sabíamos sus contactos con el gerente entonces hasta los charros ya no lo podían tapar.

Y TOTAL QUEDE

Se hizo una asamblea en la cual renunció por motivos personales, entonces que dice el secretario general, que necesitábamos al sustituto del secretario de organización y que dicen mi nombre:
--Te hablan, me dicen los que estaban junto a mí, ¡pásale! y como en mi departamento habían muchas mujeres que me conocían ya, total quedé.
En la primera reunión que yo asistí como parte del comité, ya estabamos en ventaja porque eramos 3 contra 2 , yo llevé un pequeño plan de trabajo en donde propuse que lo primero que teníamos que hacer era tener pequeñas reuniones de trabajo para irnos preparando, porque venia la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo y también la salarial. Los tres estuvimos de acuerdo pero los otros dos no lo estuvieron, ellos desde un principio estaban en contacto con la empresa y con los charros  desgraciadamente, eso lo supimos mucho tiempo después. Y como las reuniones las hacíamos en horas de trabajo, lo primero que se me hizo fue obstaculizarme la salida aunque el contrato dijera que todo el comité se podía reunir en cualquier hora dentro de la jornada de trabajo, no me dejaban salir, el supervisor me decía:
--No sales, no sales, y se ponía en la puerta. Me ponía los trabajos más duros, como soy alérgico al polvo de cobre y los alternadores llevan una parte que se llama rotor que tiene un colector de cobre que después de que es ensamblado y conectado y todo, hay que darle una pulida con la lija para que quede licita y al contacto con el carbón entonces, ese polvito me ha producido catarro ¡¡hijole!! y ahí era donde me ponían, yo nomás me sentaba tantito en el polvo y estornude y estornude y no me quitaban de ahí y no me quitaban, aunque me estuvieran viendo que estaba malo solo me decían traime una receta del doctor donde diga que eres alérgico al polvo de cobre y te cambio, y bueno ya ahí ya no me podía poner al brinco, en las reuniones que teníamos afuera decíamos:
---¿A poco siempre vamos a estar así, a poco siempre nos van a estar prohibiendo que nos reunamos?
Ya empezamos a planear mejor las cosas y cada quién hacia sus trabajos para la organización y luego luego los dos changos que no querían trabajar no lo hacían, pero como eran personas que tenían más tiempo que nosotros en la fábrica, la gente como que veía que sí o veía como que no, o sea como que dudaba, y aquellos cuates re’ agresivos, sobre todo el de finanzas.

LAS PUGNAS  SE DIERON ABIERTAMENTE

Las pugnas internas se dieron abiertamente, la empresa les daba ciertas regalias a ellos inclusive llegaron hasta emborracharse dentro de la fábrica. Es más en un torneo de fútbol uno de ellos se emborrachó y andaba haciendo su despapaye, esto le sirvió al patrón para decir que todo el comité solo servíamos para emborracharnos, entonces lo que nosotros hicimos para salvarnos un poco fue hacer una cartulina en donde informábamos a la base de lo siguiente:
--Jesús es parte del comité, pero no todos somos iguales, véanlo como anda ".
La pugna siguió frente a frente, y estaba dura la bronca ellos tenían el asesoramiento directo de Abraham Martínez y de una de sus hijas. Una vez los charros nos propusieron que el comité tuviera ciertos privilegios por encima de la base y que por que no íbamos a ver a Abraham Martínez para que nos diera una cosa de las que da la empresa, pero coincidimos la señora Victoria, Lauriano y yo de que pues no, sabíamos de que necesitábamos de las cosas pero pus no, entendíamos que teníamos que luchar por los derechos de los trabajadores y así lo planteamos desde un principio, asambleas entre tales delegados y el comité para que juntos tomaran una decisión. Creo que esto fue en contra de la CTM porque no fue fácil hacer un comité en donde todos estuviéramos luchando por los derechos de los trabajadores y eso ya estaba canijo, entonces ellos contraatacaron luego luego, y ya no hicimos la asamblea en el comedor para nombrar a los delegados, ya las asambleas las hicimos en el local.
Al poco tiempo se nos vino la revisión salarial, de los delegados departamentales salió una comisión y claro otra vez no pudimos tener la mayoría de la gente para apoyarnos, gente que pudiera hablar ante la empresa y ante Abraham Martínez. Y es que los charros preparan a su gente como buenos discípulos con todas sus mañas y la verdad es que la mayoría de la gente les tiene miedo, por eso no hablan.

¿UNA CERVEZA?

Nosotros nos íbamos a las pláticas a las 10 de la mañana, a la una interrumpíamos las negociaciones para ir a comer, ya nos llevaban a un restaurante y comíamos, nos decía el patrón:
--¿Una botella? y nosotros que no queremos una cerveza;
--No gracias, nomás queremos comer y nos regresamos a las pláticas.
Aunqué lo veían raro, porque una comisión que no se emborracha con el diputado ¿se imaginan?
Nosotros pedíamos un 60% de aumento, ¡claro que era justo pedir un 60%!, lo que pasa es que no teníamos un grupo compacto para poder en conjunto luchar y tener una posición de fuerza contra los charros para negociar. La empresa partía de cero y nosotros de 60%, nosotros no nos hubiéramos querido bajar ni un quinto, pero ahora lo observo que para poder lograr el 60% hubiéramos tenido que haber pedido un 100%, haber tenido mucha fuerza, mucha unión, muchisima; inclusive paros escalonados, tortuguismo, mítines, y lo que hubiera sido necesario para haber presionado a la empresa y haber logrado el 60%.
Aunque tuvimos el apoyo de la gente que llegaba y aunque fuera la 1 de la mañana estaba con nosotros llevándonos tortas y refrescos, no podíamos con los charros ellos eran quienes negociaban, aunque nosotros nos poníamos un poco exigentes, el subsecretario de la Secretaria del Trabajo estaba con la empresa y como no se avanzaba, esté planteó:
--Aquí no venimos a jugar, si se deben hacer las negociaciones, y antes que pudiéramos seguir este licenciado Zorrilla dijo con una voz que impactaba:
--Aquí no estamos jugando, aquí estamos trabajando, nosotros estamos cumpliendo con nuestras obligaciones, y ¡chín! total que solo obtuvimos el 34% y nosotros dijimos: a comparación de otras revisiones, nos fue bien.
Bueno, a pesar de que los charros nos traicionaron en las negociaciones y manejaron a su gente dentro de la fábrica diciéndoles que no podíamos ganar más y querían levantar con menos del 34%, nos señalaban a nosotros como que no luchamos lo suficiente.
A la firma del nuevo salario, eso si, nos dieron para el coche para todos, antes el asesor del patrón abrió la cantina y nos ofreció bebidas a todos.
Al otro día que nos presentamos en la fábrica íbamos felices, pero la gente nos dijo:
--No, ustedes se bajaron mucho, y ¡chín! nos empezó a atacar la gente claro no toda, pero si eran unos cuantos de Tlalnepantla, no, si se hubieran bajado del 40% nos hubieran consultado; les respondimos:
--Pero si nosotros decíamos que los debíamos de consultar pero Abraham no quiso, no es cierto, y ahí empezó la alegata.

UNA SEÑORA,  ANDABA INTERESADA EN MI

Ya seguimos trabajando, cuando personalmente encuentro que andaba una señora un poco interesada en mí, después supe que era una señora de gobernación, lo platico porque en donde he trabajado, después he visto gente así, un día que llega a la oficina del sindicato y que se sienta, que se deja caer toda triste y me dice vengo a  renunciar:
--¿Pero por que?, le dije; bueno, la verdad es que ni siquiera la había visto que trabajara en la fábrica, es que estoy estudiando para Trabajo Social y necesito tiempo, bueno, así se fue metiendo.
Total que esta señora con el tiempo me empezó a pedir permiso para salir, ya cuando la veía estaba esperándome;
--¿Qué pasó? Al principio quería solo permiso, después que la acompañara al sindicato y finalmente que quería estar conmigo, ¡claro! porque es una de las cosas que ... ¡claro!.
Yo siempre cargo un libro para mal o para bien, por eso en todas las veces que salimos ella pagaba la cena, no era de gratis, la señora tenía experiencia, porque cuando íbamos a comer unos tacos o algo, ya cuando íbamos a comenzar a comer me decía:
--¿Pero no te vas a lavar las manos?
--No si, si me las voy a lavar; y ahí te voy hasta el baño, ese momento lo usaba para ver mis cosas, veía aquí, veía allá, y apuntaba, un día yo la veo, eso fué un día que fuimos al Vips, ese día me quede en el teléfono y que veo ¡ahí! pues era eso, pasó así con esa señora.

YA TENIA LA INFORMACIÓN LA EMPRESA

Ya tenía la información de la empresa, ya sabía que quién estaba moviendo la cosa era yo, seguimos teniendo reuniones con el patrón para tratar los problemas de un departamento y de otro. La situación era diferente porque yo les decía que deberíamos analizar las cosas antes de negociar por eso llegábamos un poco reparados, pero yo empece a ver que no trataban con el secretario general si no que el patrón me decía:
--¿Como la ve usted?; los otros compañeros como que se empezaron a molestar. Después de varias reuniones me empezó a decir la gente de relaciones industriales:
--Vamos a hablar usted y yo como podemos solucionar esto, de a como es; hacia la insinuación del dinero yo, pus’ yo no puedo tratar así, le dije:
--Vamos a hablar como gente razonable para que se preocupa por toda esa gente que esta allá adentro, déjela que trabaje, están trabajando a gusto para que las molesta.
--Yo no las estoy molestando, nomás le vengo a exigir que me solucione tal problema del departamento.
Así pudimos resolver muchos problemas, nomás me di cuenta que la cosa era no venderse uno.

LA EMPRESA HACE UNA FIESTA

A la empresa le interesaba saber que tanto estabamos organizados y como al fin de año por parte de la empresa se hace una fiesta para la gente, en esta ocasión de repente nos dice el gerente de relaciones industriales:
--Señores les tengo una grata sorpresa, quiero que me hagan una cuantificación de cada uno de los obreros de cuanta familia tiene, esposa e hijos el que sea casado, el que no lo sea sus papás, y el que no tenga sus papás puede traer a dos hermanos, la mitad de lo que se necesita de barbacoa y carnitas corre por cuenta de la empresa; carnitas, barbacoa, refrescos, cervezas, en si no dejaron meter pomos, casi se gastaron millones de pesos.
 Desde el momento que se nos notificó que querían saber el número exacto de la gente, yo le propuse al secretario general que empezáramos a tener relación no de amistad si no de intercambio de experiencias con otros sindicatos para saber como movernos.
Y así estuvimos en una reunión donde estaban los obreros de Isabel, Consorcio Zapata, Tremec, de Querétaro, los Telefonistas, ahí se hablo de simulacros de revisión de contratos, nos empezaron a decir como funciona un comité, y ya nos empezábamos a preparar mejor.
Nos dijeron que nos teníamos que preocurar para la revisión, porque precisamente la empresa para eso dio la comida, como el gerente de relaciones industriales tenía a dos miembros del comité tenía toda la información, y una de las más importantes que le llevó, es que nosotros le estabamos pidiendo a los otros sindicatos un intercambio de experiencias, para ya no cometer los mismos errores que antes habíamos hecho, también le llevaron nuestro plan de acción.
Sinceramente con la comida no nos llevó a pensar en lo que se proponían, lo que el gerente se proponía es que si nosotros teníamos la revisión en el mes de febrero quería, mediatizar a la base para que no lo luchara .

HICIMOS SIMULACROS DE REVISIÓN CONTRACTUAL

Nosotros utilizamos los meses de septiembre, octubre, noviembre, y diciembre para el intercambio de experiencia y simulacros de revisión contractual, recibimos la asesoría de
licenciados que aunque son patronales tienen la necesidad de trasmitir esas experiencias a las organizaciones democráticas.
La comida de fin de año fue para nosotros un fracaso, porque no funcionaron los delegados departamentales, no funcionaron los responsables de cada mesa, al final, cada gente se llevaba las carnitas, la barbacoa, cada quien iba haciendo su itacate, esa era la intención de la empresa y lo logró.
Llegó el tiempo de la revisión contractual, estabamos muy desorganizados, para eso los charros que trabajaban para Abraham nos señalaban como los principales responsables de que no hubiera funcionado el convivió de fin de año, la gente encima eligió a gente de la empresa y de los charros. En las pláticas recibimos el apoyo de los del primer turno pero no sirvió de mucho, porque nos presentamos debilitados frente a las santas autoridades contra la patronal y contra los charros, los tres contra nuestra corriente democrática y nos derrotaron porque toda la discusión era por cláusulas secundarias y las que valían la pena ni las tocaban, estas luego luego las quitaron, aunque al fin  y  al cabo se logró el 40% de aumento y algunas otras prestaciones, no obstante era el mejor aumento que se había logrado en la fábrica, antes cuando mucho se lograba el tope salarial y había veces que ni eso.

LOS CHARROS SE ROBABAN LOS DOCUMENTOS 

Entonces ya se clarificaban las dos posiciones, ya para entonces no nos podíamos confiar ni siquiera podíamos dejar alguna cosa en el local del sindicato porque los charros nomas estaban esperando la oportunidad de robar los documentos y los apuntes del secretario general para llevárselos directamente al gerente, eso lo pudimos comprobar cuando en la oficina del gerente Himelstón encontramos documentos que se habían perdido. Desde ese momento ya no podemos trabajar a gusto, ya estamos ahí en plan de pelea.
Un día el supervisor del departamento de alternadores tiene una fiesta en su casa y presiona a los trabajadores para que saquen la producción que tenían que sacar en su turno completo, dos horas antes, este le dice a la gente:
--Vamos a hechárle ganas y vamos a salir a las 10 de la noche; ¡claro! las dos horas las iban a pagar después, algunos estaban de acuerdo y como esto se los plantea el supervisor antes de la hora de la cena, los compas se lo comentan a los de otros departamentos, los representantes departamentales plantean que el permiso sea para todos y le dicen al superintendente:
--Si no hay permiso para todos entonces no hay permiso para ninguno, pero reciben por respuesta que solo lo había para el departamento de alternadores y que le hiciéramos como quisiéramos.

HICIMOS UN PARO DE LABORES

Entonces se acuerda hacer un paro parcial de labores a las 10 de la noche, a las doce que es nuestra hora de salida, esto se hizo un viernes por lo que el lunes empezábamos las represalias; el lunes nos comunica la empresa que tienen una lista de 15 despedidos, y nos propone una reunión en donde están nuestros asesores de la CTM, nosotros y la gente de la empresa. Tuvimos la reunión el martes, la empresa se mostró como queriendo apantallarnos, como subestimándonos, nos dijo que nosotros estábamos mal, que no teníamos porque defender a la gente que iba a salir despedida. El ambiente es hostil, cuando nos presentan la lista de despedidos, son todos los representantes departamentales del turno tercero, inmediatamente los representantes de la CTM están de acuerdo y aceptan el despido, nosotros dijimos no, y le informamos a la empresa que si ella despedía a  uno solo de nosotros, lo comunicaríamos a la base y que ella decidiera, nos dieron un par de horas para resolverlo y para la 1 de la tarde nos dicen que sigamos trabajando que no hay problema, que no iba haber ningún despedido. Nos apuntamos un triunfo porque en lugar de salir nuestra gente, fue despedido el superintendente, el supervisor y el auxiliar de supervisor.

LA EMPRESA ESTA NORTEADA

La empresa está en contra nuestra, pero está un poco norteada, no sabía como nos estabamos organizando y ofrece 10 casas en el INFONAVIT para que nosotros las distribuyéramos como nos diera la gana, los charros nos proponen repartirlas entre el comité ejecutivo y el resto, o sea 5 en la base, nosotros tres nos opusimos porque las carteras del comité no eran para obtener beneficios personales ni para lucrar con los derechos de los trabajadores, esto provocó una reacción violenta de los charros en nuestra contra, se acuerda que las casas se rifen entre la gente que tenga más antigüedad pero que no tenga casa.
En enero de 1981 los charros promueven una asamblea en donde se nos acusa de lucrar con el pueblo de estar en contra de los trabajadores y de un montón de cosas, curioso, ¿no? Nosotros nos quedamos callados y eso significaba que nosotros aceptábamos de lo que nos estaban acusando, lo que pasó es que recibimos amenazas de que nos iban a partir la madre si hablábamos en la asamblea, los charros mandaron pistoleros a ello, debido a la inexperiencia nosotros no supimos cubrirnos con la gente ni supimos que pasos dar después de las amenazas. Por eso la gente se va con la finta y salimos las tres personas que veníamos trabajando democráticamente, quedan entonces los dos charros de la CTM y tres más que son electos.

LA COCEM DEMANDO LA TITULARIDAD

Nomás nos pusimos a comentar el como actuaba la CTM, y es que en septiembre de 1980 hubo una demanda por la titularidad encabezada por la COCEM quienes se habían amparado en gente que meses antes había salido de PRESTOLITE la demanda estaba firmada por el Diputado Mario Nava Miranda en ella se decía que la COCEM había hecho una asamblea con 600 trabajadores y como eramos 900 tenían ellos la mayoría. En el momento en que recibimos la demanda nosotros decidimos defender a la CTM en contra de la COCEM, por que pensamos que ese era nuestro deber, nosotros no conocíamos quienes eran los de la COCEM ni como actuaban, por ello a la hora de la salida le pedimos la firma a todos los compañeros de los tres turnos y todos firmaron, con esto se esfumó la COCEM de PRESTOLITE.

YA SIN EL PODER EMPIEZAN LOS DESPIDOS

Ya sin el poder empiezan los despidos, los primeros en salir somos los tres del comité democrático. Nos empezamos a reunir con gente de los tres turnos para plantear la forma de enfrentar a la patronal y a los charros. Para esto, la de malas, un compañero invita a una persona a nuestras reuniones, porque le pareció gente honesta, pero esté nos vendió y a los tres días que estaba asistiendo, los 18 compañeros que nos reuníamos fuimos despedidos, rápidamente formamos el frente de despedidos de PRESTOLITE y nos metemos en el rollo de que hay que cambiar de central obrera. Aumentan los despidos y ya somos 25, la empresa nos golpea fuertemente porque empieza a pagar al 100% las liquidaciones, a muchos de los despedidos no les podemos detener esto porque nos dicen que para qué, si nos vamos a pleito el abogado nos va a cobrar el 25% entonces si la empresa da el 100%, no tiene caso, vimos que alguien los asesoró, tal vez la misma empresa, entonces de los 25 ¡chín! se van 10, pero ni modo, hay que movilizarnos y organizarnos, formamos tres comisiones, la de Relaciones Exteriores, la de Finanzas y la de Prensa y Propaganda quien se encarga de sacar un periódico de una o dos hojas cada semana; con él cada semana les informamos a nuestros compañeros de PRESTOLITE cual es la situación, y les pedimos calma para enfrentar el recuento que estamos ya preparando.

VISITAMOS A OTROS SINDICATOS

La comisión de Relaciones Exteriores se dedica a visitar a sindicatos que estaban en lucha, que hubieran estado en lucha o que fueran democráticos, así vimos a Nucleares, aquí en solidaridad nos daban casi el sueldo de dos compañeros, visitamos a Chapingo, a TREMEC en Querétaro, al SITUAM, al STUNAM, a la Favorita, a Mexicana de Envases, a Isabel, a Harper Wayman, la solidaridad de todos ellos nos llegaban y pudimos tener el dinero para sostener la lucha.

QUISIMOS CAMBIAR DE CENTRAL 

Así va pasando la lucha, cada mes nos despiden a 50 compañeros, el comité de despedidos aumenta y con la llegada de nueva gente empieza a tener problemas porque a la gente, a la que le estabamos dando su sueldo nomás, se la pasaba pidiendo permisos y no asistía y si a eso le agregamos los eternos trámites burocráticos de la Secretaria del Trabajo, la situación era difícil.
Para el cambio de central fuimos a ver primero a la Federación Sindical Revolucionaria que maneja Reyna Menchaca, a este le planteamos que lo que nosotros queríamos era poder contar con un sindicato democrático en donde los trabajadores hablaran sin temor a ser despedidos y él nos dijo que estaba en la mejor disposición y ¡chín! nos presto el registro de uno de sus sindicatos el que más se relacionaba con nuestra fábrica, entonces metimos la demanda por la titularidad y nos dan fecha de recuento, lo que comunicamos a la base, nosotros estabamos emocionados y la gente esperando el recuento.
¿Pero que fué lo que pasó ? Reyna Menchaca una hora antes del recuento se desiste ¡Chín!
Lo fuimos a ver para recibir una explicación, él nos dijo que había recibido la amenaza de unos pistoleros en su casa, los que le pusieron una pistola en el pecho diciéndole que si no se desistía lo iban a matar.
Nosotros habíamos ido a ver a Reyna Menchaca porque los charros se conocen y como nuestro asesor jurídico es un charro nomás que con careta de democrático, él nos mandó ahí.
Desgraciadamente no todos contábamos con la experiencia para buscar la orientación correcta en otra parte en donde pudiéramos analizar si el cambio de central era correcto o no, y si era posible este. Solo teníamos la orientación de Romero y Velázquez quién nos envolvía con  su labia y se aventaba ahí sus rollos, que la  lucha era larga que había que entrarle y que había otra oportunidad ya que estaba platicando con los dirigentes de SINTHYA y que estos estaban dispuestos a prestarnos un registro, él nos informaba pero nosotros no íbamos a pláticas con los del SINTHYA, nosotros no sabíamos la verdad de las pláticas entre ellos y Romero. Un día nos informó el licenciado que no nos podían prestar el registro los compañeros del SINTHYA y que fuéramos como despedidos de PRESTOLITE a darles las gracias. Fuimos con Romero y nos recibió el comité ejecutivo del SINTHYA ahí Romero dio las gracias a nuestro nombre y quiso que nosotros las diéramos, esperamos un momento y Romero dijo que tenía una audiencia y se retiró, nosotros nos quedamos y ahí supimos que no nos habían prestado el registro porque los del SINTHYA se lo prestaban a la base y Romero lo quería para él, esa fue la cosa tampoco se pudo en el SINTHYA.
Romero nos consiguió otro registro, este fue con el sindicato Progresista del Estado de México, nosotros no conocimos a sus dirigentes pero leyendo los papeles descubrimos que si nos habían prestado el número de registro, ya con él comenzamos a tratar lo del recuento.
Ya para entonces llevábamos 4 meses en la lucha, no decaímos porque en aquel entonces la gente del pueblo no estaba cansada de dar solidaridad en los camiones, en el metro y en las fábricas nos la daban y teníamos dinero para soportar, ya para ese tiempo eramos como 200 despedidos pero de los 200 no pudimos sumar más de 20, esto porque cuando corrían a la gente esta se llevaba su dinero que la empresa les daba al 100%.
Entonces empezamos la demanda por la titularidad del contrato, pero no sirvió de mucho, porque las maniobras de la junta y la empresa se hicieron claras, se pudo ver que los millones empezaron a brillar porque la junta se declaraba en favor de los patrones, así empezaron a aparecer otros sindicatos precisamente cuando ya se iba a dar fecha de recuento, la licenciada dice que tiene que esperar a que todos los interesados en el conflicto estén, por lo que no nos podía decir cuando era la fecha del recuento, esto porque un sindicato del Estado de México de la CTM metió también su demanda de titularidad, así otros 200 compañeros son despedidos.
Para el mes que fijan el recuento, otro sindicato de la CTC demanda, hay más despedidos. Nosotros habíamos difundido nuestro problema principalmente fuera de la zona de Tlanepantla, por lo que pensamos en convocar a una marcha dentro de la zona, a todos los sindicatos que tuvieran problemas, que hubieran luchado o que fueran democráticos, esto porque nunca habíamos hecho un acto así en la zona, cuando nuestros asesores supieron de esto se opusieron diciendo que nosotros no teníamos porque andar en esos líos que teníamos que esperar, no se nos permitió hacer la marcha, pero asistimos tiempo después a una, a la que asistimos como despedidos de PRESTOLITE, esto molestó mucho a nuestros asesores Romero y Velázquez y Manuel Fuentes porque nuestra lucha, tal parece que, la veía más como un negocio que como una actitud democrática. Esto es importante que se diga porque como trabajadores no podemos callar la actitud de estos abogados que traicionan y venden los movimiento, así les sucedió a Isabel, Harper Wayman, y Servicios Northón Industrial, y ahora tienen a la Favorita que va de mal en peor, o sea Romero y Velázquez se han enriquecido con los movimientos democráticos.
Ya para ese tiempo la gente esta muy decepcionada, pero también el licenciado de la empresa ya quiere poner un fin al movimiento, la empresa ya nos había dado por todas partes, ya había despedido a más de 500 trabajadores, y en el interior aún más los decepcionaban diciéndoles los charros que lo de nuestro recuento es puro cuento.
Utilizando las últimas energías, empezamos a tener plática con la empresa directamente, ella nos ofreció el 100% de liquidación pero sin contemplar los aguinaldos, vacaciones, ni caja de ahorro, nosotros le dijimos que si quería negociar, debería de ser todo. Tuvimos otra audiencia, en Conciliación cuando llegamos el apoderado de la empresa, me abrazo y me llevó afuera, me invitó a platicar y a tomarme unas copas en su despacho pero debería de ser antes de que terminaran las negociaciones.
Asistí más por curiosidad que por otra cosa, ahí me quiso apantallar, tenía su escritorio muy largo, sobre él estaban unos fajos de billetes en la parte de atrás había una caja fuerte abierta llena de dinero, pidió que me trajeran un refresco y entonces me preguntó que que es lo que me hubiera gustado ser en la vida, yo le contesté que técnico en electricidad, él dijo:
--Perfecto; y llamando a su secretaria le ordenó que me inscribiera en la mejor escuela de electricidad en México que pagara el curso a mi nombre y los libros y todo lo que se necesite, yo me dije ¡¡a caray!! me dejó impactado.
Es cosa de que mañana pases por tus libros y te pongas a estudiar, me dijo, y como amigos para que termine el movimiento, aquí tienes un cheque en blanco a tú nombre, ponle ahí la cantidad que tú quieras como liquidación ¡¡a cabrón!! pensé le puedo poner cuanto quiera.
Me quede pensativo, cuando me sacó de mis pensamientos
-Seguro te estas preguntando porque es el curso, porque tú liquidación en blanco-.
--Sinceramente sí, le respondí-.
--Es por esto, por tú forma de ser, tú persona me ha impactado y quiero que trabajes conmigo-.
--pero yo de oficina no se nada -,dije.
--No, no si tú te decides a trabajar conmigo te voy a mencionar a todo lo que tienes derecho, ya esta el curso de electricidad, ya esta el cheque en blanco, te vas a ir a trabajar a Tamaulipas a una fábrica, en donde los obreros me están dando mucha lata, por lo que cuando llegues vamos a hacer una asamblea y te vamos a nombrar secretario general, la empresa te va a pagar tú sueldo y unas cuantas regalias que dan ahí, aparte yo te voy a pagar 20,000 mensuales, te vamos a dar una casa y un coche para que puedas vivir, todo eso claro a cambio de la información que me puedas traer de los obreros-.
Yo comprendí que era traicionar a los compas que tenían un año de lucha y todo por un beneficio personal, aunque no estaba decidido a aceptar nada esperé a ver hasta donde llegaba, en seguida le dicto una carta a la secretaria, la firmó y me la dio, era dirigida al diputado Jesús Cruz, en ella me recomendaba ampliamente y decía que yo era de toda su confianza.
Piénsalo bien, me dijo tienes un futuro conmigo, tienes trabajo y todo pero no dejes pasar otro día.
Fui a visitar al charro, esté me dijo:
--Te felicito porque el señor Gabizubieta no recomienda a cualquiera para este tipo de trabajo, te felicito porque vas a resolver todos tus problemas personales y ya no tendrás que trabajar.
Poco antes de verlo, pude escuchar platicar a 3 líderes que ya se habían vendido y traicionado a sus bases, uno era de Cancún, otro de Michoacán y el otro del Norte creo que de Chihuahua o de Sonora Al de Michoacán le hicieron un simulacro de que se la iban a cortar debido a sus traiciones, al de Cancún que lo habían agarrado a balazos y al del norte lo andaban buscando para ajustar cuentas los obreros. Yo si me puse a pensar lo que me iba a suceder si yo traicionaba a los trabajadores.
Pasó un mes y no le respondí nada al licenciado Gabizubieta, ante la insistencia de este le eche una mentira que mi mujer estaba embarazada y no se quería ir, él me dio 4 meses de plazo pero en Noviembre de 1981 los veintitantos despedidos aceptamos nuestra liquidación al 100% y todo lo que nos debían por utilidades, vacaciones, sueldos caídos y caja de ahorros.
Estamos tristes y contentos a la vez, pero aún nos faltaba un trago amargo por pasar, ya cuando nos pagaron en la junta el licenciado Romero y Velázquez le pidió a la parte patronal que le prestara su escritorio para poder cobrar sus honorarios, ¡¡pinche mono!! no se podía  esperar, yo nunca había visto que un abogado rático se portará asi











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